Reseña: MAU JESUS.- O Que Faz o Diabo na Serra

‘O QUE FAZ O DIABO NA SERRA’ es el primer Ep de la joven banda portuguesa MAU JESUS. Un trio que profundiza en sonidos heavy-psych a través de dos largas jams repeletas de vibraciones ácidas. Dejando fluir su creatividad, el trio juguetea con largos pasajes heavy-psych entre embestidas de pesadez impulsadas por un groovy que te atrapa. Guitarras que se retuercen hasta el éxtasis, difusos y pesados sonidos de un hipnótico bajo, y una batería diabólica, son suficientes ingredientes para ‘viajar’ por hostiles territorios lisérgicos en los que la fuerza y la acidez consiguen unas aturdidoras pistas. Cualquier amante de bandas como EARTHLESS, podrá disfrutar de este fascinante debut grabado en el mes de diciembre en Iscream Studios en unas sesiones improvisadas. Jugando con repetición, dejar fluir su creatividad en espontanees paseos psicotrópicos llenos de fuerza y pesadez. Una corrosiva atmósfera que ejerce un impulso hipnótico sobre el oyente arrastrándole al abismo. Otra banda mas de la escena portuguesa que nos sorprende con un trabajo fresco, y psicotrópico hasta la médula. Uno de esos álbumes de los que desde DenpaFuzz siempre nos sentimos orgullos de dar visibilidad. Porque ‘O QUE FAZ O DIABO NA SERRA’ te ofrece una bacanal psicotrópica de dimensiones astrales. Una travesía al otro lado del espejo entre sonidos Stoner y la psicodelia pesada mas impactante. Ponte cómodo, acompaña la escucha de alguna sustancia psicotrópica, y disfruta del viaje.

MAU JESUS son: Alex: Bateria, Ricky: Baixo y Guedes: Guitarra

En una atmosfera completamente atmosférica ‘Montalegre’va emanando lentamente sus efluvios lisérgicos para sumirnos en un trance sensorial en el que la psicodelia pesada nos envuelve durante dieciocho minutos de jam. Sustentada en un ritmo poderoso de tambores, los solos ácidos se suceden creando una difusa niebla que cubre todo el ambiente. Tras cinco minutos la espiral psicotrópica se torna más pesada, cambiando así la ruta de la jam. En una huida hacia adelante todo se vuelve mas frenético y alocado si cabe con una repetición de riffs y armonías en las que parecen atascarse los portugueses. Tras la tempestad vuelve la calma, y los pasajes psicodélicos vuelven a tomar el protagonismo entre difusos y lentos sonido cubiertos por un zumbido persistente. La parte central se recrea en un espacio netamente heavy-psych en el que sus dinámicos efectos y un fuerte ritmo, impulsan la pista a un territorio mas abrupto. Jugando con la repetición, la gruesa y pulsante línea de bajo nos narcotiza mientras la guitarra se retuerce en solo ácidos hasta la extenuación pisando un territorio más desértico.

‘Danca das bruxas’ , la segunda jam, a lo largo de sus veinte minutos sirve de escaparate a las habilidades técnicas y creativas de los portugueses. Su lenta y parsimoniosa intro nos lanza a un terreno en el que los rugosos riffs cabalgan a lomos de un ritmo que no desfallece un momento. Ese groovy es capaz de atrapar a oyente en otra nueva espiral diabólica en la la psicodelia más corrosiva y psicotrópica se desarrolla en un espacio dinámico y cambiante. Solos interminables y un ritmo machacón, nos ponen en el camino de otra nueva etapa. Tras siete minutos el ritmo se acelera y el sonido se torna mas pesado. Los tonos del rock pesado de los 70’s juguetean vacilones con constantes cambios y giros que hacen acelerar y parar la jam. Con un ligero descenso de intensidad en la parte central, el corte se acelera para revolcarse por espacios stoner elevando la fuerza y pesadez de la extensa y repetitiva psicodelia del trio.

