Reseña: WEEDPECKER.- ‘IV: The Stream Of Forgotten Thoughts’

Mucho más maduros que en sus anteriores trabajos, WEEDPEACKER parecen emprender un nuevo camino en su sonido. Con complejos temas psico-progresivos, la banda se acerca a los dictados de bandas como MOTORPSYCHO sin renunciar a su esencia psicodélica. Creando temas ricos en matices y con mil giros en su desarrollo, prescinden de la pesadez para experimentar con armonías más elaboradas y sabrosas en matices. Si en el conjunto del álbum, sus canciones reflejan una mayor complejidad, cabe destacar que los solos de guitarra siempre aparecen cuando menos te lo esperas para dar brillo a cada canción. Repleto de elementos progresivos las canciones se notan pulidas, cuidando los detalles, lo que hace que se conviertan en fascinantes. Si bien la complejidad que presenta este nuevo trabajo hace que todo sea más monumental, cada tema nos ofrece algún gancho con el que atrapar al oyente. Esta claro que la banda no quiere hacer álbumes que suenen igual, y en cada nueva entrega, WEEDPEACKER se superan. ‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ es un gratificante viaje a un mundo alucinante en el que los sonidos se arremolinan con una frescura no vista hasta ahora. Con momentos mas propios de Hendrix, y una cierta influencia del sonido de los 70’s, los polacos se aseguran no tocar un acorde fuera de lugar, sino que cada nota tiene sentido en este mundo sensorial en el que sus canciones nos sumergen. Como el buen vino, este álbum gana con el tiempo, y cada nueva escucha te descubre mas matices escondidos en cada tema, lo que hace de su escucha una experiencia sumamente gratificante y sorprendente. Otra banda mas que se suma a la experimentación de nuevas rutas en su sonido prescindiendo de riffs pesados sin más, para coquetear con sonidos más experimentales y elaborados. Solo queda esperar las sensaciones que puede crear en los fans mas ortodoxos de los sonidos pesados, aunque desde aquí les sugiero que abran su mente como antes lo han hecho con bandas como ELDER por citar solo alguna.

WEEDPECKER son:

Piotr Dobry (guitarras, voces, teclados), Dominik Stachyra (bajo), Tomasz Walczak (bateria), Piotr Sadza (teclados. Con la colaboración de Barczi Kanada (guitarras adicionales y voces) y Aleksandra Dobra (coros).

‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ fue grabado entre 2020 y 2021 en Nebula Studi y Studio Wieloslad y en su propio local. Producido, mezclado por Barczi Kanada, masterizado por Haldor Grunberg en Satanic Audio. Arte de portada obra de MAciej Kamuda Art. el álbum está disponible vía Stickman Records.

Con un sonido más propio de bandas como MOTORPSYCHO, ‘No hearbeat’ nos introduce en un álbum en el que los polacos suenan diferentes a sus trabajos previos. Ecos del hard-progresivo de los 70’s aparecen con melodías herederas del sonido de YES. Unos implacables tambores y múltiples cambios de ritmos van construyendo un corte sólido y ´versátil en el que los riffs stoner habitan en una atmósfera psico-progresiva. Guitarras en capas se superponen en ese ambiente psicodélico ofreciendo la mejor versión de la banda. Coloreando el tema con efectos envolventes, las suaves melodías amortiguan una experimentación sonora que nos devuelve de alguna manera al pasado, pero que mantiene la innovación de los sonidos del siglo XXI.

En un ambiente mucho más calmado, ‘Fire far away’ nos susurra con sus aterciopeladas melodías. Bellos pasajes de guitarras ensoñadoras nos trasladan a un mundo de color en el que los sonidos flotan. Un cierto aire sinfónico se entremezcla con la apuesta psico-progresiva de los polacos con un resultado ciertamente brillante. Un tema nebuloso, sinfónico, y bastante psicodélico que sirve de bálsamo a la complejidad de sus canciones.

‘The stream of forgotten thoughts’ se desarrolla en un suave escenario en el que los ecos progresivos parecen adquirir un mayor protagonismo. Cuidando la melodía, y sin renunciar a los efectos psicotrópicos crean un relato que gravita en algodonados pasajes con angelicales voces.   Su cadente ritmo se salpica de variadas armonías para crear un entorno balsámico y ensoñador en el que la banda parece rendir un tributo a la madre naturaleza. Haciendo serpentear sus melodías la dupla de guitarras y pedales sucumbe a una apuesta sonora sumamente gratificante para el oyente. Una canción psicodélica pero relajante y ensoñadora.

