Reseña: KOSMODROM.- ‘Welcome to the reality’

La premura en la publicación de la lista con los mejores álbumes de 2023 hizo que esta maravilla de álbum no entrara en la lista de mejores álbumes de DenpaFuzz. Ahora, hacemos justicia con un álbum mágico y sobresaliente de la psicodelia pesada que mas nos gusta. Porque ‘WELCOME TO REALITY’ merece estar en un lugar destacado dentro de las publicaciones del pasado año 2023. Los alemanes KOSMODROM se lo toman con calma a la hora de publicar nuevos trabajos, pero ahora, casi cinco años después de su última entrega, nos compensan con un álbum soberbio, extraordinario y absolutamente cautivador. Partiendo de su esencia heavy-psych, KOSMODROM no reniega de rugosos riffs stoner así como de elementos siderales, para sacarnos del trance hipnótico que acompañan sus canciones. Los largos pasajes atmosféricos logran poner al oyente en un estado sensorial del que nunca querrá salir.  Sus increíbles vibraciones lisérgicas se desarrollan en un espacio narcótico a la vez que colorista, ideal para la relajación y para mirar hacia nuestro interior. Sus bellas melodías son impulsadas por dos guitarras brillantes que se erigen como una base solida en la que insertar crudos momentos Stoner que miran con melancolía al desierto. ‘WELCOME TO REALITY’ tiene la capacidad de absorber al oyente ofreciéndole un relato fluido, hermoso, narcótico, pero lleno de sorpresas. Sin duda estamos ante uno de los mejores álbumes heavy-psych del pasado año, un trabajo con el que KOSMODROM elevan más si cabe su reputación. Para aquellos que no conozcan a la banda, su sonido gravita en una órbita propia de bandas como COLOUR HAZE, SWAN VALLEY HEIGHTS O ROTOR, pero lo hace con su propio plan de ruta perfectamente diseñado para que cualquier de los sonidos psicodélicos se sienta gozoso por poder degustar esta seductora obra maestra. Esta nueva entrega de la banda alemana corrobora una vez más, que no se necesitan voces para transmitir sensaciones. Todo un reto para aquellos que reniegan de la psicodelia instrumental, pero desde aquí os invito a olvidarnos de ese prejuicio y disfrutar, el viaje merece la pena. Espero que a lo largo de este curso pueda vivir la experiencia de ver a la banda en directo, algo que se me resiste desde hace tiempo.

KOSMODROM son: Mattias Fischer (guitarra), Timo Schraml (guitarra), Felix Gärner (batería), Stefan Hechfischer (bajo). ‘WELCOME TO THE REALITY’ fue producido por KOSMODROM y Hermann Utz, habiendo sido grabado en Hill Studio, mezclado por Hermann Utz y masterizado por Christoph Beyerlein en Stem Masters.

‘Dazed In Space’ es una pequeña obra maestra de la psicodelia pesada contemporánea. Sus hechizantes ocho minutos hacen que ya el álbum merezca la pena. Desde los suaves y magnéticos acordes de su apertura, la canción va construyéndose lentamente para llevar al oyente a un mundo sensorial repleto de gratificantes sensaciones. Tonos espaciales, impresionantes pasajes heavy-psych y momentos arenosos en los que la banda sube la intensidad. Una pista repleta de argumentos para caer extasiado entre sus delicadas y hermosas melodías., así como a la fuerza de sus riffs.  La belleza por delante de la complejidad compositiva en un corte que te atrapa con facilidad. Seguramente esta es la canción que mas veces he escuchado en los últimos meses, y si le das al play comprenderás por qué.

Mantener el nivel con la canción de apertura de esas características es sumamente complicado, pero ‘Landstreicher’ sabe mantener el tono hipnótico gracias a la introducción marcada por la línea de bajo y por unos pasajes de guitarra endiabladamente hermosos y narcóticos a partes iguales. Uno de los principales alicientes de este trabajo es la conjunción de la pareja de guitarra superponiéndose una a otra para crear un espacio mágico. Entre vibraciones lisérgicas los alemanes saben incorporar elementos más coloristas para que no caigamos en la monotonía.  

