Reseña: DATCHA MANDALA.- ‘Koda’

Con si fuera el comienzo de un nuevo capítulo en el sonido de la banda francesa, su nuevo y tercer álbum con su álbum ‘KODA’, DATCHA MANDALA emprende nuevas rutas sonoras que se alejan de alguna manera de lo que nos habían mostrado en capítulos anteriores. Esas vibraciones vintage en las que el blues, la psicodelia y los elementos orientales mutan a un espacio más versátil en el que tiene cobijo los pesados ritmos Stoner, el pop británico, los vibrantes sonidos alternativos e incluso las incursiones progresivas y el soft-rock. Sustentando sus canciones en unas estructuras sencillas, las mismas, se enriquecen con un sobresaliente trabajo en las voces. Siempre con alternancia y coros subyacentes, las melodías marcan el devenir de cada pista. Impregnando sus composiciones de una cierta modernidad en contraste con el espíritu retro de su anterior álbum, ‘KODA’ se postula como un giro hacia una nueva etapa. DÁTCHA MANDALA nos ofrecen un álbum profundo, robusto, maduro y poderoso, con una consistencia inigualable hasta el momento. Puede este nuevo punto de partida haga que algunos de sus fieles no sean capaz de asimilar este viraje musical, pero también es la oportunidad de encontrar nuevos adeptos a su causa. Por esto, ‘KODA’ se convierte en un reto sobre el público dictará su veredicto, lo que no significa que sus canciones no sean completamente disfrutables, que lo son, ya que ellas la contundencia, las guitarras chirriantes y los ritmos pesados, existen y siempre consiguen sorprender a un oyente. Este sorprendente y ecléctico trabajo incide en la consolidación de la banda y en su propósito. Porque sus riffs siguen inspirándose en la efervescencia musical de los años setenta, pero sobre todo en el dinamismo de las escenas actuales del rock y el metal. ¿Puede esto significar que debemos eliminar la etiqueta de ‘banda vintage’?. Solo el tiempo nos dará la respuesta.

DÄTCHA MANDALA son: Nicolas Sauvey – voz y bajo | Jérémy Saigne – guitarra y coros | Jean-Baptiste Mallet – batería y coros.

‘KODA’ está disponible vía Discos Macarras, DM Prod y Take It Easy,

Con un sonido turbio y poderoso ‘She Said’ gravita entre ecos de hard-rock y un enfoque heavy-progresivo. La dulce voz dulce a la vez que firme. Su sencilla estructura se complementa con variados elementos que van desde el pop-rock al Stoner más rugoso.

Con un sonido noventero y con coros y melodías cautivadoras, ‘Koda’ aúna momentos de dulzura con un espíritu pesado. Su potente sonido y unos cuidados arreglos hacen de la canción una candidata a convertirse en un himno. Una pista fresca y dinámica que refleja en cambio de rumbo de los franceses.

Con un giro inesperado, ‘The Wanderer’ mira al pop-rock de finales de siglo entre voces y coros pegadizos. La pista va evolucionando a un sonido mas pesado sin perder su aura volátil y almidonada.

Es evidente que este álbum no hay momentos para la monotonía. Así Om Namah Shivaya’ es coloreado con pinceladas de blues, de soul y de hard rock contundente y áspero.

A modo de vibrante interludio ‘Syndrome of Laborious Optimism’ con algo menos de un minuto, es un verso suelto dentro del álbum y sirve de lucimiento para su batería.  

‘Wild Fire’ se sustenta en un sonido vintage, y una cortina nublosa bajo un ritmo implacable. Los coros y voces amortiguan una pista suave en la que las melodías vocales juegan un papel protagonista. Pero también en la canción encontramos acertados solos de guitarra incorporando un sonido más pesado.

Enfundados en un entorno a caballo entre el soft-rock y un universo más alternativo, ‘Love Myself’ controla sus tiempos e intensidad para mostrarse como una pista luminosa y fresca.

La agresividad de la banda aflora en ‘Thousand Pieces’. Una pista pesada y con un espíritu indómito ejecutado con una actitud punk. Otro giro de guion de una banda que no se amedrenta ante ningún estilo y que aquí parece seguir los paso de RATM.

