Reseña: LUCID SINS.- ‘Dancing in the dark’

Los orfebres escoceses del ocult-rock de los años 70’s regresan con un hermoso álbum de sonidos vintage que te arrastran a lo mas profundo del bosque, donde los espíritus de los ancestros y los relatos de cuentos y leyendas más oscuros tiene su morada. Sustentados por su talento compositivo y por su prodigioso dominio de los instrumentos, crean bellas canciones de rock progresivo envueltas en una sutil psicodelia y aromas tradicionales. Una amalgama de estilos que van desde el rock hasta el folk, pasado por la psicodelia, lo progresivo e incluso hasta el jazz. Piensa en una marmita en la que se cuecen a fuego lento los sonidos de bandas como JETHRO TULL, BLACK SABBATH, WISHBONE ASH, CAMEL, FAIRPORT CONVENTION, BLACK WIDOW o CAMEL, aderezados por conjuros ocultistas en un ritual pagano adornado con bellas melodías, y elementos de bandas contemporáneas como DUNBARROW, WITCHCRAFT o UNCLE ACID & THE DEADBEATS,  y encontrarás un esquisto manjar llamado ‘DANCING IN THE DARK’. Un álbum oscuro que hará las delicias de los amantes del progresivo del 70’s con sus dosis de proto-doom y sus coloristas momentos campestres. Aquí no hay espacio para el aburrimiento ya que cada canción contiene elementos diferenciadores sin renunciar a la esencia propia de la banda. Bello, sutil, elegante, oscuro y completamente cautivador, su fluida narrativa acaba por hacer que su escucha sepa a poco, dejándote con ganas de más. Estamos ante un trabajo sobresaliente que se convierte en una gratificante aventura para el oyente en la que magia aflora en cada uno de sus surcos. Si nunca has escuchado a LUCID SINS y te atraen los oscuros sonidos nacidos de las entrañas de los 70’s, ponte cómodo, bebe una buena copa de vino, y disfruta.

La historia de ‘DANCING IN THE DARK’ es la siguiente… Tropiezas por el bosque. Solo y lejos de casa. Todos los caminos os han devuelto a este lugar. Perdido en un mundo verde. Escondido en la oscuridad. A medida que la luz se desvanece, se vislumbran llamas parpadeantes y se percibe el olor del humo. En un pequeño claro, las sombras proyectadas por un fuego moribundo toman formas humanas. Inclinándose en busca de calidez, comparten diez historias de esperanza y traición, magia y locura, amor y muerte. Las palabras susurradas se mezclan con recuerdos lejanos y, a medida que el fuego crece, tu sentido de identidad se quema y quema. Una a una, las figuras comienzan a bailar y girar mientras sonidos psicodélicos ocultos flotan entre los árboles. Atrapado en la vorágine, suspendido en lo alto de una red arremolinada de hojas y percepción, liberas tu control sobre el espacio y el tiempo… En el suelo del bosque, agitado por el amanecer, intentas darle sentido a la niebla dentro de tu mente. Para recordar dónde has estado. Para saber quién fuiste alguna vez. Alrededor de un fuego resplandeciente, en lo profundo del bosque,  están Dancing In The Dark… ¿Bailarás con ellos? 

LUCID SINS son: Andreas Jonsson – Voz, guitarra, bajo, órgano, sintetizador, Ruaraidh Sanachan – Batería, bajo, percusión, órgano, mellotron, flauta dulce, coros.

Invitados en el álbum: Espen Andersen, Stuart Coleman, Hanna Tuulikki, Alex Ward
Arte de portada obra de David V. D’Andrea.

‘DANCING IN THE DARK’ está disponible vía Totem Cat Records.

‘Jack Of Diamonds’ recupera la esencia del hard-progresivo de los 70’s con una cálida atmósfera más propia de un relato de cuentos y leyendas. La cautivadora voz y una suave melodía, junto a un ritmo cadente nos llevan al corazón de la década dorada, con una vibra evocadora de Wishbone Ash o AMAZING BLONDEL, y cuidados arreglos. Buenos pasajes de una suave guitarra nos sumen en una cautivadora oscuridad. Esos tonos ocultistas más propios del proto-doom, son tratados con un esmerado trabajo en unos arreglos que facilitan la escucha al oyente.