Sin salir de ese entorno en el que los sonidos de los sonidos progresivos de los 70’s se muestran ante nosotros ofreciendo su lado más pausado, ‘The trip’ es un nuevo episodio de este nuevo camino que parece definitivamente haber tomado WEEDPECKER. Sinfónico y balsámico, el tema contiene buenos pasajes de guitarra que nos proporcionan ese efecto balsámico que aplaca nuestros sentidos para ofrecernos un mundo colorista. Los ecos de los 70’s aparecen con mesura entre acordes de blues insertados con sutileza y gran acierto.

‘Big brain monsters’ nos saca de ese sueño mágico en el que nos han sumido los cortes anteriores para golpearnos con riffs hendrixianos entre ritmos más pesados. El lado ácido aflora con solos asesinos y tambores estruendosos. Aunque el tema cambia respecto a los cortes anteriores, en él se mantiene algunos elementos de esta nueva etapa. Hard-rock y una atmósfera lisérgica, crean otro fascinante corte en el que el sonido se engrosa sin perder el alma psicotrópica.

Creando un paisaje de ensueño, ‘Endless extensions of good vibrations’ no tarda en elevarse entre luminosas melodías progresivas. Conteniendo su fuerza, el tema tiene en sus entrañas bellos pasajes de guitarras que se superponen junto a aterciopeladas melodías vocales. De nuevo con YES en el horizonte, la banda conjuga elementos del pasado para reformarlos con ornamentos contemporáneos. Giros constantes hacen que la canción se precipite por la senda abierta por MOTORPSYCHO. Dulce de aspecto, las entrañas esconden intrincados pasajes que reflejan la creatividad de una banda que parece no tener límites.

‘Unusual perceptions’ contiene sugerentes y aterciopelados pasajes que reflejan elementos progresivos en una especie de soft rock lleno de elegancia. Como si se vistieran de etiqueta, las aromáticas fragancias despiden elementos de jazz en su apertura. Pero WEEDPECKER no se queda solo ahí, los polacos no se olvidan de los riffs pesados, pero usándolos con sutileza, crean una canción balsámica con una amplia gama de bellas texturas sonoras.

Para cerrar el álbum, tenemos un corte enérgico como ‘Symbiotic nova’. Nuevamente el sonido de MOTORPSYCHO me viene a la cabeza. El peculiar registro vocal y los coros flotantes amortiguan una canción con una apertura poderosa que no tarda en frenar su ímpetu para introducirnos en una atmósfera lisérgica.  Todo un gratificante viaje sonoro con ricas texturas sonoras y un talante sinfónico insertado en sus genes psicodélicos. Es posible que cualquiera que escuche este tema de forma independiente le sea difícil identificar a WEEDPECKER como autor del mismo. Aun así, las embestidas de sus ácidas guitarras aflorando entre la tupida instrumentación nos recuerdan que estos chicos no tienen fin en su evolución compositiva.

Weedpecker

Stickman Records

KING BUFFALO.- ‘Acheron’

KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido completamente personal, pero también nos está demostrando en cada nuevo álbum, que la evolución de ese sonido no tiene fin. Aquí, de nuevo, nos lo vuelven a demostrar con un álbum mágico y rebosante de gratificantes canciones con elementos innovadores. Cuatro largos temas de diez minutos cada uno, que tienen identidad propia y que nos muestran el crisol de vibraciones en las que desenvuelven con soltura el trio de Rochester. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades más abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes junto a la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. Como ya nos mostraron en su anterior álbum ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ (reseña aquí) en 2021 KING BUFFALO son más psicodélicos, más shoegaze, más kraut, más espaciales, y más pesados que nunca. ‘ACHERON’ con el paso del tiempo será conocido como el disco de la cueva., como el álbum con el sonido más expansivo psicotrópico y pesado del trio de Rochester. Otro retoño más que la pandemia nos ha traído en estos tiempos convulsos. Su nombre ‘Acheron’ proviene de la mitología griega, y viene a ser algo así como ‘Rio de la aflicción’, y trae la tensión y la inquietud de la ofrenda anterior a un nuevo concepto. Un álbum con aristas, que no son redondeadas, sino que son enriquecidas con desarrollos de mayor complejidad compositiva mestizando su sonido con el ambiente cavernario, húmedo y oscuro de la cueva en la que se grabó.  Ya estoy acostumbrado a que ante un nuevo trabajo de KING BUFFALO me asalte la misma pregunta ¿Con qué nos van a sorprender ahora? La respuesta aparece tras la escucha del álbum. Son KING BUFFALO, suenan a KING BUFFALO, pero hay muchas cosas nuevas, sonidos, ritmos, riffs, melodías, que hacen que cada canción contenga mil sensaciones que transmitir al oyente. En España decimos: ‘Quién tiene magia, no necesita trucos’, y el trío tiene magia, y esa magia la convierte en trucos sonoros que descolocan al oyente, llevándolo donde quieren. Desde momentos floydianos que parecen mestizarse con KIKAGAKU MOJO, hard-progresivo espacial de los 70’s, metal del siglo XXI en línea TOOL, psicodelia ensoñadora; todo un mundo por descubrir preparado para regalarte gratificantes sensaciones con sus magnéticas y bellas canciones. Doctorándose una vez más como una de las bandas que mejor sabe crear la atmósfera idónea para hacer que el oyente sucumba a sus encantos, KING BUFFALO vuelven a ser firme candidato para llevarse el puesto de honor como creadora del álbum del año. Y no nos olvidemos, en 2.021 han publicado dos, mientras que la tercera entrega llegará la próxima primavera. Atentos, porque la historia aún no ha terminado.

Para grabar las cuatro canciones extendidas de ‘ACHERON’, la banda viajó tres horas al este desde Rochester hasta Howe Caverns en Nueva York, grabando con el ingeniero de confianza Grant Husselman y el camarógrafo Adam Antalek, quienes trabajaron en sus sesiones de cuarentena a principios de 2020, para documentar un día. Larga sesión en vivo en una cueva. En la cueva. “Underground” en el sentido más literal. Es apropiado que Acheron se haya registrado cerca del agua. Una corriente que fluye es audible en varios puntos a lo largo del álbum, incluso al comienzo de la pista del título de apertura.

KING BUFFALO son: Sean McVay (guitarrista y vocalista), Dan Reynolds (bajista) y Scott Donaldson (baterista). ‘ACHERON’ está disponible vía Stickman Records.

Entre borboteos de agua del interior de la cueva y magnéticos acordes, ‘Acheron’ fluye lentamente para mostrarse como una canción bella y maravillosa. La cálida y gratificante voz de Sean comienza su ronroneo seductor entre una plácida e hipnótica armonía. Repitiendo hasta la saciedad el mismo acorde sin que resulte aburrido, KING BUFFALO nos va introduciendo en su particular campo magnético. Sabiendo como sacar al oyente del trance, salpican de riffs cambiantes el tema cada cierto tiempo. Una estructura lineal, bien perfilada que eclosiona retumbando en la cavidad de la cueva como un torrente imponente de sonido. KING BUFFALO consigue tener enganchado al oyente con los mismos acordes durante diez reconfortantes minutos. Sin la sensación de monotonía, el trío sabe como usar sus cartas, mostrándose difuso y pesado a la vez que psicotrópico. Los sintetizadores acompañan los momentos más lisérgicos del tema.  Una prueba mas de que estamos ante la banda que mejor sabe crear atmósferas del momento.

Los milimétricos tambores de Scott, abren ‘Zephyr’. Aquí las artes de seducción shoegaze de Sean y un groovy kraut van dando forma a la canción. Hechizantes, sus dulces acordes van describiendo un florido entorno lleno de magia. Imprimiendo lentamente intensidad al tema, éste, va adquiriendo tintes de monumentalidad con nebulosos pasajes psico-progresivo. envolviéndolo en una atmósfera espacial, las melodías flotantes nos llevan a un territorio más pesado y turbulento. Aturdidores riffs retumban aquí, mostrando que KING BUFFALO también sabe ser una banda pesada. No quiero imaginarme como pudo sonar esto en esa mágica cueva cuando efectuaron la grabación. Desblocando el sonido de la guitarra consiguen un sonido que envuelve al oyente en un mar de sustancias psicotrópicas sin renunciar al fuerte ritmo.  Los sintetizadores se encargan de rebajar la energía para devolvernos a ese espacio cósmico en el que los sonidos gravitan plácidamente. Una sensación que vuelven a transmitir al oyente con gran maestría.

