Reseña.- LEMURIAN FOLK SONS.- «Ima»

a1578487725_10

Nacidos en 2.015 y con algunos cambios de formación en este tiempo, los hungaros LEMURIAN FOLK SONGS publican «IMA» vía Para Hobo Records, Su segundo  trabajo (sin contar su EP «NOMMO»), es un álbum en el que la psicodelia del este de Europa alcanza altas cotas de calidad y al que dotan de algún tono del folclore húngaro. Tiempo atrás, su álbum «MARO» había despertado mi curiosidad, transmitiendome grandes sensaciones que ahora se ven ratificadas.   Un álbum que recoge canciones compuestas a lo largo de los dos últimos años por musicos autodidactas, pero que viendo el resultado, nadie sería capaz de hacer esta afirmación. Temas construidos sin artificios, en bruto, largas canciones que no guardan ningún patrón determinado y que fluyen con naturalidad. Un material que supone el preludio de un álbum conceptual previsto para el próximo año.  Un trabajo para expandir la mente y reconfortar el alma,  para cerrar los ojos y dejarte llevar a ese universo paralelo en el que los sentidos son estimulados con cada hipnótico acorde . «IMA» nace de la melancolía, o al menos vive en ella desde la libertad de sus temas.

Los coros espirituales con mucha influencia folk introducen «Highself roadhouse«. suaves acordes de guitarra en tonos psicodélicos va generando un atmósfera de gran misticismo. La dulce voz de Benus Kriszti heredera de cantantes west-coast como Grace Slick y con ese aura espiritual, es capaz de seducirnos desde las primeras estrofas. la vocación psicodelica del cuarteto se plasma en magnéticos acordes de una reconfortante guitarra que nos conquista con cada nota.  A pesar de que las letras pueden nacer de su tiera natal, el resultado es un tema que no deja de recordarme grandes momentos del verano del amor. Envueltos un un viaje mesianico en el que alma es reconfortada con cada nota.  

«Füst» recupera el blues-rock ácido de finales de los sesenta. El wah-wah insistente de la guitarra y un vivaz ritmo van construyendo un corte con tonos boogie rock sin perder su alma psicotrópica. Guitarras que aúllan en solo hirientes mientras la oscilación de sonidos más propios del transito a la década de los setenta supone un viaje en el tiempo a escenarios donde las flores y los cantos al amor libre estaban en todo su explendor. Una implacable línea de bajo dirige el tema con unos tonos vintage para acabar construyendo un corte pegadizo y dinámico que solo es aplacado por el magnetismo de la voz. Una pausa que se aleja del blues para sucumbir a momentos más lisérgicos.

Si los temas no bajan de los 8 minutos, «Pillanat», con algo menos de de minutaje, nos devuelve al misticismo descrito en «Highself roadhouse«. Siguilosos y gratificantes acordes unidos a la sensualidad que tramite la voz de Benus Kriszti van dibujando reparadores pasajes. en realidad estamos ante un tema de una sencilla estructura en la que los acordes se repiten soportando el peso protagonista de su vocalista. los aromas rurales mas propios del folk al uso envuelven aromatizantes otro gratificante corte lleno de magia.

Con todo esto, es en «Melusina III» donde la banda desarrolla todo supotencial. Un tema de mas de quince minutos en el que se muestran mas sólidos y experimentales. Subiendo la intensidad de los riffs, la pesadez hace acto de presnecia como no habíamos escuchado ahasta ahora. Riffs difusos y efectos revoloteando nos van introduciendo en oscuras atmósferas heavy-psych. Repetitivos y narcóticos, sin renunciar a los efectos los solos de guitarra van coloreando las sombras con bellas melodías. Insondables y caleidoscópicos espacios avanzan en la tortuosa travesía propuesta hasta dejarse llevar y crear una auténtica jam psicotrópica. Psicodelia pesada al uso, llena de misterio, pero creo un agradable espectro sonoro que acaba adormediendonos. Es curioso que en este corte, no se incluya ninguna voz si vemos el resultado en el resto de los temas, pero tras su escucha, se puede entender que la banda ha querido crear un espacio donde desarrolar sus inquietudes libremente. Una jam que combina momentos stoner con es psicodelia profunda y aturdidora en la que incluso se atreve con distorsiones y efectos espaciales cercanos a Acid Mothers Temple .

