Reseña: GIN LADY.- ‘Before the Dawn of Time’

‘BEFORE THE DAWN OF TIME’, el nuevo álbum de los retro-rockers suecos GIN LADY llega para poner la belleza en nuestras vidas. Ofreciendo un sonido mas aterciopelado que en su álbumes anteriores, la banda nos presenta once canciones mágicas interpretadas con la delicadeza de una pluma cayendo al suelo. Esta música ensoñadora se zambulle en el legado del rock de los 70’s para brindar al oyente una banda sonora en la que sus delicadas melodías lograr seducirnos entre bucólicos escenarios sonoros. Desde cálidos momentos progresivos, gracias a la delicadeza de sus teclados, riffs profundos aflorando entre sus algodonosos ritmos ytodo aderezado con acogedoras voces y melodías, ‘BEFORE THE DAWN OF TIME’ alcanza altas cotas de elegancia sonora. Su música imaginativa, psicodélica y orgánica, retumba como un hechizo con el que conquistar plácidamente al oyente. GIN LADY sabe cómo usar sus bellas melodías para adornar unas canciones más sencillas y suaves que nunca. Psicodelia colorista nutrida de leves elementos folk, tonos progresivos y ciertas harmonías pop; piensa en MOODY BLUES o THE BEATLES, pero también en BOB DYLAN, TOM PETTY. Un soplo de aire fresco en el que los más hermosos sonidos vintage nos llevan por placenteros escenarios sonoros con la brisa campestre meciendo nuestra piel. Todo un viaje en el tiempo mientras trata temas pesados ​​como la destrucción ambiental, las fallas de comunicación y la incapacidad de la humanidad para encontrar un punto en común. Así, los suecos nos sugieren un vehículo de esperanza, que nos recuerda que el amor siempre encuentra un camino. GIN LADY, la banda originaria del norte de Suecia, ha ido labrándose poco a poco su propio espacio en la esfera del rock ofreciendo música conmovedora que entrelaza sus raíces de rock de los años 60 y 70 con melodías ajustadas, ritmos líquidos y cautivadoras armonías vocales a tres voces que demuestran la inconfundible química del cuarteto. A lo largo de una década de rock’n’roll y seis lanzamientos de estudio, la banda ha mostrado una progresión vertiginosa como compositores, lo que los ha convertido en los favoritos entre los conocedores del rock clásico en Europa y más allá a través de impresionantes actuaciones en vivo impulsadas por sus jams. 

Sobre el tema del álbum, la banda nos comenta: » Before The Dawn Of Time» es nuestra visión del mundo en el que vivimos hoy en día, tanto a mayor escala como a nivel individual. ¿Cuáles son las cosas importantes en la vida? ¿Qué podemos hacer como seres humanos para que sea un lugar mejor? Hay una oscuridad que se acerca o tal vez ya está aquí, como un velo, distorsiona la forma en que vemos las cosas. La letra habla de nuestra incapacidad para comunicarnos, la forma en que tratamos a nuestro entorno y la forma en que la naturaleza reacciona cuando la provocamos, los que necesitan pararse a las puertas y decir basta, el hecho de que el amor, la confianza en los demás y la esperanza es la única salida verdadera de este lío y que la distancia crece entre nuestras estrellas y galaxias.

GIN LADY son:
Anthon Johansson (bajo, voz, teclados),
Fredrik Normark (batería, percusión),
Johnny Stenberg (guitarra principal, voz),
Magnus Kärnebro (voz principal, guitarra).

La suave y melódica ‘The Paramount’ nos muestra el camino que recorrerán los suecos en su nuevo álbum. Una senda en el que el rock clásico se nutre de elementos progresivos adornados con pinceladas de folk psicodélico. Una canción colorista que te transmite buen rollo.

En un tono psicodélico ‘Mighty River’ es impulsada por un ritmo constante y pegadizo entre sus lánguidos teclados y voces aterciopeladas. Sin estridencias, GIN LADY componen una canción más áspera en la que los solos de guitarra adornan su hipnótico e incisivo ritmo.

Dejándose llevar por la psicodelia vintage, la elegante ‘Tingens sanna natur’ mantiene el tipo con acolchadas melodías y un tempo lento pero efectivo. Dulce en su esencia, los instrumentos son tocados con la pausa que requiere su dócil carácter.