Siguiendo una senda similar al corte de apertura, ‘In The Woods (The Drifter)’ incide más en los desarrollos progresivos. En esta ocasión me viene a la cabeza el sonido de los álbumes de JETHRO TULL de mediados de los 70’s. Dulces y contenidos, los escoceses crean otra mágica canción en la que todo fluye con soltura en una senda de ensueño asediada por momentos de melancolía. Con esos tonos ocultistas muy presentes, estos chicos nunca cruzan la barrera hacia un mundo más pesado, sino que amortiguan sus riffs mas gruesos con un trabajo compositivo absolutamente fascinante. Una oda a un pasado lejano en el que la épica lo cubría todo.

‘The Dance’ sigue coloreando sus armonías de un aroma vintage en el que el rock exploraba espacios progresivos sin rubor. Dulces y tenues, LUCID SINS saben como conquistar al oyente con una sutileza y elegancia propia de otros tiempos. Una melancólica atmósfera preside la escena entre dulces melodías vocales que siempre ofrecen su versión más placida.

Con un swing alegre y contagioso ‘Take Me With You’ se nutre de elementos jazz y cuenta como invitado con Espen Andersen, de los maestros noruegos del proto-doom DUNBARROW. Esto supone el primer dueto en una canción en la que el sonido del órgano hammond aporta un gran carácter vintage. Aquí nada es lo que parece, pero el resultado es fantástico. Los pasajes de guitarra siguen brillando a un nivel superior, lo que, unido una esmerada composición, hacen de la pista una verdadera joya en la que los ecos WISHBONE ASH afloran de nuevo.

Sanctuary Stone’ se sumerge en un espacio folk, más propio de bandas como FAIRPORT CONVENTION.  La mágica y cautivadora voz de Hanna Tuulikki, y el uso de algún instrumento tradicional, marcan el devenir del corte. Folk progresivo evocador de tiempos pasados como guiño a la música tradicional.

Devolviéndonos a las atmósferas ocultistas, ‘A Call In The Dark’ es un sortilegio en álbum oscuro y remoto lugar en lo profundo del bosque. Su amenazante línea de bajo y un tempo constante unido a algunos quiños Sabbath, son la guía de este inquietante relato más propio de bandas como BLACK WIDOW y mas concretamente su ‘Come to the Sabbath’, esta vez adornado con alguna melodía progresiva.

 ‘The Toll’ transcurre en un espacio vintage presidido por el majestuosos sonido del órgano. El relato ocultista persiste en otra canción oscura que se ejecuta con un sonido contenido que va elevándose entre riffs rugosos y un ambiente humeante.

El relato prosigue con ‘From The Bough’, en donde las suaves melodías vocales, miran al legado de los 70’s para construir otra canción de hard-progresivo a la vieja usanza. Piensa en un hibrido entre Wishbone Ash y Camel.

Retomando las vibraciones folk, ‘The Raven’s eye’ nos sususrra en un canto seductor evocador de la tradición. Verdes pastos y un bucólico entorno con olor a hierba se adornan con dulces voces en una nueva colaboración de Hanna Tuulikki. Un ejercicio de melancolía en el que podemos encontrar ecos de Jethro Tull en sus años más campestres.

‘Catch the wild’ cierra el álbum con brillantes momentos psico-progresivos en los que el legado de Ian Anderson también parece venerarse. Algo más alejados de los postulados ocultistas, los elementos folks, aparecen en otra bella canción progresiva. Esmerados en los arreglos, el corte contiene toda la esencia de LUCID SINS, un atributo con un intenso olor a perfume de alto standing. La parte final el sonido del clarinete de Alex Ward lleva la canción a un espacio mas propio de Pink Floyd tocando jazz.

