Llegaba el sexto festival del verano y uno de mis favoritos. Desde que llegué por primera vez a Beelen hace casi una década, no he faltado ningún año a una cita ineludible en uno de los mejores festivales europeos. Hace más de treinta años que se celebra este sensacional evento que sin hacer mucho ruido, se ha convertido en referencia para muchos, ya que el que lo visita, repite. Si ha eso unes la especial amistad que me liga a Klaus su organizador, mi presencia es ineludible. Con él he podido compartir tres festivales más este verano y unos dÃas de vacaciones, por lo que decidà llegar un par de dÃas antes para vivir el fin de semana al completo. A mi llegada instalé mi tienda de campa en el backstage, desde donde todo me serÃa más fácil. Lo cierto es que allà me siento como uno más, y el primer dÃa estuve ayudando con los preparativos. Es habitual que el dÃa antes se celebre una barbacoa por la tarde a la que asisten todos los vecinos de la zona, un activo humano fundamental con su ayuda para que el festival se celebre en las mejores condiciones para sus visitantes. La cesión de terrenos y la colaboración distintos trabajos en el festival, es correspondido desde la organización con esa cena de confraternización. Un honor para mà ser parte de ella por segundo año consecutivo. En lo fundamental no habÃa muchos cambios, pude comprobar una nueva carpa en la zona del backstage que nos salvarÃa de los momentos de sol dando la sombra correspondiente y de la lluvia que afortunadamente solo apareció en la jornada previa. HabÃa algún puesto más de comida respecto al años pasado y este año si pude comer un trozo de pizza, al que encima fui invitado ya que el pizzero era uno de los organizadores de Frequency, donde habÃa estado dos semanas antes y donde me trató de maravilla, aquà repetÃa la jugada con la frase ‘para ti la pizza es gratis, ¡Gracias! Pocos cambios más, pero si noté que desde los primeros conciertos el recinto se abarrotaba con mayor celeridad de ediciones anteriores, algo que comenté con Klaus y coincidÃa conmigo. Esto puede hacer que el ño próximo la jornada del viernes en lugar de iniciarse a las 5 de la tarde dé el pistoletazo de salida a la una, lo que supondrá la presencia de alguna banda más. El ambiente familiar del festival, con un montón de niños correteando y jugando por el recinto mientras otros disfrutan de los conciertos junto a padres y abuelos hace que cualquiera se sienta como en casa. Cierto es que allà me conoce mucha gente, pero es gratificante que con cara persona con la que te cruces, te regale una sonrisa, la conozcas o no, eso es mágico y refleja la atmósfera que allà se vive, algo que me han comentado muchas bandas de las que han tocado y lo han podido percibir, todas se han ido maravilladas, tanto por el trato de la organización con ellas, como de un público que no duda en vaciar los puestos de merch de las bandas tras sus actuaciones. Aparte KRACH AM BACH tiene la particular de que siempre en u segundo escenario puedes ver a bandas que no son habituales en otros festivales, bandas, experimentales que muchas veces no son conocidas por el público, pero que siempre triunfan. Porque el público del festival no solo va a ver a las grandes bandas, sino también quiere descubrir nuevas propuestas, y saben que en ese escenario lo consiguen. Una vez mas los chicos de Sector7 con Dave a la cabeza se encargaron de los visuales, otro de los grandes alicientes del festival, la iluminación especial siempre da un valor añadido a algunos conciertos, y una vez más lo hicieron genial. Todos los años coincido con ellos y me dan momentos de aliento hablando conmigo en español, algo que agradezco después de dÃas manejándome con el inglés. Aparte ya nos une una pequeña amistad de años y siempre es un placer trabajar con ellos. Lo cierto es que el fin de semana en KRACH AM BACH volvió a ser genial. Allà pude encontrarme con multitud de amigos y conocidos, a alguno ya los he visto este verano en otros festivales, pero siempre es maravillosos volver a encontrarte y seguir compartiendo momentos juntos, unos momentos que cada vez son más profundos e Ãntimos, lo cual me llena de satisfacción, asà como el reconocimiento que tiene mi trabajo en gente que no conozco y me saluda, gracias a todos. Ya era conocedor e ello, pero en la jornada del domingo me quedé en el recinto para recuperarme antes de emprender nuevo viaje hacia nuevas rutas. Después de desayunar pude comprobar como a ls 11 de la mañana la zona de acampada estada vacÃa y todos esos campamentos habÃan desaparecido sin dejar rastro alguno. También los chicos de la organización no dejaban de trabajar y al medio dÃa ya no quedaba nd en el segundo escenario y en el recinto principal todo iba volviendo a la normalidad poco a poco. Es increÃble como un montaje sà puede construirse y desmontarse en tan poco tiempo. Felicidades y hasta el año que viene.