Girando a un escenario sureño, el blues se une con sutileza a la fiesta en ‘Earth Blues’. El corte avanza parsimonioso en una conjunción electroacústica, impregnada de psicodelia y sonidos desérticos incorporados sin estridencias.

Los crujientes riffs de ‘Evil Knievel’ nos recuerdan la vocación arenosa de los alemanes. Aquí la fina línea que separa las vibraciones Stoner de la psicodelia pesada se recorre con solvencia entre ritmos que se tornan poderosos por momentos. Tras ese agreste tránsito, el corte, desciende a acolchados pasajes psicotrópicos adornados con golpes de fuzz narcótico.

En ‘Novembersong’ la calma se apodera de la escena con una sucesión de arpegios y delicados acordes rebosantes de una belleza serena. Una cálida y suave pista con un importante efecto balsámico sobre el oyente. Bella y tierna, la pista pone la pausa ofreciendo hermosos pasajes de guitarra arropados por una instrumentación protectora y amable.

A lo largo de sus diez minutos, ‘Quintfrequenz‘, la canción más larga del álbum nos ofrece un nuevo paseo por acolchados prados psicodélicos. Un nuevo ejemplo del buen hacer de estos chicos con las melodías. Con el legado de COLOUR HAZE muy presente, KOSMODROM presentan su candidatura al Olimpo heavy-psych del siglo XXI. Su familiar sonido hace que nos sintamos cómodos en un entorno amable y relajante. La buena producción engrandece la hermosura de sus cautivadoras melodías. Esto y la destreza para elevar el corte sin que nada resulte violento hace de la canción una de las mas destacadas de un álbum ya de por sí, maravilloso.

Envueltos en una neblina lisérgica los suaves acordes de ‘OM’ nos sumen en un gratificante trance sonoro en el que la psicodelia de KOSMODROM adquiere un tono meditativo (especialmente en su primera parte) que es alterado con riffs más dinámicos y pesados. La combinación de estos elementos se erige como fundamental para conseguir el equilibrio entre lo pesado y lo liviano, algo que estos chicos saben ejecutar de maravilla. Es resultado es la canción más rugosa de todo el álbum.

Kosmodrom

Reseña: EDENA GARDENS.- ‘Dens’

Cuando unos magníficos músicos se juntan para disfrutar tocando, dejándose llevar por su creatividad y espontaneidad, el resultado son álbumes mágicos como este ‘DENS’. El proyecto del guitarra de PAPIR, Niklas Sorensen, el batería de CAUSA SUI, Jakob Scott y el bajista Martin Rude, tras la publicación de su álbum homónimo ‘EDENA GARDENS’ (reseña aquí) y ‘AGAR’ (reseña aquí), parecía haber culminado con las exploraciones jazzeras de ‘LIVE MOMENTUM’, ahora llega el capítulo final de la trilogía. ¿El último álbum de este magnífico supergrupo? Supongo que el tiempo nos dará la respuesta, pero por las palabras de la banda, puede que este sea su final. Porque estos músicos viven el presente y en él se centran para plasmar su creatividad con las sensaciones que brotan en cada momento sin pensar en el futuro. EDENA GARDENS es una banda que vive del presente, pero que perdurará en el futuro, porque estos tres álbumes tiene la calidad suficiente como para ser recordados en el tiempo. Sumergiéndonos ya en su contenido, en ‘DENS’ deletrea acertadamente el último tercio del nombre del grupo. Y fiel a su estilo, la banda gira hacia adentro en lugar de hacia afuera, recurriendo a profundos matices de ambient, slowcore y el fantasma de Mark Hollis. Mientras mantiene su toque psicodélico, el trío teje las líneas entre géneros de una manera que se está convirtiendo en su propia firma. Siempre desde la pausa, el trio se mueve hacia distintos lugares sonoros sin perder el rumbo de lo que significa el proyecto EDENA GARDENS. El álbum reúne horas de improvisación libre en un tamaño coherente. Las ediciones impecables y la magia del estudio mejoran la sensación de naturaleza casi narrativa a medida que avanza el álbum. Invocando cualquier cosa, desde una fogata crepitante, huesos crujientes y el canto de las dunas de arena sus bellos sonidos ambientales nacidos de la improvisación son impulsados por el bajo y la batería, sentando una base sólida pero fugaz. Allí las relucientes líneas de guitarra de Nicklas nunca se sintieron más libres y exploratorias, lo que hace de ‘DENS’ una nueva experiencia sensorial que nos lleva en volandas de manos esa guitarra mágica, unos ritmos cadentes, contenidos e hipnóticos. Sonidos expansivos y ambientales que lentamente van sumiéndonos en un nirvana sonoro sumamente estimulante. El antídoto perfecto tras un duro día de trabajo en el que el cuerpo y la mente necesitan desconectar. Y, ¿hay me forma de hacerlo que dejarte llevar por un mundo mágico en el que todo es belleza? La respuesta es NO, porque EDENA GARDENS son capaces de componer canciones terapéuticas ideales para reconfortarnos del estrés y de los malos rollos cotidianos. Ponte cómodo y disfruta de este trance sonoro, porque, quién sabe si será el último.