Haciendo un guiño a los Stones en el título, ‘It’s not only rock’n’roll (and we don’t like it)’, gravita en un entorno en el que el stoner se nutre de ecos alternativos bañados con pequeñas dosis de metal. Otra curiosa canción que acaba por funcionar.  

En ‘KODA’ también hay espacio para la ternura. Muestra de ello ‘ Julietta’. Una balada semiacuática con un derroche vocal que transmite un torrente de sentimientos aderezado con unas gotas de soul. Una pista hermosa y dulce.  

Si en el resto de canciones hemos encontrado momentos de pesadez. ‘Homeland’ para erigirse en tema con fuerza y garra. Su lento pero pesado ritmo y el buen dominio de las melodías vocales la convierten en un torpedo a la línea de flotación del oyente. No te resistirás.

Dätcha Mandala

Discos Macarras Records

Take It Easy Agency

Reseña: STONERHEAD.- ‘Running high’

Casi 6 años después de su debut, los alemanes STONERHEAD presentan su esperado segundo álbum ‘RUNNING HIGH’. Seis canciones irresistibles y rebosantes de energía que gravitan entre los poderosos riffs Stoner y el crudo sonido comienzo de los 70’s de bandas como STEPPENWOLF, con la que no puedo quitarme de la cabeza, la vibra de su cantante, Phil, similar al registro de John Kay. Porque si bien STONERHEAD son una banda Stoner, su música bebe de la fuente inagotable del hard-rock más primitivo y salvaje. Si a eso unes sus paisajes sonoros psicodélicos, exploraciones doom, y un poco de blues, la pócima infalible está lista. Un sonido auténtico ejecutado de una forma honesta y con unos resultados inmejorables. ‘RUNNING HIGH’ nos trae un caleidoscopio de emociones envueltas en canciones pesadas con un gran poder de atrapar al oyente en un sonido narcótico, crudo, amortiguado con buenas voces y melodías sorprendentes. A pesar de algunos cambios de formación, la banda ha mantenido su energía y creatividad originales reforzando su sonido con la incorporación de un segundo guitarrista. Teniendo como punto fuerte una capacidad camaleónica para conjugar diferentes elementos, el cuarteto no ciñe a un guion y explora distintos géneros, y todos con gran acierto.  Con canciones que fluyen ágilmente STONERHEAD son capaces de introducirnos en bosques empapados de dietilamida, pero también se defienden a la perfección majando solos épicos y pesados. Esto, junto al carisma de sus voces, hacen que sean un plato muy apetecible de degustar para cualquier amante de los sonidos pesados psicodélicos.

STONERHEAD son:

Voz, guitarra –  Phil
Guitarra – Christian
Voz, bajo – Anna
Batería – Igor

Sin contemplaciones Someone Please’ nos inunda con sus crudos ritmos hard rock setentero envuelto en una presencia Stoner. Con un riff que te taladra la cabeza la pista oscila constantemente proporcionando al oyente la energía suficiente para el desenfreno. La contundente apertura remite con un groovy vacilón que invita a la fiesta.  Usando las voces y coros con acierto, convierten la pista en un puente que une el Stoner más áspero con los sonidos primitivos de comienzos de los 70’s.

Las cosas parecen calmarse con ‘Obsession’. Partiendo de un plácido escenario psicodélico el corte se eleva poderoso en un frenesí más propio de bandas como STEPPENWOLF en versión desértica. Manteniendo un cierto tono chamánico, sus poderosos riffs golpean una y otra vez en una alternancia en la que caben momentos de narcótica psicodélica. 

Instalados en ese sueño narcótico ‘Super Mario’ abre con una hipnótica línea de bajo para introducirnos en un escenario puramente heavy-psych. Nuevamente me vienen a la cabeza momentos más propios de Steppenwolf aderezados con pasajes lisérgicos más propios de cualquier banda desértica. Esto es uno de los grandes atractivos de este álbum. Seguramente estemos ante la pista más psicodélica del álbum y en sus ocho minutos los alemanes consiguen sumirnos en un sueño narcótico presidido por una atmósfera inquietante. La pista nos ofrece brillantes solos de guitarra ácida entre su aura psicotrópica.