MAU JESUS

Reseña: FRAN NEVER DIES.- ‘Red moon rising’

Aunque la banda lleva en activo desde 2018, no ha sido hasta ahora cuando he profundizado en su sonido. Su nuevo y segundo álbum ‘RED MOON RISING’ nos vuelve a demostrar la buena salud de la que goza en los últimos tiempos la escena psicodelica italiana. Las pistas del álbum ahondan en los sonidos atmosféricos cósmicos, con diálogos melódicos que transitan en un escenario invadido por la melancolía. Con una curiosa pero fascinante fusión, la psicodelia pesada se nutre de elementos post-rock con vestigios del sonido vintage de los 70’s. Un álbum que te atrapa en su cinematográfica narrativa guiado por sobresalientes pasajes de guitarra y sintetizadores envolventes. Ritmos firmes y dinámicos junto a voces oscilantes y repletas de sentimiento, consiguen transmitir al oyente su desgarrador relato. Lo cierto es que en sus oscilantes canciones, encontramos hermosos momentos en los que los sonidos expansivos calan con facilidad en nuestros sentidos. Misterioso, oscuro, pero también elegante, este pequeño tesoro heavy-psych debería de servir para poner en la orbita de la escena psicodélica a una banda con muchos argumentos compositivos. Las canciones del álbum están relacionadas con la luna roja como símbolo adorado o temido: ante ella, la humanidad revela su aspecto más irracional, entre la locura y la adoración. El resultado es un álbum ecléctico, magnético, susurrante y misterioso, pero lleno de hermosas canciones, uno de esos discos que te atrapa en su enigmática narrativa reflejando la soledad.

FRANK NEVER DIES es una banda nacida en 2018 fundada por el guitarrista Mirko Giuseppone, anteriormente involucrado en proyectos de rock alternativo/post grunge, gracias a la colaboración con Simona Ferrucci en los sintetizadores. En el bajo, Maurizio Troia se unió a la banda con su mezcla de influencias, desde el funk hasta el ska y el post punk, con Luca Zannini, joven y prometedor baterista, que ya trabaja como músico independiente. Antes del lanzamiento del segundo LP, el bajista Maurizio Troia dejó la banda y fue reemplazado también por Francesco Papadia, bajista de Stonewood.

‘RED MOON RISING’ está disponible vía Argonauta Records .

Como un susurro, la magnética línea de bajo nos introduce a ‘Peep show’. Todo un termómetro del contenido de trabajo susurrante y psicodélico que opta por la vía suave para atrapar al oyente. Enigmática y oscura la pista transita por insondables espacios lisérgicos con cierto tono cósmico en un viaje a lo desconocido en el que resulta difícil adivinar el destinado. Con reminiscencias floydianas la canción prescinde de las voces en su épico relato cinematográfico.

En una senda que me recuerda a COLOUR HAZE, ‘Red mon rising’ explora entornos heavy-psych con magnéticos pasajes atmosféricos y una sensación inquietante. En esa senda, la banda se recrea dando forma a la pista con un sonido dinámico que va evolucionando a un entorno chamánico. Voces ecualizadas, ritmos poderosos y guitarras envolventes muestran el buen hacer de los italianos en una ondulante e impactante canción heavy-psych. Todo un caleidoscopio sonoro que proporciona instantes para la expansión mental del oyente haciéndole partícipe de este magnético relato emocional.

En ese mismo entorno lisérgico la apacible ‘Audrey’ emerge sin prisas en un cautivador viaje cósmico. Invitando al oyente a la expansión sensorial, la pista gravita silenciosa en algún insondable lugar del cosmos. Con algún elemento post-rock, los sintetizadores y la guitarra palpitan suavemente creando un bello entorno atmosférico con el relajar nuestros sentidos.

Sustentado por el cinematográfico sonido de sintetizadores ’One of these nights’ supone otra apacible odisea sonora en un mundo alejado de lo terrenal. Comedida en su ritmo, la pista explora bellos momentos post-rock entre su aura psicodélica para elevarse majestuoso con un sonido imponente. Una hermosa canción instrumental.

‘Living spell’  se recrean en la melancolía a través de cálidas y reconfortantes voces bajo una atmósfera envolvente en la que la fusión de la psicodelia y el post-rock encuentran su lugar perfecto. Sus acolchados pasajes se ven alterador por desgarradores momentos con voces atormentadas y una sensación de desasosiego que se amortigua por sus hermosas melodías. Con giros constantes en su relato, la susurrante guitarra se alza en protagonista de los pasajes mas atmosféricos.

La desgarradora ‘The fortune teller’ fusiona a la perfección esa curiosa fusión de psicodelia pesada y post-rock en una misteriosa y susurrante fusión de emociones que son plasmadas con maestría en una pista oscura. La melancolía y los demonios interiores parecen liberar en un siempre alentador relato sonoro. La pista contiene en sus surcos brillantes pasajes de guitarra envueltos en una neblina lisérgica. Su nítido sonido aporta brillantez a otra pista oscura y psicotrópica.

