Reseña: HUMULUS.- ‘Flowers of death’

Tras el cambio en su formación, tras la salida de su guitarra Andrea Van Cleef, y la entrada de Thomas Mascheroni, HUMULUS inmediatamente comenzó a trabajar duro en el material para un nuevo álbum. El proceso duró desde noviembre de 2022 hasta abril de 2023. Y el resultado del comienzo de esta nueva etapa del trio de Brescia, son siete canciones de rock Stoner empapado en psicodelia pesada de alto nivel recopiladas en el nuevo álbum ‘FLOWERS OF DEATH’ Con un enfoque diferente, la entrada de Thomas aporta un nuevo registro vocal que arrastra la parte melódica de las canciones expandiendo el sonido de la banda. Esta incorporación le da frescura al trio sin desdeñar el particular sonido que han creado durante su carrera musical. Un coctel con las dosis justas de cada elemento y en el que se aprecia un acercamiento a la nueva psicodelia. A partir de aquí, parece se abre un nuevo camino para la creatividad de la banda, ya que las esmeradas melodía,s se nutren de ornamentos que las hace sumamente cautivadoras. Pero que esto no lleve a nadie a ningún engaño, porque los golpes de Stoner doom con los que los italianos nos han estado sacudiendo durante estos años, siguen estando ahí. Porque en este nuevo álbum hay canciones rompe cuellos que pondrán a prueba las cervicales de sus fans más aguerridos. Pero la grandeza de este álbum es que también contiene dulcificantes canciones con las que seducir a sus fans más psicodélicos. La dosis perfecta para no dejar a nadie apartado.

También debe mencionarse que Stephan Koglek de Color Haze ayudó a la banda durante la fase de composición e incluso contribuyó de manera adicional. parte de guitarra en la canción «Seventh Sun».

Todas las canciones están escritas e interpretadas por HUMULUS (Thomas Mascheroni – Guitarra y Voz, Massimiliano Boventi – Batería, Giorgio Bonacorsi – Bajo).

‘FLOWERS OF DEATH’ fue grabado en abril de 2023 en IndieBox Music Hall Studio (Brescia) por Giovanni Bottoglia y está disponible vía Kozmik Artifatz.

Los estereotipos de Stoner doom hacen acto de presencia a las primeras de cambio en ‘Black Water’. Un ritmo pesado y cansino impulsa un corte arenoso con unas gotas de la psicodelia habitual de los italianos. La aparición de la voz hace que el corte se sumerja en un escenario más lisérgico sin perder su alma Stoner.

‘Secret Room’ mantiene el tipo con un sonido aguerrido en el que el bajo nos taladra las neuronas sin compasión. Otro corte para poner a prueba las cervicales en el que la intensidad desciende a un abismo con voces y melodías ciertamente cautivadoras. Aquí es donde encontramos la primera diferencia en el nuevo sonido de HUMULUS.

Si el álbum había arrancado con bastante fuerza, ‘Shimmer Haze’, sin desmerecer en este sentido de las canciones precedente, marca un punto de inflexión. Mirando sin rubor a los 70’s, la canción combina la ortodoxia Stoner, con los elementos psicodélicos de los pioneros de aquellos años. Dulcificando el corte, la voz nos susurra entre ritmos dinámicos y un aura psicotrópica.  La aparición de la afilada guitarra empuja a la pista a un entorno puramente heavy-psych

Con algunos elementos progresivos, ‘Buried By Tree’ suena añejo. Un sonido vintage que se colorea con ensoñadores pasajes de guitarra en línea neo-psicodelia. Si escarbamos, encontramos también alguna vibración Hawkwind en una canción que se contonea entre gruesos riffs, y livianos desarrollos de psicodelia aromatizada. Un crisol de embriagadoras fragancias hace, que el corte se convierta en un caleidoscopio colorista en el que no faltan los tonos espaciales.