Las aguas vuelven al cauce arenoso con ‘Need Some Time’. Otra canción que pondrá a prueba tus cervicales con esos riffs potentes y empapados de fuzz. Pero STONERHEAD no son una banda aburrida, y en cada una de sus canciones insertan valles psicodélicos en los que la magia aflora. Un constate ir y venir que jamás da pistas de adonde nos llevará. La crudeza en su máxima expresión en una pista llena de garra en la que el blues y hard-rock más arcaico se unen a la particular fiesta de los alemanes.  El tema se encabrita en su parte final en una huida hacia un rocoso barranco sonoro.

‘Running Low’ mantiene el nivel a golpe de hard-rock stonerizado y una vibra vacilona y macarra. La contundente pista golpe con insistencia con sus riffs mientras las desgarradas melodías vocales vomitan toda la garra de la banda. Este sonido crudo se adorna con un tempo oscilante consiguiendo que la pista funcione.

El álbum cierra con su pista más larga. Los diez minutos de ‘Tweaky Mind’ son un espacio para el desarrollo de las inquietudes psicodélicas de los alemanes. Partiendo de una pausada introducción la voz de su bajista Anna nos empapa de blues chamánico. Una seductora de forma de llevarnos a las entrañas del sonido de la banda. Lentamente la pista engrosa su sonido manteniendo su esencia lisérgica a base de riffs lentos y pesados que elevan el tono. Así la voz aumenta su intensidad hasta que un crescendo monumental desata las hostilidades. Todo un torbellino se cierne sobre el oyente envuelto en una nebulosa narcótica y un sonido que se enturbia por momentos. Su ritmo incesante impulsa el corte a un escenario sonoro más doom, en el que su pesado ritmo se moldea con elementos psicodélicos puliendo de alguna forma su crudeza.

Stonerhead

Reseña: TAROT.- ‘GLIMPSE OF THE DAWN’

Desenfunda tu chupa de cuero y disfruta del heavy rock y de los sonidos hard-progresivos de los 70’s y 80’s porque el nuevo álbum de los australianos TAROT se acaba de presentar al mundo. Un álbum descomunal en el que los pesados sonidos vintage se agrandan con golpes de Stoner rock y unas melodías de ensueño. Canciones hechas para ser hits y ser tocadas como himnos en grandes estadios llenos de rudos melenudos con chupas de cuero. Han pasado ocho años desde que TAROT publicaron su último álbum ‘REFLECTIONS’ y el mundo necesitaba ya sus canciones, pero la espera ha merecido la pena porque ‘GLIMPSE OF THE DAWN’ es un álbum superlativo. Piensa en bandas como RAINBOW, URIAH HEEP, DEEP PURPLE o formaciones contemporáneas como HÄLLAS, añádele unas dosis de elementos progresivos, golpes de Stoner de nuestros tiempos y unas melodías y coros perfectamente diseñadas y encontrarás la fórmula mágica de los australianos. Una poción mágica que hace las veces de reconstituyente de una escena necesitada de propuestas así. Este álbum es la culminación de cinco años de escritura y ensayo y representa a la banda en su forma más refinada hasta la fecha. ‘GLIMPSE OF THE DAWN’ presenta siete temas nuevos de la magia mítica del rock de antes, ejecutado en pleno siglo XXI para recordarnos la esencia del heavy-rock más melódico y cautivador. El álbum se grabó en varios estudios en la Tasmania natal de la banda, comenzando con el seguimiento de la batería a cargo de Joe Haley en Crawlspace Productions. A partir de ahí, la banda se retiró a su propio Heavy Chains Studio y Riff Cabin para completar el seguimiento, pero fueron las sesiones cara a cara con Haley las que le dieron al álbum su sensación natural y en vivo. Este enfoque, que alguna vez fue un estándar de la industria pero que ahora se está convirtiendo en una rareza, encontró que el Tarot simplemente abría algunas cervezas, dejaba que la cinta rodara y dejaba que los resultados ocurrieran como fuesen. Con ese fin, TAROT dejó deliberadamente espacios abiertos para permitir la improvisación. Muchas de las secciones de guitarra solista del álbum se escribieron sobre la marcha en el estudio y posteriormente se conservaron, lo que permitió «atrapar un rayo en una botella». Este enfoque quizás se ejemplifique mejor en la canción principal, que inicia el álbum a lo grande con alegres teclados Hammond y intercambios vocales entre el miembro fundador Will Spectre, el guitarrista Felix Russell y el teclista Dave Harrington-George. De hecho, la colaboración define este fantástico álbum. Mientras que Spectre anteriormente asumía la carga de escribir canciones, el álbum presenta contribuciones de todos los miembros, lo que hace que este ambiente comunitario y abierto suponga otro retroceso a las bandas en las que se inspiró. La cercanía de los cinco miembros permitió un libre intercambio de ideas, afinando así cada faceta del álbum. Ayudó a expandir aún más el sonido de Tarot, que a menudo está impulsado por el clásico órgano Hammond B3, cuerdas y coro de mellotron y varios sintetizadores analógicos. Los miembros de TAROT pensaron mucho en la interacción entre las partes de Harrington-George y sus líneas de guitarra, produciendo en última instancia un álbum con igual amplitud y profundidad. 

