Saca tus pantalones de campana, ponte las botas camperas, viste con tu chaqueta de flecos, mueve la melena al viento y prepárate para una auténtica fiesta de rock vintage. Ese rock de antaño que tantos buenos momentos nos dio en el pasado y que con bandas como OAKFARM, sigue vigente en nuestros días. Tal y como describía la promo del álbum, este debut bien podría compararse con uno de esos vinilos olvidados de los 70’s que ha permanecido olvidado durante años en una vieja choza de madera de la que nunca has oído hablar. El trio alemán nos ofrece un soberbio álbum de rock vintage en el que el blues, la psicodelia y las melodías pegadizas cubren unas canciones que rebosar autenticidad. Si eres amante de bandas como Graveyard o Rival Sons, aquí tienes un tesoro por descubrir. Un álbum fresco y colorista que se recrea en los sonidos analógicos del pasado para ofrecer al oyente una experiencia única. Ocho canciones sencillas, sin artificios, y que van directas al corazón del oyente para hacerte el día mas agradable. Sin duda estamos ante uno de esos debut, que me hace presagiar un gran futuro para una banda que a pesar de recrear los sonidos de los 70’s, lo hace con honestidad y brillo. Un álbum con mucho blues, con hard-rock, con psicodelia, pero también con gratificantes momentos progresivos y con arrevatos de boogie contagioso.
‘OAKFARM’ está disponible vía Pink Tank Records.
OAKFARM son: Tobias LEMBERGER , guitarra y voz (también en SONS & PREEACHERS), Dennis OELZE (batería) y Arne DÖPPER , bajo (también en BONE MAN).
‘ What If’ brota entre acordes acústicos con una innata vocación vintage para convertirse en una canción colorista en la que los tonos retro se tiñen de pasajes progresivos y dulces voces que nos acarician con suavidad. Evocando un entorno bucólico la pista transita por la senda del rock clásico sin estridencias y un con un riff principal que engancha al oyente con facilidad.
En un espacio ya transitado previamente por bandas como Graveyard, el blues y el hard rock de los 70’s son los genes de ‘Reason’. Un sonido retro con buenos pasajes de guitarra y una estructura oscilante que parece rescatar el legado de Zeppelin. El corte avanza entre paradas y arrancadas en una atmósfera ligeramente salpicada por tonos psicodélicos y un espíritu más propio de otros tiempos.
‘ The Way’ mantiene la esencia rockera en una pista vibrante que no traspasa la barrera, pero que nos brinda buenos momentos de rock sin complejos. Ondulante en su desarrollo, la canción conjuga todos los elementos del rock de los 70’s. Guitarras asesinas, un bajo magnético, unidos a un ritmo contagioso y una voz con el suficiente carisma para seducirte. En la pista encontramos algunos elementos progresivos que le dota de sobriedad.
Bajando las revoluciones ‘Sombre Vita’ se nutre de acordes electroacústicos y una cautivadora melodía vocal. En un entorno gris, la pista se arma sin prisa para llevarnos a un espacio acogedor entre armonías oscilantes y golpes de hard-rock vintage. La canción también contiene buenos solos de guitarra que le dan cuerpo a sus tiempos medios.
La aterciopelada ‘Carry On’ contiene una cuidada melodía que inevitablemente nos recuerda tiempos pasados. Con una vibra entre el pop y el rock de finales de los 60’s y reminiscencias de The Beatles, la canción contiene unos magníficos arreglos con los que los alemanes consigas que se muestre como imponente y cautivadora.
Con un ritmo boogie rock ‘Friends’ es una invitación a la fiesta y al baile. Ecos west-coast y un espíritu hippie empapan de color esta canción campestre. La sencillez de su estructura es uno de sus avales. No se necesitan artificios para componer canciones que funcionen. Aquí tenemos un claro ejemplo con un corte aireado por vientos sureños, ecos de blues y un ritmo contagioso.