‘Seventh Sun’ nos sume en un misterioso trance hipnótico. Oscuro y lleno de tensión, el corte transita en un bosque lleno de hongos mágicos. Largos desarrollos psicodélicos van construyendo una pista en la que los tonos chamánicos aparecen sin rubor. Una hechizante canción en la que la faceta más lisérgica de HUMULUS parece mostrándose majestuosa. La guitarra del líder de COLOUR HAZE se une a esta fiesta psicodélica de alta alcurnia. Explorar estos espacios heavy-psych acompañados de uno de los baluartes del género, no podía ofrecernos un resultado mediocre.

En un tono más directo en entre ritmos de vocación kraut, ‘Flowers Of death’ borbotea luminosa en una atmósfera neo-psicodélica, con un aroma a las añejas vibraciones psicodélicas de finales de los 60’s.

Como cierre, ‘Operating Manual For Spaceship Earth’. Una canción de diez minutos que rompe con las estructuras del resto de canciones. En este tipo de canciones es donde se suele comprobar la verdadera esencia de una banda. Largos temas que fluyen en su desarrollo guiados por el talento de los músicos. En esa encrucijada entre el pasado lisérgico de l finales de los 60’s y primeros 70’s y los ecos de la nueva psicodélica, la pista transita bajo magnéticos pasajes y ritmos repetitivos. Voces y guitarras empapadas en sustancias psicotrópicas, nos van adentrando en un particular mundo sensorial. Un espacio en el cabe diferentes elementos para ornamentar la canción y sacarla de la sencillez. De nuevo usando la repetición e inclinándose a un espacio kraut, el carácter cósmico del tema va apareciendo según avanza este. Nuevamente el ambiente cósmico hace que la pista gravite entre supernovas y bellos pasajes sonoros. Con un ritmo creciente, el corte ofrece en su parte final la mayor intensidad y pesadez.

Humulus
Kozmik Artifactz

Reseña: ACID ROOSTER.- ‘Flowers & Dead Souls’

‘FLOWERS & DEAD SOULS’, el nuevo álbum del trio alemán ACID ROOSTER, mantiene todos los elementos con los que estos jóvenes músicos se dieron a conocer. Largos desarrollos instrumentales creados para sumir al oyente en un trance cósmico en el que expandir su mente. Prescindiendo de las voces, ACID ROOSTER consiguen crear pistas cautivadoras. Melodías ensoñadoras se fusionan con una sucesión de elementos espaciales y un espíritu inspirado en los grandes dinosaurios de la kosmic music de los 70’s.’ Jugando a la perfección con la repetición, los sintetizadores nos envuelven en agradables nebulosas de las que afloran bellos pasajes de una guitarra inspirada. Hace unas semanas tuve la oportunidad de ver su directo en el marco del festival Krach am Bach. Allí dejaban patente toda su calidad y su buen hacer en esto de la psicodelia cósmica de inspiración kraut con una actuación impecable y sumamente cautivadora. Una maquinaria perfectamente engrasada que mantiene la exploración por insondables entornos lisérgicos como pocas bandas son capaces de hacerlo. Con guitarras oscilantes, el motorik rítmico siempre nos empuja para adelante. No parece haber obstáculos en esta exploración de sonidos futuristas que toman como referente a los pioneros del siglo pasado. El álbum, a pesar de ceñirse a un estilo completo, se muestra versátil con la gran variedad de elementos y giros que se producen en cada una de sus canciones. De esta manera logran sortear la monotonía de una apuesta sonora que se fundamenta, en la repetición de elementos para hipnotizar al oyente. ‘FLOWERS & DEAD SOULS’ es un álbum catártico, introspectivo, sideral, experimental y sumamente cautivador. En el mismo podemos encontrar las citadas referencias a la escena alemana de los 70’s, sin olvidarnos del legado de los omnipresentes HAWKWIND,  pero también nos topamos con pasajes más propios de banda contemporáneas como ELECTRIC MOON. Que duda cabe, que no todos los oídos están preparados para degustar este suculento majar psicodélico, pero a su vez, cualquier amante del género encontrará su particular filón. Porque este trabajo es una gema, pulida desde un espíritu psicotrópico, para enriquecer cada nota, cada acorde, y cada desarrollo. Todo un bálsamo sensorial que cualquier psiconauta de pro, sabrá disfrutar. Estamos ante uno de esos álbumes que te atrapan en sus surcos, que masajean tus sentidos y que anulan tu consciencia en 45 minutos mágicos y estimulantes.

