Reseña: THE SKULL GURU.- ‘Sofar nofar’

Presentando canciones más pesadas, THE SKULL GURÚ prosiguen en su nuevo álbum el camino en el punto en el que se quedó su último álbum bajo el nombre de SLAP GURÚ. Una evolución hacia un sonido más crudo y difuso. El blues y el hard-rock siguen estando presentes en un álbum que continúa bebiendo del inagotable manantial del rock de los 70’s, pero que a su vez, explora estilos más contemporáneos en una mezcla que funciona. Dejando algo apartadas las vibraciones folk, o los aires orientales, ‘SOFAR NOFAR’ se recrea más en las vibraciones proto-metal y hard-rock naciadas el pasado siglo, abofeteando al oyente con toda su fuerza retro. Creando unas canciones más oscuras, el cuarteto mantiene en ellas esa atmósfera vintage en la que tan cómodos se sienten. No faltan cortes de hard-progresivo, ni los habituales desarrollos psicodélicos, pero probablemente con un tono más rugoso de lo habitual. Así, sus canciones suenan auténticas, gracias a un sonido orgánico que nos traslada al corazón de los 70’s. SKULL GURÚ son una banda fantástica, y nuevamente, han creado un álbum fantástico, a la altura de su calidad.

‘A Crimson Fire’ bebe de la fuente de Sabbath ofreciendo riffs oscuros y un carácter retro. El tema contiene voces en línea Morrison aportando un tono trascendental que se va tornando más desgarrado con pinceladas de blues ácido. El corte cuenta con un groovy que cala fácilmente en el oyente, sin salirse del estilo hard-rock de inspiración 70’s. El corte finaliza aportado vibraciones de blues psicodélico.

En un giro estilístico, ‘Melting pot’ explota para escarban en el hard-rock vintage, con un tono colorista. Todo un torbellino sónico que muta su aspecto y en el que las voces adquieren un matiz más propio de finales de los 60’s. El contraste con su pesada estructura resulta bastante atractivo, lo que hace que se muestre con un sonido estereotipado. Todo un arco iris de sonidos vintage se dan cita en una canción con muchas aristas diferentes, pero con un objetivo común

‘Underwater’ abre con una melodía Beatles, para lanzarse al vacío impulsado por crujientes riffs y fuertes tambores. Su sonido alternativo se muestra mas rugoso de lo habitual, a pesar de que la psicodelia barroca parece estar presente, su estructura se acerca a un sonido más 90s. Como tantas veces, el puente de ida y vuelta entre 70’s y 90’s se recorre con gran facilidad. El caleidoscopio de las voces instalado en la psicodelia de los primeros Pink Floyd, logra encajar bien con sus trepidantes y cambiantes ritmos. A pesar de las influencias descritas, estaos ante una canción potente y cruda, que se suaviza con voces más acolchadas.

Si la banda se maneja bien con el blues, el hard-rock y la psicodelia, en ‘You own this road’ dejan patente que los ecos proto-metal tampoco tienen secretos para ellos. El fuerte ritmo de la pista nos lleva en volandas a los momentos más salvajes de la década de los 70’s. Un tema sudoroso y pesado, en el que algún elemento progresivo aparece en ese torrente de hard-rock indómito.

‘The risk is me’ nos hace bailar con sus contagios ritmos retro. Pinceladas de blues de garito con olor a bourbon y atmósfera humeante. Su sonido pantanoso se empapa de elementos de psicodelia narcótica y divertida. Una nueva invitación al baile con un groovy magnético y absorbente.  Una buena banda sonora para comenzar una noche de fiesta en algún club de carretera del profundo sur.

El trepidante ‘Rock & roll demonds’ golpea con riffs heavy-rock sobre una estructura de rock vintage. El aguerrido tema contiene solos asesinos y una nebulosa ambientación impulsada por un ritmo diabólico y contundente. Ecos proto-metal afloran en las voces para teñir de sonidos añejos un corte pesado y directo.  