‘Let It Breathe’ es otra canción que bien pudiera haberse compuesto en los 70’s. Con una vibra más propia de bandas como The Who, se eleva con su espíritu libre por la senda del rock clásico. Otra canción que rezuma honestidad, sin poses, simplemente rock a secas, sin más. Con toda la energía los alemanes aumentan la intensidad incorporando afiladas guitarras que acompañan a su dinámico ritmo.
Recordándome nuevamente a Graveyard, ‘The Melody’ es una canción en la que el blues y las dulces melodías conviven en armonía. Evolucionando hacia un espacio más rockero, el corte se eleva prudentemente para mostrarse esplendoroso. La furia de desata en otra celebración colorista del rock clásico, ese rock que nunca muere y que seguirá con nosotros durante mucho tiempo.
La banda de Zaragoza nos trae un monumental artefacto sonoro de rock clásico, blues, soul y elementos progresivos evocador del verano del amor. WHITE COVEN no tiene complejos en ejecutar canciones de rock vintage llenas de vida. Con canciones delicadas, y con unos arreglos bien trabajados, el álbum es un arco iris de los mejores sonidos vintage que puedas escuchar en el siglo XXI. A la altura de bandas como BLUES PILLS o WUCAN, WHITE COVEN confirman que la calidad de su álbum debut ‘OVERSEAS’ (reseña aquí), no fue obra de la casualidad. Un serpenteante viaje al corazón de los 70’s a través de canciones con unos arreglos brillantes que definen su propio estilo y llenan de frescura las mismas. Todo un regalo para salir de la rutina y viajar a un pasado grandioso que hará las delicias de cualquier amante de los sonidos vintage. Lleno de aromas y texturas, el álbum es toda una caja de sorpresas para el oyente, ya que los giros y requiebros que nos ofrece cada canción no están al alcance de cualquier banda. Brillando con luz propia, su refinada y talentosa cantante Sara Lapiedra parece ser el faro que guía el barco de unos músicos, que saben cuál es su papel en cada momento. Esto hace que encontremos gloriosos momentos de hard-rock, de blues, de psicodelia, de funk, y de escuetos pasajes progresivos que acabarán por conquistarte. Sin ponerse límites, este collage de canciones vintage nos hace seguir creyendo en que todavía hoy, se sigue haciendo música de calidad. Este segundo álbum de WHITE COVEN está llamado a ocupar un lugar de honor dentro de los álbumes retro del año. WHITE COVEN, tocan las puertas del cielo pidiendo su sitio en el Olimpo de bandas retro, pero lo hacen desde la humildad y la honestidad, algo que sin duda debemos de valorar.
WHITE COVEN son: Sara Lapiedra (voces) Mario Gutierrez (guitarra rítmica y solista) Juan Cervera (guitarra rítmica y solista, voces de acompañamiento) R. David Bueicheku (guitarra rítmica y solista, coros y voces) Carlos Viejo (bajo) Daniel Penón (batería y percusión) y Josete Meléndez (órgano, teclados, piano).
Solamente hay que escuchar los primeros acordes de ‘Rambling rose’ para darnos cuenta de por dónde va su sonido. Sutiles armonías de blues retro con aroma a primeros 70’s evolucionan a un grandilocuente espacio retro en el que el órgano marco el tempo. La voz entonos soul-blues llena de color un corte con unas entrañas sólidas y multitud de arreglos. Un fantástico groovy hace que el corte serpentee por calzadas de blues ácido, pero también por cunetas de hard rock en un bucólico viaje a los sonidos del rock de siempre.
La seductora ‘Brown eyed lady’ se recrea en momentos de elegante blues-soul, mostrando el lado más elegante y suave de la banda. Sentimientos profundos con momentos de rabia e intensidad traídos por unas guitarras afiladas que colorean una canción pausada, delicada pero llena de fuerza. El tema combina poderosos riffs con fascinantes pasajes de blues rebosantes de sentimientos con algunos ornamentos mas propios del jazz, lo que nos da muestra de la gran calidad que contiene cada una de las canciones del álbum.
