Reseña SOUND OF SMOKE.- ‘Tales’

‘TALES’ es un humeante relato de blues, psicodelia, soul y pesadas vibraciones vintage, unidas en un relato onírico en el que el espíritu hippie se reencarna en canciones del siglo XXI. Una mezcla mágica de riffs pesados y borrosos, con bucólicas y suaves melodías. Todo un viaje espiritual marcado por la sensualidad y fuerza de la voz de Isabelle Bapté. Con reminiscencias del sonido west-coast de bandas como Jefferson Airplane (especialmente por una voz querecuerda a Grace Slick), ‘Tales’ te lleva a lo mas profundo de la tierra con pasajes llenos de espiritualidad, pero también con canciones frescas que te enganchan con facilidad. Toda una fiesta de canciones mas propias del pasado siglo con una envolvente ambientación y una ácida guitarra que siempre nos ofrece buenos solos apareciendo en el momento justo. Un sonido distintivo que bebe del soul, en un trance espiritual en el que las sorpresas están garantizadas.Misterioso y embriagador, la intensidad de sus armonías consigue proporcionar al oyente un placentero viaje a los dominios de la psicodelia más profunda. En activo desde 2016 y con un Ep publicado en 2017, SOUND OF SMOKE y su álbum ‘TALES’, es una de esas agradables sorpresas que uno se encuentra de vez en cuando. Su efectiva mezcla de blues, soul, psicodelia, Stoner, kraut y hard rock 70’s consigue que cada canción función, proporcionando una agradable escucha en este, conmovedor, onírico y a su vez tormentoso viaje, a lo más profundo de la psicodelia vintage.  El cuarteto alemán exhala ese humo narcótico que adormece nuestros sentidos en un verdadero trance sensorial sin caer en la monotonía. Un interesante álbum que bien merece una escucha.

SOUND OF SMOKE son: Isabelle Bapté (voz, teclados) Jens Stöver (guitarra) Florian Kiefer  (bajo) Johannes Braunstein (batería).

TALES’ está disponible vía Tonzonen Records.

‘Strange Fruit’ gravitan entre delicados sonidos psicodélicos empapados de blues y un cierto aroma a west-coast. La cálida y sugerente voz de Isabelle Bapté marca el carácter del tema, como lo hace con el resto de las canciones del álbum. Un sonido potente que se amortigua con la sensualidad de su cantante con un resultado ciertamente fascinante. Oscilando entre humeantes atmósferas psicodélicas los acordes de blues toman elementos Stoner en una combinación que funciona a la perfección. 

A ritmo de boogie-blues,’ Witch Boogie’ nos contagia su fantástico groovy. Una cadencia más pausada, nos lleva en volandas por escenarios sureños contoneándose seductor entre una instrumentación sencilla y sugerente.

Indian Summer’ nos susurra con suaves melodías en una cálida atmósferapsicodélica. Ciertos tonos exóticos se perciben entre una voz que se balancea entre lo devocional y el blues.Con retazos del sonido de la west-coast y algunos vestigios de Grace Slick en los registros vocales, la guitarra muestra con sutileza su acidez. Sin terminar de explotar, el tema se mantiene en un nivel que combina la tensión con el relax de su melodía, una melodía que me sugiere momentos de los Stones más caleidoscópicos y psicodélicos.  

La dinámica y fresca Dreamin´ se mueve en un escenario de rock vintage en el que el soul y la psicodelia tienen un papel protagonista. Con riffs difusos, los genes blues de la banda surfean entre vibraciones más pesadas que se mestizar con buenos momentos hard-rock en una fascinante combinación de elementos.Aquí encontramos las guitarras más contundentes de todo el álbum.

‘Soft Soape’r es una cabalgata de rock vintage al uso. Sustentada nuevamente en el blues, la canción mantiene el nivel de psicodelia presenta en el resto del álbum. Con extraños cambios y momentos de rabia, el tema se presenta como fragmentado, no llegando a conseguir la cohesión necesaria de sus distintas vibraciones. Aún así, su escusa es bastante sugerente.

Entre ritmos casi kraut hard-rock, soul y blues, Devils Voice te invita al baile entre borrosas reverberaciones pesadas. Rítmico, y oscilante, el tema mantiene el nivel psicodélico del resto de canciones, mostrando un espacio más oscuro y stonerizado.