‘Know my name’, pone el broche a este interesante álbum con hermosos pasajes psico-progresivos y un groovy suave y dinámico a partes iguales. La guitarra brilla con fascinantes solos aportando magia a otra canción cautivadora.

Argonauta Records

Reseña: LITTLE ALBERT.- ‘The road not taken’

Alejado de las vibraciones psycho-doom de su banda MESSA, su guitarrista Alberto Piccolo nos ofrece un maravilloso álbum con su proyecto LITTLE ALBERT. Un trio que se zambullee en el blues del Delta entre ecos jazz, pasajes psicodélicos y golpes de música pesada. ‘THE ROAD NOT TAKEN’ refleja la habilidad para moverse entre estilos diferentes con canciones construidas con una absoluta solvencia. Si el trabajo de guitarra es notable, los registros vocales se muestran esplendorosos consiguiendo cautivar al oyente en un plácido escenario en el que el blues de Muddy Waters se mestiza con el sonido de bandas contemporáneas como THE BLACK KEYS. Abordando el concepto de elección el álbum se divide en una serie de reflexiones sobre el amor que salió mal, los arrepentimientos y la salud mental. Sin duda el ambiente a veces desértico y otras veces pantanoso, en el que se desarrollan las canciones supone un aliciente más para aquellos que todavía no se han dejado seducir por el blues más auténtico. Habiendo sido grabado con cinta analógica, el álbum irradia una vitalidad vintage que se enriquece y complementa con una vibra moderna más propia de la escena pesada del momento. Bien podríamos decir que ‘THE ROAD NOT TAKEN’ es como un pequeño paréntesis en la música pesada que Alberto ejecuta habitualmente en MESSA, y un verdadero regalo para aquellos que no tienen complejos en degustar un álbum, elegante, suave, sofisticado, auténtico, que se aleja del Stoner y el heavy rock, pero que no olvida sus raíces psicodélicas.

THE ROAD NOT TAKEN’ fue grabado, mezclado y masterizado por Matteo Bordin en Outside Inside Studio en Volpago del Montello, Italia. Producido y arreglado por Alberto Piccolo, con letra de Alberto Piccolo y Sara Bianchin (pista 1, 2, 3, 4), y está disponible vía  Virgin MusicUniversal Music.

LITTLE ALBERT son: Little Albert (voz, guitarra, teclados), Alex Fernet (bajo) y Diego Dal Bon (batería, percusiones).

Por la senda del blues ortodoxo y con una vibra bandas como Black Keys ‘Still Alive’ nos acaricia con sus hechizantes acordes y una cautivadora voz que pone la guinda a una composición serena pero penetrante. Sus contagiosas melodías calan con facilidad en el oyente bajo su comedida instrumentación. El ritmo cadencioso aporta un groovy pegadizo con el que llevar al éxtasis al oyente. El tópico de menos es más se plasma una vez mas en una canción que también nos ofrece solos virtuosos de guitarra con los que completar el hechizo.

Escarbando más aún en el legado del blues del delta, ‘Demon Woman’ nos traslada a un entorno pantanoso en el que los efluvios del blues se tiñen de psicodelia. Con un gran trabajo de guitarra, la pista nos recuerda el legado de grandes como Muddy Waters en otra pista rebosante de sentimiento.

Sin salirse del guion, pero mostrando una pesadez superior, ‘See My Love Coming Home’, se desarrolla entre nebulosa lisérgicas y todo el aroma del mejor blues. Construida a partir de un riff, la pista se muestra firme y sólida con su cuidada instrumentación. La voz sigue ejerciendo su rol con un tono más dinámico que solo cede ante las embestidas de ese blues ácido que sale con solvencia de las cuerdas de la guitarra. Una pista con un sonido contemporáneo que transita por un espacio heavy-blues empapado de psicotrópicos.

 Reposando en un acolchado y gratificante espacio sonoro ‘Hiding All My Love Away’ parece acercarse al jazz para mostrarse sobrio y elegante. Una sofisticada pista con unos cuidados arreglos y versátiles elementos incorporados con acierto y sutileza. Si bien cada canción nos ofrece una visión distinta del blues, todas ellas contienen suficientes elementos como para conquistarnos.

Instalado en ese espacio sonoro en el que el blues se tiñe de jazz y psicodelia, la apacible ‘Blue and Lonesome’ mantiene el nivel con sus suaves pasajes. Tomándose su tiempo, la pista cuenta con delicados pasajes de piano acompañando una armonía sencilla que se repite entre partes vocales sumamente cautivadoras. En la parte central, la destreza de Albert a la guitarra queda patente una vez más.

