Reseña: ACID MAMMOTH.- ‘Supersonic megafauna collision’

El paquidermo peludo griego regresa a la actualidad con su nuevo álbum ‘SUPERSONIC MEGAFAUNA COLLISION’. El cuarto álbum de la banda de Atenas viene cargado de fuzz narcótico y un espíritu vintage más propio de las bandas pesadas de los 70’s. Reverenciando el legado de Black Sabbath, con ritmos atronadores y una fuerza descomunal salpicada de unas voces peculiares, ACID MAMMOTH desata la tormenta. Una tempestad comandada por el riff, en una celebración impía de los sonidos pesados del siglo XXI, pero con todos los ingredientes que gestaron el género en el pasado. Un álbum que te aplasta con una fuerza inusitada para convertirse en una bestia malvada, explosiva y cuyo Santo Grial es el fuzz. Recorriendo el camino en sentido inverso, la vocación doom mira al pasado para ofrecernos un álbum instaurado en el proto-doom más rugoso y contundente. Una celebración ocultista que poco a poco nos va introduciendo en un mundo intrigante en el que inquietantes pasajes lisérgicos se nutren de la pesadez que tanto ama la banda. Sin duda una buena fórmula para no caer en la rutina, que se ve enriquecida por un perfecto manejo de los tiempos. Desgarrador por momentos, ‘SUPERSONIC MEGAFAUNA COLLISION’ bien puede ser el álbum de confirmación de una banda que desde sus inicios ya tuvo el reconocimiento de los fans de la escena doom. Un género que puede parecer aburrido para los no iniciados, pero que en esta ocasión, sin renunciar a los tópicos, explora una nueva dimensión musical. Todo una Oda a las tinieblas en un ritual pagano en el que el doom más crudo y psicotrópico va minando nuestras neuronas con golpes de una pesadez inusitada con la que ponen banda sonora a la angustia.  Este enfoque pesimista no se traduce en desesperanza, sino que se muestra como un elemento diferenciador y atractivo de esta descarga descomunal de riffs faraónicos. Con ‘SUPERSONIC MEGAFAUNA COLLISION’, ACID MAMMOTH llegan al cenit de carrera musical dejándonos abierta la puerta a nuevas odiseas de psicodelia pesada impulsada por sus lentos y difusos riffs doom. Un disco ‘con mayúsculas’ que consagra a una banda solvente y con carisma. Una banda que sabe perfectamente a lo que juega y cual es su propósito. Disfruta de esta Oda a la Tinieblas.

SUPERSONIC MEGAFAUNA COLLISION’ fue grabado, mezclado y masterizado en Descent Studio, con la batería grabada en Ritual Studios. La obra de arte fue creada por Branca Studio y está disponible vía Heavy Psych Sounds.

ACID MAMMOTH  son: Chris Babalis Jr. (voz y guitarra), Dimosthenis Varikos (bajo), Marios Louvaris (batería) y Chris Babalis Sr. (guitarras)

Con unos poderos tambores y una guitarra empapada de fuzz el corte que da nombre al álbum, ‘Supersonic Megafauna Collision’ nos muestra a una banda pesada, con un sonido turbio y difuso. Evocando el irreductible legado de Sabbath, el trio griego nos sume en las tinieblas. Lenta, plomiza y narcótica, la canción evoca el proto-doom de los 70’s como no habíamos visto antes. Sus tonos ocultistas describen un relato intrigante con un ritmo poderoso y una instrumentación ejecutada a cámara lenta. Una buena forma de ponernos en la ruta. 

‘ Fuzzorgasm (Keep On Screaming)’ nos impregna de fuzz intoxicante y un sonido poderoso como el trueno. Recreando en el riff en el que se sustenta la canción el cuarteto expande todo su poder narcótico en una pista cruda, turbia y con altas dosis lisérgicas. Una constante que se repite en el resto de las canciones y que sirve como preludio a momentos de inquietante oscuridad. Dominando los tiempos y la melodía, estos chicos saben como conquistar a oyente.

