Reseña: PSYCHLONA.- ‘Warped vision’

Con dos nuevos miembros en la banda, PSYCHLONA ha agregado una nueva dinámica a sus canciones sin perder su esencia y sonido característico. Ese veneno tan apetecible que sale de la mezcla de KYUSS y FU MANCHÚ, con dosis generosas de psicodelia británica de finales de los 60’s con el legado de PINK FLOYD y HAWKWIND como principal ingrediente, los británicos consiguen un álbum ideal para paladares gourmet. Porque esta sugerente fusión de estilos explotará en tus papilas gustativas haciendo que salives esperando la próxima canción. ‘WARPED VISION’, el cuarto álbum de los fuzzers británicos es un ejercicio ejemplar de veteranos experimentados que crean esta pequeña obra maestra. Las bases del álbum están establecidas por una pesadez centrada en los riffs y los estallidos combinados con una multitud de vibraciones relajadas. Lo que hace que el álbum rompa barreras y se aleje de estereotipos consiguiendo que cada estribillo llegue al corazón del oyente en ese a veces difícil equilibrio entre los riffs más rugosos y sus melodías almibaradas. Ocho con canciones con doble fondo en las que el fuzz cede parte de su protagonismo a una psicodelia pausada y aromatizada, en transiciones perfectamente diseñadas, en lo que es claramente el álbum más completo y emocionante de los rockeros psicodélicos del desierto hasta el momento. Con «WARPED VISION’, PSYCHLONA muestra una evolución sin renunciar a su esencia y con su nuevo álbum ha dado en el clavo y generosamente ofrece rondas para todos, ya que tanto los stoners mas ortodoxos como los que amamos la psicodelia, aquí tenemos nuestro trozo del pastel. ¡Salud y buen provecho!

«WARPED VISION’ fue grabado y mezclado por Andy Hawkins en The Nave Studios, Leeds (Reino Unido), masterizado por James Grover en Home Studio, Londres (Reino Unido) Correspondiendo el arte a Kyrre Bjurling y el diseño a Scott Frankling. El álbum está disponible a través de Magnetic Eye Records.

PSYCHLONA son: Phil Hey (guitarra, voz), Martin Wiseman (guitarra principal, coros), Ian ‘Izak’ Buxton (bajo) y Scott Frankling (batería).

Armando la canción desde la base rítmica ‘Jasmine’ muestra el poderoso sonido de los británicos a golpe de boogie rock stonerizado. Su crudo sonido y la pesadez de sus riffs, unidos a su habitual estela de fuzz difuso, logran construir una canción pesada y densa manteniendo su estilo intacto. Desde una armonía sencilla, la pista se eleva con riffs grandiosos en una constante montaña rusa impulsada por la distorsión.

En un tono más calmado ‘Let’s Go’ nos lleva a través de paisajes sonoros psicodélicos a un entorno sensorial propicio para expandir y mostrar toda su contundencia. Esa dualidad entre la psicodelia narcótica y la rugosidad de sus crujientes riffs es una fórmula que les viene funcionando a los británicos desde hace años, Una apuesta segura que es adornada con hechizantes melodías vocales, siempre en un entorno turbio y borroso. 

En ‘Smoke’ encontramos un giro en su propuesta sonora. Deleitándose en suaves armonías la banda ofrece su faceta más colorista y floral. Mirando a la psicodelia de finales de los 60’s, la pista se desarrolla en una atmósfera vintage empapada en psicodelia aromatizada. Los británicos se inclinan por almibaradas y cautivadoras melodías vocales para llevarnos a un espacio multicolor con su canción más suave y lisérgica. Un corte en el ue se pueden apreciar las reminiscencias de los primeros Pink Floyd y en la que los riffs pesados también tienen su espacio, aunque sea sin tanto protagonismo.

Con el fuzz como principal argumento ‘Cut Loose’ se muestra perezosa en su transitar por esos espacios arenosos y turbios en los que tan bien se mueven PSYCHLONA. Su hipnótico bajo ese tono borroso y sus crujientes riffs van dándose el relevo en el protagonismo de una pista de stoner psicodélico sin paliativos.

