
Publicado el pasado 30 de marzo, WITCH HAZEL, la nueva entrega de la banda formada por Nate Tyson (voces), Andy Craven (guitarra) Seibert Lowe (bajo) y Nicholas Zinn (batería), acompañados para la ocasión por Ian Taraschi (saxofón), Jesse Barki (trombón), Nicole Migliore (trompeta), Ben Roth (flauta), Mike Kiker (órgano, piano, piano eléctrico, sintetizador, mellotron, Matt Suter y Rachel Robison (coros). Grabado de mayo a noviembre de 2017 en Kaleidoscope Studios en Lancaster, y masterizado por Jon Smith.
Una mezcla de sonidos Sabbath, ecos ochenteros, proto-metal todo bajo un prisma de rock clásico con tendencias ocultistas.
«Ghost & the fly» abre con un stoner de tintes vintage, con potentes y efectivos riffs que mutan entre el hard más clásico con estética heavy. Un incesante órgano en segundo plano sirve de telón para los ejercicios de la guitarra.
La influencia de banda como Pentagram se refleja en algunos de los temas del disco. «Otherworldly», decae en pantanosos terrenos psych cuando transitaba por territorios más propios del hard & heavy. WITCH HAZEL sale del fango con riffs retro.
La banda se atreve por ecos del rock más clásico, usando cánones tradicionales del soft rock ochentero, rozando territorios progresivos en «Midnight Mist». un tema que no está exento de tensión.
En cortes como «Meat for the beast», o «Bled Dry» encontramos de nuevo los tonos Sabbath, sobre estructuras de rock clásico, riffs repetitivos en el primero, y más clásicos en el segundo.
Otro tema de clásico rock añejo es «Driving for a living». Un tema con ritmo divertido y coros en la línea heavy de los ochenta, en el que no faltan los momentos oscuros, fundamentalmente en las voces y coros, así como esencia retro.
El lado más oscuro aparece en «Zombie flower bloom». Tintes ocultistas, cadente, diabólico. Un corte denso y difuso a la vez.
La versatilidad de WITCH HAZEL, hace que los de Pensilvania efectuen incursiones blues-rock. El tema que cierra «OTHERWORLDLY» bien podría servirnos de resumen de su capacidad musical. «Devastator» transcurre sobre once minutos en los que logran conjugar todos esos estilos e influencias. Hard, heavy, blues, stoner, progresivo, psicodelia. Una gran combinación en la que incluyen instrumentos de viento.