En ‘Magic Carpet Ride’ seguimos descubriendo nuevas vías en la música de LITTLE ALBERT. Otro blues con elementos hard-rock y algún golpe de riffs Stoner hacen que la intensidad aumente en una pista que guarda el equilibrio entre la pesadez y el aroma del blues del siglo pasado. La pista so torna mas turnia gracias a su poderosa línea de bajo y a un ritmo más contundente.

En un álbum sin estridencias y con una línea argumental similar en sus canciones, ‘This House Ain’t No Home’ se nutre de sofisticados momentos jazz, que son insertados en su suave instrumentación entre golpes de riff mas contundentes que nos recuerda el origen pesado. Una canción ondulante que va y viene dejando espacio para la fuerza en sus sosegados pasajes. Otro corte elegante y sólido para cerrar un álbum brillante.

Little Albert

Universal Music Italia 

Reseña: DAEVAR.- ‘Amber eyes’

Cuidando sobresalientemente las melodías, el trio de Colonia refleja una evolución y madurez en su sonido más propio de una banda veterana. Si en su debut había apuntado maneras, aquí, las canciones psycho-doom se adornan con un mayor protagonismo de la cautivadora voz de su bajista y cantante Pardis Latifi , algo que marca este fascinante y solvente álbum. Porque los hechizos de esta sublime sacerdotisa del doom, y la destreza de Caspar a las seis cuerda,s junto a la fuerza de los tambores de Moritz , convierten a DAEVAR en una banda a tener muy en cuenta, porque el trio ha llegado para quedarse. Una banda tocada por la varita mágica de alguna divinidad de las tinieblas y que siguiendo el guion de su álbum debut, introducen elementos innovadores que con los que hacen brillar con luz propia unas canciones con una impecable producción. Esto hace que las voces se perciban limpias en este mar de densa oscuridad en la inmensidad de sus ritmos. Una penumbra que se cubre la inquietante y relajante sensualidad de unas cuidadas y cautivadoras melodías que acaban por sumirnos en sueño devocional en el que lo ocultista domina la escena. A veces vistiéndose casi de dark-folk, el álbum continúe suficientes pasajes psicodélicos como cautivar a los amantes del género tanto como a los doomers mas exigentes. Porque ‘AMBER EYES’ no solo gravita en la órbita del doom más tradicional, sino que en sus surcos afloran elementos grunge y una lírica tan impactante como sus lentos y monolíticos riffs. La mano de DAEVAR vuelve a apoderarte del alma de sus oyentes en un trabajo monumental que no te dejará indiferente a pesar de que en él encuentres elementos familiares. Una fantasmal propuesta sonora en línea de bandas como KATATONIA o PARADISE LOST, pero sobre todo de WINDHAND, con unos brillantes arreglos nacida de la sencillez, pero también del buen gusto. ‘AMBER EYES’ es uno de esos álbumes capaz de hechizar al oyente hasta sumirle en un plácido sueño en el que la psicodelia pesada y el doom  más oscuro y tenebroso unen fuerzas en busca  de un objetivo común, fascinar al oyente Así lo convierten a su causa con un álbum llamado a perdurar en el legado del psycho-doom.   

DAEVAR son: Pardis Latifi (bajo y voz), Moritz Ermen Bausch (batería) y Caspar Orfgen ( Guitarras).

‘AMBER EYES’ fue grabado en el estudio de Jan Oberg (EARTH SHIP, SLOWSHINE y GRIN) usando viejos altavoces de la Oanikorchester de UDO Lindenberg , cuenta con portada de Caspar Orfgen y está disponible a través de The Lasting Dose Records.

‘Lilith’s lullaby’ abre el álbum con una lenta y misteriosa introducción en la que la seductora voz nos invita al oscuro ritual de los alemanes. Una piedra de toque del contenido que nos encontraremos en las siguientes canciones. Psycho-doom ocultista bañado de sensualidad y misterio en pura línea Windhand. La pista contiene riffs monolíticos y suaves melodías en un contrapunto que funciona a la perfección. Con los tres miembros ejercicendo su rol a la perfección, la pista nos ofrece increíbles solos lisérgicos entre su brumosa y tenebrosa pesadez.