‘Wald’ nos introduce en el álbum con elegantes y reconfortantes acordes de guitarra en un ambiente relajado y completamente cautivador. La canción es un gratificante bálsamo sensorial para expandir nuestra mente en un espacio de descanso. Estructurada en capas, la lenta batería y una ambientación envolvente nos sitúan en un particular jardín del Edén. La pista repite su armonía modulándola en un placentero viejo sonoro.

Ahora en un escenario sonoro de oscuridad la meditativa ‘Dusted’ juega con la libertad creativa manteniendo la esencia atmosférica del trio. Sin forzar la máquina, el corte se envuelve en efectos y un ritmo pausado combinando elegantes pasajes guitarra a los que insertan sutiles elementos jazz. Otra canción hermosa que no necesita de poderosos riffs para cautivar al oyente.

‘Vini’s lament’ es un tributo a THE DURRUTI COLUMN. La canción se envuelve en una atmósfera impregnada de nostalgia mientras el trio explora sin complejos su creatividad para situarnos en un entorno onírico bajo relajantes pasajes ambientales. Nuevamente aflorar levemente los tonos jazz en una pista que se deja llevar por un flujo ambiental con un nítido carácter psicodélico.

Con algo más de nueve minutos ‘Morgensol’ mantiene el tipo en el mismo escenario en el que se han desarrollado las pistas anteriores. Sus tonos grises y los hermosos acordes de guitarra evolucionan lentamente en un fascinante paseo por bellos entornos sonoros. Con su cálido sonido la canción penetra en nuestros corazones para transmitir esa sensación de paz presente en todo el álbum. En esta ocasión con un carácter más experimental la pista no pierde la cara y se muestra fragante y balsámica.

Con ‘An Uaimh Bhinn’, el trio da un paso adelante para sumergirse en un entorno de efluvios psicodélicos sin perder su esencia ambiental. Las prisas no existen en este cautivador álbum en el que estos músicos expanden su sonido a oníricos entornos sonoros llenos de magia. El contenido ritmo se ve coloreado con una guitarra siempre ensoñadora para ofrecer un rico tapiz sonoro creado desde la sencillez. Un claro ejemplo de que menos, es más, solo la espontaneidad es suficiente para crear bellas canciones instrumentales.

‘Sienita’, con sus 14 minutos de improvisación vertiginosa y plenamente formada, que abandona cualquier engaño de estudio, además de un órgano con un solo doblaje, que sube y baja como la marea. Como he dicho tantas veces, las pistas de larga duración son el espacio perfecto para que los músicos desarrollen todo su potencial e inquietudes, y esta, es un claro ejemplo de ello. Estratificando el sonido en capas, EDENA GARDENS crea otra maravilla instrumental adornada con hermosos pasajes que habitan en un espacio melancólico, pero sumamente gratificante. El suave inicio del corte se ve alterado por pasajes mas complejos y experimentales en su parte central, antes de retomar la senda de calma y volver a los orígenes en esta hermosa improvisación.