‘Topanga’ no reniega del espíritu de la banda para erigirse como una de las pistas más crudas y rugosas del álbum. Sus crujientes riffs y esa voz que trata de hacerse hueco entre su estela de fuzz parecen mirar al pasado de bandas como Sabbath con ese aura oscuro y tenebroso. Pero en una banda que sabe jugar con la melodía eso no es un problema para que el resultado final sea sorprendente y apetecible a partes iguales. Una pista que acaba por derretir tus neuronas a base de riffs repetitivos y aturdidores.

Ya desde su apertura ‘Kaleidoscope’ toma aspecto de un corte épico. El torrente de fuzz narcótico cohabita con esas atmósferas nebulosas que tan bien saben crear estos chicos. Desde el punto de partida la canción desciende en su parte central a un entorno mucho más psicodélico y espacial. Un balanceo constante que acaba por despegar para acabar por sus fueros.

Decantándose por su lado más psicodélico ‘Split’ borbotea lentamente en un ambiente lisérgico en el que todo sucede con calma. Nuevamente los británicos miran de reojo al legado floydiano para componer una hermosa canción que nos susurra con sus tonos balsámicos y aterciopelados. Un claro ejemplo de que PSYCHLONA no se encasilla en sus canciones Stoner y son capaces de crear maravillas como esta.

‘Magic Carpet’ pone el broche de oro a un sobresaliente trabajo con acordes de blues y jazz en otra canción pausada y rebosante de magia. Con un sonido claro cada nota brilla por si misma en la parte inicial. Pero ya sabemos que la cabra tira al monte y los británicos tardan solo un minuto en liberar sus rugosos riffs. Una pincelada de autoridad que no rompe el tono hechizante y cautivador de la pista. Un placido paseo por valle lleno de hermosas fragancias que solo se ve alterado por puntuales picos de intensidad. En su parte final la pista se desboca en una estampida de Stoner arenoso cumpliendo todos los cánones del género. Impactante y bella a partes iguales.  

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Psychlona

Magnetic Eye Records

Reseña: SCORCHED OAK.- ‘Perception’

Los Stoner alemanes publicaban hace unos días su nuevo álbum ‘PERCEPTION’. El segundo álbum de una banda que parece alejarse del blues que ofrecieron en sus entregas anteriores, para emprender un peregrinar a territorios más ásperos y pesados. Con un sonido contundente el Stoner-doom toman las riendas de unas canciones que no reniegan de la psicodelia, pero que sucumben a la pesadez. Poniendo el contrapunto en las voces, y alternado la gravedad casi gutural con la dulzura más cautivadora de su bajista y cantante Linda Klockmann, los riffs poderosos toman se adueñan de la música de SCORCHED OAK. Una curiosa evolución que parece andar el camino al revés que muchas bandas, haciendo que su sonido se muestre más contundente y poderoso. Pero no todo es diferente aquí, porque los momentos chamánicos mantienen su cota de protagonismo. Su crudo sonido se inclina hacía el doom, el metal e incluso el sludge, pero la banda mantiene su esencia psico-desértica. SCORCHED OAK suenan ahora mas contundentes pero la magia sigue existiendo gracias la sensual voz de tonos ocultistas de su vocalista, sirviendo de amortiguador a la contundencia de sus ásperos y pesados riffs. En cualquier caso, aún con el cambio de registro evidente, SCORCHED OAK, siguen apostando por ortodoxia en un álbum poderoso que te arrollará con todo su fuerza.

Los exóticos acordes de la introducción de ‘Delusion’ son como un mágico espejismo ante de enfrentarnos a la realidad. Su tono inquietante nos guía a través de la psicodelia pesada de los alemanes a un espacio tormentoso en el que la alternancia de una voz terrorífica contrasta con la dulzura hechizante de las melodías de su cantante. Una pista chamánica en la encontramos momentos de tensa calma en contraposición con embestidas de Stoner-metal virulento.  