En un tono completamente ortodoxo la monstruosa ‘Garden Of Bones’ parece subir la apuesta por un sonido más envolvente a golpe de lentos y monolíticos riffs. Pero también dejando espacio a momentos heavy-psych, la canción nos brinda terroríficos pasajes instrumentales que no se salen del guion. Poniendo el contrapunto la lánguida voz ejecuta su papel a la perfección en este relato que mas bien parece una Oda a las Tinieblas.

‘ Atomic Shaman’ se recrea a la adoración por los oscuros y pesados sonidos Sabáticos con un ritmo más vivaz y una puesta escena propia de la banda. Incorporando algunos elementos metálicos, la pista se recrea en los inquietantes pasajes nebulosos con una descarga descomunal de fuzz aletargante.

En ese descenso a sinuosas cavernas, ‘One With The Void’ parece bajar la intensidad para dejar llegar por trascendentales pasajes empapados de misterio. Una lúgubre pista que muestra que los griegos también sabe ejecutar la psicodelia como auténticos maestros de lo oculto.

Pero todavía queda el plato fuerte de este inquietante, pero maravilloso trabajo. El cénit del álbum llega con ‘Tusko’s Last Trip’. Una pista oscura y pesada que además de contener todos los tópicos del género tiene un espíritu psicodélico con el que logran crean una misteriosa atmósfera empapada de fuzz. A lo largo de doce minutos, el cuarteto ateniense construye un relato vintage basado en el sonido mas pesado que puedas imaginar. Pero no solo de riffs viven estos chicos, porque su capacidad para empapar de psicodelia su canciones, y la habilidad par recrear una voces lúgubres y atormentadas, hace que el resultado sea grandioso.

Acid Mammoth

HEAVY PSYCH SOUNDS

Reseña: DAEVAR.- ‘Amber eyes’

Cuidando sobresalientemente las melodías, el trio de Colonia refleja una evolución y madurez en su sonido más propio de una banda veterana. Si en su debut había apuntado maneras, aquí, las canciones psycho-doom se adornan con un mayor protagonismo de la cautivadora voz de su bajista y cantante Pardis Latifi , algo que marca este fascinante y solvente álbum. Porque los hechizos de esta sublime sacerdotisa del doom, y la destreza de Caspar a las seis cuerda,s junto a la fuerza de los tambores de Moritz , convierten a DAEVAR en una banda a tener muy en cuenta, porque el trio ha llegado para quedarse. Una banda tocada por la varita mágica de alguna divinidad de las tinieblas y que siguiendo el guion de su álbum debut, introducen elementos innovadores que con los que hacen brillar con luz propia unas canciones con una impecable producción. Esto hace que las voces se perciban limpias en este mar de densa oscuridad en la inmensidad de sus ritmos. Una penumbra que se cubre la inquietante y relajante sensualidad de unas cuidadas y cautivadoras melodías que acaban por sumirnos en sueño devocional en el que lo ocultista domina la escena. A veces vistiéndose casi de dark-folk, el álbum continúe suficientes pasajes psicodélicos como cautivar a los amantes del género tanto como a los doomers mas exigentes. Porque ‘AMBER EYES’ no solo gravita en la órbita del doom más tradicional, sino que en sus surcos afloran elementos grunge y una lírica tan impactante como sus lentos y monolíticos riffs. La mano de DAEVAR vuelve a apoderarte del alma de sus oyentes en un trabajo monumental que no te dejará indiferente a pesar de que en él encuentres elementos familiares. Una fantasmal propuesta sonora en línea de bandas como KATATONIA o PARADISE LOST, pero sobre todo de WINDHAND, con unos brillantes arreglos nacida de la sencillez, pero también del buen gusto. ‘AMBER EYES’ es uno de esos álbumes capaz de hechizar al oyente hasta sumirle en un plácido sueño en el que la psicodelia pesada y el doom  más oscuro y tenebroso unen fuerzas en busca  de un objetivo común, fascinar al oyente Así lo convierten a su causa con un álbum llamado a perdurar en el legado del psycho-doom.   