Con epilogo a este notable trabajo, Human Salvation con sus diez minutos y convirtiéndose en la canción más larga del álbum nos trae más psicodelia nebulosa. Con una apertura recitado, los tambores kraut nos van guiando a un viaje sensorial en el que la psicodelia se muestra en distintas formas. Borrosos pasajes con riffs difusos y exóticas y bellas melodías en otro estrado sonoro van guiándonos por un bosque lisérgico. Todo un cóctel de estilos que se unen en una locura psicotrópica de grandes dimensiones. Coros devocionales, efectos, fuertes tambores, y constantes giros, hacen que la canción nos sorprenda. Si, el blues y el soul no faltan a su cita, pero el espíritu de la canción es innegablemente psicodélico, algo, que a estas alturas no me sorprende.

Sound of Smoke

Tonzonen

Reseña: BIG SCENIC NOWHERE.- ‘The long morrow’

‘THE LONG MORROW’ el segundo álbum del supergrupo formado por Bob Balch (Fu Manchu), Tony Reed (Mos Generator), Gary Arce y Bill Stinson (Yawning Man) profundiza en los reinos progresivos que la banda exploró en el EP ‘LAVENDER BLUES’, alejándose de alguna manera del rock del desierto y los paisajes sonoros psicodélicos de los inicios. Este es su trabajo más complejo hasta la fecha, los cuatro maestros entregando cinco canciones poderosas y prismáticas que encantarán a los fanáticos del rock atemporal. Estos cuatro pioneros del sonido del desierto se convierten en una fuerza creativa de la naturaleza, un torbellino que sabe transitar tanto por el rock del desierto como por el rock clásico, la psicodelia y especialmente por los sonidos progresivos. Un trabajo sumamente edificante y fascinante que marca el punto álgido en la creatividad de estos talentosos músicos. En el álbum cuenta como invitados como Reeves Gabrels (The Cure) y Per Wiberg (Opeth

El propio BOB BALCH nos da las claves del álbum:

Lanzamos el EP «Lavender Blues» en octubre de 2020. «Lavender Blues» y «The Long Morrow» son el resultado de una jam session de tres días en noviembre de 2019. Los músicos éramos, yo mismo, Gary Arce (Yawning Man), Bill Stinson (Yawning Man) y Tony Reed (Mos Generador). Dejamos esa sesión con horas de cosas para elegir. ¡Todavía tenemos toneladas por lanzar!.
Una vez que llegó el 2020, comenzamos a investigar lo que se convertiría en «Lavender Blues» con la intención de convertirlo en un EP y guardar la parte principal del material para el LP que se convertiría en «The Long Morrow». 
Todas las canciones fueron improvisaciones al principio, solo dos o tres partes y mucha improvisación. Tony comenzó a dividirlos en canciones arregladas y agregó letras y algunos cambios. Ahí es donde tenemos canciones como «Murder Klipp», «Defector», «LeDu» y «Lavender Bleu». También hice algunas sobre-grabaciones de guitarra para desarrollar las partes, pero en su mayor parte son tomas en vivo. Me sorprende que «Murder Klipp» se juntara tan fácilmente tan temprano en la mañana. Esa marca de tiempo es una locura, Bill Stinson no tuvo problemas para encontrar un ritmo que lo complementara. 

Tuve que tomar notas y aumentar mi ingesta de cafeína para eso. «Lavender Bleu» es una segunda toma de «Lavender Blues», de ahí la similitud del título. Ambos eran mermeladas pero «Lavender Bleu» se convirtió en una canción estructurada y la segunda mitad se convirtió en «Labyrinths Fade» del EP. Pude tocar el bajo en «Defector» y Tony cambió a la guitarra. «LeDu» está inspirado en Husker Du y Led ZeppelinGary Arce (Yawning Man) plantó las principales ideas de riffs para todas esas canciones en la cara A. El tipo es una máquina de riffs.