‘Mirrors’ nos arrolla con sus riffs Stoner-doom envueltos en nebulosas cannabicas. Un sonido de manual amortiguado con una voz melódica pero agresiva a partes iguales. El lirismo ocultista en desfiladeros Stoner. Alternando pasajes psicodélicos acolchados con tortuosos momentos de doom de manual, la cegadora canción se encabrita hasta dejarnos exhaustos.

Tirando nuevamente de manual ‘Relief’ cruje acompañado de una terrorífica e inquietante voz, en una pista pegajosa y grasienta a la vez que plomiza.

‘Echoes’ contiene brillantes momentos heavy-rock envueltos en fuzz y golpes de Stoner ortodoxo. Otra pista en la que la tensión se palpa y que toma elementos del hard & heavy rock del siglo pasado. Una canción que pondrá a prueba tus cervicales bajo la densa neblina lisérgica en la que se envuelve.

Las hostilidades doom con inclinación sludge hacen acto de presencia en ‘Reflection’. Con una armonía pegadiza la pista ofrece el lado más terrorífico y oscuro de la banda. Lento, plomizo y turbio, pero con el suficiente gancho como par atraparte entre sus fauces.

Tras la tempestad y las tinieblas lleva la hora del ‘viaje’ con ‘Oracle’. Una canción de ocho minutos a caballo entre la psicodelia pesada y el Stoner doom. Cantos ceremoniales ponen la nota ocultista entre riffs monumentales y ritmos atronadores. En un misterioso y magnético entorno bajan a los infiernos atravesando humeantes cavernas antes de salir a la luz con un carácter más alternativo y contagioso. Un collage sonoro que no renuncia a nada ofreciendo mil caras en un peregrinar por arenosos territorios.

Como bonus track ‘Wizard’ es otra canción de crudo Stoner con un carácter divertido y vacilón a la vez que rudo y malhumorado. Pasando por momentos psicodélicos y con cantos devocionales en segundo plano, el contundente ritmo se adorna con exóticos momentos empapados de fuzz. Un coqueteo con el metal alternativo acompañado de cantos de sirena aportando la magia. Una pista extraña que acaba por funcionar a la perfección.

Scorched Oak 

Reseña: SCHUBMODUL ‘LOST IN KELP FOREST’

El trio alemán SCHUBMODUL nos presenta un tapiz sonoro multicolor en el que los elementos del desierto conviven en armonía con encantadores espacios psicodélicos de alto nivel en su segundo álbum ‘LOST IN KELP FOREST’. Un trabajo conceptual que a diferencia de su debut, no tiene lugar en la inmensidad del espacio, sino en un mundo submarino.  Las seis canciones, principalmente instrumentales, van acompañadas de voces de narradores, que revelan una historia de ficción coherente sobre una densa alfombra atmosférica de sonido. Sacando provecho de diferentes estilos musicales como la psicodelia pesada, el desert-rock o el post-rock, el trio consigue sumergir al oyente en atmósferas magnéticas de las que emergen riffs colosales sobre sus cautivadoras melodías psico-progresivas. Un sonido épico y monumental que se suaviza con hermosos paisajes sonoros llenos de encanto. En una línea cercana a bandas como COLOUR HAZE, ELDER o KING BUFFALO, SCHUBMODUL arropan sus armonías con la esencia del desierto. Esto se traduce en canciones rocosas no exentas de delicadeza y ese tono cautivador con el que enamorar a cualquier fan de psicodelia más gaseosa. Buenas guitarras y una base rítmica como el caparazón de una tortuga se ven acompañadas por unos sintetizadores ocasionales que siempre consiguen sorprender al oyente. Esto hace que las ondulantes canciones se digieran con facilidad dejándonos con ganas de descubrir cual será el nuevo capítulo de este relato sonoro conceptual. La banda sabe como llamar la atención del oyente con momentos épico que siempre culminan en un cenit sónico irresistible. Estamos ante un sorprendente y majestuosos trabajo de una banda que llamará la atención de numerosos seguidores de la escena psicodélica desértica.