En ‘Moon tide’ se conjugan vibraciones psicodélicas sobre un pausado ritmo con reminiscencias 90’s. Rock atemporal con buenas melodías y coros en una pista con tonos de melancolía y un sonido armónico más contemporáneo. El tema sirve de bálsamo tras las embestidas de pesadez de los cortes precedentes.

Cerrando el álbum ‘The mose’s down’ se desarrolla en una insondable atmósfera psico-progresiva. Mostrándose rugoso, el tema se contiene en su eclosión de pesadez ofreciendo unas armonías que serpentean en su avance dejando desarrollos de suma belleza y prescindiendo de las voces en esta ocasión.

The Skull Guru

Reseña: SATURNA/ELECTRIC MONOLITH.- ‘Turned To Stone Chapter 4: Higher Selves’ (Split)

Dos bandas destacadas de la escena rock de Barcelona: SATURNA y ELECTRIC MONOLITH se unen en esta nueva entrega de la serie ‘Turned To Stone’ del sello californiano Ripple Music. ‘TURNED TO STONE CHAPTER 4: HIGHER SELVES’ hace justicia a la interesante oferta pesada de bandas españolas.  Ambas bandas se han especializado en perpetuar el espíritu del rock’n’roll en su expresión más auténtica y libre de límites: cuando SATURNA toca un rock duro clásico conmovedor con infusión sureña con voces apasionantes y conmovedoras, ELETRIC MONOLITH opera en el más afilado, más lado psicodélico del espectro del rock de los 70. Una pareja épica y estridente que transportará a los oyentes a través de un túnel del tiempo con paredes de riff al cielo de la música pesada clásica. Si bien ambas bandas tienden un puente entre el siglo XXI y los 70’s, en el caso de SATURNA tiene un parada en las melodías grunge de los 90’s, mientras que en el caso de ELECTRIC MONOLITH, estos discípulos aventajados del legado de Sabbath, nos muestras su faceta más psicodélica hasta el momento. Con aroma de blues, de hard-rock rabiosos y de pesadez proto-metal, esta nueva entrega de Ripple, a buen seguro hará las delicias de los fans del género y servirá para mostrar al mundo que en España se hace música pesada de gran calidad.

Fundada en 2010 en Barcelona, SATURNA  es una banda de rock en la vieja tradición del término, una banda que puede crujir riffs estridentes y ritmos contundentes con lo mejor de ellos, pero que al mismo tiempo puede tocar la fibra sensible de sus composiciones. Lanzaron cuatro álbumes de estudio y realizaron giras por España, Europa y Estados Unidos mientras maduraban su música. El hecho de que SATURNA haga esto sin caer en la trampa de sonar «retro» o nostálgico se debe a la frescura y vitalidad que aportan a la mesa, la banda sirviendo recetas clásicas sobre un mantel nuevo. 

El hard-rock de los 70’s aparece stonerizado en ‘Keep Me Trying’. Con un ritmo ondulante los ecos proto-metal afloran en este ondulante de inspiración Sabbath. Fuzz cegador y unas atractivas melodías, completan este corte con aroma a 70’s en el que los coros y estribillos aportan un toque colorista. El legado de KYUSS parece que también es tenido en cuenta en esta composición.

Cambiando el registro, los acordes acústicos de ‘Following the sun’ nos llevan a un luminoso escenario con pausadas melodías de influencia grunge. Un susurrante corte que transita por una senda acolchada en la que los turbios sonidos del corte inicial desaparecen para dejar espacio a una propuesta más campestre y colorista. Una bella canción con acento sureño, que pone la calma al pesado sonido de los barceloneses, algo que ya hemos visto en alguno de sus álbumes previos.

Con un registro diferente a los temas anteriores, ‘Drowning gravita en un espacio más propio del sonido del Seattle de los 90’s. De todos es sabido la facilidad que tiene Saturna para caminar por el puente que une los 70’s con la década de fin de siglo pasado. Un sonido sólido y armonías bien trabajadas dan brillo un corte que contiene diferentes niveles de intensidad, y que, en su conjunto, se aleja de la pesadez. El resultado es una canción de aspecto frágil, con fascinantes melodías, pero con unas entrañas sólidas.