The Long Morrow” ocupa el segundo lado. Con poco menos de 20 minutos, “The Long Morrow” fue la primera jam que hicimos durante la sesión. Nos tomó unos 30 segundos para caer en un surco y no salimos a la superficie durante 30 minutos. Me fui a casa y volví a grabar todas mis partes de guitarra a lo largo de 2020. Mantuve las ideas originales en su lugar, pero las embellecí un poco. Después de editarlo y cambiar las partes de guitarra, se envió a Reeves Gabrels (THE CURE/DAVID BOWIE) y Per Wiberg (OPETH, SPIRITUAL BEGGARS) para agregar guitarras y sintetizadores. Luego fue enviado a Tony Reed (MOS GENERATOR) para voces, overdubs y cambios de estructura.

Mezclado y masterizado por el talentoso Tony Reed. No podría pedir una mejor producción. Suena justo como quería escucharlo.

Estamos muy orgullosos de este álbum y miramos hacia el futuro, ya que esto es solo el comienzo. Si podemos crear cosas como esta la primera vez que improvisamos juntos, ¡solo podemos imaginar que será cada vez mejor! ¡Más pronto!

BIG SCENIC NOWHERE son:
Tony Reed (Mos Generator) – voz, bajo, sintetizador,Bob Balch (Fu Manchu) – guitarra, Gary Arce (Yawning Man) – guitarra y Bill Stinson (Yawning Man) – batería 

THE LONG MORROW‘ está disponible vía Heavy Psych Sound Records.

‘Defector (of the future days)’ abre el álbum con riffs desérticos de notable influencia hard rock 70’s. Un sonido expansivo en el que la voz de Tony sirve de bálsamo. Con una vibra progresiva la banda evoca el sonido de algunos dinosaurios de los 70’s en una combinación de sonidos turbios y elaborados desarrollos. Los ecos de la ya clásica guitarra de Gary aportan el tono desértico a una canción en la que no faltan incisivos solos de guitarra y un bajo protector. La banda inserta con gran acierto coros y estribillos, para que su aspecto sea aún más atractivo.

Los sonidos pesados herederos de los 90’s aparecen en ‘Murder Klipp’. Una extraña combinación de ecos Stoner atmosféricos y hard rock de los 80’s. Su grueso sonido contrasta con delicados pasajes de guitarra que parecen salpicar un corte denso que no pierde su carácter atmosférico. Incluso incorporan estribillos mas propios de arena rock antes de sumirnos en un apacible paseo en el que psicodelia aflora con bellos y suaves pasajes. Omo si el tema hubiera cambiado completamente sus formas, la delicadeza gana la batalla a los ásperos y turbios sonidos stoner. Dotando el corte de un cierto sinfonismo, nos reglana bellos pasajes de guitarra entre sus densos sonidos, unas vibraciones que toman la senda emprendida en los últimos tiempos por bandas como Elder.

‘Lavander blue’ es una plácida canción con calmadas melodías que llevan el espíritu del desierto en sus surcos. Psicodélica y atmosférica, consigue crear una ensoñadora atmósfera que cálidas voces que parecen susurrarnos. Arpegios repetidos y coros aterciopelados van construyendo un corte que se eleva por una senda heavy-psych con monumentales desarrollos que se salpican de cuando en cuando. Esto no hace que la canción pierda su alma protectora. Múltiples arreglos consiguen que la canción esté dotada de una elegancia digna de disfrute.  

Con algo menos de tres minutos ‘Ledú’ nos muestra voces en capas y una ambientación atmosférica que se eleva sobre los vestigios del desert-rock con el que los músicos iniciaron su carrera. Elevándose rabioso el corte define el sonido de la banda.

Para cerrar el álbum ‘The long morrow’ con sus casi veinte minutos, permite la expansión del sonido de la banda a un espacio más progresivo. Desarrollos de teclados y una cálida voz nos van introduciendo en un calmado espacio sonoro en el que la banda inserta distintos ornamentos en modo de efectos envolventes. Sutil y pausado, el tema contiene buenos solos de guitarra que inciden en el legado de los 70’s para crear el tema mas impresionante de todo el álbum. Sin duda, aquí se percibe a cuatro músicos dejándose llevar por sus instintos en busca de una causa común. Dulces melodías vocales contrastan con los poderosos tambores y una instrumentación estratificada que transita por distintos escenarios sonoros sin perder el rumbo. El tema fluye en todas sus partes con una precisión que eleva la categoría de la banda, creando su propia identidad. Sin duda el álbum merece la pena solo por esta fascinante canción en la que la guitarra se retuerce en solos infinitos con gran precisión, mostrando una cohesión impresionante. Sin duda estamos ante una canción llena de épica que conjuga todos los elementos que BIG SCENIC NOWHERE toma para crear sus canciones.