LEMURIAN FOLK SONGS son: Bence Ambrus, (guitarra) Krisztina Benus (voz), Attila Nemesházi (bajo) e István Baumgartner (batería)

https://www.facebook.com/lemurianfolksongs/

https://www.facebook.com/parahoborecords/

 

 

Reseña.- DR. HAZE & THE WISE LIZARDS.- «To Land Upon A Star (EP)»

a1269375672_10

Nacidos como banda el pasado año, el trío suizo con sede en Ginebra DR. HAZE & THE WISE LIZARDS nos presenta su primer EP «TO LAND UPON A STAR». Formados por Dr. Haze (guitarra, voz y sitar), Weezard (bajo y coros) y Leezard (batería) crean tres temas inspirados en la psicodelia desértica en un envoltorio de finas texturas orientales gracias a la sutileza de los acordes del sitar.  Una combinación en la que conviven en armonía los riffs stoner con los dulces pasajes lisérgicos. Temas llenos de mística y un magnetismo creado por las voces corales. Un liturgia que se rompe con sólidos muros creados por difusos e inquietantes riffs. Con la suficiente cadencia para que las ensoñadoras y enigmáticas atmósferas resulten de lo mas atrayentes. Suiza en los útimos tiempos, no para de emerger como una tierra fértil en bandas con sonidos pesados y viajeros, lo cual es una gran noticia. En este caso puede ser curioso que unos chicos criados entre montañas alpinas utilicen vibraciones tan dispares. Una encrucijada de sonidos entre el este y el oeste con un final, cuando menos emocionante en un magnífico debut..

«Diluvial», con sus casi ocho minutos navega más sobre esas aguas llegadas de oriente a través de las dulces melodías y voces en la lejanía y el siempre estimulante sonido del sitar. ésto no impide que la tormenta de riffs aparezca sorprendiéndonos en esos remansos de paz creados por sus melodías.  Un misticismo intrínseco en cada nota que se decanta por dar protagonismo en un primer momento al sitar, para luego ceder el testigo a la guitarra ácida. Lángiudas voces en tonos grises que acaban siendo diluidas por fuertes y pesados riffs más propios del desert-rock o la psicodelia pesada. Con dos parte diferenciadas, el tema fluye en una atmósfera de psicodelia apacible, se recupera y renace como el ave fénix en poderoso y difusos riffs.

En el segundo corte, «Wise Lizard», la banda se ciñe más a los sonidos propios de la psicodelia pesada. Dulces y sosegadas melodías con un contraste entre la calma predominante y momentos de engrosamientos de la guitarra y bajo. Unas nebulosas que no hacen perder el talante de una voces siempre seductoras.

«To land upon the star» nos devuelve en su primeros acordes a susurrantes pasajes en los que los acordes fluyen sin prisa. Repitiendo la fórmula de de partir de escenarios ten los que la tranquilidad nos arropa, para ir oscilando con pesadas resonancias. Voces cercanas al jazz con herencia setentera nos van introduciendo de lleno en momentos de mística reconfortantes. Siempre incorporando potentes riffs de una forma sutil, regresan a la calma psicodélica. Lo atractivo de los temas de los suizos es que su vocación es de tranquilidad, pero se resistir a renunciar a la fuerza arenosa de las guitarras pesada. Un uso medido y calculado que no estropea los temas. su aire místico es atravesado por las areniscas de los vientos desérticos.