Sin darnos cuenta llegamos al final de este cautivador transito por hermosos entornos sonoros con ‘Dawn Daydreamers’. Otra bella canción creada desde improvisaciones en las que la banda muestra su cara más sosegada y relajante. En un álbum en el que no hay episodios distorsionadores de su trance sonoro, esta canción mantiene el tipo sin salirse del guion pero fluyendo con libertad por ese entorno sombrío que aquí se abre a la luz con pasajes más elaborados si cabe que gran parte, que el reto de canciones.

Edena Gardens

El Paraiso Records

Reseña: MUSING.- ‘Somewhen’

MUSING es el nuevo proyecto instrumental del músico canadiense Devin “Darty” Purdy, miembro de bandas como CHRON GOBLIN o GONE COSMIC. Devin presenta este proyecto con la publicación de ‘SOMEWHEN’.  Un álbum intimista inspirado por los extremos simultáneos de belleza y rebeldía de la vida y que fue escrito y grabado durante una época de agitación vital transformadora, convirtiéndose en un recuerdo existencial de crecimiento y cambio. Sus canciones ambientales crean una atmósfera meditativa usando elementos de la psicodelia espacial, el kraut rock y sobre todo del post-rock. Con unas vibraciones cercanas al proyecto de Nick Di Salvo (DELVING), las ocho canciones instrumentales del álbum recorren bellos pasajes siderales con un tono futurista y variados elementos de la música ambiental. El periodo pandémico y los cambios vitales de Dave le hacen explorar de forma personal una serie de vibraciones instrumentales que no había indagado con profundidad en sus otros proyectos musicales. Así las cosas, ‘SOMEWHEN’ nace en un periodo convulso tratando de proporcionar ese bálsamo que todos necesitamos ante las adversidades. En el transcurso de sólo seis meses antes del nacimiento de su hijo, Darty no solo aprendió por sí mismo a usar Logic Pro y a producir música por su cuenta, sino que también revolucionó su forma de escribir canciones, permitiéndose procesar sus reflexiones existenciales sobre la belleza y la rebeldía de la vida a través de la creación de canciones instrumentales multifacéticas y de mal humor. Al hacerlo, también empleó una versión más inteligente y brillante de su característico talento en la guitarra y motivos pensativos de sintetizadores, así como percusión de su viejo amigo y compañero de banda Brett Whittingham. El resultado es un notable álbum de música ambiental instrumental en el que la psicodelia moderna y las texturas post-rock nos ayudan a mirar hacia nuestro interior en búsqueda de esa paz que todos necesitamos. El álbum cuenta con algunos momentos en los que sus riffs se engrosan mostrando sus genes stoner para poner el contrapunto a las bellas y elaboradas melodías.

La canción de apertura, ‘Who Awoke’ contiene elementos de psicodelia, post-rock, y ritmos kraut que construyen esta hermosa pista ambiental. Con elementos que me recuerdan el sonido de Nick Di Salvo en su banda Delving, la canción explora bellos pasajes sonoros con una estratificación en capas con la que es ensamblada. La canción incluye una grabación de los latidos del corazón de Elliot, el hijo de Darty, en el útero y sirve como una crónica del despertar musical que tuvo lugar en torno a la creación del álbum.

Con una ambientación de psicodelia espacial con tonos kraut, ‘Flight to forever’ surca el universo gravitando en una atmósfera hipnótica y etérea. Inspirada en la novela de ciencia ficción de los años 50 del mismo nombre escrita por Poul Anderson (ambientada en un futuro lejano, 1973) sobre un físico que prueba conducir una máquina del tiempo y descubre que sólo puede avanzar en el tiempo y termina montándola hasta el fin del universo. La pista entra en una espiral repetitiva entre tonos siderales que se aceleran. La pista cierra con una magnética e inquietante línea de bajo describiendo un desolado entorno.