Entre acordes acústicos y un acompañamiento de órgano ‘The Long Now’ reluce en sus tonos grises como una canción sencilla, sin artificios ni arreglos enrevesados.

Poco cambian las cosas en ‘Ways to Cross the Sky’. Bajo un cierto sinfonismo, el potente y cálido bajo va elevando la pista en su cadencioso transitar. Un ascenso que se traduce en composición más compleja en la que la languidez de sus voces contrasta con algún solo de guitarra memorable.

El rock retro es el espacio en el que se mueve ‘Turn Back’. Un corte más pesado gracias a sus armonías hard-progresivas acopladas entre dulces pasajes vocales llenos de sentimiento. Sus golpes de energía la convierten en una de las pistas más rockeras y contundentes de un álbum sosegado y hermoso. Ensoñadora en aspecto, la pista continúe unas entrañas firmes y poderosas. El órgano vintage vuelve a ser un elemento diferenciador de una canción que suena como si Moody Blues cabalgaran por el Medio Oeste americano.

Comandada por los teclados y un ritmo dicharachero, ‘Mulberry Bend’ resuena con sus riffs rugosos y un ritmo trepidante entre almibaradas melodías vocales. Rock vintage en estado puro. Otra canción fresca y colorista.

‘The Universe Vibrant Rings’ se recrea en una melodía que me recuerda a The Beatles, con brillantes arreglos que enriquecen sus suaves pasajes sinfónicos de aroma vintage.

Con un ritmo más vibrante ‘The Brain’ mantiene su esencia de rock 70’s mostrando que estos chicos no solo saben acariciarnos con sus mágicas melodías, sino que también su lado rockero siguen presente en sus composiciones.

Los tonos sureños de inspiración Allan Bross, aparecen radiantes en ‘Bliss on the Line’ Una pista con aroma a campo y a flores en la que la guitarra se adorna entre sus cálidos ritmos.


Ese ambiente de música americana se siente en ‘You’re a Big Star’. A caballo entre Tom Petty y Bob Dylan, parece nacida del corazón de los 70’s, demostrando una vez más el amor de los suecos por los amigables ecos retro de los 70’s. Ensoñadora y frágil en apariencia, la pista palpita derrochando optimismo. Un broche final sobresaliente para un trabajo hermoso y acogedor.

GIN LADY:
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RIPPLE MUSIC :
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Reseña: REQUIEM BLUES.- ‘Requiem blues’

¡Esto es la bomba! Como si de cinco pistas rescatadas de algún sótano mugriento que fueron grabadas en algún garaje cochambroso con unos amplificadores al límite de su volumen, vieran ahora la luz, los británicos REQUIEM BLUES nos devuelven al pasado, a los inicios. Este sonido primitivo se refleja en cinco canciones que no hacen prisioneros. Seguramente costará creer que se trata de una banda británica de 2025. Imposible, porque suena como aquellos hippies mugrientos que fumaban hierba en el garage de la casa de sus padres haciendo música ruidosa junto a unas cervezas y un espíritu indomable. Porque este artefacto sonoro tiene un poder corrosivo que hará que tu cabeza explote. Canciones adictivas a las que difícilmente se podrá resistir cualquier amante de los sonidos más sucios, y prehistóricos del rock pesado de los 70’s. Con un bajo que taladra tus neuronas, unos tambores diabólicos y una guitarra asesina y corrosiva, estos chicos consiguen llevarnos a los albores de la década dorada del rock. Y aquí hemos llegado, cinco décadas después para encontramos con una nueva banda, que transmite ese espíritu indómito con maravillosas canciones de rock en estado puro. Surgiendo de las fértiles orillas del estuario de Mersey, REQUIEM BLUES encabeza la nueva ola de hard rock británico sin tonterías . Combinando el espíritu y el sonido de Budgie con la melancolía callejera de los primeros Pentagram, este power trío de Scouse es la mayor sorpresa que te vas últimamente. La banda ha creado algo que suena fresco pero que aún tiene una base en el embriagador aturdimiento de la era dorada del rock pesado y ácido.   Sabiendo como insuflarte adrenalina y buen rollo, pero también conociendo las artes del hechizo narcótico y psicotrópico, REQUIEM BLUES saben cómo darme mi medicina, la medicina que más me gusta, música ácida y pesada heredera de los pioneros. Solo puedo terminar esta reseña invitándoos a darle al play, y repitiendo las mismas palabras que la comencé: ¡¡¡Esto es la bomba!!!