BIG SCENIC NOWHERE:
FacebookBandcampInstagramBig CartelSpotify

HEAVY PSYCH SOUNDS:
WebsiteFacebookBandcampInstagramYoutube

Reseña: STONE HOUSE ON FIRE.- ‘Time is a razor’

‘TIME IS RAZOR’ es un artefacto sonoro demoledor y alucinante en el que STONE HOUSE ON FIRE se vuelven más pesados y psicodélicos que nunca. Toda una bofetada en la cara con los riffs más primitivos y con el heavy-blues psicotrópico como argumento de un éxtasis de algo mas de media hora. Sobreviviendo al presente, el cuarteto brasileño lleva el peso del futuro y el pasado a sus canciones.  Todo un carnaval de psicodelia pesada con genes 70’s que juega con el blues más chamánico y humeante. Un ritual de sonidos del pasado que se convierte en un puente directo hacia el presente más prometedor de una magnífica banda. Vagando por territorios desérticos con riffs arenosos, explorando pantanosos espacios humeantes con altas dosis de blues chamánico, así como indagando en territorios sobrenaturales, los brasileños siempre están dispuestos a viajar a lo desconocido. Un gratificante viaje con vibraciones familiares de bandas como Cream, Led Zeppelin, Hendrix, o Blue Cheer, a las reverberaciones ácidas más primitivas de los 70’s, envolviéndolas en un aspecto contemporáneo en el que bandas como Graveyard o Flying Eyes son todo un referente. Si estos no fueron suficientes alicientes, los ritmos latinos del Santana más ácido, están también presentes en unas canciones que no hacen prisioneros.  Sin duda  STONE HOUSE ON FIRE crean un trabajo impactante que cautivará a la primera escucha, a los amantes de las vibraciones heavy-blues, a los de la psicodelia pesada, y a los viejos rockeros que palpitaron en su juventud con los pioneros de las vibraciones pesadas de los 70’s. Olvídate de la nostalgia de tus bandas de juventud, porque en el siglo XXI sigue habiendo bandas como , que nos recuerdan que el rock salvaje, crudo y auténtico, sigue muy vivo.

STONE HOUSE ON FIRE son:
Kleber Mariano – Guitarra / Voz
Marcus Oliveira – Guitarras
Leonardo Moore – Bajo / Voz
Andre Leal – Batería

Producida por STONE HOUSE ON FIRE. Grabado en Estúdio Jukebox, mezclado y masterizado por Andre Leal y Kleber Mariano. Todas las canciones escritas, arregladas, interpretadas y producidas por STONE HOUSE ON FIRE. Percusión en “Waterfall” Marian Sarine. Percusión en “Waterfall” y efectos especiales en “White Canvas” de Leandro Tolen. Obra de Dovglas Leal, ‘TIME IS RAZOR’ está disponible vía Electric Valley Records en los siguientes formatos:

– Vinilo blanco 250x LTD

– Vinilo 220x Side A / B rojo / azul

– 30x Ultra LTD “Razor Edition”

‘Bitter times’ es un torbellino de hard-blues a la vieja usanza que te arrolla a la primera escucha. Frenéticos ritmos stonerizados se unen al legado de banda como CREAM o BLUER con un tono que te recordará a banda contemporáneas como GRAVEYARD o THE FLYING EYES. STONE HOUSE OF FIRE apuestan fuerte por los sonidos pesados con aroma vintage, para componer una canción impetuosa e impactante.

Si en ‘Bitter times’ nos mostraban la fuerza y potencia arrolladora de su sonido, en ‘Despite’, los brasileños optan por el blues lisérgico como argumento de otra canción llena de fuerza y sentimiento. Solos ácidos, ritmos pegadizos y una desgarradora voz, ponen la guinda a una canción que lleva el legado de los 70’s en sus genes. Heavy blues stonerizado impregnado de humo cannabico para hacerte volar. Un tema demoledor con una inmersión lenta en sentimientos contradictorios y una confusión creciente sobre lo que es real o no al tratar de lidiar con ello. La pista presenta un estilo vocal diferente sobre esa base abrasiva de heavy-blues ácid.