Embutidos en ese tradicional doom, lento y parsimonioso, ‘Pay to pray’ se desarrolla en una neblina psicodélica asentada en un misterioso entorno sonoro en el que algunos tópicos del género se unen. Con un relato fluido y una impecable producción, la fuerza vocal y la fuerza de sus riffs, llevan en volantas este paquidermo sonoro en forma de canción. Siguiendo la fórmula de la pista anterior, en su parte final la acidez de la guitarra se manifiesta en solos virtuosos que aportan luz a una canción que jamás desfallece.

‘Caliban and the witch’ dobla la apuesta con sus atmosféricos pasajes ceremoniales en un susurrante ritual sonoro. En un inquietante entorno mas propio del dark folk, los silenciosos pasajes dominan la primera parte de la pista para romper el ritmo con unos tambores tribales que hacen eclosionar esta monumental canción de mas de ocho cautivadores minutos. Su lentitud acaba por traducirse en un fluido relato en el que la épica hace acto de presencia.

En un tono ortodoxo, su grunge-doom alcanza el éxtasis en ‘Amber eyes’, la canción que da nombre al álbum. Mas intenso y dinámico que el resto de las canciones del álbum el corte cuenta con melodías vocales capaces de seducir al más frio de los mortales. Un ejemplo de que estos chicos tienen una inspiración en los ecos de los 90’s, pero también saben como convertir estas vibraciones a su propia semejanza y propósito. Sin duda sus pegadizos estribillos y la contundencia de sus riffs, hacen de la canción una pista fundamental que levantará a sus seguidores en sus conciertos.

‘Lizards’ se envuelve en ese manto melancólico custodiado por voces altísimas y unos riffs que derretirán tu cara con su contundencia y lentitud. La canción se dorna con atmosféricos pasajes impregnados en una oda lisérgica que narcotiza al oyente. La crudeza y la placidez arropados por una armonía cautivadora y una voz que vuelve a brillar con luz propia. La pista oscila a lo largo de su desarrollo con lentos y silenciosos momentos atmosféricos y con la crudeza y rugosidad de unos riffs abominables a la vez que colosales.

El sortilegio sónico de los alemanes culmina con una pista de mas de diez minutos. ‘Grey in grey’ mantiene la esencia con la contundencia y la lentitud entre seductoras melodías. Golpeando una y otra vez con la misma nota, la banda estira la goma para dejar que aflore la excelencia de la voz de una cantante tocada por la varita mágica de alguna divinidad de las tinieblas.

Daevar

The Lasting Dose Records

Reseña: PYRAMID.- ‘Beyond Borders of Time’

El segundo álbum del trio alemán, contiene siete canciones instrumentales que se desarrollan en un paisaje sonoro en el que la psicodelia de bandas como Colour Haze, King Buffalo, Naxatras, Rotor o Elder, gravita sobre nuestras cabezas. ‘BEYOND BORDERS OF TIME’ nos ofrece canciones envueltas en un elixir mágico para embriagar al oyente a través de atmosferas inmersivas con las que, paradójicamente consiguen expandir la mente de este. Siempre atravesando ese umbral custodiado por una puerta mágica que nos traslada a un mundo asombroso y repleto de fascinantes sensaciones, este álbum es la consagración de una banda que había permanecido demasiado tiempo en silencio. Complejos y frescos a partes iguales, estos psiconautas muestran una gran madurez creativa respecto a su álbum debut. Han pasado cinco años de la publicación de ‘Mind Maze’, algo que se nota en la complejidad de unas canciones que llevan tiempo fraguándose, y que por fin ven la luz, para gozo de cualquier amante de los sonidos más ‘viajeros’. Las bandas instrumentales siempre cuentan con un hándicap para atrapar a una mayor audiencia, no todo el mundo entra en este tipo de álbumes, pero como digo siempre, lo mejor es abrir la mente y dejarte llevar, y este álbum y una magnífica oportunidad para hacerlo. Siete canciones estelares nos esperan para invitar al oyente a un viaje rebosante de gratificantes experiencias sensoriales, porque PYRAMID, con sus instrumentos, son capaces de hacer esto posible, ¡transmitir!. Ellos nos llevan a un mundo etéreo en el que la belleza infinita está a nuestra disposición. Las palabras sobran, teniendo por delante mas de media hora de la mejor psicodelia que puedes encontrar, porque PYRAMID, pasan las fronteras del tiempo, para relajar nuestros sentidos con sus increíbles y hermosas canciones. ‘BEYOND BORDERS OF TIME’ es un álbum mágico, un álbum que te atrapa, y que tienes disponible vía Subsound Records. .

