Reseña: NEPAL DEATH.- ‘Pilgrims and psychonauts’

El nuevo y fantástico álbum del colectivo sueco contiene canciones frescas que a pesar (o gracias a) de sus elementos psicodélicos y sus tonos espaciales nos sacan de la oscuridad predominante en muchas bandas contemporáneas. NEPAL DEATH presenta un álbum que bien podría haber sido creado hace 5 décadas, con canciones luminosas impulsadas por los ecos del verano del amor y el optimismo de unos hippies ilusionados con un mundo mejor plasmando su visión contemporánea a un mundo caótico. Precisamente ahora en estos convulsos tiempos en los que las noticias parecen ser una crónica de sucesos con episodios que ponen en tela de juicio la estabilidad social del planeta, NEPAL DEATH son un soplo de aire fresco con sus alegres canciones melódicas y psicodélicas de completa inspiración vintage. Este grupo de freaks del siglo XXI parecen negarse a vivir en un mundo convulso brindando al oyente una banda sonora fresca, emotiva, reflexiva y esperanzadora. Más de 30 músicos de toda Europa contribuyendo al sonido de la banda con guitarras ácidas, percusión potente, sintetizadores analógicos, sitares, flautas y mantras rituales, todo fusionado en un viaje fluido de la muerte al renacimiento. Presidido por un tono ritualista ‘PILGRIMS AND PSYCHONAUTS‘ es la banda sonora perfecta para un viaje interior en pleno siglo XXI. La banda describe este nuevo trabajo así: ‘Imagina a Charles Manson y a una pandilla de hippies falsos Hare Krishna recorriendo la Ruta Hippie hacia Katmandú en el 72’. Probablemente puedas bailar la mayor parte, pero podrías despertar en algún lugar de la Ruta Hippie. Reencarnado en otra época, NEPAL DEATH envuelve al oyente en una atmósfera extrañamente melódica y ceremonial en lo que parece un álbum conceptual que por momentos puede parece algo caótico, pero que tras varias escuchas se siente como ‘un todo’ narrativo con sentido. Enciende tu barrita de aromática, pone flores en el pelo, tu ropa más colorista y disfruta de este emocionante con estas cautivadoras y luminosas canciones. Tu mente te lo agradecerá.

‘PILGRIMS AND PSYCHONAUTS’ es publicado por Kali Psyche Records, mezclado y masterizado por Mikael Andersson (Soundport Studios) y distribuido por Sound Effect Records

Con una breve introducción de veinte segundos ‘ The Hippie Trail Revisited (Intro)’ da paso a la segunda pista ‘Polychromatic route’ una de las pistas destacadas con su carácter sideral y esa psicodelia hipnótica que tan bien saben colorear estos chicos. Su persistente línea de bajo y los múltiples efectos van dando forma a una odisea cósmica impulsado por letárgicos ritmos de vocación kraut. Una canción completa que sirve de aval al trabajo del colectivo.

 ‘Freak Street Blues’. Con una apertura con acordes de sitar y flauta el combo sueco nos sitúa en un exótico escenario más propio del verano del amor en el que un contagioso ritmo y las melodías vocales nos sitúan en un entorno setentero con un ambiente campestre y un tono cósmico en el que su psicodelia colorista aflora con naturalidad meciendo nuestros cabellos. Sus pinceladas coloristas  apoyan el trabajo del bajo y los sintetizadores entre solos de guitarras de carácter psicodélico. Flower power en estado puro.

Si el álbum abría con una breve introducción, también cuenta con varios interludios como ‘Interlude I – A Word of Warning’ y sus locuciones.

Nuevamente viajando a oriente ‘Divine Destroyer (The Mahakala Mantra)’ define el espíritu hippie de estos chicos. Sabiendo como acoplar sus melodías aunando esfuerzos entre instrumentos tradicionales con sintetizadores y guitarras, los coros florales no faltan en esta colorista pista evocadora de la paz y el amor.