‘GLIMPSE OF THE DAWN’ está disponible vía Cruz del Sur Music.

‘Glimpse of the dawn’ viene marcado por un cautivador sonido de órgano retro, describiendo los mejores momentos del género en el siglo pasado. Unos ecos vintage llenos de magia con ganchos imposibles de rechazar.  Su pegadiza armonía se enrique con diferentes elementos para crear una pista impactante digna de ser un auténtico hit.

Pocas cosas cambien en ‘The winding road’. En esta ocasión con una vibra Rainbow las voces y coros navegas en un mar de brillantes solos de guitarra y un ritmo que te atrapa. Un heavy-rock clásico que se va tornando más progresivo según avanza. Estos chicos saben como cautivar al oyente dando lo mejor de si mismos.

Pero los australianos, aparte de tocar heavy rock con gran maestría, no reniegan de otras vibraciones más pausadas y progresivas. En ‘Leshy’s warning’ nos sumergen en un gratificante escenario progresivo digno del más exigente de los fans. Acolchadas melodías acústicas van introduciendo un corte épico más digno de un relato de cuentos y leyendas en el que los elementos folk dan un brillo especial. Sus sinfónicos pasajes salpicados de hechizando sonido de flauta hacen el resto.

Con un riff familiar en pura línea DIO, ‘Echoes trough time’ nos devuelve al corazón de los 80’s. Evocando momentos de pabellones repletos de rockeros de pelo largo y entre humo y sudor, la pista camina camina altiva como si de un himno se tratara.

Con acordes acústicos y una ambientación sinfónica en su apertura, ‘The harrier’ es un breve interludio de dos minutos con pasajes de sintetizadores y teclados cautivadores. Una pequeña pausa antes de continuar con esta joya.

De nuevo abriendo con un teclado más propio de URIAH HEEP o DEEP PURPLEThe vagabound return’ prosigue este relato en el que la fantasía y el hard & heavy de finales de los 70’s nos envuelven en un relato que no duda en tomar elementos del Arena-rock. Con ese registro peculiar que tan familiar puede sonarnos, la pista cabalga a lomos de plácidas melodías vocales y una instrumentación guiada por ese mágico órgano vintage. Rock de antes ejecutado en pleno siglo XXI para recordarnos la esencia del heavy-rock más melódico y cautivador.

‘Dreamer in the dark’ mantiene el nivel, con golpes de heavy-rock melódico, adornados con ensoñadores pasajes psico-progresivos. Sus elegantes desarrollos de guitarra se acompañan de una sencilla instrumentación lo suficiente bella como para no resultar anodina.

El capítulo final llega con Heavy Weighs The Crown’, y los australianos echan el resto para componer otra canción sin fisuras que refleja la esencia de TAROT en su máxima expresión. Los ecos del hard-progresivo regresan esplendorosos sin que podamos resistirnos a su encanto y pureza. Una de las pistas más elaboradas del álbum.