Esta claro que estos chicos saben lo que hace, y los tambores y bajo que abren ‘Waterfall’ nos indican que otro emocionante corte está ante nosotros.  Ritmos mas propios de Santana, y guitarras lisérgicas, nos sumen en un redentor trance chamánico.  Lo sobrenatural en una ceremonia más propia del vudú, con buenos golpes de pesadez. Con unos mimbres fornidos, ponen el calor a otra canción que bebe del legado más salvaje de los 70’s con estribillos y coros que se asoman a sus nebulosas psicotrópicas en un carnaval de psicodelia pesada de tintes vintage.

Diabólicos y repetitivos riffs de herencia Hendrix nos arrollan con fuerza en ‘Uzumaki’. Un nuevo corte pesado y ácido, que nos aturde con su perverso sonido retro. Sus contagiosas vibraciones nos llevan en volandas a una fiesta salvaje de crudos y pesados riffs impregnados en sustancias psicotrópicas. Una portentosa canción que deja un rastro de desolación a su paso, que te engulle como un tornado.

La vertiginosa ‘White canvas’ bebe de la fuente de Led Zeppelin para desarrollarse por un torrente más propio de BLUE CHEER. Potente y con el suficiente atractivo para sucumbir a sus encantos, el tema culmina con la fuerza de sus estribillos y coros en un derroche de garra. Así transcurren dos primeros minutos rebosantes de fuerza, para frenan su ímpetu en seco, y sumirnos en un insondable espacio pantanoso en el que las inquietantes brumas psicodélicas nos envuelven entre efectos. La calma se rompe con una descarga de garra de blues en una conjunción de los primeros Led Zeppelin y los contemporáneos Graveyard. El espíritu 70’s bien recogido por los brasileños para crear un corte que contiene elementos modernos que lo revitalizan.

‘The weight’ con sus ocho minutos, y convirtiéndose en el tema más largo del álbum, se desarrolla entre brumosos sonidos de blues psicodélico. Un sonido férreo con atractivos pasajes de guitarra y un aura vintage. Con una narrativa misteriosa, el trance chamánico aflora entre suaves pasajes que se ven asediados por hordas de riffs pesado en una montaña rusa construida sobre una base de psicodelia pesada. La canción más psicodélica de todo el álbum nos sume en un estado narcótico con sus hipnóticos y lisérgicos pasajes instrumentales

Stone House On Fire

Electric Valley Records 

Reseña: MUD SPENCER.- ‘Fuzz soup’

MUD SPENCER es el proyecto tras el que se esconce el músico francés Sergio Garcia. Residente en Indonesia desde 2011, inspira sus canciones instrumentales, en el sonido psicodélico pesado de finales de los 60 y principios de los 70. A modo de banda sonora de una película vintage de aquellos años, cada canción contiene esos genes psicodélicos que son capaces de crear un amplio caleidoscopio de sonidos pesados. Siempre con la psicodelia en sus surcos, los temas explotan en un crisol de ritmos coloristas que acaban por llevarnos a un viaje al pasado a través de vibraciones del presente. La extraña combinación de guitarras surf, con golpes de Stoner-doom, ritmos binaurales y riffs con amplio abanico de frecuencias, hacen de ‘FUZZ SOUP’ un álbum ecléctico, a la vez que fascinante.  MUD SPENCER es un acto especial en la discografía de Argonauta Records, un sello siempre dispuesto a apostar por propuestas curiosos y originales. Un solo hombre al mando de la nace que nos traslada a un entorno vintage en el que la psicodelia camaleónica encuentra su lugar para desarrollarse en un arco iris vibraciones pesadas. Muy influenciado por los sonidos de los 70’s, las canciones, todas ellas instrumentales, se empapan de fuzz intoxicante para acaban por absorber al oyente en un trance chamánico. Grabado en la cama y mezclado en la montaña Ciremai. Sin banda, sin presentaciones en vivo, más tiempo para siestas, masajes y relajación, sin estrés. El músico crea MUD SPENCER como concepto para sobrevivir en un entorno donde solo hay café y tabaco como potenciadores del estado de ánimo y NO hay músicos este género. Tocando todas las guitarras, batería, órgano, efectos y otros instrumentos, consigue un exótico álbum lleno de originalidad y con buenos argumentos psicodélicos.