Una introducción más experimental a base de percusión, hace cambiar la fisonomía de ‘Shadows’. En algún lugar entre Pink Floyd y Kikagaku Mojo depositan una canción con innegables genes KING BUFFALO. Porque si KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido, también nos está demostrando en cada nuevo álbum que su evolución no tiene fin. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades mas abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes y la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. En esta ocasión se decantan por los sonidos más letárgicos para dejarse llevar por una jam en la que su psicodelia cósmica se muestra majestuosa. Llevando al oyente a un trance catártico y narcótico, hacen que este despierte de ese estado, golpeando con toda su fuerza de riffs. Un zarandeo que acaba por devolvernos a ese placentero estado hipnótico en el tan bien saber introducirnos.  

‘Cerverus’ nace de efectos inquietantes y misteriosos situándonos mas allá del umbral de la oscuridad. Un mundo paralelo que rápidamente muestra sus cartas. narcóticos pasajes en un magnético espacio de gratificantes sensaciones. Melodías shoegaze sobre una estructura floydiana, y una cadencia casi kosmiche. La dualidad de guitarra cristalina y nebulosos sintetizadores consigue sumirte en un nuevo trance hipnótico. ¡¡Joder!! ¡Que fácil me conquistan estos chicos! Nuevamente me viene a la cabeza la imagen del trio haciendo retumbar la cueva con este chamánico sonido. Rugoso, áspero, pero a la vez narcótico y gratificante. De nuevo, la evolución más metálica de la banda hace acto de presencia. Poderos, cambiante y lleno de fuerza, el tema nos ofrece distintas fases en un relato cautivador y poderoso. La parte final del tema es un búfalo desbocado por un precipicio rocoso lleno de aristas. Estos crujientes riffs harían palidecer a alguna banda de metal. Sin darnos cuenta, lo que comenzó como un gratificante paseo por un jardín del Edén, se convierte en una tortuosa travesía por territorios hostiles.  Si el tema tiene momentos de metal, también ofrece momentos progresivos en los que Sean saca a relucir todas sus artes en esto de las seis cuerdas. ¡¡¡apoteósico y grandilocuente!!!!

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Reseña: THE FUR.- ‘Sonntag’

¿Quieres hacer un placentero viaje a los confines de la psicodelia cósmica y dejar que tu mente vuele? Si la respuesta es SI, estás en el lugar correcto. Ya me había olvidado de los maravillosos sonidos expansivos de THE FUR, la banda instrumental belga que hace siete años nos presentaba un fantástico debut, en el que la psicodelia espacial alcazaba cotas sublimes. Ahora el cuarteto publica su segundo álbum ‘SONNTAG’. Un nuevo viaje sensorial a través de lejanas galaxias con un paisaje sonoro exquisito, nebuloso y completamente magnético. El álbum cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó (algo, que reflejan con acierto). A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo. Con esta premisa, cada canción nos ofrece una narrativa distinta, con preciosos momentos de psicodelia balsámica, atormentados descensos a territorios mas hostiles en los que el Stoner y en algún momento casi el doom hacen acto de presencia. Pero, sobre todo, ‘SONNTAG’ es un trance sonoro en el que la mejor psicodelia del siglo XXI se muestra ante nosotros a través de mas de 40 minutos mágicos y cautivadores. Ritmos kraut se conjugan con exóticos aromas para seducir al oyente con bellas melodías, que se modulan tornándose más ácidas o pesadas. Mostrando a cuatro músicos en plenitud, y con un sonido nítido en los pasajes más balsámicos, y mucho más difuso en los momentos cósmicos estamos ante un viaje sin retorno hacia un big-bang en el todo parece transformarse. Si la base de todas las canciones es la psicodelia pesada de tintes cósmicos, en ellas, encontramos también contundentes pasajes de puro Stoner arenoso, de ensoñadora psicodelia oriental, del desert-rock más ambiental, así como de la elegancia del post-rock. Todo fusionado con solvencia en un envoltorio cósmico propulsado por enérgico fuzz narcótico. No estoy seguro si es la emoción de poder escuchar un nuevo álbum de THE FUR, o la calidad de sus canciones, pero ‘SONNTAG’ me ha sorprendido gratamente por la calidad de sus composiciones y por la forma en la que la banda consigue hacer partícipe al oyente de su narrativa. ¡Sobresaliente!!