‘FLOWERS & DEAD SOULS’ está disponible vía Tonzonen, Cardinal Fuzz y Little Cloud Records.

Usando con prudencia algunos elementos drone, ‘Sounds of ilusion’ se desarrolla en un mar de ritmos kraut que son una hipnótica invitación a la entrada en el particular mundo sensorial del trio.

Mientras, la misteriosa apertura de ‘On the run’, gravita en ese espacio sideral en el que la repetición rítmica se erige como mejor argumento para atrapar al oyente, y vaya si lo consiguen. El corte tras navegar por el espacio parece aterrizar en un particular Jardín del Edén cósmico con momentos relajantes y penetrantes a partes iguales.  

‘Schattenspiel’ se nutre de una ambientación llena de misterio mostrando el lado robótico de estos psiconautas. Multitud de efectos arropan el cadencioso ritmo de su batería en una evolución hacia un espacio más amable y gratificante.

Despeñándose con una intensidad mayor que los cortes anteriores, ‘Dead bodies’ ofrece un sonido más dinámico. Todo un viaje en el que afloran pasajes vintage en una especie de banda sonora de película de serie B en una huida hacia insondables espacios siderales. Aquí los tambores explotan en un espacio pesado que hace que la banda muestre su lado más contundente sin renunciar a su esencia psicodélica.

Poniendo el contrapunto al corte anterior, ‘Good mourning’ presenta el lado más ensoñador de los de Leipzig. En esta ocasión la guitarra esparce un arco iris colorista a través de hermosos pasajes que parecen acariciarnos transmitiendo una gratificante sensación. Un bálsamo sonoro que refleja que estos chicos saben bien lo que hacen.

El álbum cierra con ‘Heaven scent’, el tema mas largo del álbum con sus mas de diez minutos de duración. Una introducción atmosférica nos va señalando el camino a un mundo repleto de gratificantes sensaciones. Sintetizadores envolventes y un tempo pausado va recorriendo bellas estancias sonoras en las que todo sucede de forma liviana y plácida. Creando una turbia atmósfera de la que afloran delicados acordes de una guitarra hermosa en cada una de sus notas. Turbadores sonidos que son contrarrestados por hermosos pasajes de neo-psicodelia balsámica en una fusión que funciona para atrapar al oyente en su particular agujero negro. Un espacio en el que podremos encontrar gratificantes sensaciones.  Posiblemente el mejor y mas elaborado corte del álbum.

Acid Rooster
Cardinal Fuzz
Tonzonen
Little Cloud Records

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Luz e sombra’

Retomamos la publicación de reseñas de álbumes tras un periodo de inactividad debido a los múltiples viajes y festivales, haciendo justicia a un álbum publicado hace unos meses y que estaba preparado para ser destripado. Siguiendo la estela del debut ‘A NEW DIMENSION’ (reseña aquí) con su nuevo proyecto FUZZ SAGRADO, Chris Peters, el líder de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, se deshace de las angustias y sinsabores del final de su etapa con su banda matriz con su segundo lp ‘LUZ E SOMBRA’. Un título lo suficientemente explícito como para darnos pistas de su evocador contenido. Mostrándose inmerso en un sonido en el que la guitarra, y sobre todo las voces, nos devuelven toda su esencia musical, esta segunda entrega, está llena de alicientes para todos aquellos fans que nos quedamos huérfanos con el final de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Sin duda un álbum liberador, con letras profundas y con el que el músico alemán, ahora instalado en Brasil, parece ejercer su particular catarsis interior. Si con su debut nos dejó claro que sus devaneos experimentales bajo el seudónimo de  Surya Kris Peters no le alejaban del rock pesado y psicodélico que tocó durante tantos años, ahora ‘LUZ E SOMBRA’ sirve de confirmación de que la creatividad de Chris, continúa en plena forma. El propio músico manifiesta que el álbum representa su regreso al mundo del rock mas pesado, un mundo en el que las guitarras afiladas se siente cómodas entre ritmos más pesados, algo que conoce a la perfección. Tocando todos los instrumentos, las letras de canciones y el trabajo vocal, son dos de los puntos a tener en cuenta en esta nueva entrega. En el aspecto musical, nadie debería de tener ninguna duda, porque sus más longevos fans, encontraran aquí ese sonido psicodélico, pesado, progresivo, que mira sin rubor al legado de los 70’s, pero que lo hace con una mirada contemporánea y sumamente respetuosa. Sus nueva canciones se desarrollan en oscuras atmósferas en las que se reflejan los sinsabores del pasado y en las que se vislumbra la luz de la esperanza. Luces y sombras en las entrañas de un gran músico, que una vez más no nos defrauda con otro fantástico álbum. Un álbum oscuro, sólido, lisérgico, vintage, en el que el rock progresivo juega un importante papel, y sobre todo, en el que el sonido de SAMSARA BLUES EXPERIMENT está muy presente para gozo de sus seguidores.