‘Razana’ nos sume en un espacio oscuro con riffs que crean una tensión con una atmósfera que se inclina a lo vintage. Bajo cadente y grueso avanzando lentamente entre tambores disonantes y rasgueos de guitarra en 2 minutos a modo de introducción.

Tras la apertura instrumental ‘Back to the origin’ mantiene a oscura atmósfera con momentos de psycho-doom en los que los efectos y los lentos riffs crean una atmósfera narcótica que no tarda en explotar entre ritmos luminosos y pasajes de psicodelia ácida. Pesado y lisérgico, sus genes proto-doom se combinan con una sucesión de elementos que crean ese estado narcótico que tanto nos gusta.  

Con atractivos y ortodoxos ganchos Stoner, ‘Fuzz shoup’ es precisamente eso, una sopa de fuzz creando un entorno borroso con esos sonidos difusos creados por una sucesión de efectos. Un poco alocado en su instrumentación el tema se compone de múltiples reverberaciones que se agolpan entre riffs Stoner al uso, psicodelia pesada y el legado de los 70’s.

‘Quest on fire’ se precipita por un torrente de riffs pesados que van mutando sin perder un ápice de su fuerza. Crudo y repetitivo, el tema cuenta con un carácter cósmico nacido de esos golpes surf de la guitarra, unos tambores explosivos y esas oscilaciones de carácter retro, que siempre están presentes en sus canciones. Un tema potente y atractivo.

Sumiéndonos en una atmósfera cegadora y espesa, ‘Ride the mammoth’ galopa desbocada a lomos de riffs Stoner de vocación 70’s. un fuerte ritmo es impulsado por fuertes dosis de fuzz narcótico que crean un entorno aturdidor. Guitarras surf y un obvio espíritu 60’s complementan otro corte pesado, y lleno de dinamismo en el que los efectos y la pesadez están muy presentes. Decayendo el ritmo a un espacio psycho-doom, el tema frena su ímpetu para apagarse lentamente.

Crujientes y dinámico, ‘Argapura’ parece nacer de brumosos pantanos con un aire chamánico. Serpenteando constantemente entre meandros de psicodelia envolvente, y una sucesión de efectos, el corte es una bofetada de sustancias aletargantes que acaba por aturdirnos en un sueño lisérgico.   

‘The shelter’ camina lentamente entre efectos acuáticos con un tono de blues. Parsimonioso en su apertura, su ritmo te va atrapando con calma a un nuevo espacio narcótico en el que difusas vibraciones aparecen en una contraposición de niveles. Una especie de entorno psycho-doom nos envuelve en un extraño trance en el que caben resonancias exóticas.

Con un título lo suficiente nítido, ‘Surfin the dune’ se deja llevar por oleadas de desert-rock que son surfeadas con destreza. Un paseo sideral por espacios arenosos llenos de ondulaciones Stoner-doom coloreadas con esa guitarra surf que siempre aparece en algún momento de cada canción. El corte se encabrita en una estampida de puff y ritmos vibrantes.

Con un groovy increíble ‘The cheating mole’ nos lleva de viaje a los albores de los 70’s. Ritmos contagiosos y un sonido menos pesado van tejiendo sin prisas una maraña lisérgica que acaba por apoderarse del tema. Insertando un riffs pesado y difuso aquí y otro allá la guitarra se muestra incisiva y ácida en sus solos impregnados en sustancias psicotrópicas que acaban por aturdirnos en un trance vintage.

‘Tumulus’ vuelve a evocar el sonido del desierto. En esta ocasión acordes acústicos y slide nos introducen a una espiral diabólica de golpes Stoner-doom. Como si estuviéramos en un viaje cósmico tras una ingesta de peyote, las vibraciones psicodélicas nos acompañan en esa travesía a esa dimensión sensorial en la que la mente se evade del cuerpo. Un ritual chamánico que va y viene en su intensidad.

Para cerrar el álbum ‘Narcolepsy’ nos golpea con embestidas psycho-doom a paso lento y pesado. Como un paquidermo aturdido, el corte deambula parsimoniosamente entre nebulosas narcóticas.