Lucid Sins

Totem Cat Records

Reseña: WOLF PRAYER.- ‘Spell of the crimson eye’

Después de las buenas sensaciones dejadas por su anterior álbum de 2019 ECHOES OF THE SECOND SUN’, el trio alemán WOLF PRAYER, regresa a la actualidad por la puerta grande con su nuevo y segundo álbum ‘SPELL OF THE CRUMSON EYE’. Aquí, encontramos a una banda pletórica y solvente, una banda con las ideas claras y la creatividad en estado de Gracia. Con la intención de transmitir en el disco la fuerza, el poder y la consistencia de sus actuaciones en directo WOLF PRAYER presentan un trabajo con muchos alicientes para el oyente. Habiendo Avanzado en su faceta heavy-psych, las melodías y las oscilaciones de cada canción, ofrecen giros sorprendentes y bien elaborados. Si a esto unimos que la banda no ha perdido ni un ápice su potencia stoner, el resultado es un trabajo para gozar y degustar como un plato de alta cocina.  El álbum aborda una amplia variedad de temas en sus siete nuevas canciones: el anhelo de un nuevo amor, la pérdida de la personalidad de un ser querido debido al olvido causado por la enfermedad, el seguimiento y la ejecución irreflexiva de enseñanzas socialmente «respetadas y correctas» y perderse en la rutina cotidiana, el eterno juego entre el bien y el mal, un homenaje a la luna y al espacio viajar y el impulso interno que resulta en un cambio consciente de personalidad que uno acepta y, por lo tanto, perjudica a sus seres queridos. Su psicodelia heavy-psych sabe nutrirse de momentos vintage de un órgano escueto pero profundo, de melodías vocales cautivadoras que siempre afloran en el momento justo y con el registro oportuno para que todo fluya con naturalidad. Esos tonos vintage llegan a convertirse en verdaderos viajes lisérgicos con la sombra de Pink Floyd en el horizonte, pero a su vez, saben mutar para arrastrar las arenas del desierto a unos riffs poderosos como una tormenta en medio de las dunas. ‘SPELL OF THE CRUMSON EYE’ es un álbum para tener muy en cuenta y en el que tanto, los fans de la psicodelia pesada, como los amantes del Stoner, van a encontrar su particular filón.

SPELL OF THE CRUMSON EYE’ está disponible vía Barhill Records

WOLF PRAYER son:
Jan Sprengard: voces y guitarra

Tim Hansen: bajo

Matthias Schorr: batería

Entre sutiles acordes de blues y una fascinante psicodelia atmosférica ‘Interludium Nebulae’ nos pone en la pista de esta nueva entrega de los alemanes. Una magnética pista de Psicodelia pesada con embestidas de riffs desérticos que nunca pasan el umbral. Repitiendo una y otra vez el mismo riff la pista nos presenta un apacible entorno psicotrópico con momentos arenosos y un cautivador desarrollo que finaliza entre tonos cósmicos. 

Con una poderosa línea de bajo en su apertura ‘Desire’ nos muestra otra versión de la banda. Voces casi chamánicas y un ritmo que te atrapa van dando forma a un corte con garra y un cierto aroma a 70’s. impulsado por ese bajo prodigioso y un ritmo cadente el corte va adentrándose en un entorno más psicodélico sin perder ni un momento su groovy pegadizo.

‘Oblivion’ sigue sorprendiéndonos con un nuevo giro en el que sutiles momentos progresivos aparecen entre una estructura de psicodelia suave y penetrante. Sus cálidos pasajes se inclinan a un espacio floydiano en el que cada nota flota entre sustancias lisérgicas. Una balsámica canción capaz de amansar a la mas salvaje de las fieras. Sin duda uno de esos temas que te invita a expandir tu mente en busca de nuevos horizontes sensoriales. Pero en este viaje astral también se apuntan unos teclados vintage y unos riffs desérticos para que no falte de nada. Una hermosa y cautivadora canción con efectos terapéuticos y en la que la banda del fluido rosa se vislumbra en el horizonte. «La canción trata sobre el olvido, más precisamente sobre el olvido relacionado con la enfermedad de Alzheimer, un trastorno cerebral incurable», dice la banda.»Debido a la muerte de las células nerviosas del cerebro, las personas afectadas se vuelven cada vez más olvidadizas, confusas y desorientadas. Ya no pueden realizar actividades habituales y sencillas como beber o comer. Las impresiones visuales y las relaciones espaciales ya no se comprenden. un cambio en el estado de ánimo y personalidad de las personas afectadas. Se alteran fácilmente cuando están fuera de su entorno familiar. Si se interrumpen rutinas o procesos rígidos desarrollados, hay inquietud, ansiedad o confusión. La realidad se transforma en una extraña ilusión que no es real. Poco a poco, la memoria a largo plazo también se resiente, de modo que los seres queridos, familiares y amigos ya no son reconocidos y son tratados o percibidos con desconfianza y distancia: apenas queda nada de la antigua personalidad amada.Debido a la degradación de las capacidades cognitivas, la pérdida de la personalidad y la degradación de la condición física y corporal, uno sólo puede observar con impotencia la decadencia y la consiguiente disminución de las fuerzas vitales del ser amado.»