El regreso a las grandes praderas del medio Oeste se produce con ‘Don’t Run’. Otra aterciopelada canción con cuidadas melodías vocales y elementos acústicos. Con alguna sutil pincelada psicodélica, la canción flota sobre el oyente en casi cuatro minutos de calma. Esta claro que los sonidos no son un secreto para los barceloneses, como refleja la hechizante interpretación de esta canción llena de sentimiento.

ELECTRIC MONOLITH  es un power trio formado en 2015 en Barcelona,​​España. Su estilo se inspira en el amplio espectro del rock de los 70, desde el hard rock de estadio, el rock pesado hasta el rock psicodélico. Influenciados por bandas como Black Sabbath, Budgie y Led Zeppelin, hacen un viaje al espacio exterior con un sonido ácido y repleto de riffs que te teletransportará a la era dorada del rock en un segundo a la velocidad de la luz.

‘By My Side’ se desarrolla entre riffs retro-rock con genes blues. Un sonido más propio de los 70’s, que en manos del trio, no resulta añeja, sino que se muestra completamente contemporáneo. Con solos ácidos insertados en su interior, el corte camina con un groovy apetecible y contagioso, lo que hace que su escucha sea muy gratificante.

La susurrante ‘I Hope You Feel Better’ se muestra envuelta en una atmósfera psicodélica. con sus escasos dos minutos, el tema es una especie de interludio.

‘Hold Me Again’ parece beber de bandas como Cream, ya que muestra un sonido vintage lleno de gancho. Sus diabólicos solos de guitarra, su ritmo imperturbable y sus voces y coros hacen de que la canción fluya con naturalidad en un espacio más propio de finales de los 60’s, que del siglo XXI.

Partiendo desde la calma, ‘So Lonely Drying’ nos sume en un gratificante espacio psicodélico. Sus pausados acordes y la voz ecualizada crean un narcótico viaje alejado de los tonos proto-metal a los que nos tienen acostumbrados. Una susurrante y narcótica canción que refleja a la banda en su faceta más psicotrópica alejándose de su pesadez habitual.  

Para cerrar, ‘Nightmares’ retoma el sonido característico de los barceloneses. Regresando a esas vibraciones de los 70’s, el blues y los ecos proto-metal conviven en armonía en una canción luminosa y llena de gancho. Aromas vintage ejecutados con precisión para seducir al oyente en un transito a los primeros 70’s con herramientas del siglo XXI. El tema ondula con un groovy fascinante ofreciendo momentos de pesadez, pero también delicados pasajes de blues ácido. La canción consigue imprimir energía al oyente con sus potentes riffs Sabbhaticos, también nos sume en un trance psicodélico en el que las melodías son cuidadas con esmero para atrapar al oyente en esa espiral lisérgica de tintes balsámicos.

SATURNA:

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ELECTRIC MONOLITH:

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RIPPLE MUSIC:

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Reseña: STONE AXE.- ‘Stay of execution’

‘STAY OF EXECUTION’ es un muestrario de rock clásico, sin aditivos, un álbum compuesto con la honestidad de un músico veterano en estas lides. Su sonido orgánico y la pasión puesta en cada una de las canciones, hace que nos enfrentemos a un álbum cautivador, en el que no hay ninguna canción de relleno. Inspirado en el rock clásico de los 70’s, Tony Reed recupera canciones inéditas compuestas en el periodo comprendido entre 2008 y 2022.Todo un gozo para los amantes del rock clásico y de los sonidos orgánicos. Tony, tocando todos los instrumentos y haciéndose acompañar a la voz por Dru Brinkerhoff, usa los conceptos del proto-metal, del rock sureño, de la psicodelia y sobre todo de ese blues lleno de sentimiento que invadía las emisoras de radio de mediados de los 70’s, para construir un álbum vitalista. Rock compuesto y ejecutado con la pasión de un principiante, pero con la clase de todo un veterano como él. Piensa en el legado de bandas como Thin Lizzy, Led Zeppelin, Bad Company y entenderás de lo que hablo. Sin la intención de innovar, sino con la de recrear ese espíritu 70’s, las ocho pistas del álbum guardan el mismo espíritu retro, sin que ninguna de ellas destaque especialmente sobre las demás, ni para mal, ni para bien. ‘STAY OF EXECUTION’ es una exaltación de los sonidos hard-rock más clásico, el sonido de los héroes del rock, que sigue vigente cinco décadas después, con apuestas brillantes como esta.