‘Frustation’ bien parece una canción salida de cualquier garaje mugriento en los albores de los 70’s. Su sonido sucio y crudo evoca al de bandas como BUDGIE. Un bajo que te noquea, una guitarra asesina y un groovy que te atrapa, son las sencillas armas que estos chicos utilizan para golpear al oyente con un corte de proto-metal ácido hasta las trancas. Con algunos ganchos Stoner, el blues subyace entre sus difusos riffs para que todo resulte redondo.

‘Con un sonido más pesado y psicodélico a partes iguales, ‘Living in the fear’ nace de un riff que se clava en la cabeza hasta que hace que te estalle. Toda una bofetada en la cara que levantará la locura en cualquiera que reciba en sus tímpanos su sonido. Si a esto añadimos una voz cruz y ahogada, la tormenta perfecta está servida. Su frenesí sonoro no deja bicho viviente, y sus constantes cambios de ritmo, sin dejar de golpear al oyente, consiguen que la pista no resulta en absoluto monótona, sino que te deja con ganas de más

‘The pressure’ aflora envuelta en una nebulosa de ritmos de blues ácido y psicotrópico. Una espiral diabólica con un poder hipnótico nada despreciable. ¡Joder, esto es la hostia!. La canción te sume en una orgía de solos afilados entre ritmos trepidantes bajo una atmósfera vintage más propia de una fiesta salvaje. En la parte central la pista desciendo a un territorio heavy-psych en el que los solos se suceden hasta la extenuación y un cálido acompañamiento de órgano vintage. Ufff, ¡se me ponen los pelos de punta!.

‘Last Place I Want To Be’ mantiene el tipo a ritmo de rock and roll vacilón. Desde ahí la pista toma formas proto-metaleras, en otra nueva hélice diabólica. Sus alocados tambores y los constantes contoneos, hacen que nuevamente nos sintamos atrapados en un agujero negro de sonidos crudos y pesados de esos que tanto nos gustan.

Cerrando a toda pastilla ‘No reason why’ nos da la razón. Sin ninguna razón para dudar, nuevamente el trio británico da en la diana con otra canción rancia, vieja, cruda, salvaje, y maravillosa. Una nueva estampida por la senda del rock primitivo de los melenudos fumetas de comienzos de la década de los 70’s. Esta vez con una especie de final apocalíptico en la parte central, como herramienta para cambiar el registro y sumirnos en un escenario sonoro mucho más narcótico y psicodélico. En este entorno los acordes de guitarra se ralentizan, creando hermosas fragancias balsámicas, mientras su base rítmica mantiene el taladro neuronal. Una nueva locura lisérgica que pone el broche de oro a la una pequeña obra maestra del rock cruda y primitivo, en definitiva el rock de los pioneros de la música pesada.

requiemblues

Reseña: PEACEBONE.- ‘Blame The Bird’

En su nuevo EP ‘BLAME THE BIRD’, la banda suiza PEACEBONE se adentra en un territorio más oscuro y psicodélico que antes. El quinteto suizo con base en Vevey navega entre la alegría y el dolor, avanzando hacia la curación con su rock psicodélico infundido con blues stoner. Con cinco hermosas y sinuosas canciones la banda conjuga momentos de claridad etérea a través de una seductora voz entre un crisol de influencias estilísticas perfectamente ensambladas. Elegancia post-rock, bucolismo folk, rock clásico, ecos alternativos y una psicodelia contemporánea de exquisitos argumentos son soportados por una base rítmica arenosa que evoca los escenarios del desierto a través de riffs masico. Estamos ante un trabajo sumamente emocional en el que sus canciones nos arrullan en canto celestial de belleza infinita. La composición de sus canciones y unos acertados arreglos hacen de ‘BLAME THE BIRD’ un descubrimiento maravilloso de una banda con mucho talento.  Toda una experimentación que les lleva a obtener un sonido propio rico en matices sonoros que oscila entre la suavidad de canciones con ropajes de baladas empapadas en reverberaciones, y la contundencia de unos riffs pesados y difusos en un espacio colorista. Bordando temas emocionales, PEACEBONE reflejan en sus canciones sus propios demonios en un acto de liberación de las creencias destructivas, y lo hace de una manera impresionante. Otro regalo sonoro sumergiendo en miel que se erige como entre los mejores trabajos de las últimas semanas.