Una magnífica carta de presentación para una banda novel que apunta maneras.

https://www.facebook.com/DrHazeAndTheWiseLizardz/

Reseña.- PELEGRIN.- «Al-Mahruqa»

a3683884000_10

El trío francés PELEGRIN presenta su primer álbum «AL-MAHRUQA». Un viaje lisérgico a través de las frías noches del desierto. Aromas exóticos que conviven entre vibraciones progresivas y psicodélicas con muchos tonos post-rock e fuertes ritmos pesados. Monumentales espacios sonoros mas propios de la mil y una noches asediados por las tormentas del desierto. Ampulosos momentos en contraste con finos ornamentos en un cautivador trabajo que nos traslada a magnéticos e insondables espacios que se abren ante nosotros con un aura mágica y oscura en la que atrayentes voces revolotean entre vientos llenos de exotismo. Cinco largos temas que saben mantener el equilibrio entre la belleza y la fortaleza de su base rítmica. Uno de esos álbumes con los que te sientes atrapado tras los primeros acordes. Pasajes evocadores de lejanos lugares en los que las fuerzas de la naturaleza describen melodías atrayentes en constantes ondulaciones que se debaten entre la calma y la fuerza. Un perfecto equilibrio entre la monumentalidad y la elegancia con un resultado superlativo que sorprenden en un debut´sobresaliente.

Los tambores del desierto y el viento atraen las voces en la introducción de «Majoun». Desde aquí ya podemos intuir el misterio del viaje. Tonos orientales de exótica psicodelia nacen y crecen poco a poco entre las armonías psicodélicas. La magia del este fluye iluminando la frialdad de sus pesados riffs. Una linea de bajo imponente que arrastra el tema hacia pesados momentos para crear un tema monumental que mama de postulados post-rock sin perder un ápice de su exotismo. Espacios ensoñadores entre frios pasajes en los que las arenas desérticas nos ciegan antes de que la brisa apacigüe la tormenta.   No parece que estemos ante una banda novel, aquí todo fluye y se entrelaza con gran habilidad y maestría, sin fisuras. Como broche final los cantos beduinos cierran el tema poniendo más magia.

Bajando la intensidad, «Farewell» se desarrolla por escenarios más psicodélicos si cabe. Psicodelia de nuevo cuño que toma prestados momentos shoegaze con esos sutiles acordes de guitarra y las hechizantes voces. Perdiendo los aromas orientales, los tonos grises persisten en tema que se recuesta en estructuras mas propias del post-rock en otra brillante combinación. Ampuloso pero dulce la riqueza de cada acorde vale su peso en oro. Desde la elegancia y los susurrantes momentos de guitarra hasta la contundencia de ese hipnótico bajo el corte avanza con fluidez mostrándonos distintas atmósferas que se contonean ante nosotros.

«Al-MARUG» bien podría ser la culminación creativa de muchas bandas, pero aquí estamos ante los primeros pasos del trío parisino compuesto por François Roze (guitarras y voces) Jason Recoing (bajo) y Antoine Ebel (batería).

Con el ruido de la tormenta y unos efectos de lluvian PEREGRIN nos introduce rápidamente en el ambiente de la noche mas fría. «The coldest night» nos envuelve en la melancolía con la sutileza de las guitarras y sus lánguidas voces. Describiendo un triste relato no exento de fuerza y rabia. Intensificando su forma, el bajo insistente y las difusas y pesadas guitarras arropan esas cálidas voces. Otro tema que parte de la calma para elevarse como si de un canto de esperanza se tratara. Aquí la banda ofrece su faceta más progresiva con una estructura más compleja, pero no por eso menos efectiva. La psicodelia más aterciopelada entre pasajes más propios de bandas netamente progresivas con momentos grandilocuentes con pesados riffs stoner. Dos estratos distintos tejidos con solvencia para obtener un tema completamente impresionante. Mención aparte merecen las seductoras voces que incrustan entre los sólidos ritmos.   Es tal la cantidad de sensaciones e influencias sonoras que me resulta difícil describir todo su potencial.