Proveniente de Bélgica, este trío de instrumentistas alucinantes se ha inspirado en el movimiento de libertad, amor y paz de los psicodélicos años 60. Jams expansivos, arremolinados, llenos de wah y un zumbido profundo, uno no puede evitar sentir que su mente se aleja de la realidad con solo escuchar a The Fur explorar cada límite de su cautivador sonido. Abróchate el cinturón y prepárate para un viaje cósmico de amor, paz y armonía, mientras The Fur te lanza a la frontera psicodélica.

El nuevo álbum Sonntag ve a la banda sumergirse más profundamente en el pozo del subconsciente. Cada canción un viaje dentro de un viaje. Sonntag cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó. A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo

THE FUR son:

Bajo: Erik Burgelman
Batería: Elias Piens
Guitarra: Jens Verslijcken
Sintetizador: Lionel Schrevens

‘Sagan’ se sumerge en un espacio de psicodelia pesada con gran hipnotismo. Lentos y profundos acordes desprenden sutileza en contraposición al turbador sonido del bajo en un segundo plano. Creando una densa atmósfera el tema rezuma psicotrópicos en cada acorde. Un entorno cósmico que consigue atrapar al oyente entre locuciones misteriosas y seductoras. Bellas melodías se superponen en una tupida instrumentación impregnada de alucinógenos. Sus nueve minutos permite que THE FUR explore territorios más propios del Stoner con un sonido más grueso, pero no menos hechizante. Una travesía sonora que atraviesa distintos escenarios y que culmina en pasajes de psicodelia aromatizada en la frontera con el territorio del post-rock. Un corte impactante, con un gran trabajo de guitarra, bajo, batería y sintetizadores sonando como una orquesta. El tema, rápidamente me conquista y me deja con ganas de descubrir lo que vendrá en las siguientes canciones.  

En un tono más kraut, ‘OSB’ combina las vibraciones cósmicas con ritmos más dinámicos y floreados pasajes de guitarra. Un aroma exótico se percibe en un tema luminoso y fresco en el que la guitarra toma formas casi de surf.  No faltan las arrancadas de fuerza con turbios y pesados riffs cargados de fuzz. Serpenteante, el tema va cogiendo intensidad ofreciendo un sonido más difuso y potente. De nuevo esa locución futurista de una sensual voz, da paso a momentos más inquietantes en los que la banda aprieta tanto con la psicodelia pesada, que llega a coquetear con momentos doom. Siempre de una forma sutil, atrapando al oyente.

‘Reesmasjien’ es un viaje sensorial a través de floridos bosques infectados de setas mágicas abriendo sus esporas para narcotizarnos con su dietilamida. Psicotrópico hasta las trancas, todo un viaje astral nos transporta a otra dimensión. Ácido, hipnótico, pesado y completamente atrayente, en el tema, la banda se deja llevar por sus instintos más lisérgicos proporcionándonos un intenso y gratificante ‘viaje’ a través de la inmensidad del cosmos.

En un tono más suave, ‘Shake’ nos devuelve a un entorno más terrenal. Calmado pero dinámico, el tema toma algún elemento cinematográfico en línea Yawnning Man. Dos minutos desérticos a modo de interludio hacen que el sonido de los belgas mute, sin perder su esencia.

Una trepidante apertura de tintes cósmicos nos introduce en ‘Bake’. Otro tema pesado, difuso y completamente psicotrópico. Sus ritmos krauts y la sucesión de efectos perturbadores lo convierten en un hijo bastardo del legado de Hawkwind. Un frenesí cósmico que nos lanza al espacio exterior. Insertando ocasionales voces perturbadoras, el tema avanza a la velocidad de la luz hacia quien sabe dónde.  Toda una bacanal de turbios sonidos psicodélicos empapados en fuzz.

‘Mirage’ cambia el ritmo para ofrecernos otro viaje sensorial a través de floridos y bellos entornos psicodélicos. Delicadas melodías bien ejecutadas nos asaltan para proporcionarnos un placenteros y relajantes momentos. Con unos acordes que parecen contonearse para seducir al oyente a su gratificante y magnético sonido. El clásico tema de psicodelia para cerrar los ojos y dejarte llevar por la multitud de sensaciones que puede proporcionarnos la música llena de belleza como esta.  Una pequeña obra maestra de la psicodelia contemporánea con fuertes poderes terapéuticos.  En su parte final, el sonido que vuelve más grueso y pesado sin perder su encanto.