‘There’s No Escape’ nos introduce en el álbum a través de atmosféricos pasajes psico-progresivos en los que se percibe una cierta influencia floydiana. Agolpándose los sonidos y tomándose su tiempo el corte nos devuelve a la esencia que nos conquistó en los primeros álbumes de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Oscura y con unas entrañas fornidas, la canción escarba en la melancolía con buenos pasajes de guitarra y una voz cautivadora. Este es el sonido auténtico de Christian.

Sin abandonar los sonidos psico-progresivos’ Wake Them Up’ habita entre tenues pasajes nebulosos. Creando una cortina espesa y brumosa, los devaneos guitarrísticos se ejecutan entre una densa instrumentación que no abandona ese espacio psico-progresivo de inspiración 70’s, pero con un enfoque completamente contemporáneo.

La canción que da nombre al álbum, ‘Luz e Sombra’ se desarrolla entre atmosféricos pasajes psico-progresivos aportando al oyente una sensación de relajación. El corte se desarrolla en un ambiente de oscuridad y en el aparecen numerosos cambios estilísticos haciendo del corte una pieza intensa y versátil.

La esencia de SBE aflora sin rubor en ‘One Endless Summer» Con la mirada puesta en los 70’s, cualquier fan de SAMSARA encontrará aquí un apetitoso bocado. Sus tonos vintage y la penetrante voz nos llevan de viaja a un espacio en el que las sombras parecen tomar a las luces en esta distopia musical.

‘Leaving Samsara’ es un canto de liberación a todas las cadenas que atrapaban a Chris con su anterior banda. Tratando de emprender un nuevo camino los ecos del sonido que le aupó la fama, están presentes en esta catártica canción con la que definitivamente parece emprender su aventura en solitario. Musicalmente el corte se desarrolla entre buenos pasajes de guitarra y un ritmo difuso empapado de psicodelia.  

Con un tono más dulcificado, las guitarras acústicas se mezclan con profundos pasajes eléctricos en Memories Of A Future Passed. La canción prescinde de las voces para trasmitir la esperanza con un ambiente relajado y ensoñador.

Con buenas de dosis de hard rock 70’s ‘Love In Progressse balancea entre efectos y una mirada al Stoner a través de sus gruesos riffs. Su turbio sonido y un halo de esperanza. Los elementos progresivos están presentes en una canción que usa estribillos reconocibles en detrimento de grandes desarrollos instrumentales.


‘Learning To Live, And Live Again’
es un canto de liberación para olvidar las angustias del pasado. De nuevo, el inconfundible sonido de SBE sirve de sustento para este melancólico paseo sonoro. Con una mayor presencia de teclados y de pasajes atmosféricos, el hard-progresivo adquiere una nueva dimensión.

Poniendo el broche final a este maravilloso álbum, Broken Earth’ baja las revoluciones dejando brillar la guitarra con melodiosos acordes llenos de belleza. Completamente instrumental, el corte parece ejercer de apropiado epílogo para un álbum catártico y liberador, un álbum intimista en el el que Chris se desprende de sus demonios.