Mas calmados y retomando la senda psico-progresiva, «Dying light» recupera las bellas melodías con brillantes y aterciopeladas voces como preludio a la contundencia de los riffs. Entre atmósferas oscuras van nutriendo el tema con hirientes solos mientras el cadente ritmo avanza sin remisión. Un viaje melancólico que se intensifica con momentos post-rock sin perder esa vocación psico-progresiva. Tema a tema sigue sorprendiendo la solidez de la novel banda parisina y su capacidad para hacer que sus canciones vayan mutando con tanta soltura.

«Al Mahruqa» recupera los vientos arábigos trasladándonos nuevamente al desierto. Incorporando momentos jazz y fusionándolos con su apuesta psicodélica, los ritmos cobran vida como no habían hecho en los temas anteriores. Chamánicos tambores y guitarras exóticas se unen a un fiesta andalucí. Creando a base de cimiento post-rock una sólida base sobre la que se van soportando todo el colorido y los matices que se aportan al tema. Guitarras y efectos envuelven la atmósfera para sacarnos de la espiral sónica y depositarnos sutilmente en espacios relajantes en los que los aromas a incienso nos aturden y relajan. Un hechizo llegado de oriente para masajear nuestros sentidos antes de una nueva embestida de pesadas resonancias. Oscuridad y misterio al servicio de una causa en la que podemos encontrar momentos doom.

https://www.facebook.com/PelegrinMusic/

 

Reseña.- SWAN VALLEY HEIGHTS.-«The Heavy Seed»

a0501523453_10

Fuzzorama Records, el sello que toma su nombre de ese efecto que tanto nos gusta, publica el nuevo álbum del trío alemán SWAN VALLEY HEIGHTS «THE HEAVY SEED». Todo un torrente de fuzz y heavy-psych de altos vuelos en un viaje hacia estados en los que la mente se deja llevar. Tres años después de su alentador debut, encontramos a una banda que se ha dejado seducir por el atrayente influjo de la psicodelia pesada, sin olvidarse de sus orígenes más desérticos. Mucho mas refinados, pero sin perder un ápice de energía, SWAN VALLEY HEIGHTS canalizan su creatividad por el camino trazado por Colour Haze o ROTOR. Una viaje a nuevas sensaciones sensoriales en las que los poderosos riffs se elevan para custodiar cálidas y seductoras melodías lisérgicas. Agradables texturas que nos acarician en temas con hechizantes voces en línea The Devil & Almighty Blues o All Them Witches.  Temas largos en los que desarrollan toda su magia, o en temas mas directos, lo cierto es que con éste álbum los alemanes piden un hueco en el trono de los elegidos. Sus serpenteantes pasajes instrumentales se ven asediados por golpes rabia a trabes de monumentales riffs, para decaer en el hechizo de unas atrayentes y magnéticas voces. Siempre consiguiendo que nuestra atención este en temas que evolucionan por distintos estados y espacios atravesando barreras sensoriales y temporales con momentos Causa Sui.

Una susurrante apertura en tonos psicodélicos nos introduce en «Heavy seed». Un viaje sensorial de trece minutos que parte de espacios mas propios de All Them Witches o The Devil & The Almity Blues. Magia y sosiego en dulces acordes que van evolucionando lentamente. Creando el clima deseado, cada nota, cada acorde se incrusta en lo profundo de nuestra alma produciendo una sensación de sosiego. antes de que monstruosos y pesados riffs nos acechen amenazantes. Aquí aparece esa faceta doom de la banda. Momentos que transitan entre esa fina línea de la psicodelia pesada y el stoner doom. Una ondulación que se debate entre la fuerza y la sensibilidad. Sin renunciar a su vocación stoner, las guitarras rezuman fuzz engrosando un tema de vocación apacible hasta iniciar un peregrinar lisérgico a la altura de los grandes del género. Netamente asentados en entornos heavy-psych mantiene la tensión antes de que las voces inicien el ritual de seducción. Un hechizo del que difícilmente vamos a poder salir. ahora tomando prestados algunos momentos Causa Sui. El tema discurre de una manera ágil y ligera. Contenidos, no acaban de explotar en esa excursión psicotrópica. Con sutiles momentos desérticos que coquetean con la psicodelia más sensual. La sensación de bienestar llegará a cualquiera que se deje seducir antes de que una nueva embestida de crujientes riffs fuzzeantes nos golpee. Por la frontera entre esos dos mundos crean un tema sublime al que bien podríamos colgarle la etiqueta de «pata negra».