Retomando los pasajes exóticos ‘Hawawa’ es un tema de pausada psicodelia aromatizada. Como su borboteara la melodía se contonea rítmicamente mostrando todo su poder de seducción. Una vez caído en su hechizo, el oyente se encuentra con solo ácidos y un ritmo que evoluciona a un escenario de pesadez en el que THE FUR golpean con lentos y plomizos riffs. Sin darnos cuenta ya escuchamos psicodelia ensoñadora, sino un perturbador corte psycho-doom Pero si en algo son magos los belgas, es en hacer que el viaje esté lleno de alicientes, así cambian nuevamente el rumbo del tema, para fusionar los momentos de pesadez con su tonos más exóticos en pasajes  perturbadores.

Si el álbum abría con el tema más largo, cierra con el segundo en duración. ‘Yage’ son ocho minutos mágicos en los que la nave sideral belga gravita en atmósferas psicodélicas llenas de encanto. Psicodelia pesada de alto octanaje que camina por distintos caminos dentro del género. Con una combinación de Stoner aderezado con envolventes sonidos creados por los sintetizadores, consiguen llevarnos a un desierto cósmico. Allí, el vacío se refleja en suaves y hechizantes acordes entre nebulosas siderales aportando un tono de misterio a ese entorno. Entrando en una fase de completo magnetismo, el tema gravita en ese insondable entorno espacial, con una narrativa fluida e impactante. Modulando la intensidad a lo largo del corte, consiguen que el viaje sea tractivo y pintoresco.   

The Fur

Reseña: BENTREES.- ‘Two of swords’

Desconocidos hasta ahora par mí, el dúo italiano BENTREES, me sorprenden con su segundo álbum ‘TWO OF SWORDS’. Un álbum que consigue entrelazar narcóticos momentos heavy-psych, con cegadores riffs Stoner empapados de fuzz, y un groovy más propio del proto-metal de los 70’s. Un álbum narcótico, con mágicos momentos psicodélicos y una gran agilidad en el desarrollo de sus largas canciones. Mantener al oyente atento y sumido en la trama con largos temas, no es tarea fácil, pero BENTREES lo hace con facilidad.  ‘TWO OF SWORDS’ es un trabucazo de psicodelia pesada, turbia y arenosa, pero un innegable espíritu 70’s. Parece como si BENTREES no tuvieran definido su sonido, ya que en cada canción encontramos un coctel sin agitar de stoner ortodoxo, bellos momentos de psicodelia pesada, y un innegable espíritu 70’s. Sin embargo, esta conjunción de elementos y estilos, la logran aglutinar con acierto en sus canciones, lo que me hace pensar, que no quieren renunciar a nada y ahí reside la seña de identidad de su sonido. Las canciones contienen letras introspectivas, referencias a su tierra natal y la conexión con la naturaleza. Estas las hacen ondular con fases de pesadez y fuzz, en contraposición con pasajes de psicodelia narcótica y hechizante impregnada en unas gotitas de blues y hard primitivo. Así la banda cierra el círculo con cada tema, aciendolo morir en mismo lugar en que comenzó. Un interesante trabajo de una banda a seguir, para comprobar la evolución de un sonido prometedor que me da la sensación de que tiene margen de ser pulido, pero que, en cualquier caso, resulta fascinante.

‘TWO OF SWORDS’ está disponible vía través de Argonauta Records.

.La banda nos comenta: ‘TWO OF SWORDS’ se compone de seis pistas de rock pesado; habla de la dualidad en sus múltiples formas y nos abre nuevos caminos musicales. En este viaje sónico, pesados riffs y tambores fuertes se encuentran con paisajes psicodélicos, cada canción cuenta una historia que de alguna manera tiene contornos ambivalentes.

En una conjunción de doom, de proto-metal y de psicodelia pesada nos sumerge ‘Sunrise And Sunset’. Una cadente línea de bajo entre efectos va dando forma a un corte turbio y nebuloso. Con vibrantes momentos heavy-psych, el tema va evolucionando a una atmósfera más propia de los 70’s, con emocionantes y crudos momentos de buen proto-metal. Con un cierto carácter chamánico los italianos hacen un buen uso de voces y coros, creando un ambiente narcótico. Pesado, pero con un groovy contagiosos, al que es difícil no caer rendido.