STONE AXE  son:
Tony Reed – todos los instrumentos y coros
Dru Brinkerhoff – voz principal

‘STAY OF EXECUTION’ está disponible vía Ripple Music.

‘Fell on deaf ears’ despega con ardientes riffs hard rock stonerizado. Dinámico y con un groovy que huele a hard-rock 70’s, el tema nos ofrece un regreso a los sonidos primitivos del pasado siglo. El tema se construye sobre una base de fuertes tabores y solos asesinos herederos del mejor heavy-rock.

Bajando la intensidad ‘Lady switchblade’, se muestra mas comedido ofreciendo plácidas melodías de rock clásico. Los ecos de Thin Lizzy se palpan en una pista que eleva su intensidad sin estridencias sucumbiendo a algunos pasajes de psicodelia con aroma a rock sureño.

‘Sweet sweet time’ es blues psicodélico rebosante de sentimiento. Con un tempo lento, STONE AXE nos empapan de blues humeante entre los efluvios de una atmósfera pantanosa. Un blues clásico con una fuerte base armónica y desgarradores momentos. Uno de esos temas que sería difícil de fechar en una época distinta de los años 70’s.

Mostrando la versatilidad de vibraciones que contiene el álbum, ‘Deep blue’ se muestra aterciopelado y reconfortante. Si suave sonido se impregna con gotas de psicodelia, aportando bellas fragancias a su acolchado sonido.  El tema es un sosegado espacio para la relajación con un cierto aire vintage, aportado por las notas del teclado.

‘Metal damage’ nos despierta del sueño del corte anterior, para golpearnos con toda su rabia hard-rock. Por esa senda clásica, la pista contiene pinceladas de blues en su desgarradora interpretación. Rock sin artificios, a la vieja usanza.

En esta montaña rusa de emociones, llega ‘For all who fly’. Un tema construido sobre una base acústica y aromas sureños. Una canción ideal para escuchar al cobijo del porche de una casa en medio de la pradera. Con vestigios de bandas como The Black Crowes, el tema fluye con suavidad aportando una sensación de sosiego en su ambientación campestre. Un corte delicado, pero con una gran fuerza interior.

En ‘King of everything’ se vuelven a desatar las hostilidades de rock clásico. Con el sonido de bandas como Led Zeppelin o Bad Company, el corte se muestra colorista y vigoroso. Su sencilla armonía es suficiente para cautivar al oyente. Sus reminiscencias blues-rock lo impulsan a un entorno más desgarrador. En esta ocasión Tony vuelve a lucirse con efectivos solos de guitarra ejecutados en el momento justo. 

Con casi ocho minutos de duración ‘The last setting sun’, se erige en el tema más elaborado del álbum. Una larga y pausada introducción con teclados y acordes acústicos van hilvanando una canción que no tiene prisa para despertar. Aromas psicodélicos y un cierto tono vintage, van poniendo los cimientos de la pista. La cálida y sugerente voz, evocadora del mismísimo Paul Rodgers en un registro más elevado, supone un hechizo para atrapar al oyente en su balsámico desarrollo. Rebosante de sentimiento, el corte eclosiona en su parte central mostrando toda su rabia. Ahí encontramos cautivadores momentos de blues psicodélico, llenos de fuerza.