Tarot – Australia

Cruz Del Sur Music

Reseña: THE LUNAR EFFECT.- ‘Sounds of Green & Blue’

Recibir la llegada de un nuevo álbum de los británicos THE LUNNAR EFFECT es una de esas noticias que te alegran el día. Una banda que ya mostró sus credenciales en magistrales álbumes de blues psicodélico como ‘CALM BEFORE THE CALM’ (reseña aquí) y que ahora suben la apuesta con uno de los mejores álbumes que nos traído hasta ahora este 2024. Un álbum que a buen seguro estará en muchas listas a finales de año y que se desarrolla entre pesados blues psicodélicos con el alma vintage. Sus desgarradoras y mágicas canciones gravitan en la órbita del sonido de bandas como FREE, LED ZEPPELIN o THE DOORS, sin olvidarse del todo del sonido nacido en Seattle hace varias décadas y de la vibra de bandas como GRAVEYARD o RADIO MOSCOW. ¿Un álbum de blues retro? ¿Un álbum de psicodelia pesada?, ¿Un álbum de hard-rock stonerizado?, Dan igual las etiquetas porque lo que tenemos ante nosotros es ‘UN ÁLBUM CON MAYÚSCULAS’, un álbum soberbio. Un mágico trabajo de una fantástica banda que sabe perfectamente como seducir al oyente con desgarradoras canciones nacidas de un pozo de sustancias psicotrópicas que evolucionan al salir a la luz a un espacio pesado en el que los riffs Stoner y un sonido difuso, nos envuelven entre sus cálidos y narcóticos blues. El álbum es un testimonio del crecimiento musical de la banda y su voluntad de explorar nuevos territorios manteniendo el inquietante sonido vintage que los define. Cada pista es impulsada a la órbita por el zumbido grave de acordes distorsionados, lo suficientemente potentes como para quitar el polvo lunar de tu amplificador. Esta insuperable mezcla de rock vintage cuenta como aval, con la presencia de un gran cantante, algo de lo que adolecen muchas banda contemporáneas, y que a la postre, resulta fundamental. Si a eso unes unas cautivadora guitarras ácidas y un sonido pesado y difuso, la tormenta perfecta está servida. Porque «SOUNDS OF GREEN & BLUE’ es una pequeña obra maestra del blues psicodélico pesado de nuestros días, y sus canciones debieran perdurar durante mucho tiempo para mostrar a los jóvenes músicos que lleguen en el futuro, como se deben de hacer las cosas. Me faltan los adjetivos para definir este tesoro musical al alcance de pocos. Las palabras sobran, por lo que será mejor que lo compruebes por ti mismo, y disfrutes infinitamente de esta joya, porque ‘SOUNDS OF GREEN & BLUE’ contiene todos los ingredientes que en DenpaFuzz nos apasionan, y sería de necios, no expandir la voz e intentar que todo el mundo pueda disfrutar de esta maravilla. ¡Sumérgete en sus surcos, no te arrepentirás!

THE LUNAR EFFECT son: Jon Jefford (guitarra y piano), Dan Jefford (batería), Brett Halsey (bajo),y Josh Gosling (voces).

«SOUNDS OF GREEN & BLUE’ está disponible vía Svart Records.

Desde la intro de ‘Ocean queen’ ya podemos percibir en aroma del blues vintage de los británicos. Pero THE LUNNAR EFECT son una banda contemporánea y los riffs stoner están presentes en corte ácido y lleno de garra que conjuga elementos lisérgicos con el blues y hard rock mas primitivo. Un claro ejemplo del sonido que la banda nos había mostrado en sus anteriores trabajos y que ahora eleva a un estado muy elevado. La canción ofrece un sonido crudo y psicodélico con sabor a antaño.

La enérgica ‘Flowers For Teeth’ eclosiona con una impactante vibra Zeppelin demostrando que en el siglo XXI también se puede componer rock potente y auténtico. Salvaje por momentos, esta pieza rock colorista se toma una pausa en la parte central con humeantes pasajes para resurgir como Ave Fénix y mostrar toda la fuerza de sus riffs.

La pausa chamánica y meditativa llega con ‘Colour my world’. Flotando en un ambiente nebulosa la cautivadora voz oscila en su intensidad ofreciendo pasajes balsámicos en contraposición con momentos llenos de garra. Con el blues en el ambiente los pasajes heavy-psych nos empapan de sustancias narcóticas para llevarnos a un dulce sueño. Pero no nos llevemos a engaño, el corte equilibra la suavidad y la pesadez en su lento pero firme caminar. La canción consigue atraparnos en su regazo proporcionando u cálido abrazo en el que las vibraciones heavy-psych se manifiestan transmitiendo sentimientos.