Otra nueva pausa llega con ‘Interlude II – The Tantric Transmission ‘ en la que de nuevo una locución más propia de películas de ciencia ficción de los años 40 o 50’s se cubre de un manto atmosférico.

En las canciones anteriores hemos podido comprobar como gustan de los ritmos hipnóticos, y ‘Ashen Pilgrim’ es la confirmación. Envuelta en efectos y sintetizadores la voz ylos coros gravitan entre su psicodelia espacial con un acertado acople de diferentes estilos. Así consiguen otra canción con buen ritmo y que, a pesar de sus nebulosas lisérgicas, transmite vida y color.

‘The Beacon Speaks (Ashen Pilgrim Pt. II)’ pone la pausa con ensoñadores pasajes atmosféricos y voces almibaradas envueltas en efectos en algo mas de un minuto.

Un nuevo break que precede a ‘Sister Nirvana’. La canción contiene un ritmo colorista en una pausada propuesta sonora en la que se arremolinan la psicodelia y los ritmos hipnóticos y un estribillo que te atrapa en mundo luminoso y optimista que se aleja de la tragedia existencial de nuestros días . La pista contiene instrumentos como el sitar y la flauta rompiendo, o mas bien realzando la tupida instrumentación de teclados, guitarra y sintetizadores.

Shooting Star’ es una puerta abierta a mundo sensorial amable y complaciente. La mística del sonido del sitar en su apertura aporta magia a otra canción expansiva. Siendo la canción más larga del álbum su desarrollo se recrea en un exotismo nebuloso y psicodélico repleto de espiritualidad.

En un tono más experimental y difuso ‘Her Crawling Majesty’. Está repleta de coros angelicales, ritmos kraut y con un innegable espíritu cósmico. Los elementos progresivos se entrelazan con acierto en la canción más tenue del álbum. Una pista empírica en la que los instrumentos se arremolinan.

El combo sueco pone la pausa con un nuevo interludio de escasos 20 segundos. ‘Interlude III – The Mantra Mechanism’ contiene nuevas locuciones y acordes extraños para llevarnos ante ‘She Demon’. Con la suavidad como bandera, la guitarra toma un protagonismo en otra canción emocionante con melodías ensoñadoras y una rica y versátil instrumentación en la que los elementos orientales, la psicodelia y la magia aparecen señalándonos el punto final de este cautivador viaje sonoro.

El epílogo y el final de viaje llega con ‘The Exorcism of Rakshasi (She Demon Pt. II)’. Cinco minutos de efectos locuciones, y una manto ácido en un viaje repleto de efectos y nebulosas lisérgicas poniendo el punto final a esta odisea cósmica introspectiva y colorista.  

