Reseña.- CULTO AL QONDOR.- “Electricidad”

a3926864263_10

Desde los Andes aterriza entre nosotros “ELECTRICIDAD”, el nuevo álbum de los peruanos CULTO AL QONDOR. El trío que cuenta entre sus filas con miembros de LA IRA DE DIOS / 3AM y SERPENTINA SATELITE, Tres largos temas del space-rock más ortodoxo con fuertes reminiscencias de la kosmiche musik alemana de mediados de los setenta  practicado por bandas como Ash Ra Temple, Can, Neu o Faust. Hipnotismos espacios en los que los drones nos machacan con sus robóticos ritmos sobre una base psicodélcia que nos traslada a insondables espacios más allá de las montañas. Una odisea de grandes dimensiones en la que la majestuosidad de sus desarrollos hacen que nos veamos inmersos en su relato.  Una conexión telepática que golpea nuestras neuronas a través de repetitivos ritmos kraut, o que nos adormece con pasajes lisérgicos en los que la percepción desaparece para flotar entre sus nebulosos psicotrópicas. “ELECTRICIDAD está disponible en formato vinilo vía Drone Rock Records.

Con unos escuetos nombre de los temas, “E1” son doce minutos de vibraciones kraut con un magnetismo que deja pase a una odisea espacial a base de drones que hacer levitar la maquinaria del trío. Internándonos lentamente en espacios siderales, un bajo incesante y repetitivo hace que nuestra razón se vea nublada  con esa repetición hipnótica en la que los efectos se suceden moldeando poco a poco el tema. Doce minutos en los que las guitarras nos anuncian la partida hacia universos desconocidos envueltas en efectos y distorsiones.  Si la influencia de los pioneros de la músicas kosmiche está presente, los peruanos toman también elementos Hawkwind para enriquecer su apuesta.

Partiendo de la una senda floydiana, “E2”, va evolucionando desde una calma magnética hacia nuevos espacios interestelares. Las guitarras aportando el cuerpo a una base rítmica que sigue manteniendo su vocación kraut. Un tema de psicodelia espacial de libro. Si tuvieras que definir a alguien en que consiste la psicodelia espacial, “E2” sería un ejemplo perfecto. Transformándose en un ambiente futurista, van poniendo rostro a un relato de ciencia ficción en el que el misterio está presente. Sobre una experimentación bastante lineal que pocas veces se sale de su camino, van describiendo el vacío y la grandiosidad infinita del universo a través de una tortuosa travesía. 

En “Catedral E3”, el tema de veinticinco minutos que cierra el álbum, bajo inquietantes atmósfera, la sala de máquinas de la nave nodriza es abandonada para experimentar en desconocidos entornos a través de drones que se repiten. Con una leve influencia floydiana la guitarra nos saca poco a poco del atolladero. El tema tiene perturbadores momentos en los que se atasca en repeticiones perfectamente medidas para crear ese clima aturdidor. susurrantes pasajes nos introducen en una espiral de efectos psicotrópicos, con una extraña instrumentación. Posiblemente la lentitud en la que se desarrolla hace que su duración pueda resultar excesiva, con momentos en los que no parece que nada suceda. El vacío descrito a través de la música. Los drones y su magnetismo casi robótico en esa estela psych a su paso hace que nos sintamos atrapados en campos magnéticos que consiguen crean un bello marco sonoro en su experimentación. La banda usa elementos sinfónicos para poner el broche final a un tema quizás demasiado largo.

https://www.facebook.com/cultoalqondor/