DÃa 1 (viernes)
Sin hacer prisioneros, LAZER golpeaban con sus poderosos riffs a caballo entre el post metal y el post-rock. Su concierto dejaba satisfecha a una audiencia con muchas ganas de que el festival arrancara. Las 4 de la tarde puede que no sea una hora adecuada para agitar las melenas, pero la banda conseguÃa poner en órbita al público con canciones versátiles con las que cumplÃan su objetivo. Una banda contundente que no renuncia a las envolventes atmósferas psicodélicas ofreciendo momentos en los que una calma intrigante precedÃa unas deflagraciones sónicas que eran bien recibidas por el público.

SCOTT HEPPLE AND THE SUN BAND aportaban sus coloristas canciones vintage como herederos del verano del amor en siglo XXI. Ya los habÃa visto semanas antes en Bearstone en un concierto pausado en el que exploraron su lado más algodonado aquà apretaron algo más el acelerador, algo que agradeció un público con ganas de fuertes sensaciones.

El segundo escenario recibÃa a ICARUS BURNS y allà se desatarÃan todas las energÃas acumuladas. Alternando riffs rompe cuellos con melodÃas floreadas en las que coqueteaban con el post-rock el cuarteto conquistaba al fiel público del segundo escenario. Un espacio que siempre ofrece sorpresas a un público aviso de nuevas experiencias. Los habituales saben que allà pueden ver a bandas interesantes difÃciles a veces de encontrar en otros sitios. Brillantes y compactos, la banda acabada su actitud sintiéndose sumamente agradecidos con la enorme acogida recibida por un recinto a rebosar.

De nuevo me topaba en un festival con los alquimistas de los sonidos más cósmicos. KOMBYNAT ROBOTRON. Estos chicos cada dÃa están más frenéticos. Sus ondas siderales dejaban Krach Am Bach aturdidos. Su polvo cósmico venÃa impregnado de ritmos kraut que te sumÃan en una espiral interminable de hipnóticos pasajes. Muy contundentes sin perder un momento de ritmo se inclinaban a un entorno más propio del noise sin dejar de moverse sobre el escenario. Class se bajaba junto al foso arengando a la audiencia y desatando la locura. La band parece evolucionar a un sonido más salvaje y aturdidor en los últimos conciertos que los he visto.

De vuelta segundo, WEDGE, perfectamente arropados por las mejores proyecciones del festival, invitaban a un concierto de rock setentero lleno de energÃa. Los solos de Kyrik y la combinación de bajo y teclados resultaban ser un aliciente para desatar la fiesta en Krach Am Baach. Con momentos de melodÃas cautivadoras, solos asesinos de una guitarra con la temperatura muy alta y una vitalidad vintage a prueba de bombas recibÃan el reconocimiento de una audiencia que disfrutó enormemente con su show. En un momento de su show, Kyrik requerÃa al público a dar la espalda al escenario para hacerse cientos de selfies con la banda detrás mientras él aprovecha para inmortalizar ese momento con su teléfono. La conexión entre banda y público hizo acto de presencia una vez mas en Krach Am Bach.

Con el festival en ebullición los griegos 1000 MODS eran una de las bandas más esperadas de la jornada. El cuarteto siempre es una puesta segura para los amantes del Stoner y rock de los 90’s, y asà lo dejaron patente una vez más. No son una banda que me enamore, pero siempre que les veo en concierto el público goza con sus canciones, por algo será.

SKYJOGGERS se presentaban con su guitarrista regalando cervezas a los de la primera fila. Un presagio del buen rollo que nos esperaba con el frenético viaje que vimos esperaba. Cabriolas, Solos imposibles y una locura de tintes cósmicos que ponÃa el recinto en ebullición. Riffs que activaban los cuellos de un público que se divertÃa a lo grande bailando sus canciones. Un caos controlado que la banda sabÃa manejar con momentos en los que esos headbanging violentos se convertÃan en suaves balanceos entre los presentes. Un éxtasis que todavÃa nos depararÃa más sorpresas en este gratificante y enérgico viaje. Golpes de doom monolÃtico entremezclados con mil efectos conquistaban un Krach am Bach enfervorecido. Sublimes y transmitiendo buenas vibraciones, asà da gusto. Estos chicos cada dÃa van a más.