Con una oscura introducción con tambores rituales, ‘Doctrine’ sigue la senda de la canción anterior con sus pausados acordes y un registro vocal suave y por momento sugerente. En su parte central el corte eleva la intensidad con momentos mas propios de THIN LIZZY en una mezcla resultona con sonidos arenosos empapados de fuzz narcótico.  Otra canción en la psicodelia se enriquece con distintos matices sonoros con un resultado muy apetecible.

‘Cards Of Evil’ se desarrolla entre pasajes heavy-psych en una atmósfera retro en la que la acidez sonora se erige en protagonista. Un corte hipnótico, denso y sumamente psicodélico que refleja a la perfección el espíritu de este fascinante álbum. Tras dos minutos, la canción parece tomar otra ruta en la que definitivamente la psicodelia pesada se enrique con tonos progresivos para crear un marco sonoro inigualable y absolutamente cautivador. Parece como si se tratara de otra canción, algo sumamente curioso.

Por la vía directa, la vibrante y rugosa ‘Luna’ transita por un entorno desértico. Riffs rompe cuellos y ganchos con los que atrapar al oyente en un transitar ondulante en el que la intensidad sube y baja con desparpajo. La banda pone al descubierto su lado más Stoner y contundente.

Si el resto de las canciones del álbum estaban entre cuatro y cinco minutos, ‘The Devil Told Me So’ rompe esa ecuación con mas de ocho minutos intensos. En su comienzo la pista se soporta en oscuros pasajes proto-doom que parecen advertirnos de algo. Este preludio da paso a momentos heavy-psych adornados por un sutil órgano y unos riffs expansivos que se evaporan ante la llegada de la calma psicodélica. La cautivadora voz de acompaña de leves efectos de eco entre su magnética instrumentación. Oscilante entre esas vibraciones y la rugosidad desértica, la pista late con fuerza envuelta en efectos lisérgicos. La pista nos ofrece buenos momentos heavy-psych antes de retomar el punto de salida con esos riffs pesados ejecutados a cámara lenta. El órgano regresa aportando su carácter vintage.

wolf prayer

Barhill Records

Reseña: ZONE SIX.- ‘Full mental jacket’

En activo desde 1997 y habiéndose acreditado como una de las bandas refrentes del rock cósmico más psicodélico, ZONE SIX publican una nueva odisea espacial dividida en tres actos. Una primera canción ocupando el lado A y un lado B divido en dos pistas homogéneas que socaban las entrañas del kraut rock mas sideral. Siempre teniendo como referente los sonidos de los pioneros alemanes de la kosmiche-music, ZONE SIX han labrado su propia reputación a base de producir álbumes hipnóticos que torpedean tus neuronas con repetitivos sonidos siderales. Manteniendo la esencia de las largas improvisaciones, cada álbum de ZONE SIX es un nuevo argumento para dejar que nuestra mente transite por atmósferas futuristas más propias de la ciencia ficción. En esto son unos maestros, y así lo manifiestan de nuevo en ‘FULL MENTAL JACKET’. Un álbum oscuro, frenético y aturdidor, que fue registrado dentro de los primeros tres días de marzo de 2022, influenciados/afectados por las noticias de la recién iniciada guerra rusa contra Ucrania. Durante más de un año trabajo la banda estuvo haciendo algunas sobregrabaciones y produciendo el álbum a partir de las sesiones registradas en unos fines de semana.  Con una precisión matemática consiguen que cada cara del álbum tenga la misma duración, 19,54 minutos, una cifra que se corresponde un glorioso año para la historia y el arte, según apunta la banda (1954). Con algunas guitarras fantasmales, sintetizadores y algún saxo ocasional, ZONE SIX siguen escribiendo la historia de kraut espacial contemporáneo, dotándole de la dosis justas psicodelia cósmica. Abróchate los cinturones porque el viaje está a punto de despegar en cuanto escuches estas tres aturdidoras canciones.