Tras los 8 minutos llenos de intensidad del tema de apertura, ‘Yellow’, también con ocho minutos, se desarrolla en una atmósfera menos pesada. Con suaves acordes evocadores de la música ancestral, se va construyendo un tema que explota en una tormenta de fuzz. Riffs crudos y plomizos, y una nueva mirada a los 70’s en su melodía, hacen que el tema conjugue los sonidos heavy-psych de espíritu Stoner, con el legado de aquellos pioneros de melenas largas y pantalones de campana. Ensoñadores pasajes ponen la calma en la parte central del tema, creando un entorno balsámico. Lógicamente, el tema tiene un final épico con momentos de gran intensidad.

‘Hermit’ mantiene el nivel con envolventes acordes de guitarra ácida y narcótica. Como si tratara de echar un sortilegio sobre el oyente, los italianos nos hipnotizan antes de zarandearnos con su pesadez. Sabiendo conjugar el hard-rock salvaje y primitivo con una horda de fuzz arenoso. Serpenteando por esos territorios hostiles y rugosos, van descendiendo a prados acolchados. Allí despliegan todos sus encantos psicodélicos, impregnando el ambiente de sustancias psicotrópicas en forma de magnéticas melodías.  

De nuevo en esa frontera entre la psicodelia pesada y el Stoner ‘Brain war’ suena crudo y sucio. Usando las voces para salir de su cegadora atmósfera, con ese carácter añejo, crear una cortina sónica con una nube de riffs difusos. Con la sombra de Sabbath en el horizonte y algunos momentos más psych, estamos ante un corte áspero por fuera, pero completamente lisérgico por dentro. Manteniendo la estructura con ondulaciones de intensidad en las que la calma aparece en la parte central, el tema no tarda en retomar tortuosos caminos.

Con 11 minutos ‘Flowing waters’ se decanta por una apertura en la que la melodía nos sume en entorno de psicodelia mística y chamánica. Obviamente la cabra tira al monte, y BENTRESS no puede renunciar a golpear con su arsenal de riffs pesados. Subidas de intensidad que nos sacan del trance letárgico en el que consiguen sumirnos con un sonido narcótico y adormecedor de los sentidos. Esto no evita que en sus entrañas habiten buenos momentos de intenso hard-rock entre su atronador y turbulento sonido.

‘Dust and gold’ esconde las mas bellas fragancias lisérgicas de todo el álbum. Magnéticos pasajes de psicodelia ensoñadora nos seducen con toda su belleza entre ecos Sabbath y momentos de fuzz intoxicante. Un tema lleno de emotividad que parece jugar con el oyente con sugestivos momentos en los que destapan el tarro de las esencias. Por este sendero lleno dietilamida, la banda consigue conquistarme con un apasionante corte de psicodelia aromática y balsámica. Solo queda esperar ver cómo evoluciona el sonido de los sardos en futuras entregas.

Bentrees

Argonauta Records

Reseña: DR. HAZE & THE WISE LIZARD.- ‘And beyond’

Hace un par de años nos hacíamos eco de ‘To Land Upon A Star‘ (reseña aquí),  EP debut de una banda suiza llamada DR. HAZE & THE WISE LIZARD, un debut fascinante que conjugaba la psicodelia oriental con la pesadez heavy-psych. Una delicia que ahora tiene su continuidad con la presentación a lo grande de su primer LP ‘AND BEYOND’. Aquí, no solo corroboran las buenas sensaciones que me proporcionó escribir aquella reseña, sino que la evolución y madurez de la banda en sus composiciones, hace que siga enamorado de ellos. Con una melodías más cuidadas y delicadas y habiendo pulido parte de su pesadez limando las aristas, crean canciones balsámicas y llenas de belleza. Siempre moviéndose en una atmósfera psicodélica, pero con la facilidad de modular sus temas sin brusquedades, moldeando al oyente con un relato fascinante y melancólico ante el que es difícil no caer rendido. A diferencia de su Ep debut, ‘AND BEYOND’ toma prestados mas elementos progresivos para dotar a sus canciones de una solemnidad melódica sin prescindir de la pesadez. Esa gestión de la intensidad en sus canciones es uno de sus mayores avales. De esta forma, consiguen trasladarnos a distintos escenarios sonoros, con la habilidad de saber hacerlo sin que notemos el cambio, y solo cuando estamos dentro, somos realmente conscientes de ello. Un magnífico álbum para escuchar desde la calma con luz tenue, y dejarse llenar por las gratificantes sensaciones que nos ofrecen sus canciones. Y como todos los buenos trabajos, es de esos álbumes que ganan con nuevas escuchas ya que su crisol de sonidos, metidos en la coctelera compositiva de la banda, y agitados con suavidad, nos proporciona un sabroso cóctel sonoro que enriquece su sabor dejándolo reposar. Un emotivo álbum, que cualquier buen amante de las atmósferas psico-progresivas sabrá apreciar en toda su extensión.