Fuzz Sagrado

Reseña: THE MACHINE.- ‘Wave cannon’

Alejándose de la influencia centrada en el rock ruidoso de su álbum ‘FACESHIFT’ de 2018, THE MACHINE exploran los lados más pesados ​​​​del shoegaze, el rock  progresivo y la psicodelia en su nuevo y lisérgico nuevo álbum ‘WAVE CANNON’. En su séptimo registro, regresan a la forma de sus inicios con un enfoque mas moderno. Con canciones ambientadas en un entorno mas suave, exploran sus fuertes raíces psicodélicas en una hora intensa dividida en seis canciones inmersivas que, con su eclecticismo, indicen en un sonido completamente difuso. El trio consigue el equilibrio alternado pistas más pesadas, con otras muchos más volátiles en las que las vibraciones espaciales y las melodías shoegaze copan el protagonismo. Tras los cambios en su formación, (el álbum está grabado con su anterior batería Davy Boogaard), THE MACHINE renuevan sus propósitos en el séptimo álbum de su carrera. Un álbum empapado en reverberaciones, fuzz y sonidos atmosféricos, en el que THE MACHINE se reivindican con una apuesta versátil con la que conquistar nuevos fans, pero también con la que se congracian con algunos de sus viejos seguidores. Cuidando la melodía, el trio crea canciones cautivadoras que esconden una vocación pop, ocultada sobre las descargas de distorsiones. De esta manera, sin renunciar a su esencia, ofrecen una versión renovada de si mismos, con una retroalimentación que les hace mas fuertes. Si bien no estamos ante un álbum que te conquiste a la primera escucha, cada nueva audición, resulta mucho más enriquecedora para el oyente. La duración de sus canciones (la mayoría de ellas de 15 minutos), permiten a los holandeses dejarse llevar por sus instintos. Explorando diferentes vibraciones nos meten en un agujero de gusano, que transita por el cosmos impulsado por riffs pesados y melodías neo-psicodélicas, algo que a mi me atrapa, pero que no estoy seguro de que toda la audiencia entenderá.  Lo mejor, es que cada uno de vosotros saque sus conlusiones.

‘WAVE CANNON’ fue grabado por: David Eering – guitarra/voz, Chris Both – bajo y Davy Boogaard – batería, habiendo sido reemplazo  en la actualidad en los tambores por Klaas Dijkstra, y está disponible vía Majestic Mountain Records.

Sonicblast Fest

Con un sonido grueso y plomizo ‘Reversion’ nos recuerda que los holandeses son una banda Stoner que gusta de impregnar sus canciones con altas dosis de fuzz, pero que también les gusta viajar por escenarios psicodélicos. Con un tono shoegaze, la pista gravita en una atmósfera lisérgica enriquecida con golpes de pesadez. Por momentos coqueteando con una atmósfera espacial, crean un espacio inmersivo bajo un aura neo-psicodélica.

Una extraña introducción abre ‘Genau or Never’. Aquí el hipnotismo del trio se manifiesta en un ritmo kraut y una instrumentación atmosférica que recuerda a la cara más sosegada de la banda. Impulsada por una fuerza sideral, la canción avanza en una exploración cósmica con intensos momentos de psicodelia expansiva y un sonido denso, difuso e incluso minimalista.

Los rugidos de ‘Glider’ nos recuerdan quienes son estos chicos. Unos magos del Stoner que ha pesar de experimentar mantienen esa esencia indemne.  Extremadamente lisérgico, el corte se impulsa por un sonido denso y plomizo que se contrarresta con las voces lánguidas y un espíritu cósmico. La banda se retroalimenta dejando patente que siguen mirando al futuro a través de su particular agujero de gusano. Un camino de ida y vuelta desde el desierto a algún insondable espacio sideral. El trio pone la maquinara a máximas revoluciones para surcar los confines de la galaxia entre efectos y distorsiones acompañados de un ritmo pesado que suavizan con melodías que se inclinan al pop por momentos.

Estamos ante un álbum algo ecléctico y el descaro alternativo de ‘Ride on Crash Kick’ así lo corrobora. Una atmosfera difusa nos intoxica con sustancias psicotrópicas y un desenfado que bebe del shoegaze pero sobre todo del Stoner rock. Algo que puede desconcertar a algunos, pero que otros, seguramente lo agradecerán.