DAEVAR son: Pardis Latifi (bajo y voz), Moritz Ermen Bausch (batería) y Caspar Orfgen ( Guitarras).

‘AMBER EYES’ fue grabado en el estudio de Jan Oberg (EARTH SHIP, SLOWSHINE y GRIN) usando viejos altavoces de la Oanikorchester de UDO Lindenberg , cuenta con portada de Caspar Orfgen y está disponible a través de The Lasting Dose Records.

‘Lilith’s lullaby’ abre el álbum con una lenta y misteriosa introducción en la que la seductora voz nos invita al oscuro ritual de los alemanes. Una piedra de toque del contenido que nos encontraremos en las siguientes canciones. Psycho-doom ocultista bañado de sensualidad y misterio en pura línea Windhand. La pista contiene riffs monolíticos y suaves melodías en un contrapunto que funciona a la perfección. Con los tres miembros ejercicendo su rol a la perfección, la pista nos ofrece increíbles solos lisérgicos entre su brumosa y tenebrosa pesadez.

Embutidos en ese tradicional doom, lento y parsimonioso, ‘Pay to pray’ se desarrolla en una neblina psicodélica asentada en un misterioso entorno sonoro en el que algunos tópicos del género se unen. Con un relato fluido y una impecable producción, la fuerza vocal y la fuerza de sus riffs, llevan en volantas este paquidermo sonoro en forma de canción. Siguiendo la fórmula de la pista anterior, en su parte final la acidez de la guitarra se manifiesta en solos virtuosos que aportan luz a una canción que jamás desfallece.

‘Caliban and the witch’ dobla la apuesta con sus atmosféricos pasajes ceremoniales en un susurrante ritual sonoro. En un inquietante entorno mas propio del dark folk, los silenciosos pasajes dominan la primera parte de la pista para romper el ritmo con unos tambores tribales que hacen eclosionar esta monumental canción de mas de ocho cautivadores minutos. Su lentitud acaba por traducirse en un fluido relato en el que la épica hace acto de presencia.

En un tono ortodoxo, su grunge-doom alcanza el éxtasis en ‘Amber eyes’, la canción que da nombre al álbum. Mas intenso y dinámico que el resto de las canciones del álbum el corte cuenta con melodías vocales capaces de seducir al más frio de los mortales. Un ejemplo de que estos chicos tienen una inspiración en los ecos de los 90’s, pero también saben como convertir estas vibraciones a su propia semejanza y propósito. Sin duda sus pegadizos estribillos y la contundencia de sus riffs, hacen de la canción una pista fundamental que levantará a sus seguidores en sus conciertos.

‘Lizards’ se envuelve en ese manto melancólico custodiado por voces altísimas y unos riffs que derretirán tu cara con su contundencia y lentitud. La canción se dorna con atmosféricos pasajes impregnados en una oda lisérgica que narcotiza al oyente. La crudeza y la placidez arropados por una armonía cautivadora y una voz que vuelve a brillar con luz propia. La pista oscila a lo largo de su desarrollo con lentos y silenciosos momentos atmosféricos y con la crudeza y rugosidad de unos riffs abominables a la vez que colosales.

El sortilegio sónico de los alemanes culmina con una pista de mas de diez minutos. ‘Grey in grey’ mantiene la esencia con la contundencia y la lentitud entre seductoras melodías. Golpeando una y otra vez con la misma nota, la banda estira la goma para dejar que aflore la excelencia de la voz de una cantante tocada por la varita mágica de alguna divinidad de las tinieblas.