Instalados en las atmósferas florales, ‘Orpheus’, desde la calma se asoma al mundo recordando momentos west-coast con un tono elegante y cautivador. Los más de diez minutos de duración permiten que sean muchos los matices de este corte en el que se incrustan ornamentos psicodélicos bajo una lírica delicada que muta haciendo que el tema cambie su fisonomía pasando por distintos estados de ánimo en un recorrido por los más variados estilos del rock de los 70’s. Flanqueando territorios cercanos al rock progresivo, los ecos sureños aportan una luminosidad a una canción con acento melancólico. Aquí la banda se deja llevar por intricados desarrollos instrumentales que evolucionan en un serpenteante viaje al corazón de los 70’s.Sin duda, la canción más elaborada de todo el álbum parece reflejar las amplias inquietudes estilísticas de esta maravillosa banda vintage.
Subiendo la intensidad ‘Inglorious diva’ se desarrolla entre vibrantes pasajes de heavy-blues con voces que tienden a impregnarse de esencias soul sobre una fornida instrumentación. Aderezando la canción con coros y estribillos pegadizos, WHITE COVEN parecen emular a BLUES PILLS mostrando su faceta más ácida y pesada. Un espiral que te atrapa en sus fauces en la que lo falta el gancho del sonido del órgano uniéndose en el momento justo a esta fiesta vintage.
Lleno de vitalidad ‘Summer groove’ se desarrolla en una colorista atmósfera de rock clásico. Ecos del verano del Amor se fusionan con pasajes de rock honesto y sin artificios. Voces blues y soul complementan un corte sencillo pero efectivo en el que también encontramos elementos sureños. Toda una invitación al baile.
‘Too late’ golpea con fuertes tambores y riffs contundentes, mostrando que la banda se maneja también a la perfección en canciones más pesadas. Desgarradores pasajes vocales se complementan con una orgía sónica que se balancea con desparpajo. Revitalizante, el tema de despierta del letargo con una fuerza inusual que destaca sobre el resto de las canciones sin perder su aroma retro. Hard rock salvaje con tonos blues lleno de gancho.
Si le faltaba algo a este maravilloso collage, ‘Jungle trip of the Seventh Samba’s seed’ se pasea por bosques psicodélicos. Su humeante atmósfera serpentea por el blues cálido y seductor en un sinfín de arreglos que van haciendo mutar su fisonomía sin perder su esencia. Su cautivador es adornado con suaves pasajes rebosantes de sensibilidad. Un corte elaborado que refleja a la perfección que estos chicos no se ponen ningún límite a su creatividad. La canción conjuga todos los estilos e influencias que tiene la banda zaragozana.
Presentamos en primicia el debut de THE GREAT RED DRAGON, el proyecto personal de Rolo Riemer, cantante y guitarra de la banda mexicana de Stoner doom RIVERS OF GORE. Un álbum acústico e intimista que se aleja del sonido pesado mostrado por el trio de Ciudad de Mexico. En modo loner-folk, construye sus intimistas canciones con su guitarra acústica, ruidos y reverberaciones, creando un álbum oscuro, sosegado y muy reflexivo. THE GREAT RED DRAGON supone un espacio para la creación, para la fantasía y las historias épicas. La Historia de la Humanidad a través de la mirada de los artistas y del público que colabora en esta aventura crea el nuevo criterio, la nueva visión de quienes somos en este punto de la eternidad. El proyecto está inspirado en la novela de Thomas Harris y la película Dragón Rojo de Brett Ratner que a su vez hace alusión a la obra de William Blake, The Great Red Dragon… Una mirada a los laberintos de la mente, detrás de las acciones y emociones siempre hay una historia que lo explica todo… Encontrar culpables es fácil, encontrar la verdad es un poco más complejo y, por tanto, más valioso… ´´Transformation is the Key… Man-Dragon… He´s his uglyness transformed by power´´. En él, encontramos vibraciones psicodélicas, exóticos aromas orientales en los temas más místicos, el legado de los sonidos del desierto, pero sobre todo unos ecos rurales en los que los sonidos sureños aparecen sobre unas canciones que podríamos denominar como folk. Sin duda es un álbum particular y nadie debería esperar encontrar riffs pesados ni ritmos Stoner. Este trabajo supone una experimentación basada en otro tipo de resonancias e inquietudes en las que cada tema tiene su propio significado. Construyendo los temas con sencillos acordes, en todos aparecen reverberaciones y ruidos en un segundo plano creando una atmósfera aturdidora, algo que no impide mostrar la calma y la delicadeza en alguno de ellos. Por otro lado, sutilmente podemos encontrar ecos west-coast, blues y distintos elementos que con sutileza son incorporados a cada canción. Se trata de unas grabaciones caseras, y por tanto su sonido no es el mejor, pero sin duda, es el fiel reflejo de las inquietudes introspectivas de un músico en su búsqueda interior. El álbum estará disponible en descarga digital y en formato Cd en la página de bandcamp del artista.