‘Don’t Blame The Broken‘ es un canto seductor que desarrolla en un hermoso Jardín del Edén en el que el blues y la psicodelia mas floreada coquetea con difusos riffs guiada por una voz cautivadora. Una canción terapéutica que invita al optimismo y en la que la banda plasma su fuerza con gruesos riffs, distorsiones y crescendos majestuosos, convirtiéndola en una auténtica bestia sonora. Sensual y poderosa, la pista brilla con luz cegadora entre sutiles guiños folk.

En un acolchado espacio de neo-psicodelia con tintes alternativos, ‘Never run away’ oscila en un espacio sonoro construidos en distintas capas ofreciendo diferencias estancias sonoras al oyente. Bajo una tormenta de verano, la mente se escapa a un mundo onírico donde los peces hablan y deambulamos por una ciudad teñida de rosa. Melódica y dulce, la seductora vez sirve de faro a otra canción que no le falta de nada. Lisérgica y contundente la volatilidad de sus melodías transciende la fiereza de sus riffs arenosos.

‘Whisper of hope’ sirve de interludio instrumental de menos de un minuto antes de la partida de ‘Break new’. En ella, la banda explora la ansiedad de sentirse irremediablemente roto y el costo destructivo que esto puede tener en las relaciones con una apuesta sonora que conjuga elementos post-rock, con momentos de dark-folk y una eufórica y estimulante instrumentación. Oscilando suavemente en cambios constantes de registro, el tema se eleva impulsado por notables solos de guitarra que se hacen hueco en una densa y turbia instrumentación.

La dulce y elegante ‘Hold me now’ cierra el trabajo con bellos pasajes de psicodelia aromatizada y un monumental acompañamiento. Una seductora canción en la que la sensual voz nos arrulla en un gratificante abrazo sonoro.  Ese cálido sonido refleja el potencial de una cantante ciertamente sensacional. Sus oníricos pasajes flotan en atmósferas algodonadas presididas por la belleza.

Peacebone

Sixteentimes Music

Reseña: SURYA.- ‘Into the Emerald’

Que Andalucía lleva un tiempo siendo un territorio fértil de bandas pesadas con atractivas apuestas sonoras, no debería sorprender ya a nadie. Y si todavía hay alguien que lo duda, aquí están los gaditanos SURYA para corroborarlo con su nuevo álbum ‘INTO THE EMERALD’. Un lustro después de la publicación de su álbum ‘OBERTHROW’ (reseña aquí), regresan por la puerta grande con su continuación con siete canciones que nos invitan a explorar nuevos sonidos, intentando sonar más pesados ​​y complejos. Haciendo la música que a la propia banda le gustaría escuchar y habiendo mostrado de lo que son capaces, pero ahora con esta nueva entrega confirman que aquello no fue algo efímero. Con canciones que van de menos a más explorando con sorprendente maestría insondables territorios psico-progresivos, sin olvidarse de ofrecer al oyente ecos alternativos de los 90’s, la pesadez más propia de una banda Stoner, y la veneración al rock pesado y psicotrópico de los 70’s. Siendo lo suficiente melódicos como para que la complejidad de sus canciones nos apabulle al oyente, consiguen el equilibrio con una tapiz multicolores en el que plasman toda su musicalidad en una amplia gama cromática. Entre vibraciones más propias de bandas como ELDER, SURYA exploran con brillantez un espacio en el que los paisajes sonoros son descritos con un magnetismo más propio de unos veteranos de la música psico-progresiva. ‘‘INTO THE EMERALD’ es un puñetazo en la mesa, diciendo ¡Aquí estamos! ¡Estos somos nosotros!. Bravo SURYA!

SURYA son:
Antonio Hierro – Guitarra eléctrica y voz
Carlos Camisón – Batería y voz
Jose Mª Zapata – Bajo
Jose Moares – Guitarra eléctrica y guitarra acústica
Koe Casas – Órgano y piano eléctrico (en Shields at the Dawn Forest)

‘Evergreen River’ sirve con su poco más de un minuto de introducción instrumental sirve para adentramos en las aguas psico-progresivas de los gaditanos.