Completamente enamorado tras los anteriores trece minutos llenos de intensidad, los acordes acústicos con arpegios y la electricidad pausada de la guitarra, «Vaporizer woman» va creciendo desde la belleza de unos magnetizantes acordes con genes Colour Haze, y vocación Rotor. Bellas voces y coros complementan otro atractivo tema de psicodelia contemporánea nacida de los desiertos mas arenosos. Las guitarras fluyen entre unos intensos ritmos de batería. Nebulosas cegadoras turbian la calma por ese jardín de las delicias que supone el tema. 

«Take a swim in God’s washing», recuperando la vocación stoner de su anterior álbum, los alemanes se muestran más poderosos y pesados. Gruesos y crujientes riffs pesados inician un descenso a las profundidades más misteriosas. Mágicos espacios se abren ante nosotros, con unos momentos de batería especiales. Invocando a algún espíritu jazzero y aturdido por los platillos, algodonadas voces aparecen entre las tinieblas, Otro de los punto fuertes del trío. No solo la habilidad compositiva es su aval, la capacidad para hacer ondular los riffs desérticos con seductores registros vocales es algo que debemos apuntar en su haber como banda; unas buenas voces siempre es un activo. Así discurre el tema, entre arenosos sonidos y aterciopelados pasajes con un inquietante tema. La parte final se convierte en una jam, en la que cada instrumento está definido a la perfección. Cadente y poderoso acaba en una virulencia erupción de fuzz.

Partiendo de sólidos muros creados por un gigantesco bajo, «My first knife» se debate entre esa lucha de las guitarras por socavar los cimientos de esa fortaleza y la firmeza de los mimos. Esa fina frontera del stoner y la psicodelia pesada se ve traspasada continuamente en un tema en el que destaca el gran trabajo de la linea de bajo. ¡Qué bajo!

Debatiéndose entre esos dos mundos, «Peth waves», va evolucionando desde postulados de psicodelia espacial. Un apacible sonido envolvente y nuevamente ese cadente bajo, fluyen sin prisa, lentamente. Una pausa adornada con bellas y sugerentes voces. Hipnótico por momentos, la batería va tirando del tema, arrastrando a los monumentales riffs hacia los más alto del firmamento. pesadas resonancias que son contrarrestadas en un segundo plano por bellas armonías hasta dejar al descubierto su lado mas pesado. Un debate constante que es resuelto con fluidez y habilidad para cambiar el registro. Sin que nos demos cuenta cambiamos de escenario para salir de los hostiles espacios y encontrarnos con un entorno más amable y apacible. Espacios siderales descritos por un espejismo que se diluye nuevamente por la monumentalidad y la pesadez. Un gran ejercicio creativo resulto con maestría que combina lo pesado y lo liviano con transiciones nada estridentes.

https://www.facebook.com/swanvalleyheights/

https://www.facebook.com/Fuzzorama/

 