Daevar

The Lasting Dose Records

Reseña: PYRAMID.- ‘Beyond Borders of Time’

El segundo álbum del trio alemán, contiene siete canciones instrumentales que se desarrollan en un paisaje sonoro en el que la psicodelia de bandas como Colour Haze, King Buffalo, Naxatras, Rotor o Elder, gravita sobre nuestras cabezas. ‘BEYOND BORDERS OF TIME’ nos ofrece canciones envueltas en un elixir mágico para embriagar al oyente a través de atmosferas inmersivas con las que, paradójicamente consiguen expandir la mente de este. Siempre atravesando ese umbral custodiado por una puerta mágica que nos traslada a un mundo asombroso y repleto de fascinantes sensaciones, este álbum es la consagración de una banda que había permanecido demasiado tiempo en silencio. Complejos y frescos a partes iguales, estos psiconautas muestran una gran madurez creativa respecto a su álbum debut. Han pasado cinco años de la publicación de ‘Mind Maze’, algo que se nota en la complejidad de unas canciones que llevan tiempo fraguándose, y que por fin ven la luz, para gozo de cualquier amante de los sonidos más ‘viajeros’. Las bandas instrumentales siempre cuentan con un hándicap para atrapar a una mayor audiencia, no todo el mundo entra en este tipo de álbumes, pero como digo siempre, lo mejor es abrir la mente y dejarte llevar, y este álbum y una magnífica oportunidad para hacerlo. Siete canciones estelares nos esperan para invitar al oyente a un viaje rebosante de gratificantes experiencias sensoriales, porque PYRAMID, con sus instrumentos, son capaces de hacer esto posible, ¡transmitir!. Ellos nos llevan a un mundo etéreo en el que la belleza infinita está a nuestra disposición. Las palabras sobran, teniendo por delante mas de media hora de la mejor psicodelia que puedes encontrar, porque PYRAMID, pasan las fronteras del tiempo, para relajar nuestros sentidos con sus increíbles y hermosas canciones. ‘BEYOND BORDERS OF TIME’ es un álbum mágico, un álbum que te atrapa, y que tienes disponible vía Subsound Records. .

La lenta y cadente introducción de ‘The Medicine Man’ nos pone de inmediato en este viaje sensorial. Lentamente la línea de bajo va taladrando nuestras neuronas con su hipnótico ritmo. En una encrucijada en la que se unen Colour Haze, King Buffalo y Naxatras, el corte avanza entre borbotones de psicotrópicos con una estructura que se repite y evoluciona lentamente mutando su aspecto. Un par de minutos después la banda nos ha atrapado en su particular mundo lisérgico. Como si hubiéramos atravesado un umbral sensorial la pista reposa en apacibles melodías rebosantes de hermosas fragancias. Una ondulante travesía que traspasa tortuosos entornos en los que todo se vuelve mas agreste. Aquí es donde afloran los genes Stoner de estos chicos. Sin duda una magnífica carta de presentación que marca el devenir de lo que nos encontraremos en las siguientes canciones.

Sin desviarse del camino, pero tomando un atajo, ‘Sunbeam’ mantiene el tipo con un ritmo pegadizo y una guitarra que revolotea en solos constantes ofreciendo su mejor versión. Tonos exóticos y un cierto carácter progresivo colorean una pista alegre y colorista que transmite optimismo. De nuevo el corte frena para atravesar ese umbral a lo mágico. Un Jardín del Edén se muestra ante el oyente con magnético y suaves acordes llenos de magnetismo. Demostrando que PYRAMID le gusta sorprender al oyente, en cada una de sus jams ofrecen giros inesperados que hacen que lo comenzó con un propósito, se ve alterado constantemente. Así, en la parte final, la pesadez hace acto de presencia en manos de unos rugosos y plomizos riffs Stoner de inclinación doom.

‘Fainting’ nace de un inquietante entorno en el que el misterio se palpa. Sigiloso en su avance, el corte crea una atmósfera turbadora que lentamente nos introduce en una sima oscura y tenebrosa. Pasados esos dos primeros minutos que el trio se toma para hacer arrancar sus canciones, la densa neblina se cierne sobre nosotros con amenazadores pasajes psycho-doom de tonos casi ocultistas. El relato muta con una poderoso y crujiente línea de bajo que arrastra la pista a un curioso entorno en el que la psicodélica exótica hace acto de presencia. Un escenario en el que el bajo taladra nuestras neuronas con su aturdidor sonido, mientras la guitarra explora vías mas lisérgicas.