El cierre de la jornada correspondÃa a DEAD MEADOW. Tras años sin verlos en concierto, el año pasado los pude ver en FREAK VALLEY, donde me dejaron con magnÃficas sensaciones. Esta claro que estos tres tipos saben lo que se hacen, y no necesitan artificios, ellos van a lo suyo. Ejecutan sus canciones desde el sentimiento, quizás algo fallos de gancho para levantar al público, pero lo cierto es que son muy buenos. Simplemente con escuchar y disfrutar de sus canciones para mi es suficiente, aunque reconozco que para algunos pueden parecer una banda frÃa y aburrida, pero no todo van a ser pogos, ellos no los necesitan. La banda tuvo problemas con el sonido al comenzar su actuación, pero tras la segunda canción todo volvió a su ser para brindar un concierto soberbio.

DÃa 2 (Sábado)
La jornada comenzaba con un concierto sorpresa en el establo situado junto al camp-site.  CONVOY tocaban a las 11 de la mañana, pero desgraciadamente a esas horas me encontraba organizando el material gráfico del dÃa anterior y no pudo asistir a su concierto (lo siento Marco). Un rato después la jornada se iniciaba con SON OF ARRAKIS ayudando al personal a recuperarse de la jornada anterior con un concierto enérgico en el que la banda plasmaba todo su potencial. Riffs poderosos, buenas melodÃas y la vitalidad precisa para el inicio de la jornada. Su fusión de Stoner y heavy rock resultó lo suficiente interesante para que presenciar casi todo su concierto, lo que a las tempranas horas ya es mucho. Notables, la banda se metÃa al público en el bolsillo con un concierto certero.

TOMMY AND THE TELEBOYS subÃan la temperatura en el segundo escenario en un show que comenzó algo anodino pero que fue cogiendo intensidad poco a poco hasta desatar los bailes entre los asistentes con sus canciones pegadizas y dinámicas entre pinceladas psicodélicas y boogie rock. Â

KANAAN & EAVERSTEN eran recibidos con una gran ovación por el público que llevaba un rato esperando su propuesta de folk psicodélico. Con acolchadas melodÃas con aromas rurales el sexteto destilaba elegancia en cada canción. Resulta admirable el contemplar como el numeroso auditorio guardaba silencio y escuchaba con atención. No solo de riffs vive la escena y propuestas como esta capaces de sorprender y de deleitar al público siempre son bienvenidas. No faltaron momentos de pesadez y guiños Stoner, pero su folk psicodélico brillaba con luz propia en sus momentos más sosegados. Supongo que para aquellos que hayan visto a KANAAN se sentirÃan cuando menos sorprendidos por esta propuesta tan diferente, pero no por ello menos interesante. Conozco a estos chicos desde hace tiempo y pude compartir momentos de conversaciones con ellos antes de su actuación. Adorables y simpáticos nunca les falta una sonrisa como asà pudimos comprobar sobre el escenario. En unos dÃas volveré a encontrarme con ellos a mil kilómetros de aquÃ.

Desde que escuché por primera vez a BLACK MOON CIRCLE siempre quise poder verlos en directo y por fin Krach Am Bach me ofrecÃa la oportunidad de estrenarme con ellos, como tantas otras veces lo ha hecho, ya que este festival siempre apuesta por banda que no son demasiado habituales en otros festivales y que son fantásticas. Como premio mi querido Scott Heller les acompañaba. Scott me transmitÃa su ilusión por esta actuación después de tres años sin tocar con la banda noruega en vivo. Lo cierto es que todas las expectativas fueron cumplidas sobradamente. Guitarras asesinas, un ritmo implacable y melodÃas vocales a la vieja usanza se complementaban con los devaneos electrónicos de Scott y sus cachorros sintetizados. Su doom psicodélico meditativo destilaba genes 70’s impregnados de sonidos espaciales y monolÃticos riffs. Sin duda los más veteranos rockeros agradecieron la apuesta de los noruegos. Palpitante y rebosante de buenas vibraciones, su concierto fue uno de los más destacados de la jornada del sábado. ¡Brutales!

UPUPAYAMA tocaban ante un público que se tomaban la tarde con la misma calma que la que destilaba la música de los italianos. El personal sentado sobre la hierba mientras en las primeras filas estaban los más animados. Todos disfrutaban a su manera con las esencias psicodélicas de una banda que sabe cómo apretar el acelerador. El tercer concierto que veo de la banda este verano y aunque con sensaciones diferentes, una vez más, brillantes.

Otra banda italiana tocaba en el segundo escenario. ALPACA abrÃan su show con un cierto caos, pero a ritmo lento la maquinarÃa kraut del cuarteto subÃa las revoluciones arrastrándonos a un espacio sideral custodiados por efectos y ritmos repetitivos con los que poco a poco iba atrapando al público en una bacanal de psicotrópicas vibraciones kosmiche. Algo que desde el primer año que visite Krach Am Bach siempre es bien recibido por los asiduos a ese recinto. Tuve momentos de desconexión con la banda, no sé si por el cansancio acumulado, pero su aturdidor sonido acabo por convencerme.