STONE AXE:
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Reseña: KRYPTOGRAF.- ‘The Eldorado spell’

Instalados en los sonidos retro de los 70’s el cuarteto noruego KRYPTOGRAF, se gradúa con su segundo álbum ‘EL DORADO SPELL’. Retomando su música donde lo dejaron en su primer álbum, nos ofrecen 10 canciones llenas de energía que gravitan en los sonidos hard & heavy-rock de los 70’s, aderezando éstos, con momentos de psicodelia y hechizantes pasajes progresivos. Sus abrasadores solos de guitarra, unidos al triplete de voces, hace que cada canción nos seduzca con ese sonido vintage más propio de bandas como Witchcraft o Graveyard. Sumidos en oscuras atmósferas, sus canciones revolotean en la órbita de los pioneros del proto-metal, pero también contienen momentos más propios de Uriah Heep, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, así como plácidas composiciones herederas del legado de Wishbone Ash que nos muestran un mundo irreal en el que la psicodelia también tiene cabida.  Con un tono característico, KRYPTOGRAF consigue que sus composiciones avancen guiadas por ritmos galopantes, guitarras profundas bajo una atmósfera retro muy apetecible. Evidentemente la piedra filosofal del sonido de los noruegos está en los omnipresentes Sabbath, a cuyo legado le incrustan esos momentos de flirteo con vibraciones folk, y por supuesto, un claro carácter progresivo, algo que les hace escapar de algunas propuestas demasiado estereotipadas. ‘THE ELDORADO SPELL’ es la confirmación de que KRYPTOGRAF tienen claro cual es su sonido, unas vibraciones retro altamente recuperadas por muchas bandas contemporáneas, pero no siempre con el acierto con el que estos chicos lo hacen.

KRYPTOGRAF son: Vegard Strand – Guitarra / Voz, Odd Erlend Mikkelsen – Guitarra / Voz, Eirik Arntsen – Batería / Voz, Eivind Standal Moen – Bajo

‘THE DORADO SPELL’ está disponible vía Apollon Records.

Como si de un viaje al corazón de los 70’s se tratara, ‘Asphodel’ con sus oscuros riffs proto-doom nos devuelve a las vibraciones del pasado. Su cadente ritmo y una melodía oscilante que avanza a trompicones va creando una canción oscura con momentos de sosiego, pero también con ganchos llenos de rafia y fuerza.

‘Cosmic suicide’ golpea con riffs más contundentes. Hard-rock crudo en una atmósfera vintage al más puro estilo 70’s. su implacable ritmo se colorea con melodías rabiosas y solos de guitarra insertados con mesura, sin estridencias. Aquí los noruegos no se andan con atajos y crean un tema que va directo al grano.

En tonos más sosegados y con una notable influencia Sabbath, ‘Lucifer’s hand’ se desarrolla en una oscura atmósfera en la que los tonos ocultistas afloran entre su base de rock clásico. Dinámico, y sustentado en un riff, la canción cabalga lentamente sobre brumosos paisajes, para verse asediada con embestidas más pesadas y turbias. Con estos elementos logran crear un clima inquietante.  

Con momentos más propios de URIAH HEEP, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, ‘Across the creek’ se erige en un bálsamo que contrasta con los cortes precedentes. Arpegios de guitarra acústica se suceden en algo menos de dos minutos que marcan el descanso del guerrero.

‘The Eldorado spell’, la canción que da nombre a este notable álbum nace de una introducción psicodélica antes de eclosionar en logrados momentos de hard-progresivo. A diferencia de las primeras canciones, aquí la banda parece inclinarse a un sonido en el que una sutil estructura de blues se fusiona en un sonido envolvente más propio de Wishbone Ash.  Ese carácter psico-progresivo se adorna con efectos, elementos de viento y unas inquietantes voces más propias de la narración de un relato de misterio. De esta manera, KRYPTOGRAF ensancha su espectro sonoro hacia un territorio más lisérgico y misterioso.

Con casi siete minutos, ‘’The spiral’ se erige como el tema más largo del álbum. Su apertura retro rock, sucumbe a los ecos proto-doomDe nuevo, el legado de Sabbath, aparece como un ave fénix 50 años después. Parsimonioso y oscurosu hipnótico ritmo nos sume en una espiral ocultista más propia de los albores de los años 70’s. todo un aliciente para esos viejos rockeros que mecían sus melenas al viento en el siglo pasado portando sus chupas de cuero y los pantalones de campana. El corte cambia su carácter en su parte central, para lanzarse a una espiral diabólica de heavy-rock lleno de gancho y un aura casi ceremonial. El tema vuelve al lugar en el que nació en su parte final, cerrando así el circulo, y a pesar de ser un tema sencillo, erigirse en uno de los más logrados del álbum.