El álbum abre con ‘Sunset’ un tema inspirado en los cálidos colores del atardecer como premio de la dura jornada, anunciando el descanso. Nada como un atardecer en la carretera o en el mar o en el campo en que todo se mueve tan despacio y te invita a respirar a ese ritmo. Sutiles acordes con tonos orientales son el resultado de las vibraciones que Rolo percibe de esa bucólica estampa. La guitarra acústica se impregna de extrañas reverberaciones con tonos bucólicos e intimistas con el ocaso como testigo.
‘Slide’ incide en esa búsqueda interior sobre aromas campestres con cierto aire sureño en el que la soledad del desierto impregna las cuerdas de su guitarra. Dice el poema del viejo indecente: Abraza la oscuridad, deslízate. Una invitación al Nihilismo, al Zen, al Vacío, al Nirvana. Con un sonido en el que el sonido slide tiene todo el protagonismo, consigue crear un atmósfera etérea y reflexiva.
Evocando a los ancestros, ‘Native Voices’ supone una mirada al canto de los espíritus del pasado y todas esas almas que en este planeta nos han legado un aprendizaje al que hay que rendir homenaje, es un tributo a los muertos. Aprende de tus antepasados, una mente abierta te abrirá las puertas al Palacio de la Sabiduría. La oscuridad de la noche cubre los acordes sobre una atmósfera más psicodélica y melancólica. Un constante zumbido arropa un susurrante corte.
‘Annihilation’ con su escaso un minuto de duración se muestra como una especie de interludio en una ruptura con el pasado para poder avanzar con esperanza. Su carácter más optimista no reniega de la atmósfera turbia presente en todo el álbum. ‘No está destruyendo, está creando algo nuevo´´ Es así que todo final es un nuevo comienzo, nada es permanente, todo cambia’
Los ecos de oriente se reflejan en ‘Arabic’. Un paseo a través de las dunas de Sahara, tormentas de Arena, espejismos y oasis, la danza de los 7 velos, el mar negro, el mar muerto, las mil y una noches, los profetas. El misticismo y el invaluable legado de la cultura árabe bajo ritmos más dinámicos que contagian la esencia de ese mundo exótico. El tema aprovecha reverberaciones superpuestas sobre una armonía que se repite entre sus bellas melodías. El tema no pierde el tono perturbador que cada lleva canción lleva en su interior.
En un espacio netamente psicodélico, ‘Cosmic Mantra’ se rodea de efectos cubriendo las vibraciones nebulosas de la guitarra principal. Un Mantra es un canto repetitivo que nos hace llegar al trance, al nirvana, al estado de conciencia de la inacción, la vida en la muerte, el efecto psicodélico. Un tributo al Budismo. Somos parte de un universo perfecto, todo es como debe ser, antes de querer cambiarlo debemos saber por qué es como es y quizá podamos desistir de la idea de cambiarlo, la perfección matemática de los planetas y las estrellas, la eternidad de los tiempos cósmicos, los años luz y los millones de años que nos han traído hasta aquí, quizá ene se momento nos adoremos como somos, seres perfectos. Es tiempo de estar en paz. Incorporando un sonido que bebe de la esencia oriental, el tema prescinde de las armonías sencillas de los cortes anteriores mostrándose como una nebulosa narcótica bajo una atmósfera lisérgica de gran misticismo. Es el segundo tema mas largo del álbum, lo que rompe la estructura de la corta duración de la mayoría de las canciones.