Desde un espacio sideral ‘Petrichor’ pone la nota futurista con sus hipnóticos ritmos cósmicos. En esta ocasión PYRAMID se asoman a las laderas de la kosmik musike incorporando unos sintetizadores que marcan el carácter espacial de una pista de escasos dos minutos.

Ese interludio parece marcar un giro en el devenir del álbum tal y como muestra ‘Solar flare’. Un corte acolchado sobre un tono futurista en el que la guitarra y los sintetizadores parecen entablar una particular contienda por llevar el peso del corte. Sin salirse de los entornos psicodélicos, la pista tiene elementos espaciales de inclinación progresiva que se manifiestan con sutileza. Una vez mas hacen falta dos minutos para situarnos en un apacible espacio de gran hermosura. Una canción amable con buenos solos de guitarra y suficiente cuerpo, como para cautivarnos con sus bellos momentos sonoros. Cercanos al sonido del último trabajo de Naxatras, PYRAMID, amplía sus horizontes compositivos en busca de nuevos alicientes para enriquecer su sonido. 

‘Krypta’ opta por la vía directa con gruesos pero cautivadores riffs llenos de magnetismo. Guiado por unos fuertes tambores, el corte golpea con fuerza por la senda rocosa de una banda que nació poniendo su mirada en el Stoner y en la psicodelia pesada. Recordándome a Rotor en esta ocasión, la pista a pesar de ser cruda y pesada también contiene elementos psicotrópicos envueltos en sus crujientes y aterradores riffs.  

Sin darnos cuenta, llegamos al corte de cierre. ‘Prototype’ pone el epílogo a este maravilloso álbum con magnéticos acordes empapados en dietilamida. Narcótico, onírico, y sumamente lisérgico, el corte contiene maravillosos paisajes sonoros de una embriagadora psicodelia aromática. Sus hermosas y balsámicas melodías parecen contonearse sensualmente en una bella ceremonia ritual. Un fastuoso corte multicolor desarrollado en una balsámica atmósfera con un poder magnético sobre el oyente. Una forma fascinante de cerrar un álbum que dará que hablar en la escena heavy-psych.

Pyramid

Subsound Records

Reseña: GREENGOAT.- ‘A.I.’

El dúo madrileño GREENGOAT presenta su álbum ‘I.A.’, demostrando que son una banda con carácter, una banda capaz de tocar cosas diferentes, y de hacerlo con su propia personalidad. Haciendo buen uso de las progresiones de sus ritmos, la distorsión y el fuzz, crean unas atmósferas humeantes y misteriosas, en un entorno de oscuridad. Su stoner denso, y algunos momentos progresivos, se nutren con brillantes armonías y ritmos fuertes, además de unos cuidados arreglos melódicos. Esto hace que se muestren como una banda diferente y única. A través de secuencias inmersivas y paisajes oníricos, el dúo no deja de renunciar a los elementos de metal y sobre todo al doom, como argumento principal de su propuesta sonora. Tratando de transmitir al oyente su fuerza en vivo, estas canciones contienen secuencias que trasladarán a sus directo para conseguir una experiencia de autenticidad. La complicidad de la pareja hace que sus canciones fluyan con naturalidad a pesar la multitud de ramificaciones que cada una de estas contienen. Inspirándose principalmente en la ciencia y la tecnología, así como en la relación entre los humanos y estos elementos, GREENGOAT construyen un relato cohesionado que queda reflejado desde lo más profundo desde la primera canción de ‘I.A.’. El álbum cuenta una historia donde la IA toma conciencia con «The Seed», se encuentra con su creador en «AI», el creador reclama su control en «Human», pasa por el dilema de «Awake» hasta el desenlace de «Naraka I‘, una canción sobre la bestia interior y su poder.

GREENGOAT son Iván Flores (voz y guitarras) y Ruth Moya (batería). ‘A.I.’ está disponible vía Argonauta Records.