Instalando en ese ambiente vintage, las notas de blues empapadas en psicodelia cubren una canción chamánica como ‘In Grey’. Con una cuidada melodía así como con cautivadores pasajes de guitarra, la pista parece susurrarnos envuelta en su apacible y acogedora psicodelia. Con voces altísimas la pista se desarrolla en una nebulosa creada por su poderoso y pesado sonido. Tomándose, un respiro la intensidad desciende en la sección central, para culminar entre solos  virtuosos, y una poderosa base rítmica. En este escenario el ambiente heavy-psych casi traspasa por momentos la frontera de los territorios arenosos.

Unos sorprendentes acordes de piano abren ‘Middle od the end’. Otro desgarrador blues psicodélico ejecutado a la vieja usanza bajo un tempo lento que sin darnos cuenta va evolucionando para demarrar un torrente de desgarradores sentimientos. El registro vocal vuelve a jugar un papel esencial en una hermosa y atormentada canción de blues mas propio de comienzos de los 70’s. Impresionante ejercicio vocal entre cautivadores acordes de piano y un ritmo grueso en segundo plano. Algo que dota de cuerpo la suavidad y acidez de esta oscura y triste canción.

‘Pulling daisies’ supone una experiencia sensorial en la que se aúnan todos los elementos que habitualmente utiliza la banda. Partiendo desde tonos blues con sencillos acordes, en un giro argumental, los riffs rugosos y las voces chillonas aparecen entre vibraciones mas propias de bandas como FREE o los primeros Zeppelin. El notable registro vocal sigue aportando la fuerza y la mala leche mientras los instrumentos juegan su papel a la perfección. La sencilla armonía basada en la repetición de un riffs enriquecida con diferentes elementos pesados convirtiéndola en una canción impactante.

El blues más clásico se manifiesta en I Cant Say’. Una de esas pistas con aroma a 70’s y un groovy pegadizo. Un ritmo lento que llega con facilidad al oyente entre pasajes vocales vigorosos y unos riffs que se engrosan hasta coquetear con un escenario stonr. Con subidas y bajadas de intensidad los británicos consiguen una vez mas el equilibrio sin renunciar a su esencia. Una vez más ‘menos es más’, sin turcos ni artificios, blues-rock ácido en estado puro.

‘Fear before the fall’ retoma los acordes de piano para dibujar un cuadro vintage en tonos grises y un cierto clasicismo. En una atmósfera que nace de la melancolía la pista avanza lenta pero firmemente entre fantásticas melodías vocales. Aquí el registro de su cantante Josh Gosling vuelve a lograr cotas inconmensurables. Repetidamente lo eh dicho, en mi opinión la escena psicodélica y pesada contemporánea necesita más cantante así. Con un maravilloso ejercicio vocal y ciertos tonos 90’s la canción consigue seducirme sin remisión en esta potente y sofisticada canción.

Sin darnos cuenta llegamos al final del álbum con ‘On the story goes’. Otra canción lenta y suave con voces llenas sentimiento en una combinación de blues de los 70’s y rock de los 90’s empapado en sutil psicodelia. Otra atormentada pista llena de fuerza que evoca sonidos vintage adornándolos con variados elementos y lograr seducir al oyente una vez más.

The Lunar Effect

Svart Records

Reseña: LITTLE ALBERT.- ‘The road not taken’

Alejado de las vibraciones psycho-doom de su banda MESSA, su guitarrista Alberto Piccolo nos ofrece un maravilloso álbum con su proyecto LITTLE ALBERT. Un trio que se zambullee en el blues del Delta entre ecos jazz, pasajes psicodélicos y golpes de música pesada. ‘THE ROAD NOT TAKEN’ refleja la habilidad para moverse entre estilos diferentes con canciones construidas con una absoluta solvencia. Si el trabajo de guitarra es notable, los registros vocales se muestran esplendorosos consiguiendo cautivar al oyente en un plácido escenario en el que el blues de Muddy Waters se mestiza con el sonido de bandas contemporáneas como THE BLACK KEYS. Abordando el concepto de elección el álbum se divide en una serie de reflexiones sobre el amor que salió mal, los arrepentimientos y la salud mental. Sin duda el ambiente a veces desértico y otras veces pantanoso, en el que se desarrollan las canciones supone un aliciente más para aquellos que todavía no se han dejado seducir por el blues más auténtico. Habiendo sido grabado con cinta analógica, el álbum irradia una vitalidad vintage que se enriquece y complementa con una vibra moderna más propia de la escena pesada del momento. Bien podríamos decir que ‘THE ROAD NOT TAKEN’ es como un pequeño paréntesis en la música pesada que Alberto ejecuta habitualmente en MESSA, y un verdadero regalo para aquellos que no tienen complejos en degustar un álbum, elegante, suave, sofisticado, auténtico, que se aleja del Stoner y el heavy rock, pero que no olvida sus raíces psicodélicas.