‘When the witches’ juega con el fuzz y un ritmo impactante de puro proto-doom. Golpeando una y otra vez con sus plomizos riffs, las chamánicas voces aportan una estela lisérgica su contundente y pesada base rítmica. Constantes subidas y bajadas de intensidad nos sumen en un trance en el que los sonidos pesados nos aturden entre efectivas melodías. Nebulosos pasajes de blues psicodélico afloran entre la densidad de sus riffs, logrando un efecto fascinante para el oyente. A modo de ruptura, consiguen dotar de brillo y creatividad un corte que parecía lineal y que finalmente se torna mucho más versátil y atractivo.

‘Wormwood’ es un nuevo interludio acústico de poco más de minuto y medio a través de sinfónicos pasajes dotados de un cierto romanticismo.

El álbum cierra con ‘The well’. Una nueva canción que avanza lentamente con un aire misterioso y que rápidamente eclosiona en una espiral de riffs retro-rock tradicionalesAquí los ecos Wishbone Ash aparecen para desarrollar una nueva canción hard-progresiva con melodías balsámicas. Menos pesada que la mayoría de las canciones incluidas en el álbum, sus elementos florales aportan esas gotitas de psicodelia que aparecen en alguna de sus canciones. Conteniendo solos punzantes, los noruegos completan un álbum correcto, que corrobora que su álbum debut no fue obra de la casualidad.

Kryptograf

Apollon Records

Reseña: SLEEPWULF.- ‘Sunbeams Curl’

Desde el pico de la montaña hasta el valle profundo, el nuevo álbum de SLEEPWULF, ‘SUNBEAMS CURL’, es un viaje que gotea con los seductores sonidos de riffs vintage, rock psicodélico y buenas dosis de proto-doom. Conjurando los sonidos de bandas legendarias como Black Sabbath, PentagramJethro Tull o Wishbone Ash, pero también bebiendo de vibraciones más contemporáneas de formaciones como Kadavar o Witchraft, han convocado un álbum que rezuma sonidos difusos, cuentos sórdidos y un ocultismo seductor. Estos cuatro alquimistas de los sonidos de los 70’s, ahondan en las vibraciones nigromantes que mostraron en su alabado álbum debut, para hacer transitar sus canciones envueltas en densas neblinas que nos trasladan a otros tiempos.  Un álbum con un sonido orgánico y cálidas melodías vocales, que proporciona una gratificante escucha para cualquier amante de esos atemporales sonidos retro.  Si su primer álbum era de ciclos, este es de romperlos y sus consecuencias. ‘SUNBEAMS CURL’ transita por un hilo subyacente que lo conecta todo. Los suecos usan las palabras para manifestar la realidad; tanto en la conciencia individual, como en la colectiva. Esto se extiende a la carátula del álbum, con ópticas y códigos ocultos. Descifrarlos obtendrá sus propias recompensas. El álbum fue grabado en vivo en su propio estudio en el bosque en las afueras de Kristianstad (Suecia). Para capturar un sonido orgánico en vivo, todo se hizo en directo en una vieja máquina de cintas. El resultado es un álbum más pesado y dinámico, que se basa en todos los aspectos que ya nos mostraron en su debut. Sumérgete en los misteriosos bosques repletos de hongos psicodélicos para captar toda la esencia de un álbum llamado a consolidar al joven cuarteto, como una de las bandas emergentes de la escena pesada sueca. Para completar la lograda ejecución de sus canciones, muchas de ellas, se recuestan en un escenario progresivo, lo que hace que su sonido se suavice, sin perder su esencia pesada.

‘SUNBEAMS CURL’ está disponible vía Heavy Psych Sounds Records.