Sin pausa, os riffs pesados de ‘A Blazing Crusade’ allanan el camino en un espacio psico-progresivo con reminiscencias noventeras. Su fuerte base rítmica impulsa las melodías vocales llevándonos a un espacio épico con un aroma a tiempos pasados. En esta ocasión los ecos grunge se fusionan con una instrumentación poderosa que evoca tiempos pasados en un tono épico. Sus armonías cambiantes se adornan con pasajes psicodélicos y un alma prog que de inmediato nos impactan.

Con gran estruendo, ‘Through the Stone’ se recrea en esos sonidos con los que la banda crecía. Firme y potente, la pista galopa briosa por un entorno arenoso bajo un sutil manto lisérgico. El tema huele a 90’s sin rubor, en un relato dinámico y oscilante en el que los giros progresivos evocan a bandas como Elder. Pareciera que SURYA pretende aunar sus influencias en una canción en la que no faltan brillantes solos de guitarra que surfean en su impactante base rítmica.

Ese espíritu Stoner se manifiesta con una mayor contundencia en ‘Beyond Eyes of Gold’ . toda una estampida de riffs difusos que se frenan dejando paso a hermosos pasajes melódicos marcados por una voz cautivadora. En esta montaña rusa de emociones, SURYA evoca momentos de rock de los 70’s enriqueciendo aún más su propuesta. Un yin y un yan que surten su efecto proporcionado al oyente un placentero viaje sonoro.

‘Arrows’ con su tono y una atmósfera oscuros de vibraciones alternativas ve a su batería Carlos haciendo la voz principal en una canción. Entre tonos épicos y pasajes progresivos la modulación de la melodía nos lleva a explorar acolchados y melancólicos momentos con una explosión colorista en la que el corte se eleva hasta el infinito con estribillos pegadizos y una brisa difusa empapándonos el rostro.

Sumergiéndose en complejos desarrollos progresivos ‘The Clashing’ parece evocar el sonido de bandas como ELDER refinando un fuerte empuje de rock en su verso con un floreo de plomo retorcido. La pista deja espacio en su segunda mitad para una divergencia moderada antes de alinearse en el ritmo traqueteante y rodante y el choque con el que se resuelve a caballo entre las vibraciones del rock mas complejo de finales de los 70’s y el Olimpo del rock psico-progresivo del siglo XXI.

La banda pone el epílogo al álbum con ‘Shields at the Dawn Forest’. Una canción de quince minutos de intensidad sonora por paisajes sonoros emotivos, pesados y divergentes. Su fornido sonido se matiz con hermosas melodías de vocación 90’s y complejos desarrollos en los que el rock progresivo se nutre de una fuerza oscilante y cambiantes, llevando al oyente en volandas a un relato emocionante e intenso con cabalgatas incisivas antes de dejar paso a remanso de paz en los que la psicodelia intrínseca de la banda se manifiesta con pausados acordes que ponen el contrapunto a la primera parte de la canción. Aquí un misterioso mundo lleno de sensaciones se abre ante al oyente impulsando a explorar misteriosos espacios. En esta parte central la banda prepara la traca final con unos teclados a cargo de Koe que dotan la pista de una profundidad superlativa. Para mí, la mejor la canción de un álbum repleto de buenas composiciones, y como siempre digo, en este tipo de canciones es donde se ve la esencia y calidad de una banda. La capacidad par variar el relato con la fluidez con la que lo hace SURYA, es digna de toda mi admiración. El resultado es una canción monumental llena de argumentos para caer rendido al sonido de los gaditanos.

SURYA

Reseña: ZOARH.- ‘Mosaic’