Nepal Death 

Reseña: KADAVAR.- ‘I Just Want To Be A Sound

La cara oculta de KADAVAR se muestra ante nosotros en otro álbum que se aleja cada vez de la esencia de la banda. Este camino nació con la publicación de su álbum ‘ISOLATION TAPES (reseña aquí) con su oscuridad y melancolía progresiva. Ahora, es el pop de confitería el que se entromete en los genes de los alemanes para componer un álbum que ninguno de sus más fieles fans esperaría. La controversia que sus singles previos crearon entre sus más fieles seguidores ahora se confirma escuchando el resto canciones del álbum. Esta transformación significativa se plasma en pistas suaves y frescas con vocación de himnos que posiblemente no serán asumidas por su legión de fans, pero que merecen una oportunidad. Como ya apunté en la reseña de ‘ISOLATION TAPES’, el ahora cuarteto a estas alturas de la película no necesita dar cuentas a nadie. Consolidados como una banda destacada de la escena Stoner y psicodélica y tras casi dos décadas de actividad, presentan un sonido más contemporáneo con suaves pasajes progresivos y melodías aptas para todo tipo de público en las que la rugosidad y pesadez se diluyen. La transición del underground al ‘mainstream nunca es fácil para nadie, y más teniendo en cuenta que demasiadas veces cuando una banda sigue esa ruta, se les tacha de ‘vendidos’ y de falta de autenticidad, pero esto es algo legítimo y no deberíamos ser mas prudentes con estas cuestiones.  Porque ‘I JUST TO BE A SOUND’ se erige como un manifiesto de libertad, de transformación y de presencia radical (como manifiesta la propia banda). Desde luego no seré yo quien critique este giro en su carrera ya que a lo largo de la historia las bandas han sufrido cambios y evoluciones, unas veces para mal, pero otras para bien. Un riesgo que puede acabar con su reputación para muchos, pero que puede abrirles nuevos horizontes. Lejos parecen quedar trabajos como ‘ABRA CADABRA’, pero los nuevos tiempos nos arrollan a todos y seguir anclados en un cuerpo que no nos pertenece (o si), no es una buena opción para nadie. Sin duda este nuevo álbum es un trabajo arriesgado, pero tras repetidas escuchas he descubierto que hay algo más que canciones melódicas y aterciopeladas hechas para un espectro de público mas amplio, pero es cierto que los matices son sutiles. Esto hace que me permita aconsejaros que los árboles no os impidan ver el bosque, escuchar el álbum con atención y luego decidir, aunque la controversia está servida. Lo cierto es que ahora KADAVAR no parecen sonar a KADAVAR y eso siempre duele cuando forman parte de la banda sonora de tu vida. Solo me queda una duda, ¿Cómo encajaran estas canciones en directo?. La respuesta la tendremos cuando la banda vuelva a pisar los escenarios.

‘I just to be a sound’ la canción que da nombre al nuevo álbumfue el adelanto que KADAVAR nos ofrecieron de esta nueva entrega. Con ella la polémica está servida y que la ausencia de riffs crujientes es ocupada por coros y estribillos de carácter pop. Esta colorida pista marca el camino de una nueva etapa que posiblemente no tenga vuelta atrás y que ha hecho renegar a sus fieles de los otrora barbudos melenudos. Todo un shock del que es posible reponerse con nuevas escuchas.

En línea UNCLE ACID, Hysteria. es una de las pistas más oscuras. Voces etéreas y ritmos oscilantes, así como un sonido más denso en contraste con la canción de apertura nos envuelven en melodías vintage con elementos pop. Armonías que te atrapan y un sonido comedido en el que los riffs dejan protagonismo las voces son el reflejo del  manifiesto y radical cambio de rumbo de su sonido. Con pinceladas psicodélicas KADAVAR todavía son capaces de engancharnos por una vía desconocida hasta ahora.

En una línea más progresiva, ‘Regenerator’ con sus ritmos calientes y golpes de hard-rock de luces de neón, incide en el cambio de ruta de los alemanes. Su fantástico groovy se alterna con melodías comedidas que se aceleran recordándonos el músculo de la banda a pesar del protagonismo de los ganchos melódicos.

La almibarada ‘Let Me Be A Shadow’ evoca el soft-rock de los 80’s con guiños al pasado progresivo de los 70’s. Con estos ingredientes el resultado es una canción pop sustentada en el sonido de los teclados.

‘Sunday mornigs’ utiliza elementos electrónicos y pinceladas psicodélicas con un resultado desigual. La antítesis del sonido con el que conquistaron a la audiencia en una canción que evoluciona a un entorno casi espacial. 

Una nueva sorpresa nos espera en ‘Scar my guitar’. Garage y pop de confitería bajo una atmósfera colorista y festiva que avanza experimentando entre coros que te enganchan y teclados que experimentan aportando un aire innovador pero alejado de su esencia.

‘Strange Thoughts’ se desarrolla entre suaves melodías y un ritmo pausado. Envuelto en una atmósfera psicodélica el corte transita por un espacio novedoso en el que KADAVAR plasma su creatividad por territorios desconocidos en los que todavía se percibe algo de las muestras psicodélicas que ofrecieron en el pasado con un aspecto renovado e innovador. Otra cara de la misma moneda en la que ahora se han convertido los alemanes.  