La idea de utilizar una palabra hablada encima de la música se inspiró en los álbumes ‘Eyes Like The Sky’ y ‘Murderer Of The Universe’ de King Gizzard & Lizard Wizard.  ‘LOST IN KELP FOREST’ se grabó en agosto de 2023 en el legendario Tonmeisterei en Oldenburg, Alemania.  El álbum completo fue grabado en sólo seis largos días.  La banda estuvo alojada en el estudio durante todo el proceso de grabación, lo que creó una atmósfera única durante el mismo.  Las primeras pistas (Emerald Maze y Silent Echoes) se escribieron poco después del lanzamiento del primer álbum en la primavera de 2022 y establecieron el ambiente básico del álbum.  Las piezas restantes se completaron en el verano de 2023. ‘LOST IN KELP FOREST’ está disponible vía Tonzonen Records

‘Voyage’ nos introduce en este maravilloso relato de psicodelia con elementos stoner de la mejor forma posible. La canción se muestra cautivadora. Sus riffs desérticos son insertados con esmero entre los evocadores paisajes psicodélicos que dominan el álbum. Su fuerte ritmo y la rugosidad de sus riffs, contrastan con unas cuidadas melodías que nos sitúan en un espacio reflexivo sumamente atrayente. Un flujo constante en un entorno melancólico adornado con locuciones impulsa el corte a un mundo sensorial que aúna la psicodelia pesada y el rock del desierto. Pero la cosa no queda ahí, y la banda adorna sus pasajes con elemento que dotan de exotismo a la canción, en esta ocasión completamente instrumental.
 

Enlazado desde el corte anterior, ‘Emerald maze’ acolcha su sonido provocando una relajante sensación en el oyente. El pulsante bajo y las subidas de intensidad, me evocan un sonido cercano a sus compatriotas ROTOR, algo muy de agradecer. Con constantes giros en el relato consiguen que la canción fluya vigorosa entre mágicos pasajes instrumentales perfectamente diseñados para cautivar al oyente creando una burbuja hipnótica de la que es difícil escapar. A lo largo de sus diez minutos la pista oscila recreándose en momentos de gran belleza sonora y una sensación de relajación melancólica que se abre a la luz a través de una guitarra que se inclina a laderas más propias del post-rock, pero sin llegar a atravesar esa frontera del género.  
 
En un ambiente más relajado y naciendo de acordes acústicos ‘Renegade one’ borbotea de un manantial psico-progresivo para ir elevándose sin prisas a un entorno heavy-psych. Su tono calmado sirve de bálsamo para el oyente en un particular Jardín del Edén. Con leves retazos stoner, la pista se muestra esplendorosa a pesar de su sencilla estructura gracias a los múltiples ornamentos que la banda incorpora.  Acercándose a las últimas creaciones de KING BUFFALO, el corte se torna más complejo sin perder su verdadera esencia. Alguna pincelada post-rock ayuda al enriquecimiento musical de la pieza.
 
‘Silent echoes’ resulta un título lo suficiente elocuente como para intuir su contenido. Susurrante y acolchado, el corte no tarda en eclosionar a un espacio más turbulento con acertados desarrollos instrumentales que miran al desierto una vez más.  Otra pista equilibrada que conjuga el magnetismo psicodélico con los argumentos stoner de los alemanes. El resultado es otra canción monumental adornada con esas locuciones que encontramos en parte de las canciones del álbum.

Rugoso en su aspecto, pero completamente magnético ‘Ascension’ juega con elementos metálicos sobre una base de psicodelia ampulosa y grandilocuente. Majestuoso e hipnótico, el corte golpea con un ritmo que te atrapa en sus fauces. Un espacio con bellos pasajes instrumentales que refleja a la perfección el espíritu compositivo del trio. Todo un collage de estilos que aglutina momentos stoner-doom, post-rock, kraut, y por supuesto, la fantástica psicodelia del nuevo milenio.

Sin darnos casi cuenta, llegamos al final del álbum con ‘Revelations’. La locución radiofónica inicial de tonos vintage, deja paso a una pista inquietante que se sumerge en las profundidades de la psicodelia pesada y el stoner más atmosférico. Recuperando el legado de bandas como COLOUR HAZE,  SCHUBMOBUL destapan el tarro de las esencias en una canción con todos los ingredientes que un buen amante de la psicodelia pesada y los sonidos desierto pudiera esperar. Riffs crujientes, melodías de ensueño y un ritmo implacable, impulsan la pista a un espacio arenoso ideal para la expansión mental. Un sinfín de sensaciones que son transmitidas con un gran acierto por el trio y que ponen el epílogo a un álbum sorprendente y fantástico a partes iguales.