Una introducción ambiental bajo una oscura atmósfera psicodélica acompañada de una inquietante locución nos pone en el camino con ‘Void’.

La situación continúa en ‘The Seed’. Un corte de psycho-doom con riffs gruesos y tambores atronadores que se ejecuta a cámara lenta, como requiere el género. Su turbio y amenazador sonido, recorre lúgubres escenarios lisérgicos incorporando chamánicos pasajes vocales que acaban tornándose más virulentos sin perder la vocación psicotrópica presente en el corte. 

Con un sonido más desértico ‘AI’ nos empapa de fuzz intoxicante y un cadente ritmo que va evolucionado a un espacio Stoner-doom de manual. Aun así, GREENGOAT vuelve a impregnar la canción de elementos psicodélicos haciendo que esta, se muestre más atractiva y versátil.

El tosco sonido de ‘Human’ parece ser el reflejo de una curiosa excursión por la senda del metal y la distorsión, sobre una armonía nítidamente Stoner y bastantes influencias heavy-rock.  

‘Awake’ cruje como un edificio que resquebraja antes de colapsar. Platillos y riffs duros y llenos aristas se cruzan con una guitarra que pone el tono lisérgico. Voces casi chamánicas de vocación grunge, colorean una pista turbia con una fantástica melodía vocal haciendo que el corte brille con intensidad. Posiblemente esto sea un elemento diferenciador de otras bandas y sobre todo dúos, de características similares.

Dividida en dos partes ‘Naraka I’ entre como un elefante en una cacharrería con sus monolíticos riffs doom. Una pista que se desarrolla en un territorio de ortodoxia pesada y en la que los madrileños ponen una nota ocultista. Esto crea una pista borrosa y grandilocuente que hará las delicias de los fans acérrimos del género.

Complementando el corte anterior, ‘Naraka II’ exprime la fórmula con la que estos chicos crean sus canciones. Retumbando en alguna oscura caverna, los ecos del proto-doom afloran entre los golpes virulentos de una pista con un ritmo trepidante y una armonía que oscila constantemente.

‘Burn The End’ completa este prometedor álbum con un estilo similar al resto de canciones, siendo enriquecida con algunas melodías heavy-rock de manual. El fuzz no falta a su cita en otra canción fornida pero también psicodélica sobre la base doommy que tanto le gusta al dúo. 

Argonauta Records

Greengoat

Reseña: HEBI KATANA.- ‘III’

Los Guerreros de élite del proto-doom japonés publicaban el pasado mes de diciembre su álbum ‘III’, y en el día de hoy hacemos justicia a uno de esos álbumes asesinos que te va a volar la cabeza. Porque los japoneses no hacen prisioneros y van directos al grano con su proto-doom vintage de fuerte inspiración 70’s. Retomando el sonido crudo, enérgico y pesado de aquellos pioneros, incorporan brillantes melodías vocales rebosantes de gancho para atrapar al oyente en una bacanal sónica impresionante. Stoner, proto-doom, heavy-rock, psicodelia pesada, blues…. Son muchos los argumentos del trio para conquistar a una audiencia que se convertirá en hordas de fieles seguidores como trabajos como este. Estamos ante un álbum pegadizo, de fácil escucha y con el que HEBI KATANA te va a conquistar. Creando un caos controlado, el speed rock se enriquece con pasajes oscuros y plomizos en pura vena Sabbath, pero también con ecos de Blue Cheer, The Skull, The Obssesed, o de sus compatriotas Church of Misery. Instalados en esas pesadas vibraciones vintage, las canciones de ‘III’ son un reconstituyente para salir de la depresión y elevar el ánimo para unirte a una fiesta desenfrenada de rock despiadado y primitivo. Un paso adelante de una banda que da un puñetazo en la mesa con una energía desbordante y salvaje, que derretirá los amplificadores. Chulesco por momentos, el álbum cuenta con melodías que no suelen ser habituales en este tipo de propuestas, lo que hace que este tercer capítulo se postule, presentando su candidatura para convertirse en un álbum de culto. Las bandas japonesas no suelen defraudar, y HEBI KATANA, los autoproclamados ‘Samurais del doom’ son el claro ejemplo de ello. ¿Estas preparado para una horda de riffs? Ha llegado el momento de la batalla y de poner a punto vuestros ‘tsurugis’.