ZONE SIX son: Manuel Wohlrab: guitarra, efectos, Pablo Carneval: batería, Dave Schmidt: bajo, sintetizador, teclados. Acompañados para ‘FULL MENTAL JACKET’ de Rainer Neeff (Pancakes, etc.) a la guitarra en ‘Slingshot‘y el legendario Gottfried Klier (Engerling) al saxo en el mismo tema. El álbum está disponible vía Sulatron Records. Grabado, mezclado y producido por Sula, masterizado por Eroc y con arte de portada de Brett Savage (Dead Sea Apes) sobre diseño de Sula.

Un frenesí psico espacial ejecutado a la velocidad de la luz con muchos elementos HAWKWIND abre el álbum con ‘Slingshot’. Sintetizadores y pedales se amontonan en su inicio para hacer amerizar la pista en un espacio sideral en el que la calma misteriosa preside la atmósfera. Allí, con un ritmo pausado aparece el sonido del saxo para poner la elegancia a un entorno insondable. Momentos de calma entre una neblina sideral y momento de improvisación que eclosionan en una bacanal pesada en la que los instrumentos parecen amontonarse unos encima de otros. Sin perder su carácter cósmico, golpes de Stoner doom parecen acecharnos con un final incierto. 20 minutos de frenético viaje espacial a recónditos lugares en el universo.

‘Full mental jacket’ crea un ambiente de misterio que acaba desatándose en otra espiral sideral. Un espacio aturdidor que no nos da pistas de por donde será en esta ocasión la travesía. Intenso en su arranque, el corte parece dejar llevar por la ingravidez en un relato cinematográfico mas propio de una película de ciencia ficción. El espíritu kosmiche aflora con más nitidez que nunca en una canción que acaba por taladrar tus neuronas. La banda se muestra solvente en el uso de la repetición dejando aflorar todos sus genes kraut.

Cerrando el álbum otra canción de diez minutos. ‘Chrono trigger’ nos mantiene en ese espacio cósmico presente en cada uno de los álbumes de la banda. Repitiendo la fórmula de la canción anterior pero con una melodía más atractiva y sutil. La poderosa línea de bajo marca con marcialidad el devenir de una pista que flota y palpita con intensidad. Krautrock y mayores dosis de psicodelia llevan la pista a esos espacios en los que nunca sabes que puede suceder. Ese es uno de las particularidades de la improvisación, sabes de donde partes, pero no adonde irás. Este es un claro ejemplo de ello a pesar de que el destino parece estar claro en los músicos.  

Zone Six
Sulatron Records

Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: DEAD FEATHERS.- ‘Full circle’

Desde Chicago, DEAD FEATHERS nos embarcan en un viaje conmovedor y convincente con el que el deslumbrante quinteto, invocan brillantemente el rock de los años 60’s y 70’s a través de su canto multifacético finamente cincelado, el recipiente perfecto para la poderosa voz de Marissa Welu, auténtico motor de esta fantástica banda. La sensualidad puesta al servicio de la psicodelia y el blues más cautivador. Nueve hermosas canciones de pura felicidad auditiva, con riffs heavy-psych y ritmos seductores que nunca sueltan al oyente. Sensual, rebosante de frescura, y sumamente psicodélico, pero también con elementos folk marcados por esa voz a caballo entre Inga Rumpf (FRUMPY) o Linda Hoyle (AFFINITY). Un álbum en el que los latidos psicodélicos y esa fascinante voz etérea impulsan unas canciones lo suficientemente versátiles como atrapar al oyente en un mundo colorista e introspectivo. Un álbum en el que las estimulantes melodías se nutren de buenos riffs para sacarnos de la monotonía. Sedosas canciones con unas entrañas robustas empapadas de wah wah y reverberaciones, para reglarnos momentos esplendorosos.  Si bien su anterior trabajo me gustó, en esta ocasión estos chicos han hecho que caiga rendido a su música. Con unas armonías celestiales que habitan en atmósferas vintage al estilo de bandas como Blood Ceremony, Graveyard, Purson, pero que contiene igualmente la garra de Blues Pills. Siempre sorprendiendo al oyente, las canciones gravitan en un espacio blusero en el que la lírica y ese impactante sonido orgánico logran su objetivo. Álbumes como este son los responsables de que uno siga creyendo en el poder terapéutico de la música que se hace en la actualidad. Porque el amplio espectro sonoro en el que se mueven DEAD FEATHER, hace que tanto los amantes de la psicodelia contemporánea, como los viejos rockeros, encuentren aquí su espacio para el gozo. Una voz superlativa, unas guitarras perfectamente complementadas, un ritmo siempre cautivador, y unas hermosas melodías, hacen de ‘FULL CIRCLE’ un álbum para disfrutar, y aúpan a DEAD FEATHERS, como una banda a tener muy en cuenta, ya que sus canciones siempre acaban en una bacanal psicotrópica en la que el espíritu del blues y la psicodelia de los 70’s están muy presentes. Olvídate de los prejuicios, ponte cómodo y disfruta de esta maravilla sonora, porque el viaje, merece la pena.