La joya de la corona del álbum la encontramos en ‘Return to Sphere (Kneiter II)’. Sus veintidós minutos son un espacio suficiente amplio como para desarrollar todas sus inquietudes creativas sin complejos. Sumiéndonos en pozo heavy-psych, THE MACHINE recrea un sonido lisérgico sumamente penetrante. Su atmósfera volátil se complementa con una poderosa base rítmica y una espesa neblina que hace que todo sea turbio y difuso. Tras cinco intensos minutos de despegue, poco a poco las cosas cambian. Las vibraciones siderales fluyen entre efectos y distorsiones creando un espacio aturdidor. Con algunos ganchos ortodoxos en forma de riffs arenosos, pasamos a un entorno cósmico. En este espacio los sonidos repetitivos e hipnótico asoman a un mundo oscuro e inquietante, pero a la vez sumamente balsámico y lisérgico.

‘Wave Cannon’ nos empapa de melodías shoegaze y elementos neo-psicodélicos. Impulsando por si mismos, el corte atraviesa un espacio en el que todo se muestra borroso, algo que se repite en la mayoría de las canciones. Fuertes tambores, efectos y pedales, y un ritmo tosco e inquebrantable van armando las piezas de este turbio corte. En la parte central la pista coquetea con pasajes noise creando una atmosfera aturdidora que parece agotarse disipándose como un cortocircuito que deja sin energía la maquinaria. Un extraño parón central nos devuelve a un escenario de pesadez y fuzz en el que las melodías almibaradas aparecen para poner el contrapunto a la contundencia y aspereza anterior. En la parte final, la pista se vuelve más espacial, impulsada por un sonido cósmico y cegador a partes iguales.

The Machine

Majestic Mountain Records

Reseña: SMOKEY MIRROR.- ‘Smokey Mirror’

WOW!! ¡Esto es pura dinamita! La pandemia impidió que pudiéramos degustar antes el álbum debut del cuarteto tejano SMOKEY MIRROR, pero ahora ya no hay escusas. ¿Estas preparado para una auténtica orgía de heavy-blues, psicodelia ácida y hard-rock rugoso al estilo de Texas? Sube el volumen y dale al play, porque este puto álbum lo merece. Estos ‘hijos bastardos’ de bandas como SEOMPI, JOSEFUS, WILDFIRE, MARIANI o JPT SCARE BAND, conjugan la crudeza de los pioneros texanos de los 70’s, con el psicotrópico sonido de bandas contemporáneas como EARTHLESS, TIA CARRERA o especialmente RADIO MOSCOW Asícrean una erupción volcánica de explosivas vibraciones acidas impregnadas en blues y boogie. Crudo, ruidoso, enérgico y espontaneo, este debut hace que los amplificadores chirríen, los platillos resuenen y los cuerpos se dejen llevar por sus ritmos provocadores. Una banda sonora perfecta para un local humeante con cerveza derramada, vidrios rotos y gente enardecida dejándose llevar por sus instintos mas primarios. Todo un caleidoscopio ácido con un sonido y corrosivo que te dejará indiferente. Originalmente programado para ser grabado a principios de 2020, el debut de SMOKEY MIRROR se enfrentó a los mismos retrasos que arruinaron los mejores planes de todos en ese maldito año, junto con más obstáculos imprevistos con los que lidiar. No obstante, el rock ‘n’ roll simplemente se niega a ser detenido y ahora está aquí para poner la escena ‘patas arriba’. Los texanos difunden un evangelio de adoración de riffs de tierra quemada y abandono, con canciones salvajes y psicotrópicas con un espíritu indomable y un sonido orgánico del que no querrás escapar. Estamos ante un trabajo impactante, caótico y adictivo, uno de esos álbumes que te hacen seguir creyendo en el poder de la música, y que cautivará al rudo amante de los sonidos pesados de los 70’s pero también a las nuevas generaciones amantes de las vibraciones heavy-psych.

SMOKEY MIRROR son: Mario Rodríguez (voz y guitarra), Tyler Davis (bajo), Caleb Hollowed (guitarra) y Cam Martin (batería).

‘SMOKEY MIRROR’ está disponible vía Rise Above Records.