La lenta y cadente introducción de ‘The Medicine Man’ nos pone de inmediato en este viaje sensorial. Lentamente la línea de bajo va taladrando nuestras neuronas con su hipnótico ritmo. En una encrucijada en la que se unen Colour Haze, King Buffalo y Naxatras, el corte avanza entre borbotones de psicotrópicos con una estructura que se repite y evoluciona lentamente mutando su aspecto. Un par de minutos después la banda nos ha atrapado en su particular mundo lisérgico. Como si hubiéramos atravesado un umbral sensorial la pista reposa en apacibles melodías rebosantes de hermosas fragancias. Una ondulante travesía que traspasa tortuosos entornos en los que todo se vuelve mas agreste. Aquí es donde afloran los genes Stoner de estos chicos. Sin duda una magnífica carta de presentación que marca el devenir de lo que nos encontraremos en las siguientes canciones.

Sin desviarse del camino, pero tomando un atajo, ‘Sunbeam’ mantiene el tipo con un ritmo pegadizo y una guitarra que revolotea en solos constantes ofreciendo su mejor versión. Tonos exóticos y un cierto carácter progresivo colorean una pista alegre y colorista que transmite optimismo. De nuevo el corte frena para atravesar ese umbral a lo mágico. Un Jardín del Edén se muestra ante el oyente con magnético y suaves acordes llenos de magnetismo. Demostrando que PYRAMID le gusta sorprender al oyente, en cada una de sus jams ofrecen giros inesperados que hacen que lo comenzó con un propósito, se ve alterado constantemente. Así, en la parte final, la pesadez hace acto de presencia en manos de unos rugosos y plomizos riffs Stoner de inclinación doom.

‘Fainting’ nace de un inquietante entorno en el que el misterio se palpa. Sigiloso en su avance, el corte crea una atmósfera turbadora que lentamente nos introduce en una sima oscura y tenebrosa. Pasados esos dos primeros minutos que el trio se toma para hacer arrancar sus canciones, la densa neblina se cierne sobre nosotros con amenazadores pasajes psycho-doom de tonos casi ocultistas. El relato muta con una poderoso y crujiente línea de bajo que arrastra la pista a un curioso entorno en el que la psicodélica exótica hace acto de presencia. Un escenario en el que el bajo taladra nuestras neuronas con su aturdidor sonido, mientras la guitarra explora vías mas lisérgicas.

Desde un espacio sideral ‘Petrichor’ pone la nota futurista con sus hipnóticos ritmos cósmicos. En esta ocasión PYRAMID se asoman a las laderas de la kosmik musike incorporando unos sintetizadores que marcan el carácter espacial de una pista de escasos dos minutos.

Ese interludio parece marcar un giro en el devenir del álbum tal y como muestra ‘Solar flare’. Un corte acolchado sobre un tono futurista en el que la guitarra y los sintetizadores parecen entablar una particular contienda por llevar el peso del corte. Sin salirse de los entornos psicodélicos, la pista tiene elementos espaciales de inclinación progresiva que se manifiestan con sutileza. Una vez mas hacen falta dos minutos para situarnos en un apacible espacio de gran hermosura. Una canción amable con buenos solos de guitarra y suficiente cuerpo, como para cautivarnos con sus bellos momentos sonoros. Cercanos al sonido del último trabajo de Naxatras, PYRAMID, amplía sus horizontes compositivos en busca de nuevos alicientes para enriquecer su sonido. 

‘Krypta’ opta por la vía directa con gruesos pero cautivadores riffs llenos de magnetismo. Guiado por unos fuertes tambores, el corte golpea con fuerza por la senda rocosa de una banda que nació poniendo su mirada en el Stoner y en la psicodelia pesada. Recordándome a Rotor en esta ocasión, la pista a pesar de ser cruda y pesada también contiene elementos psicotrópicos envueltos en sus crujientes y aterradores riffs.  

Sin darnos cuenta, llegamos al corte de cierre. ‘Prototype’ pone el epílogo a este maravilloso álbum con magnéticos acordes empapados en dietilamida. Narcótico, onírico, y sumamente lisérgico, el corte contiene maravillosos paisajes sonoros de una embriagadora psicodelia aromática. Sus hermosas y balsámicas melodías parecen contonearse sensualmente en una bella ceremonia ritual. Un fastuoso corte multicolor desarrollado en una balsámica atmósfera con un poder magnético sobre el oyente. Una forma fascinante de cerrar un álbum que dará que hablar en la escena heavy-psych.

Pyramid

Subsound Records