Schubmodul

Tonzonen

Reseña: DEADPEACH.- ‘The cosmic haze and the human race’

DEADPEACH regresan casi una década después de la publicación de su último álbum ‘AURUM’, con su cuarto álbum ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, reflejando la evolución de su sonido y su brillante capacidad compositiva a lo largo de este periodo de silencio. Ciertamente me había olvidado como se las gasta el trio en esta fascinante combinación de géneros hábilmente mezclados, pero cuando recibí este álbum, mi mente recobró la memoria. Sus intrincadas melodías y el carácter psicotrópico de sus canciones, son adornadas con la contundencia de poderosos riffs empapados de fuzz narcótico, haciendo que sus canciones se conviertan en irresistibles. Así logran crear una bruma cósmica con la que atrapar al oyente en un viaje expansivo en el que las vibraciones heavy-psych copan el protagonismo. Pero si algo caracteriza al trio, es su habilidad para entrelazar sus melodías dotándolas de los elementos que esperarías de una banda Stoner. Cautivadores en su propuesta, DEADPEACH saben como conquistar al oyente, bien sea con su narcótica psicodelia, con sus riffs empapados en fuzz, o con crudas armonías mas propias de los pioneros de los 70’s. Si a estos elementos unimos la capacidad para construir estribillos que te atrapan en unos riffs que ponen a prueba tus cervicales, la fiesta está servida. Cada canción contribuye al tema general del álbum, creando una experiencia cohesiva e inmersiva para los fanáticos del género con canciones cuyas letras invitan a la reflexión. Estas embriagadoras pistas son fruto de unos músicos veteranos que ya en los 90’s mostraban al mundo su talento, y que ahora se reafirman con un álbum impactante en el que no faltan unas gotas de blues para darle carácter a sus narcóticas canciones. Chamánicos, crudos y con la capacidad para sorprenderte, el trio italiano no podía regresar de mejor forma. Su cantante y guitarrista Giovanni Giovannini nos da las claves:  «Nuestro objetivo es trascender los límites del tradicional ‘álbum de un solo riff’ y sumergir al oyente en una amplia gama de emociones musicales. Queríamos que el álbum te llevara a través de sonidos y atmósferas únicas, y crear meticulosamente cada pista para proporcionar una experiencia atractiva. y una experiencia estimulante”.

Iza la vela mayor y configura los controles para el corazón del sol; ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, te servirá como banda sonora, salvador y luz guía en 2024.

No se podía abrir un álbum de mejor manera que los italianos lo hacen con ‘Madras’. Hipnóticos pasajes heavy-psych nos van introduciendo en un humeante entorno arenoso. La rica línea de bajo y el magnetismo de los acordes líquidos de la guitarra van minando la consciencia del oyente para trasladarle a un mundo desértico custodiado por una hechizante atmosfera psicodélica. A mitad de la canción todo se violenta en una combinación de Stoner rock y crudo rock 70’s con estribillos pegadizos. Una pista turbia, pero rebosante de frescura a pesar de su aroma añejo.

Subiendo la dosis de dinamismo, ‘Motor Peach’ se sustenta en altas dosis de fuzz intoxicante y estribillo con carácter contagioso y un espíritu punk. Una pista sencilla a la par que borrosa, a la que DEADPEACH empaña con elementos diferenciadores que rompen el ritmo una y otra vez, algo que le dota de carácter al corte. Una pista con unos arreglos intricados pero efectivos.

Por la vía directa y sacando toda la fuerza de la banda ‘Man on the Hill (The Fisherman and the Farmer)’ avanza cadenciosa por un espacio arenoso y borroso con golpes de blues y un tono vintage. Las melodías vocales aportan todo el gancho a una pista oscilante. Es una canción sobre el deseo humano de alcanzar lo que actualmente está fuera de su alcance, y a menudo lo desea de inmediato cuando el esfuerzo de hoy es la cosecha del mañana. A veces, basta con permanecer en silencio, escuchar los huesos de los árboles y captar las profundas enseñanzas de la vida.