Amortiguando su sonido y virando hacia un escenario sonoro ‘Truth’ se inclina hacia sonidos progresivos con más melodías pegadizas y un aspecto moderno que les acerca a un público al que probablemente no habrían podido llegar con sus álbumes previos. Pero no todo queda en una canción sencilla ya que los matices aparecen en cada nueva escucha brindando la oportunidad de descubrir interesantes elementos escondidos en su asequible sonido.  

Dando un nuevo salto al vacío ‘Star’ se erige como una balada pop sensiblera con cuidados arreglos y ausente de cualquier vestigio de la fuerza de la banda. Con algunos ecos Beatles, la pista se desarrolla entre pausados acordes y cálidas voces adornadas aromas florales y tonos sinfónicos.  Un cambio radical del que tengo serias dudas que pueda ser aceptado por sus mas fervientes seguidores, pero que de nuevo plasma el giro su giro argumental.

El álbum cierra con otra suave y atmosférica canción. Como un susurro melancólico ‘Until The End’ se construye lentamente bajo tonos de psicodelia pop más propia de finales de los 60’s para ir elevándose con una instrumentación compacta entre voces aterciopeladas.

KADAVAR

Clouds Hill 

Reseña: EL SAGUARO.- ‘Enthusiecstasy’

Con suma satisfacción recibimos el Ep debut del power trio portugués EL SAGUARO. Un trabajo en el que la banda pone de manifiesto su amor por los sonidos más auténticos del rock de los 70’s. Un viaje de alta velocidad a la era dorada del rock en el que nos encontramos por el camino riffs salvajes, voces desgarradoras y un groovy que te atrapa irremediablemente en esta fiesta de rock vintage. EL EP es todo un regalo para los viejos rockeros y para los amantes de los sonidos ácidos que hicieron famosos bandas como Grand Funk, Led Zeppelin, Captain Beyond y tanto otros dinosaurios de aquel productivo perido. Abriendo nuevos horizontes, los ecos de bandas contemporáneas como RADIO MOSCOW también se vislumbran en unos surcos que contiene un auténtico tesoro sonoro. Breve, y con solo cuatro canciones, sus ritmos y sus melodías se mestizan logrando un sonido fresco y directo que levantará el ánimo de los más deprimidos. A través de letras introspectivas el trio portugués detiene el reloj del tiempo logrando un álbum genuino haciendo que su escucha se convierta en una emocionante experiencia en la que no faltan pinceladas de blues y cautivadora pasajes psico-progresivos. De esta forma dejan patente el potencial que estos jóvenes atesoran. Grabado en Hertzcountrol Studios, ‘ENTHUSIECTASY es un portal a una era donde la creatividad musical no tenía límites. Este  álbum destaca por su dinámica cautivadora, coros armoniosos y vibrantes solos psicodélicos, todo ello complementado por un bajo vibrante que rinde homenaje a los clásicos del género en estilo que resonará entre los amantes del rock atemporal, ese rock honesto y sin concesiones que tanto amamos. Recuerda este nombre, EL SAGUARO, porque cuando su música se expanda por los fans de la escena, no habrá vuelta atrás.

EL SAGUARO Está formado por Lucas Hugues en la guitarra y voz principal, André Horta en el bajo y João Ferreira en la batería, ambos coros.

Sin hacer prisioneros, ‘Ticket To Fly’ nos arrolla con un sonido ácido y guitarras asesinas al mas puro estilo Hendrix. Su ritmo diabólico y los constantes giros, así como su atmósfera vintage nos trasladan al corazón de los 70’s con un sonido desenfadado entre estribillos y coros desenfadados. Su Groovy Funky es un elemento ganador de una pista que nos invita al baile entre wah wah y ritmos oscilantes, pero que también nos lleva de ‘viaje’ con pasajes psicodélicos más propios de un plácido viaje de L.S.D.

Bajando las revoluciones, ‘Viaje’, con voces en español se inclina por el blues y los pasajes sofisticados enriquecidos con elementos progresivos. Un bálsamo para los sentidos que muestra el amplio espectro sonoro en el que se mueve el trio. Su cálido bajo y su hermosa melodía principal, van llevando la canción a un terreno dócil en el que los sentimientos aparecen a flor de piel acompañados de pincelas jazz.