Mud Spencer

Argonauta Records

Reseña: SPACE COKE.- ‘Lunacy’

Un álbum diferente, extraño por momentos, pero que también contiene ingeniosos momentos en los que todo te parecerá muy familiar. Fuertes riffs Stoner se encuentran en una encrucijada en la que los oscuros sonidos proto-doom de los 70’s se fusionan con un espíritu Zappa entre atmósferas netamente psicodélicas más propias de Hawkwind. Con el legado de Sabbath muy presente, pero con el suficiente descaro como para darle a vuelta a todo, consiguen su particular poción mágica. Porque lo cierto es que las canciones funcionan, a base de ganchos retro o de golpes de fuzz, siempre logran conectar con el oyente. Con ello consiguen un sonido pesado, turbio, pero sumamente atractivo. Una de las cosas que mas me ha llamado la atención es el juego que SPACE COKE dan a los registros vocales. Ecualizados, duales, pero siempre ofreciendo algo diferente en esta travesía a lo desconocido. ‘LUNACY’ es un viaje a un inframundo en el que la locura de la humanidad aparece reflejada en unos surcos turbios y pesados, impregnados de vibraciones vintage. Y recuerda…. si el amplificador no hecha humo, no es SPACE COKE.

Formados en 2009 y con dos álbumes previos, SPACE COKE son: Reno Gooch (guitarra y voz), Jay Matheson, (ingeniero de grabación y bajo), Brandon Johnson (batería), Moses Andrews III (órgano y teclas). Disponible vía Forbidden Place Records.

Abriendo el álbum con unos oscuros riffs difusos, ‘Bride of Satan’ se sumerge en las oscuras aguas del proto-metal de los 70’s. Una estructura heavy-rock con elementos de fuzz y un órgano vintage van llevándonos a los dominios de Sabbath. Con las voces ecualizadas consiguen dotar a la canción de un aura chamánica en su psicodélico peregrinar. Un corte sencillo basado en un riff, que oscila levemente sobre distintas armonías para acabar en un bosque impregnado de psicotrópicos. En el tema destaca el buen trabajo de su bajista, guiando los devaneos de una guitarra borrosa y distorsionada.

En un escenario fangoso y humeante ‘Alice Lilitu’ abre con locuciones y un perenne zumbido. Un carácter indómito con un turbio sonido añejo y un ambiente cargado y penetrante. ¡El hipnotismo de ese bajo es sencillamente diabólico! Doce minutos de exploración heavy-psych con muchos elementos de los sonidos mas pesados de los 70’s en una conjunción se sonidos cavernarios. Voces robotizadas aportan el tono underground de un corte que navega con destreza en aguas oscuras y turbulentas. Algunos riffs chirriantes, aceleran su desarrollo en modo ‘retro’.

‘Frozen world’ es otro corte áspero y añejo que va directo al grano. Aquí el sonido del órgano nos traslada a un escenario más propio de bandas como Grand Funk, entre fuertes tambores y riffs crujientes. Con una armonía pegadiza, el tema nos atrapa en su diabólica espiral retro. No faltan los riffs Stoner para poner el contrapunto pesado en una canción llena de vida.

Una locución inicial de una atormentada voz femenina nos introduce en ‘Lightmare’. Con un ambiente más propio de una mansión de un film de terror, consiguen introducirnos en una narrativa oscura y terrorífica. Los lentos riffs de vocación Sabbath, y ese órgano diabólico hacen arrancar otra canción pesada y con un sonido turbio y cegador. Con una grave voz entre ecualizaciones consiguen convertirla en un corta intrigante y lúgubre, pero con rayos de luminosidad aportados por los ganchos armónicos. Sin duda estos chicos saben como introducirnos en oscuros callejones más propios del proto-doom de los 70’s. y además, lo hacen sin caer en demasiados estereotipos del género.

‘Twist of cain’ aúlla en la noche antes de golpear con sus turbios riffs de vocación Stoner-doom de carácter cósmico. Un inquietante tema con un tono cinematográfico de serie B de los 70’s. Crudo, pero un fantástico groovy, el tema baña sus riffs en aguas vintage con buenos ganchos que contagian al oyente de un ritmo trepidante en una densa atmósfera cargada de fuzz intoxicante.

Space Coke

Forbidden Place Records