Prescindiendo de las voces, ‘Ouroboros’ transita por espacio psicodélico con una suave armonía repetitiva que bebe de la fuente del kraut-rock. La canción pone la calma bajo una colorista atmósfera hipnótica.  

Monday’ es otra canción que gravita en una órbita lisérgica y chamánica. En una atmósfera empapada de psicotrópicos. Con unos coros rituales y un ritmo suave, la pista avanza sumiendo al oyente en un trance sonoro sumamente apetecible. Heavy-psych en estado puro en una pista con pinceladas desérticas en sus surcos en un aparente viaje de peyote a través de las dunas. La parte final nos ofrece un sonido más pesado con una crudeza más propia de los 70’s y unos ganchos de guitarra de los que es difícil escapar. Prepárate para el headbanging final.

‘Rust’ es una invitación al ‘pogo’ con sus riffs desérticos al uso y una estructura que se contonea para llevarnos en volandas a una fiesta desenfrenada de Stoner ,hard rock fresco y divertido bajo un espíritu punk.

Poniendo el cierre al álbum ‘Loop (Set the Control to Mother Earth)’ emerge lentamente de un bosque lisérgico en una nebulosa atmósfera en la que todo se muestra borroso. Un paseo por campos rebosantes de hongos mágicos que esparcen su dietilamida impulsándonos a un rugoso espacio sonoro en el que el desert-rock pide su protagonismo. Si bien la pista mantiene el tono heavy-psych sus gruesos y repetitivos riffs ponen momentáneamente la pesadez a unos surcos en los que los sonidos expansivos nos sumen en un auténtico trance sonoro con influencias floydianas que construyen una suite psicodélica.  

Deadpeach

Reseña: KOSMODROM.- ‘Welcome to the reality’

La premura en la publicación de la lista con los mejores álbumes de 2023 hizo que esta maravilla de álbum no entrara en la lista de mejores álbumes de DenpaFuzz. Ahora, hacemos justicia con un álbum mágico y sobresaliente de la psicodelia pesada que mas nos gusta. Porque ‘WELCOME TO REALITY’ merece estar en un lugar destacado dentro de las publicaciones del pasado año 2023. Los alemanes KOSMODROM se lo toman con calma a la hora de publicar nuevos trabajos, pero ahora, casi cinco años después de su última entrega, nos compensan con un álbum soberbio, extraordinario y absolutamente cautivador. Partiendo de su esencia heavy-psych, KOSMODROM no reniega de rugosos riffs stoner así como de elementos siderales, para sacarnos del trance hipnótico que acompañan sus canciones. Los largos pasajes atmosféricos logran poner al oyente en un estado sensorial del que nunca querrá salir.  Sus increíbles vibraciones lisérgicas se desarrollan en un espacio narcótico a la vez que colorista, ideal para la relajación y para mirar hacia nuestro interior. Sus bellas melodías son impulsadas por dos guitarras brillantes que se erigen como una base solida en la que insertar crudos momentos Stoner que miran con melancolía al desierto. ‘WELCOME TO REALITY’ tiene la capacidad de absorber al oyente ofreciéndole un relato fluido, hermoso, narcótico, pero lleno de sorpresas. Sin duda estamos ante uno de los mejores álbumes heavy-psych del pasado año, un trabajo con el que KOSMODROM elevan más si cabe su reputación. Para aquellos que no conozcan a la banda, su sonido gravita en una órbita propia de bandas como COLOUR HAZE, SWAN VALLEY HEIGHTS O ROTOR, pero lo hace con su propio plan de ruta perfectamente diseñado para que cualquier de los sonidos psicodélicos se sienta gozoso por poder degustar esta seductora obra maestra. Esta nueva entrega de la banda alemana corrobora una vez más, que no se necesitan voces para transmitir sensaciones. Todo un reto para aquellos que reniegan de la psicodelia instrumental, pero desde aquí os invito a olvidarnos de ese prejuicio y disfrutar, el viaje merece la pena. Espero que a lo largo de este curso pueda vivir la experiencia de ver a la banda en directo, algo que se me resiste desde hace tiempo.