Hay bandas que obtienen gran notoriedad con trabajos que a veces son de dudosa calidad repitiendo una fórmula a veces obsoleta, y otras que sin embargo, se mantienen en un cierto ostracismo pese a su inspiradora calidad. Ese es el caso de ZOARH, el trio alemán en activo desde 2018 que ahora presenta su estimulante e impactante álbum tercer álbum ‘MOSAIC’. Con la capacidad para sorprender a fans de diferentes estilos musicales, ZOARH presentan un ´álbum impresionante que no te dejará indiferente. Con canciones construidas sobre los cimientos del rock de la vieja escuela estos chicos saben como cautivar al oyente a base de heavy-blues y Stoner psicodélico en un particular agujero de gusano. Porque en ‘MOSAIC’ todas las piezas encajan para brindar al oyente una hora divertida, emocional e intensa de buen rock. Sin grandes artificios estos chicos componen sus canciones para que resulten brillantes y atractivas abstrayéndose de estilos y etiquetas. Solo con su inspiración y devoción por el blues, la psicodelia y el rock vintage. Sus canciones a veces nos recuerdas a bandas como GRAVEYARD, pero sobre todo beben del manantial del rock ácido setentero. Ese rock crudo es impulsado por el blues y la psicodelia incorporando unas sensacionales melodías vocales que reflejan la delicadeza con la crean sus difusas canciones. Toda una bacanal de turbios sonidos empapados en un envoltorio psicodélico que ha opaca su amor con el desgarrador relato del blues de antes. ZOAHR, recuerda este nombre, porque el destino les tiene preparado un lugar de privilegio en la escena underground que todos compartimos. No lo dudes un momento, y déjate seducir por este sobresaliente trabajo de rock vintage pesado en el que hallarás un sinfín de detalles que te harán caer rendido a ZOAHR., una banda que me encantaría ver en directo y no pierdo la esperanza de encontrarme en su camino próximamente.

ZOAHR son:  Jessie (guitarra y voces), Thorsten (bajo) y Philipp (batería) 

Entre ritmos de inclinación kraut, la hipnótica ‘Endurance Race’ se desarrolla en una atmósfera psicotrópica de tonos espaciales impulsada por intenso motorik bañado en sustancias psicodélicas que va engrosando su sonido en un viaje al corazón de los 70’s. Sumamente estimulante, la propuesta de los alemanes acaba sucumbiendo al hard-rock más auténtico sin perder su halo cósmico.

‘Zephyr’ juguetea hábilmente con el wah-wah bajo un groovy del que es difícil abstraerse. Rock con aroma a 70’s en el que las dosis psicodélicas se insertan en unas armonías eufóricas y un tono divertido. Rock cambiante que la banda modula abstrayéndose de estilos y etiquetas. Bebiendo del rock acido de finales de los 60’s la canción índice en una fórmula rockera divertida y contagiosa.

Tiñendo el ambiente de melancolía ‘Garden Of Grief’ se toma las cosas con más calma. Una canción desgarradora llena de sentimiento camina a ritmo lento pero firme por un espacio en el que el blues se fusiona entre armonías rock a medio tiempo y un sutil aroma psicodélico.

‘Prisma’ nos sitúa en un entorno vintage con ritmos más acelerados y la misma magia vocal que los cortes anteriores. El sonido de la banda persiste entre fantásticos solos de guitarra que nos llevan mas allá en un ejercicio de rock de siempre sumamente gratificante.

A golpe de heavy-blues y Stoner ‘Cornered’ se encabrita con gran dinamismo en una huida arrolladora.

La desgarradora ‘Erosive’ pone los pelos de punta con su fusión de melodías cautivadoras y una satisfactoria composición que hace que la pista mute sin perder su esencia. El sonido difuso de la banda se refleja en humeantes pasajes llenos de magia. Un entorno borroso con el se compenetra a la perfección la cautivadora voz creando remansos de paz en contraste con los momentos más intensos.

A caballo entre el hard y el heavy rock ‘Idols & Statues’ mantiene el tipo con su tono de rock setentero pesado. La misma alma rockera con aroma vintage se entremezcla con pasajes instrumentales más elaborados y un ritmo que nunca mira hacia atrás.  

‘Red Tide’ ruge por una senda que me recuerda nuevamente a algunos momentos de GRAVEYARD con un sonido crudo, difuso, al que se añaden pinceladas melódicas y algunos ganchos de la vieja escuela.

Pero la guinda del pastel la dejan para el final., ‘Wayward Blues’ se erige perezosa por un camino que ya recorrieron bandas como GRAVEYARD. Ese emotivo blues psicodélico rebosante de sentimientos que se contonea dejándonos aterciopelados pasajes antes de eclosionar en un festín de riffs pesados, envueltos en una humeante atmósfera. Canciones como esta son uno de mis manjares predilectos, ya que desde la pausa logran transmitir toda la fuerza que tienen en sus entrañas.

ZOAHR