‘Floating Man’ mantiene ese espíritu repetitivo con una vocación futurista que se ve alterada por embestidas de riffs monolíticos que le empujan a un espacio post-rock. Su inquebrantable ritmo, hace que la pista fluya con soltura en una canción de ida y vuelta, acabando como comenzó y con una parte central más virulenta.

Las cosas parecen cambiar de alguna forma en ‘Hurry Wait’. Una hechizante melodía post-rock se adorna con una melancólica atmósfera y algún riff crujiente y metálico. De nuevo la dualidad de los instrumentos estratificados hace que MUSING consiga su objetivo.

Mas atmosférica y psicodélica ‘Reverie’ cumple los requisitos que le puedes pedir a cualquier psicodelia instrumental bajo atmósferas cósmicas. Un ritmo lento pero impasible, y la guitarra revoloteando en una nebulosa hipnótica que se intensifica según avanza en corte. Atravesada la parte central, la pista va haciendo su sonido más pesado e intenso en un nuevo giro argumental, sin salirse del guion.

‘Frontal Robotomy’ es una dicotomía en la que los ritmos kraut se adornan con pasajes mas propios de película de serie B bajo una atmósfera vintage y un tono de misterio.

Mucho más fornida y pesada, la cegadora ‘Reality Merchants’ en su primera mitad, se recuesta más en riffs Stoner, antes de despeñarse en su parte final por barrancos heavy-psych.  Un ying y un yang que también utilizada elementos post-rock entre sus plácidos pasajes psicodélicos.

‘ Ghosts of Extinct’ la única canción basada en sintetizador, y concluye el disco con una atmósfera más sombría e inquietante. Un ritmo persistente, algunos elementos exóticos y un bajo amenazante, son los elementos que contiene esta enigmática canción que cambia el ambiente mayoritario del álbum. Curioso.

Musing

Reseña: WODOROST.- ‘From the depths’

Entre las publicaciones de esta semana, destaca ‘FROM THE DEPTHS’, el segundo álbum del trio polaco WODOROST. Un trabajo conceptual que simboliza un resurgimiento del abismo, un viaje metafórico a través de la exploración interior y la recuperación de la depresión. En él encontramos un ambienta acuático que se vislumbra entre sus oníricos pasajes heavy-psych y sus embestidas arenosas de rock desértico. Si bien podemos decir que estanos ante un álbum psicodélico de alto nivel, también podemos afirmar que WODOROST saben tocar las vibraciones de Stoner más arenoso. Un álbum lleno de texturas que van, desde algún guiño doom, hasta finos y elegantes momentos cercanos al post-rock. Con largas canciones, mayormente instrumentales, nos proporcionan una perfecta banda sonora para la introspección expansiva de nuestra mente. Sus atmosféricos pasajes van moldeándose constantemente para ofrecer nuevas rutas al oyente. Un álbum que nunca sabes por donde te va a llevar, ya que a sus magnéticos y cautivadores pasajes instrumentales, el trio los decora con aromáticos y exóticos momentos llegados de oriente. Haciendo que la música fluya como un manantial por verdes prados, el trio muestra una complicidad asombrosa que se ve reflejada en unas canciones llenas de matices. Un caleidoscopio sonoro que se desarrolla en un ambiente meditativo en el que su psicodelia pesada refleja la influencia de bandas como COLOUR HAZE, ROTOR, o KING BUFFALO, y lo hace con suma destreza. Su género autoproclamado, el rock submarino del desierto, captura la esencia de su fusión musical para ofrecernos un trabajo fascinante y hermoso a partes iguales. Probablemente antes no habrías oído hablar de ellos, pero a partir de ahora, los recordarás, son WODOROST, y viene de Varsovia para seguir demostrando al mundo que Polonia sigue siendo un territorio fértil en banda heavy-psych.