KOSMODROM son: Mattias Fischer (guitarra), Timo Schraml (guitarra), Felix Gärner (batería), Stefan Hechfischer (bajo). ‘WELCOME TO THE REALITY’ fue producido por KOSMODROM y Hermann Utz, habiendo sido grabado en Hill Studio, mezclado por Hermann Utz y masterizado por Christoph Beyerlein en Stem Masters.

‘Dazed In Space’ es una pequeña obra maestra de la psicodelia pesada contemporánea. Sus hechizantes ocho minutos hacen que ya el álbum merezca la pena. Desde los suaves y magnéticos acordes de su apertura, la canción va construyéndose lentamente para llevar al oyente a un mundo sensorial repleto de gratificantes sensaciones. Tonos espaciales, impresionantes pasajes heavy-psych y momentos arenosos en los que la banda sube la intensidad. Una pista repleta de argumentos para caer extasiado entre sus delicadas y hermosas melodías., así como a la fuerza de sus riffs.  La belleza por delante de la complejidad compositiva en un corte que te atrapa con facilidad. Seguramente esta es la canción que mas veces he escuchado en los últimos meses, y si le das al play comprenderás por qué.

Mantener el nivel con la canción de apertura de esas características es sumamente complicado, pero ‘Landstreicher’ sabe mantener el tono hipnótico gracias a la introducción marcada por la línea de bajo y por unos pasajes de guitarra endiabladamente hermosos y narcóticos a partes iguales. Uno de los principales alicientes de este trabajo es la conjunción de la pareja de guitarra superponiéndose una a otra para crear un espacio mágico. Entre vibraciones lisérgicas los alemanes saben incorporar elementos más coloristas para que no caigamos en la monotonía.  

Girando a un escenario sureño, el blues se une con sutileza a la fiesta en ‘Earth Blues’. El corte avanza parsimonioso en una conjunción electroacústica, impregnada de psicodelia y sonidos desérticos incorporados sin estridencias.

Los crujientes riffs de ‘Evil Knievel’ nos recuerdan la vocación arenosa de los alemanes. Aquí la fina línea que separa las vibraciones Stoner de la psicodelia pesada se recorre con solvencia entre ritmos que se tornan poderosos por momentos. Tras ese agreste tránsito, el corte, desciende a acolchados pasajes psicotrópicos adornados con golpes de fuzz narcótico.

En ‘Novembersong’ la calma se apodera de la escena con una sucesión de arpegios y delicados acordes rebosantes de una belleza serena. Una cálida y suave pista con un importante efecto balsámico sobre el oyente. Bella y tierna, la pista pone la pausa ofreciendo hermosos pasajes de guitarra arropados por una instrumentación protectora y amable.

A lo largo de sus diez minutos, ‘Quintfrequenz‘, la canción más larga del álbum nos ofrece un nuevo paseo por acolchados prados psicodélicos. Un nuevo ejemplo del buen hacer de estos chicos con las melodías. Con el legado de COLOUR HAZE muy presente, KOSMODROM presentan su candidatura al Olimpo heavy-psych del siglo XXI. Su familiar sonido hace que nos sintamos cómodos en un entorno amable y relajante. La buena producción engrandece la hermosura de sus cautivadoras melodías. Esto y la destreza para elevar el corte sin que nada resulte violento hace de la canción una de las mas destacadas de un álbum ya de por sí, maravilloso.

Envueltos en una neblina lisérgica los suaves acordes de ‘OM’ nos sumen en un gratificante trance sonoro en el que la psicodelia de KOSMODROM adquiere un tono meditativo (especialmente en su primera parte) que es alterado con riffs más dinámicos y pesados. La combinación de estos elementos se erige como fundamental para conseguir el equilibrio entre lo pesado y lo liviano, algo que estos chicos saben ejecutar de maravilla. Es resultado es la canción más rugosa de todo el álbum.

Kosmodrom