Rindiendo tributo a la maravillosa playa portuguesa de surfferos, ‘Nazaré’ es otra canción ácida impulsada por un penetrante ritmo y una guitarra excelsa. Alternando pasajes ensoñadores con corrosivas embestidas de psicodelia pesada EL SAGUARO se deja llevar en una especie de jam instrumental 

Con el blues como protagonista ‘Slow N’ Easy’ parece una canción compuesta hace 50 años. Su sonido vintage junto a su cautivadora y desgarrada voz, y esos ritmos que te enganchan, son suficientes para saber que estos chicos van en serio. Porque no se trata de ser consciente de que esto ya lo hemos escuchado muchas veces, sino que te gusta. Su clásica estructura podría parecer una copia, pero la pista suena honesta y eficaz.

El Saguaro

Pink Tank Records

TEMPLE FANG.- ‘Lifted From The Wind’

LIFTED FROM THE WIND’ el nuevo álbum de los psycho-jammers TEMPLE FANG es un trance espiritual con el que atrapan al oyente en una ceremonia cósmica ideal para expandir tu mente. Un auténtico ritual en el que la banda crea la música que les sale del corazón sin mirar más allá. Sus meditativos pasajes instrumentales y las ocasionales voces hacen de este álbum un Santo Grial para cualquier amante de la psicodelia contemplativa. Esa música que penetra en las terminaciones nerviosas del oyente estimulándolas con fascinantes sensaciones en forma de largas canciones. El rock puede ser energía, pero también puede ser un vehículo para liberar tus sentimientos más profundos, dejando que estos se liberen para revolotear por el mundo. Esto precisamente es lo que hacen TEMPLE FANG, una banda honesta, espiritual, que no se pone límites a su creatividad para ofrecer a sus fans tesoros como este LIFTED FROM THE WIND’, lo que la banda define como el primer ‘álbum real’ de la formación. Una auténtica liturgia en la que los alquimistas holandeses plasman su esencia con esa música terapéutica capaz de sacarte del pozo más profundo. Deshaciéndose de los problemas el cuarteto consiguió centrarse en componer nuevas canciones con un talante más sereno, superando las adversidades para conseguir su propósito, capturar en un álbum de estudio las vibraciones que consiguen transmitir en sus emocionantes conciertos. Esa tormenta aparentemente perfecta que golpeó sus vidas personales: problemas de salud, rupturas sentimentales, falta de vivienda, etc., todo lo cual contribuyó a que la banda se desmoronara una vez más e hizo prácticamente imposible la idea de producir un álbum ha quedado superada con un trabajo soberbio. Su indomable sonido en directo queda reflejado con sumo acierto en un álbum hermoso, pausado, pero sobre todo un álbum místico que define a la perfección la esencia de TEMPLE FANG, una banda especial que siempre ofrece su mejor versión y que se erige como abanderada de la libertad mística llevada a la música psicodélica.  

TEMPLE FANG son: Dennis Duijnhouwer: Voz, bajo, Jevin de Groot: Voz, Guitarra, Ivy van der Veer: Voz, Guitarra y Daan Wopereis: batería.

‘LIFTED FROM THE WIND’ está disponible vía Stickman Records

El álbum abre con ‘The River ‘, 18 minutos en los que la banda se encauza en un río como camino a seguir, corazones y mentes en constante cambio, en busca de un propósito común: salvar un vínculo en tiempos apocalípticos, hacer un pacto. Así, la pista se va gestando entre efectos y unos briosos tambores a modo de introducción para sumirnos en un entorno psicodélico con los genes que la banda ha acreditado durante sus años de carrera. Manteniendo su carácter de jam, los músicos se muestran como un ‘todo’ para crear una canción con numerosos elementos progresivos con una sensación balsámica y melancólica. Un espacio perfecto para dejarse llegar y expandir nuestra mente en el un entorno lleno de emocionantes sensaciones y vestigios floydianos. Un auténtico buque insignia que nos da pistas del tono general del álbum, largos desarrollos lisérgicos, voces emotivas y una sensación de espiritualidad sobrevolando una canción repleta de matices y detalles que siempre resultan efectivos. Pero tras la tempestad desatada en la parte inicial, el corte reposa en su parte central en un glamuroso Jardín del Edén con delicadas melodías y un carácter apacible en el que los elementos progresivos adquieren un protagonismo como no lo habíamos visto hasta ahora.