‘Birds’ Es un canto a la libertad y a la paz de ser libre.Las aves representan la libertad, la magia de volar, de no pertenecer a ningún lado y de llegar a donde sea. Aquí la calma se refleja en suaves acordes con un aspecto extraño que refleja al músico en modo introspectivo. Un tema calmado, oscuro, susurrante y a la vez algo triste a pesar de la vocación liberadora del mismo.
Con un nombre suficiente revelador de su contenido, ‘Southern of Nowhere’ es un tributo a la música sureña, Johnny Cash y todos los precursores del Rock and Roll, y del Blues, a los bohemios pendencieros de todas las épocas cuya vagancia y libertad han sido motivo de granes envidias y grandes aventuras. a los pioneros soñadores que exploraron el salvaje oeste y murieron llenos de plomo o triunfaron y se forraron de oro. Mama said: Quítate las polvorosas botas y no dejes que la fiebre del oro te consuma. Seguramente una de las canciones más luminosas de este reflexivo álbum experimental. El blues y los ecos southern copan un tema sencillo pero atractivo.
Rompiendo la estructura de las canciones, ‘Thelma’ con sus ocho minutos se inspira en la película del mismo nombre. La magia de la juventud fluye por tus venas, disfruta tu momento y todo llegará a su debido tiempo, lo ilógico cobrará sentido y se desenvolverá ante tus ojos cuando estén listo, mientras tanto ama y absorbe todo lo que te suceda. Es un canto a la juventud que representa la esperanza de la humanidad. Con un sonido propio del desierto, evocando la soledad con acordes y slide, la canción se envuelve en una nebulosa psicodélica. El tema evoluciona lentamente sin cambiar demasiado su fisonomía sonora.
‘Sacred Riddle’ se inspira en el acertijo sagrado de Mefistófeles, la tentación, aquel que si respondes bien te librará de todo sufrimiento, cuya respuesta correcta nadie sabe hasta que toca fondo. Nos vemos en el ahí, cuando recuerdes y te lamentes de todos tus pecados. Cuando veas tus sucios triunfos como vanas obsesiones que te llevaron hasta ahi. Todo crimen tiene su precio, nuestro castigo es el destino, míralo a los ojos y ponle la soga en el cuello a lo que tenga que morir, si no se volverá una carga que te impedirá volar. es ese Mefistófeles que siempre se nos presentará a todos, la tentación de rebasar la barrera de lo permitido en nombre de la libertad, en nombre de no ser al miedo, en nombre de expandir las fronteras de la conciencia y nos hará gozar y al final cobrará un alto precio. No tengas miedo de quedarte solo o de sufrir por buscar lo que quieres. Nadie se salva de sufrir, somos seres humanos y tenemos que vivirlo, es nuestro destino sufrir y gozar. El sonido del tema se circunscribe a los ecos west-coast, con un ritmo más dinámico y colorista. Seguramente el tema menos intimista y colorista. Una combinación de sonidos flower-power, con un aspecto Dylan y un trasfondo grunge. El tema cambia su sonido en la segunda mitad del mismo, retomando la línea sonora del resto del álbum bajo un aura psicodélica.
‘70’s‘ es un homenaje a la juventud de los años 70´s, el pelo largo y pantalones acampanados, los grandes autos. Un tema con sabor añejo en el que el blues aparece entre hirientes acordes de guitarra y la turbia atmósfera que aparece en la mayoría de los temas en un plano inferior. La libertad no es aburrida ni tampoco cara, nada es mas valioso que la felicidad y esa es tan fácil como cantar, como salir a caminar.
Cerrando este debut, encontramos‘Falling‘. Un tema de tonos sureños que evoca la motivación para no tener miedo a perderlo todo por hacer lo correcto. Hacer lo correcto no es fácil, tu honor es lo único que te vas a llevar a la tumba, imagina que como te comportes hoy te comportarás toda tu vida, si no te comportas valor hoy quizá nunca lo harás. Más vale perder todo que vivir de rodillas. Toda una declaración de intenciones bajo unos acordes evocadores del sonido de los 70’s.