Sin contemplaciones, ‘Invisible Hand’ nos da muestra del salvaje contenido del álbum. Sin ningún tipo de miramiento, los tejanos crean una bacanal ácida de proporciones descomunales. Solos asesinos, tambores estruendosos y un frenesí inagotable son los argumentos de esta primera pista. Mostrando toda la crudeza del proto-metal de antaño, el corte se despeña por una senda tortuosa en la que el heavy-blues, la psicodelia ácida y el hard-rock se mestizan en una auténtica orgía sónica en línea RADIO MOSCOW.

‘Pathless Forest’ incide en la fórmula con un sonido sucio y pesado al que incorporan momentos de blues desgarrador. Con los ecos del proto-metal muy presentes, estos chicos crean otra pista arrolladora que no deja títere con cabeza. Su innegable aroma a 70’s aflora entre un espeso humo cannabico a semejanza de algún garito de mala reputación de aquellos años. Los solos interminables de guitarra recuerdan a momentos mas propios de TIA CARRERA en otro frenesí sónico.

En una atmósfera vintage, ‘Magick Circle’ con un sonido turbio, se despeña por un torrente heavy-psych con un flujo constante de riffs corrosivos. El corte se retroalimenta en una atmosfera vintage mas propia de los 70’s pero en él encontramos desarrollos mas propios de bandas como EARTHLESS. Sin duda estos chicos dejaron caer sus instrumentos en el pozo de los psicotrópicos, ya que cada nota, cada acorde rezuma una acidez corrosiva que solo se frena a base de golpes de blues sutilmente integrados.

Dando un pequeños giro ‘Alpha-State Dissociative Trance’ se impulsa por pasajes psico-progresivos mas propios de una jam . Los texanos en esta ocasión amortiguan su embestida con unas voces ecualizadas que tratan de hacerse paso entre la espesa y caótica neblina lisérgica. Un corte anárquico y caótico que índice en una psicodelia más expansiva.

En una vuelta de tuerca más, ‘Fried Vanilla Spider Trapeze’ es un blues rural con guitarra acústica y armónica ejecutado a la vieja usanza. Un respiro en este enardecido álbum.

Abriendo de forma monumental ‘Sacrificial Altar’, con sus mas de siete minutos, ofrece un sonido más apaciguado con el blues y la psicodelia como argumentos. Usando un sonido más acolchado en su apertura, el hard rock crudo de antaño aparece en una turbia estancia. La pista desciende a una exploración de sonidos psicodélicos con elementos que coquetean incluso con el jazz. Largos desarrollos de guitarras y un ritmo contenido impulsan la pista a un espacio atmosférico en gran parte de la canción hasta la orgía final en la que todo se vuelve alocado. En todo caso el corte no pierde la esencia vintage que contiene sus corrosivos surcos.  

‘A Thousand Days in the Desert’ vuelve a poner la pausa a ritmo de blues y boogie ácido. Marcando mas los tiempos la banda consigue crear otra canción a semejanza de RADIO MOSCOW. De nuevo, demuestran que les gusta hacer las cosas sencillas, y a pesar de su controlada estructura la pista tiene mil matices que enriquecen su sonido base. Con una mayor presencia del bajo, el corte avanza firmemente en su serpenteante camino psicotrópico. Otro corte lleno de garra y solos imposibles, con un innegable poder para absorber al oyente. La pista se complementa con coros y estribillos no vistos hasta ahora.

Instalados en el blues psicodélico, ‘Who’s To Say’ nos ofrece hermosos pasajes instrumentales con un ritmo acolchado. Pero ya sabemos cómo se las gastan estos chicos, la canción no tarda en elevar su intensidad con solos profundos. Un continuo transitar entre constantes ondulaciones que acompañan las notas de blues. Marcando el tempo con destreza, el bajo comanda la pista entre solos que van y vienen haciendo que el tema suba y baje constantemente. En la parte final aparecen melodías llenas de fuerza con un sonido más asequible y reconocible para cualquier amante del rock mas crudo de los 70’s.

‘Recurring Nightmare’ pone el cierre a modo epílogo acústico con acordes de guitarra que miran al clasicismo.

Smokey Mirror

Rise Above Records