‘FULL CIRCLE’ está disponible vía Ripple Music.

DEAD FEATHERS son:

Marissa Welu – Voces
Tony Wold – Guitarra
Rob Rodak – Bajo
Tim Snyder – Guitarra rítmica
Joel Castanon – Batería y percusión 

Bajo los vientos de la neo-psicodelia ‘Full Circle’ se desarrolla entre cautivadoras melodías con las que rápidamente la banda atrapa al oyente. De inmediato esa fascinante voz nos hechiza desplegando todo su potencial. Dinámico y lisérgico, el corte juega con los elementos para mostrarse atractivo ante el oyente. Los ecos de cantantes como Inga Rumpf o Linda Hoyle, nos trasladan a corazón de los 70’s. el tema cuenta con buenas guitarras y ritmos poderosos, pero sobre con un groovy del que no podrás escapar. En su parte final, la canción se sumerge en aguas psicodélicas con un gran poder de persuasión.

Sin dejar de la psicodelia ‘Lightning’ parece abajar las revoluciones momentáneamente. Con reminiscencias folk, la psicodelia de los 70’s nos ofrece su cara más amable entre golpes de blues pesado. Delicado por momentos, el tema oscila entre momentos de pausa y golpes de rabia en los que todo se alborota. La canción evoluciona desde su inicio a la impactante bacanal final

En una oscura atmósfera lisérgica la apacible ‘Daughters’ es otro escaparate para comprobar la portentosa y emotiva voz de Marisa. Sin estridencias la canción parece susurrarnos mientras nos introduce en un misterio espacio en el que la psicodelia encuentra su hábitat perfecto.

‘One Year Before The Sand’ se erige como un suave interludio de poco menos de dos minutos sobre acordes psicodélicos que se repiten creando una envolvente atmósfera.

Con acordes que se superponen la balsámica ‘The Swell’ define el sonido de una banda que ama la psicodelia balsámica. Con un tempo lento pero lisérgico, la canción cuenta con el registro cálido y susurrante de la voz para sumirnos en un espacio de relajación que no tardará en verse alterado por riff heavy-psych de alto nivel. Un espejismo que no tarda en disiparse para seguir con las dulces melodías. Estas subidas de intensidad insertadas en el momento junto hacen que la canción vea alterada levemente su suavidad. La banda describe con su música un bello mundo en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por gratificantes sensaciones. El corte cuenta con pasajes recitados que le dan un aire mas místico si cabe.

Con sus diez minutos de duración, ‘Robbery’ es una montaña rusa de emociones. Desde la hipnótica apertura coloreada de cautivadoras melodías vocales, a la intensidad de unos riffs que arrastran a esa prodigiosa voz a un espacio más tormentoso, la canción contiene fantásticos momentos con los que sorprender y a su vez, atrapar al oyente. Dinámica y fluida, la lírica vocal encaja a la perfección entre unos riffs difusos que deambulan en habitual entorno lisérgico en el que se mueve la banda. Guardando el equilibrio entre lo delicado y lo abrupto, ‘Robbery’ es una magnífica canción que se toma su tiempo para describir todo su legado.

Cerrando el álbum ‘Galapagos’ nos ofrece la delicadeza a través de acordes acústicos y un marcado carácter folk. Las seductoras melodías vocales nos recuerda que la música tiene su lado sensual y delicado. Así DEAD FEATHERS, ponen el broche de oro a un álbum cautivador en el que la psicodelia es enriquecida con bellas fragancias sonoras provocando un gratificante efecto balsámico en el oyente. Sensacional.

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