THE ROAD NOT TAKEN’ fue grabado, mezclado y masterizado por Matteo Bordin en Outside Inside Studio en Volpago del Montello, Italia. Producido y arreglado por Alberto Piccolo, con letra de Alberto Piccolo y Sara Bianchin (pista 1, 2, 3, 4), y está disponible vía  Virgin MusicUniversal Music.

LITTLE ALBERT son: Little Albert (voz, guitarra, teclados), Alex Fernet (bajo) y Diego Dal Bon (batería, percusiones).

Por la senda del blues ortodoxo y con una vibra bandas como Black Keys ‘Still Alive’ nos acaricia con sus hechizantes acordes y una cautivadora voz que pone la guinda a una composición serena pero penetrante. Sus contagiosas melodías calan con facilidad en el oyente bajo su comedida instrumentación. El ritmo cadencioso aporta un groovy pegadizo con el que llevar al éxtasis al oyente. El tópico de menos es más se plasma una vez mas en una canción que también nos ofrece solos virtuosos de guitarra con los que completar el hechizo.

Escarbando más aún en el legado del blues del delta, ‘Demon Woman’ nos traslada a un entorno pantanoso en el que los efluvios del blues se tiñen de psicodelia. Con un gran trabajo de guitarra, la pista nos recuerda el legado de grandes como Muddy Waters en otra pista rebosante de sentimiento.

Sin salirse del guion, pero mostrando una pesadez superior, ‘See My Love Coming Home’, se desarrolla entre nebulosa lisérgicas y todo el aroma del mejor blues. Construida a partir de un riff, la pista se muestra firme y sólida con su cuidada instrumentación. La voz sigue ejerciendo su rol con un tono más dinámico que solo cede ante las embestidas de ese blues ácido que sale con solvencia de las cuerdas de la guitarra. Una pista con un sonido contemporáneo que transita por un espacio heavy-blues empapado de psicotrópicos.

 Reposando en un acolchado y gratificante espacio sonoro ‘Hiding All My Love Away’ parece acercarse al jazz para mostrarse sobrio y elegante. Una sofisticada pista con unos cuidados arreglos y versátiles elementos incorporados con acierto y sutileza. Si bien cada canción nos ofrece una visión distinta del blues, todas ellas contienen suficientes elementos como para conquistarnos.

Instalado en ese espacio sonoro en el que el blues se tiñe de jazz y psicodelia, la apacible ‘Blue and Lonesome’ mantiene el nivel con sus suaves pasajes. Tomándose su tiempo, la pista cuenta con delicados pasajes de piano acompañando una armonía sencilla que se repite entre partes vocales sumamente cautivadoras. En la parte central, la destreza de Albert a la guitarra queda patente una vez más.

En ‘Magic Carpet Ride’ seguimos descubriendo nuevas vías en la música de LITTLE ALBERT. Otro blues con elementos hard-rock y algún golpe de riffs Stoner hacen que la intensidad aumente en una pista que guarda el equilibrio entre la pesadez y el aroma del blues del siglo pasado. La pista so torna mas turnia gracias a su poderosa línea de bajo y a un ritmo más contundente.

En un álbum sin estridencias y con una línea argumental similar en sus canciones, ‘This House Ain’t No Home’ se nutre de sofisticados momentos jazz, que son insertados en su suave instrumentación entre golpes de riff mas contundentes que nos recuerda el origen pesado. Una canción ondulante que va y viene dejando espacio para la fuerza en sus sosegados pasajes. Otro corte elegante y sólido para cerrar un álbum brillante.

Little Albert

Universal Music Italia