Me habÃan dado buenas referencias de MEATBODIES, una banda que creo hacer visto con anterioridad, pero no recuerdo donde, por lo que estaba dispuesto a dejarme sorprender. Si sonido me evocaba una fusión de bandas como Dead Meadow en un cruce con Frankie and Witch Fingers y ecos grunge omnipresentes. Con momentos garage la psicodelia de MEATBODIES se volvÃa más pesada ante el delirio del auditorio. Solventes en lo suyo.

Era el momento de WEITE en el segundo escenario. El proyecto paralelo e instrumental de Nick Di Salvo a la baterÃa con dos guitarras, bajo y teclados. Junto a la banda venÃa Jack el bajista de ELDER acompañándolos, que disfrutaba de la libertad de venir a divertirse. No en vano WEITE tiene a tres miembros de Elder y la banda berlinesa continúa su tour veraniego Era la cuarta vez que nuestros caminos se unÃan en nuevo festival y pudimos charlar y tomar unas cervezas antes de su show, divertidos como siempre, sobre el escenario, la seriedad musical presidÃa su actuación donde el quinteto traÃa los sonidos más progresivos de la jornada al segundo escenario. Sus ritmos de vocación kraut daban fuerza a sus ensoñadoras melodÃas mientras el público que prestaba atención sintiendo como propias las vibraciones que emanaban de un escenario arropado con las magnÃficas proyecciones de los chicos de Dwavehed con Dave a la cabeza, como siempre acertando de pleno.

Durante su show los japoneses GREEN MILK OF THE PLANET ORANGE me recordaban la fantástica noche que pasamos en Madrid meses atrás, con una degustación de productos ibéricos en el corazón de la ciudad que todavÃa están presentes en su memoria. La banda se sentÃa entusiasmada por poder tocar en Krach Am Bach, y luego responderÃan sobre el escenario a ese hecho.
Fuera prácticamente de mi radar THIS WILL DESTRYY YOU ponÃan la elegancia con sus finas texturas post-rock ya en la noche alemana. Con un sonido impresionante y grandilocuente alternaban su belleza melódica con embestidas de post-metal del más alto nivel. Susurrantes acordes nacidos de la oscuridad que penetraban en los sentidos. Sin duda una gran banda, impoluta y monumental, todo lo que mis mejores augurios podÃan esperar. Tardé un tiempo en identificar a su baterÃa, (no se que me pasa con los baterÃas que tocan en varias bandas), y finalmente caà en la cuenta de que le habÃa visto con anterioridad con A PLACE TO THE BURY STRANGERS, enigma resuelto.

El festival iba llegando a su fin, pero todavÃa quedaban dos platos fuertes.
Cerrando el segundo escenario hasta el próximo año, GREEN MILK PLANET ORANGE no tardaban en sorprender a la audiencia. Poco tardaron los japones en desatar la demencia entre el público que abarrotaba el segundo escenario. Éramos pocos los que habÃamos visto a la banda antes, y la gran mayorÃa del público no conocÃa a la banda. Yo les avisaba antes del comienzo y tras un par de canciones fueron muchos lo que se acercaron a decirme… ¿Pero que esto? ¡Que locura!, ¡es el show mas loco que he visto en mi vida! ¡Son increÃbles! Como es habitual su guitarra y su bajista tocan sentados en sendas sillas, lo cual ya es una sorpresa para la audiencia. Pero en cuando los primeros rasgueos y los gritos de su guitarrista atronaban en el recinto ya la cosa no tenÃa vuelta atrás. El auditorio entero era un mar de cuerpos saltando, bailando y aplaudiendo. Una enajenación colectiva que la banda agradecÃa con el talante japonés. Canciones con tonos psicodélicos, elemento noise, y una energÃa como la de siete bombas atómicas se trasladaban a las cuerdas de sus instrumentos. Caso aparte es lo de su baterÃa, escondido en su larga melena su sudor por todo el cuerpo era el reflejo de que la flema nipona tiene otro lado, un lado salvaje que sobre el escenario se plasma en una apuesta ganadora. La gran sorpresa del festival y una de las bandas más aclamadas.

Mientras la gente trataba de asimilar lo que acabábamos de vivir llegaba el momento de la última banda del festival. Los legendarios FU MANCHU saltaban al escenario a golpe de riff como presagio de una hora de Stoner rock por todo lo alto. Estos veteranos de la escena parece que no se guardan nada en cada uno de sus conciertos, y una vez más hicieron las delicias de sus seguidores. Desatando la locura a golpe de fuzz, FU MANCHU dieron a su público lo que se espera de ellos. Zapatilla de la buena. Â

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