Subiendo la apuesta con una canción de más de veinte minutos, ‘Once’ borbotea con una larga introducción atmosférica tejida por efectos envolventes en un espacio tenue y misterioso. Ese lento génesis va adentrándose en un territorio sonoro en el que el monstruo lisérgico que llevan dentro rompe sus cadenas para mostrarse en su plenitud. Con tonos espaciales la psicodelia pesada de TEMPLE FANG eclosiona en otra majestuosa odisea psicotrópica elevándose con fuerza y descendiendo para dejarse llevar por la espiritualidad y los pasajes contemplativos. La pista refleja la tranquilidad que los holandeses plasman en sus canciones para transmitir al oyente un torrente de sensaciones. Consiguiendo que te dejes llevar por su mágica música, tanto en los momentos imaginativos como en los más aturdidores. Con una evolución fluida la pista va mutando sin que nos demos cuenta de que estos chicos son han situado en un espacio diferente al que transitábamos momentos antes. Este es uno de los grandes talentos que TEMPLE FANG atesoran, su capacidad para llevar al oyente al punto en el que ellos desean, haciéndonos partícipes de sus particulares viajes musicales.

Entre pasajes espaciales y momentos floydianos la ceremonia continúa con ‘Harvest Angel’. Inclinándose hacia un escenario progresivo, la magia humea en cada nota construyendo otra pista sólida, ensoñadora y rebosante de encanto. La canción es un perfecto termómetro de las inquietudes de la banda a estas alturas de su carrera. Más maduros, sin perder su esencia, TEMPLE FANG, se toman las cosas con calma (como siempre) para que todo resulte hermoso y mágico en una canción en la que los detalles se presentan perfectamente pulidos. Dulce, delicada, y rebosante de espiritualidad, la canción permite explorar nuevos territorios sonoros que acaban por enriquecer su propuesta psicodélica.

‘The Radiant’ define el carácter psico-progresivo del álbum en una pista con cuidados arreglos y un aroma vintage traducido en voces y pasajes instrumentales que van más allá del espacio habitual de la banda. Incorporando ritmos hipnóticos de vocación kraut, el sonido hard-progresivo de los 70’s aparece para dar un aire nuevo al sonido del cuarteto.

Cerrando el álbum, otra canción de largo minutaje. ‘Josephine’ se erige en un nuevo trance sonoro que impulsa al oyente a descubrir un mundo nuevo. Con la suavidad de las melodías vocales la pista se toma su tiempo para llevar al momento álgido. Susurrante en sus inicios, la pista se nutre de calmados y melancólicos pasajes progresivos en los que el refinamiento y la elegancia serena colorean sus delicadas armonías. Quince minutos de belleza y giros inesperados en los que la banda se muestra en todo su esplendor en una atmósfera oscura rebosante de sentimientos, belleza y sensibilidad.

Temple Fang

Stickman Records

Reseña: Mika Häkki ‘Mørker’