HEBI KATANA son: Nobu (Guitarras y voces), Laven (bajo y voces) y Goblin (batería y teclados)
‘III’ fue grabado y mezclado por Ryuhi Inari en Void)))Lab, masterizado por Soichiro Nakamura en PEACE MUSIC, correspondiendo el arte de la portada a Doomolith. ‘III’ está disponible vía Unforgiven Blood Records

El álbum abre con los crujientes y crudos riffs de ‘Hallelujah Anyway’ Sin hacer prisioneros los japones se zambullen en el proto-metal de los 70’s con un acierto digno de mención. Tomando el testigo de los grandes del género estos chicos saben cómo incorporar cautivadoras melodías a su andanada de riffs pesados.

La embestida continúa con la diabólica ‘The Debtor’. Un corte cegador y pesado con ensoñadoras melodías más propias de una banda de finales de los 70’s. El legado de BUDGIE parece salir a la luz en una canción vibrante y bien construida de auténtico rock primitivo. Su flujo constante es alterado con pasajes melódicos y estribillos pegadizos, toda una garantía de éxito.

Con un nombre como ‘Depressed Blues’ y una banda como los japoneses podríamos intuir su contenido. Heavy-blues, pero sobre todo proto-doom oscuro y denso, en una combinación acertada que evoca sin rubor el legado de Sabbath con riffs lentos y oscuros y una energía desbordante.

‘No Sorrow’ sube la apuesta con un frenético torrente de riffs ortodoxo que conectan con el oyente. Una actitud vacilona y un espíritu punk nos sumen en un corte desenfrenado y que te invita al baile.  

El blues empapado en psicotrópicos es el argumento musical de ‘Pennsylvania Blood’ La hilarante línea de bajo ejecuta sus acordes con parsimonia mientras la guitarra exhuma acidez en cada solo para desatar la locura. Una canción ideal para ejecutar pogos desenfrenados.

‘The Hole’ mantiene los cánones del rock pesado de los 70’s dotándolo de buenas dosis de fuzz intoxicante. Estos chicos saben cómo dotar del groovy preciso para que sus canciones calen en el oyente sin fisuras. Nuevamente los ecos del pasado salen a la luz con una apuesta brillante en la que la melodía juega un papel primordial. Sin ella, no sería lo mismo ya que unos riffs vibrantes ejecutados a toda velocidad van transformándose en un monumento al doom y a la psicodelia pesada. Jugando con los tiempos y la intensidad, el corte arranca desenfrenado para súbitamente pararse y explorar pasajes psicodélicos de alto nivel. Su esencia proto-doom es amortiguada con pasajes chamánicos por un cantante, que, si bien no es el mejor del mundo, tiene la suficiente personalidad como para resultar efectivo.  Fuzz y un ritmo trepidante completan una fórmula efectiva, una fórmula con un resultado brillante en la que el rock ocultista es tocado con personalidad.

En ‘Darkest Priest’ los crudos riffs se adornan con ritmo colorista y un tono macarra muy propio del siglo pasado. Con guiños alternativos completan un corte poderoso y vacilón que activará tu sistema neuronal sin remisión.

El cierre nos llega con ‘Lost’, una canción a priori más pausada en la que HEBI HATANA baja las revoluciones para impregnarnos de psicodelia pesada en un ejercicio compositivo en el quelas cautivadoras melodías nos atrapan en un gratificante espacio sonoro. El lado más suave de los japoneses se plasma en una canción con momentos de belleza y una persistente neblina lisérgica. Así demuestran su versatilidad no encasillándose en tópicos de un género que para ellos tiene muchas ramificaciones, y todas muy sugerentes.  

Hebi Katana