SLEEPWULF son:
Owen Robertson – Voz
Sebastian Ihme – Guitarra
Carl  Lindberg – Batería
Viktor Sjöström – Bajo

Esberg Fuzztival

‘Satan is the king’ abre el álbum por la misma senda ocultista por la que transcurría su fantástico álbum debut. Relatos de cuentos y leyendas entre golpes de proto-metal de nítido carácter 70’s. Difuso y nebuloso, el corte contiene elementos retro-rock entre sus pesados riffs. Un corte áspero que se suaviza con cálidas melodías vocales y solos de guitarra que se inclinan por los vestigios del pasado. Evocando a las huestes del proto-metal, el cuarteto nos ofrece un corte fascinante y lleno de gancho.

Instalados en esa atmosfera vintage ‘Green mad dead’ se muestra misterioso en su narrativa. Elevando la intensidad los golpes de hard-rock 70’s se amontonan entre ágiles melodías vocales. Con un ritmo cadente el tema ondula sin estridencias en ese entorno gris en el que los suecos desarrollan sus canciones. Como en muchas de sus canciones, se perciben pincelas progresivas que dotan de cuerpo a un relato nebuloso, que toma prestados algunos solos bluseros en su parte final.

Sumidos en ese espíritu 70’s, ‘Sex magic manifestation’ se desarrolla en una línea similar a los últimos trabajos de bandas como KADAVAR. Un innegable espíritu progresivo se une a una canción retro en la que los ecos de los 70’s aparecen como un cuento fantástico. La épica del hard-progresivo del siglo pasado aflora con naturalidad en una canción en la que los solos de guitarra no faltan a su cita. Piensa en Hällas y sus relatos de caballeros y doncellas y encontraras el espíritu del corte.

‘Stoned ape ’explora esos ancestrales espacios sonoros más propios del pasado. Un tono melancólico contrasta con el colorista sonido del órgano. Algunos estándares del retro rock de espíritu progresivo aparecen en un bello y susurrante tema. Optando siempre por un sonido amable y de fácil digestión, consiguen una narrativa fluida con momentos del tan venerado progg sueco.

Mas estruendoso, ‘Man under the mountain’ mantiene ese espíritu ocultista. Oscuros desarrollos y una épica innata, crean otro corte que ondula en sus armonías con un sonido denso y pesado. Esto no implica que SLEEPWULF sea una banda estruendosa, ya que siempre modula sus canciones con bellas y sugerentes melodías vocales. Marcando cada acorde, estos alquimistas del proto-metal crean un tema en el que los vestigios del pasado están muy presentes.  Nuevamente, su compacto sonido se va salpicado de ese solo de guitarra que siempre aparece para sacarnos de la monotonía con su apuesta por un entorno más psicodélicoAquí consiguen atrapar al oyente con riffs pegadizos y una dinámica rítmica con muchos atractivos.

‘Tyrand song’ se desenvuelve con destreza en esa alquimia retro en la que tan bien se desenvuelven SLEEPWUFF. La canción se construye sobre un riff al que aderezan con distintos elementos hard-rock bajo un nebuloso manto vintage. Apacible en su desarrollo, pero un groovy que funciona, los seductores ecos proto-doom, son insertados sin estridencias hasta la llegada de la guitarra en su faceta más lisérgica. Una excelsa línea de bajo nos atrapa en las fauces de su sencilla estructura.  

Embutidos en un tenebroso entorno, ‘Toad licker mushroom picker’ rezuma ocultismo en unas armonías herederas del legado de Sabbath. Difuso en su instrumentación, las apacibles melodías vocales le dotan de un espíritu arcaico con sabor a hard-rock en su vertiente más pesada.  No faltan los plácidos pasajes de psicodelia humeante produciendo un embriagador efecto para el oyente.

‘Bury me backwards’ cierra el álbum con un sonido más vitalista y progresivo. En esta ocasión más cercanos al legado de Jethro Tull, sus aterciopeladas melodías se cubren de estandartes y relatos del pasado. Su sonido analógico nos traslada a un escenario más propio de siglos pasados, Otro fascinante corte con suaves, pero a la vez pesados tonos bajo una narrativa de leyenda.

SLEEPWULF:
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