El bajista de MONOLORD se aparta de los sonidos devastadores para mostrar su faceta mas intimista con su nuevo álbum en solitario ‘MORKER’. Explorando territorios desconocidos, los ecos de su primer álbum e expanden en una emocionante exploración sónica en la que los elementos progresivos enriquecen esas canciones acústicas que nadaban en las aguas del country de su álbum debut. Este autorreflexivo trabajo es una mirada hacia atrás, hacia adelante, hacia adentro, y eso queda patente en estas cautivadoras y sugerentes canciones. Seguramente ‘MORKER’ provocará un shock a sus más fieles seguidores de MONOLORD, pero cuando un musico toma este camino, y si además lo hace con esta maestría y brillantez, solo queda disfrutar de su talento plasmado en estas hermosas composiciones. Con canciones construidas desde la sencillez de sus dulces y pausados acordes, Mika añade un sinfín de elementos para que las mismas se muestren ante el oyente, completamente irresistibles. Emotivas y bellas canciones que caminan por una senda diferente a la pesadez doom mostrada a lo largo de los años como bajista de MONOLORD. Lo cierto es que a Mika le queda bien ese traje de loner-folk que se enfunda para dejar salir al exterior toda su sensibilidad y talento dando un paso adelante al no limitarse a los estándares del cantautor que veíamos en su debut, ya que en esta ocasión incorpora una instrumentación mucho más rica y sofisticada, logrando un álbum soberbio que sorprenderá a muchos de sus seguidores . Con vestigios musicales que van desde Neil Young a Pink Floyd pasando por The Stooges, el bucolismo melancólico aparece en estos maravillosos surcos erigiéndose como un bocado muy apetecible para hincarle el diente y disfrutar de los numerosos matices que estos bellos temas contienen.  

Casi en modo loner-folk, Mikka plasma toda su magia y sencillez en ‘Take This Light Away ‘. desarrollándose en tonos grises, la canción tiene fugaces elevaciones en busca de la luz, un resplandor que llega en tonos folk progresivos adornando su sencilla pero emotiva melodía. Toda una mirada a la música de los 70’s en la que no faltan los pasajes sinfónicos en línea de bandas como Caravan.

Emergiendo suavemente de la oscuridad ‘When You’re Old’ se mantiene en ese tono pseudo-progresivo en el que el folk se saluda con el rock. Dejando patente su maestría a las cuatro cuerdas, la pista explora diversos escenarios, creando unos paisajes sonoros con los que logra transmitir al oyente un ensoñador mundo repleto de matices y sofisticación.

Partiendo de tonos floydianos ‘Time Stood Still’ nos envuelve en un dulce sueño en el que las bellas melodías nos susurran con delicadeza. Otra bella y suave canción con argumentos suficientes para caer rendido a sus pies en la que el músico plasma toda su calidad con un resultado ciertamente brillante y emotivo.  Con un registro vocal que me evoca a loner-folks como Dino Valente, la pista explora apretados pasajes instrumentales a través de un rico tapiz sonoro en el que las influencias estilísticas enriquecen esa cautivadora melodía principal.

Atrapado en esos acolchados sonidos progresivos ‘Couch Anthem’ se muestra más contundente en su ritmo arropando los devaneos psicodélicos con un aroma que huele a sonidos más propios de siglo pasado y al legado de bandas como THE STOOGES. Melancólico y oscuro, el corte gravita en un espacio introspectivo sumamente seductor que sirve para la experimentación por otras rutas sonoras sin renunciar a la esencia latente en el resto de las canciones. 

Los acordes puramente acústicos regresan con fuerza en ‘Makes No Sense’. Otra canción emotiva con la que el músico sueco nos caricia los sentidos. La sencillez reclamando su espacio para reivindicar que también pueden existir canciones hermosas sin riffs gruesos ni sonidos estridentes. Un regalo para la introspección en una mirada interior repleta de sentimientos por unas vibraciones que siguen estando de actualidad también en el siglo XXI.

El ambiente melancólico se repite en ‘Another Reason to Stay’. De nuevo la suavidad y los acordes acústicos se nutren de elementos sinfónicos creando un tapiz sonoro en el que el romanticismo parece ser el protagonista.

Cerrando el álbum por la puerta grande, ‘ Weighted Daze’ viene cargada de hermosas y colchadas melodías. Con un cierto tono de melancolía Mikka envuelve sus notas de profundos sentimientos con los que penetra en los corazones de los oyentes. Esta bella canción combina con sutileza sus cálidos acordes acústicos con una guitarra eléctrica penetrante que brilla con luz propia. Nada parecido a la virulencia y pesadez de la música que hace en Monolord.

MIKA HÄKKI – VEMOD

Majestic Mountain Records