Reseña.- ACID ALICE «The road»

a2942039327_16

Tratando de rescatar el rock clásico de los setenta los mexicanos ACID ALICE publican su debut. Con mimbres sacados de los setenta construyen un cesto moderno y divertido. Hard-rock, psicodelia, blues rock, proto-metal, stoner, todo tiene cabida para crean un sonido fresco, potente y divertido. Uno de esos disco que te puedes poner una y otra vez porque no hay un momento de aburrimiento. pesados, lisérgicos, rítmicos, desgarrados, Como si los espíritu de Jimi Hendrix, Johnny Winter, Jim Morrison o tantos otros, regresaran de los cielos para introducirse en los cuerpos de estos chicos. Temas de gran dinamismo y fantástico groovy. Pesados pero rítmicos e incitadores al baile. La banda sonora para una fiesta endiablada de rock and roll a la vieja usanza usando elementos modernos. Seducción constante, bien sea a través de contagiosos ritmos o de desgarradores momentos de psicodelia, siempre con el blues como referente. Toda una sorpresa que nos llegaba la pasada primavera y que persiste como uno de los debut más destacados del año. Dos guitarras asesinas y un vozarrón al servicio de una implacable base rítmica hace que cada tema, fluya de manera vertiginosa e intensa.   Desgarradores y desenfrenados, sus temas recorren todos los estilos de la década dorada del rock and roll. Absolutamente recomendado.

El disco se  abre con un la poderosa «Acid Horse «. todo un volcán en erupción que me recuerda por momentos a Cactus. Atronador tema de blues y hard rock de siempre con un aliño que lo stoneriza para acabar convirtiéndose en un corte de rock and roll por las bravas. Toda una chincheta en nuestros asientos que hará que botemos.

La batería y el poderoso bajo hacen la llamada al fuzz en «Destroy me». Con una seductora cadencia vocal y un fantástico groovy rítmico, la garra y los tonos heavy-psych de esas guitarras hirientes, construyen un tema retro en el que el wah wah y el fuzz consiguen crean auténticas nebulosas lisérgicas. Todo un trance psicotrópico que nos envuelve en en un caleidoscopio hard. Imposible resistirse.

Con un inicio similar al «Rock and roll hoochie koo», «Coming home» se desarrolla entre boogie-rock y fuzz. Alegre, contagiosos y absolutamente enérgico.

Tejiendo una tela de araña, el stoner y el hard rock se fusionan en «Free». Un tema ondulante, que no esconde su vocación vintage. Un viaje en el tiempo de ida y vuelta en el que la voz de desangra bajo poderosos y contagiosos ritmos.

La banda no baja el pistón en  » Wolf «. otro desgarrador registro en el que los ritmos de heavy-blues mas endiablados aparecen sobre ácidas guitarras.

Como si hubiera dos partes en el álbum, » In My Memory «, se construyen sobre un blues lisérgico lleno de crudeza y desgarro. guitarras que se lamenta y voces que se quiebran sobre un torbellino rítmico de grandes proporciones. Un tema crudo y profundo que socaba tus sentidos..

«I’m losing the stars» es otro blues desgarrado e hiriente. Primitivo, áspero e incisivo, reposa en su parte central en momentos llenos de acidez. Otro tema, que bien pudiera haber sido compuesto de 1970.

Un magnético bajo encontramos en » Broken Man «. un corte proto-metal que sirve de lucimiento a su cantante Darcy Core sobre esa estructura heavy-blues del siglo XX en la que los riffs nos golpean con parsimonia pero con contundencia antes de una nueva orgía de instrumentos desbocados.

Cambiando el registro, efectos de sitar y drones, abren «Fata Morgan». Un tema que me recuerda al mítico «Riders on the storm» de The Doors. En los mismos tonos cadentes, y con esa cálida voz que emula a Jim Morrison, van oscilando entre el frenesí y esos espacios chamánicos en los que el blues más ácido impregna nuestros sentidos.  

Cambiando completamente, el registro, «Hate», cierra el álbum en tonos acústicos. Las guitarras, y la seductora voz, esta vez acompañada de unos coros en segundo plano,  construyen un tema diferente, pero no menos impresionante.

https://www.facebook.com/acidalicemx/