‘Snow’ abre con una introducción basada en el sonido de los sintetizadores para crear un atmósfera envolvente y psicodélica. Un gratificante espacio sensorial en el que pausados acordes de guitarra nos sumen en un espacio de melancolía. Acolchadas melodías afloran en ese particular entorno reflexivo en el que ciertos elementos progresivos se unen a un corte en el que el sosiego es el protagonista.

Manteniendo esos momentos de relajación ‘Wake up and beyond’ contiene delicados acordes que inciden en la propuesta progresiva. Con un ritmo algo más colorista los tambores preceden una eclosión de fuerza en la que la guitarra eleva la intensidad. Aquí el sonido se engruesa por momentos, mientras los coros se empapan de elementos exóticos para dar un color heavy-psych a un corte que sigue con sus suaves melodías y alguna embestida de pesadez. Una dualidad que funciona sumiéndonos en esa atmósfera melancólica y manteniendo sus bellos y aterciopelados pasajes.

Sin salirse del guion, ‘The temple and beyond’ palpita suavemente en un entorno de romanticismo. Sin riffs fuertes, el tema consigue una atmósfera triste y sosegada. Cantando las estrofas desde la calma, el minimalismo aparece con suaves acordes ejecutados lentamente. Olvídate de vibraciones pesadas y déjate llevar por la belleza de una canción gris pero realmente bella.

Una cadente y grave línea de bajo es el argumento de apertura de ‘Open the gate and beyond…’. Los suizos son una banda delicada, y eso se nota en uno temas que se sienten bien en los calmados espacios. Sus lentos acordes van tejiendo un tema heavy-.psych fascinante. Algunos estándares del género apareen entre sus surcos, pero la ejecución y maestría en la composición hace que estemos ante uno de los temas más logrados de todo el álbum. Voces algodonadas, algunos riffs fuertes, pero siempre la magia sonora como efecto balsámico para el oyente. Psicodelia de alto nivel, aderezada con algún elemento progresivo, así como algún riff difuso. Un tema lleno de encanto y magnetismo al que incorporan estrofas chamánicas que le aportan un halo de misticismo.

‘Fire lizard and beyond’, otro tema de ocho minutos al que incorporan acordes acústicos que nos sitúan en un espacio folk teñido de psicodelia balsámica.  Nuevamente la melancolía aparece en unas estrofas que nos acarician reflejando momentos de mirada interior. Con una cadencia progresiva, la acaramelada voz nos susurra suavemente entre vibraciones floydianas en conjunción con pinceladas de rock progresivo de vocación 70’s. Un espacio para la relajación a la luz de las velas. Aterciopelado, pero con golpes de rugosos riffs Stoner, el tema va cogiendo cuerpo y textura para mostrase resplandeciente. La cuidad combinación de los elementos acústicos con los momentos de pesadez y la capacidad para hacerlo evolucionar, lo hace, uno de los temas mas brillantes. Todo un regalo para cualquier amante de la psicodelia pesada.

Con poco más de dos minutos, ‘The path’ es una especie de interludio cósmico creado por los sintetizadores y ecualizados coros celestiales que sirve de introducción al corte que cierra el álbum.

‘Bridge of ligh’ nace de exóticos acordes de sitar que crean una atmósfera mística. Con un cadente ritmo de tambores el tema va forjando su verdadera vocación. Siempre con un acorde aquí y otro allá, el tema avanza a un escenario mas propio de la west-coast y bandas como

. Consiguiendo con habilidad una dualidad entre esa psicodelia aromatizada con nos acaricia y las suaves melodías vocales. En su evolución, una gruesa guitarra aporta las dosis de psicodelia pesada en una combinación que funciona. Ese crisol de sonidos metidos en la coctelera y agitadas con suavidad, nos proporciona un sabroso coctel sonoro con incrustaciones progresivas. Lo cierto es que sin darnos cuenta, los suizos han logrado situarnos en distintos escenarios dentro de la misma canción, sin que se note el cambio de estilo.  El resultado es un bello corte de psicodelia pesada con muchos matices y ornamentos.

Dr. Haze & the Wise Lizardz