WODOROST son: Anna Żukowska (batería), Bart Głowiński (guitarra) y  Jan Witusiński (bajo)

El álbum abre con Submerged’. Una misteriosa introducción atmosférica de un minuto y medio que crea un clima intrigante.

La siguiente canción, ‘Dephts’ desarrolla esos sonidos ambientales para introducirnos en un espacio a caballo entre las vibraciones heavy-psych y el Stoner arenoso. Con un tono proto-doom en los registros vocales, el corte bebe de la fuente inagotable de la música pesada de los 70’s para ofrecernos un espacio oscuro y humeante. Un buen ritmo y una guitarra empapada en fuzz consiguen crear la atmósfera perfecta para cautivar al oyente en su particular viaje lisérgico.

En ‘Temple’ se repiten los paisajes sonoros de la canción anterior. Ahora parece que la psicodelia es el auténtico leit-motiv de los polacos. Con algunos elementos reconocibles, los pasajes de guitarra difusa y un magnético ritmo nos sumen en un trance sensorial donde poder expandir nuestra mente entre bellos pasajes. Una senda ortodoxa que bebe de la fuente de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR con ensoñadores pasajes instrumentales que exhalan hermosas fragancias sonoras. Un bello Jardín del Edén en el que la psicodelia aromatizada se contonea con suaves y reconfortantes desarrollos de guitarra. Siete minutos mágicos.

Manteniendo en tono meditativo ‘Visions’ parece sonar algo más gruesa sin salirse del guion psicodélico. Cautivadores momentos instrumentales indagan en la psicodelia pesada tratando de ofrecer algo nuevo y personal. Rebosante de efluvios lisérgicos, el corte no solo se circunscribe al sonido habitual de las banda heavy-psych instrumentales, ya que insertan sutiles arreglos de inclinación post-rock entre la densa neblina. De allí salen con tono más metálicos que me recuerdan a los últimos álbumes de KING BUFFALO. La canción está en constante evolución, pasando de un estilo a otro con suma facilidad. Esto hace mantener al oyente siempre atento, porque nunca se sabe con que nos van a sorprender los polacos.

‘Beyond the blue’ se debate entre acolchados espacios de psicodelia pesada y algunos momentos más arenosos. La pista vuelve a describir un entorno de ensueño en el que expandir nuestra mente en busca de gratificantes sensaciones. Sus mágicas melodías contribuyen a crear ese efecto balsámico para el oyente a lo largo de sus casi ocho minutos. Un equilibrio entre lo pesado y lo onírico bien resuelto por el trio.  

Despertándonos de ese placentero sueño, la línea de bajo de ‘Whirl’ nos sitúa en un entorno más hipnótico. Su ritmo kraut combinado con ácidos pasajes de guitarras parecen cambiar la fisonomía del sonido de la banda. Un claro ejemplo de la amplitud de miras de una banda que no se estanca en estereotipos. Mirando hacia una apuesta sonora más cósmica, siguen explorando la psicodelia del siglo XXI con cuidados arreglos que hacen que cada una de sus canciones resulte atrayente.

Bajando de nuevo la intensidad ‘Reflections’ se sumerge en un nuevo trance que es guiado por un ritmo lento y penetrante. En un nuevo giro argumental, los exóticos sonidos orientales aparecen aportando color a una pista que acaba por absorbernos en su propuesta. De nuevo encontramos la facilidad para crear la atmosfera perfecta para mantener al oyente enganchado con el álbum. Elementos psico-progresivos son usados con destreza para crear una canción diferente, pero igual de interesante.

Usando nuevamente los sonidos tradicionales ‘Dry out’ se erige como una nueva oportunidad para la relajación y la meditación. Con una atmósfera difusa los acordes inconexos acaban por crear un espacio para la introspección. Narcótico y aturdidor por momentos la pista parece ofrecer un sonido menos amable y mas experimental que lo mostrado en el resto del álbum.

Wodorost