Reseña: RULAMAN.- ‘Death Whistle’

Desconocidos hasta el momento para mí, los alemanes RULAMAN, con su nuevo álbum ‘DEATH WHISTLE’ (incluido en nuestras recomendaciones semanales), consiguen llegar a mi corazón con unas canciones emocionantes y hermosas en las que la psicodelia meditativa es enriquecida con riffs poderosos y ritmos atronadores que contrastan con el tono suave y mágico de sus hermosas melodías. Sorprendido y gratificado a partes iguales, siempre es un regalo toparse con un álbum como este, un álbum que sin duda te dejará extasiado.  Representando paisajes sonoros flotantes y psicodélicos, creados a partir de un sonido terroso y analógico RULAMAN son un soplo de aire fresco con su jugada psicodélica acompañada de elementos que gravitan en un espacio Stoner-doom. Riffs potentes y agradables al oído, bajos brutales seguidos de percusiones danzantes y una capacidad admirable para sorprender al oyente con canciones psicodélicas suaves, pero con las entrañas poderosas y solidas. Desde los susurros terapéuticos que emanan de sus hermosas melodías y coros, hasta la épica de un sonido que se leva por momentos, cada una de ellas ofrece al oyente una escucha plácida y envolvente. Compuestas sobre una base heavy-psych, la banda de Stuttgart tiene el talento suficiente para llegar a una amplia audiencia y convertirse en tu banda favorita. ‘DEATH WHISTLE’ explora las profundidades de la existencia humana y la tentación de las falsas promesas. En la búsqueda de la felicidad y la pertenencia, las promesas de sectas y cultos sin escrúpulos resultan demasiado tentadoras. Todo lo que crees verdadero se cuestiona. ¿Me conozco a mí mismo? ¿Conozco realmente a quienes me rodean? ¿No es más fácil sacrificarse por completo por el bien común y renunciar a uno mismo? Hasta que la mente y todo lo que la rodea se seca. Mi instinto me lleva pensar que RULAMAN es una banda que no olvidarás tras escuchar este maravilloso álbum, porque sus canciones son un regalo sonoro lleno de emociones difícil de rechazar para cualquier amante de la psicodelia. Una apuesta segura.

RULAMAN son:
Felix Berns – Voz, Guitarra
Nils Kunze – Batería, Percusión
Joel Büttner – Bajo, Teclados

Músicos adicionales:
Annika Wolf – Saxofón (3)
Mareike Riegert – Voz de acompañamiento (6)

‘DEATH WHISTLE’ está disponible vía Tonzonen Records.

Desde los primeros acordes meditativos ‘Death Whistle’ se postula como una canción que te atrapa. La pesada, pero comedida base rítmica soporta con acierto los devaneos psicodélicos de una pista que nos traslada a un mundo onírico, un espacio en el que la magia surge a través de una cautivadora y suave apuesta vocal. Todo un susurro terapéutico salpicado de elementos diferenciadores al que añaden ciertos golpes de pesadez logrando el equilibrio entre la épica y lo balsámico. Una pista llena de fuerza que me implora las ganas de seguir explorando un álbum sorprendente y sofisticado.  Ocho minutos sin desperdicio ejecutados con el acierto de una banda veterana que sabe cual es su propósito.

‘Simple Offerings’ índice en el sonido contemplativo entre efluvios de una psicodelia suave y penetrante que no nos descubre el lugar hacia nos llevará. La pausa inicial se desbarata con un aumento de la intensidad con el que los alemanes nos demuestran su buen manejo de los ecos heavy-psych a través de buenos pasajes de guitarra, ligeras embestidas Stoner y un tono sosegado que se contonea mostrando su mejor versión.

Elevando su apuesta e incorporando un órgano progresivo ‘Valley Pt. II’ colorea un paisaje sonoro en el que su psicodelia se nutre de elementos progresivos con un resultado sumamente satisfactorio. La suavidad del envoltorio esconde una pista elegante en l que los momentos jazzeros crean un entorno para la relajación e introspección con la incorporación del sonido del saxo de Annika Wolf. Un ejemplo de que RULAMAN no se ponen límites a su creatividad consiguiendo otra canción versátil pero resultona.

Sacando a la luz su faceta más contundente, los riffs de vocación doom de ‘Goblin Liver King’ nos recuerdan los orígenes de estos talentosos jóvenes. Su oscura e inquietante atmósferaes el reflejo de la versatilidad de la banda, así como la capacidad para componer canciones pesadas que beben de la inagotable fuente de los 70’s pero también de los pioneros del rock desértico. Una maquinaria pesada con los engranajes bien lubricados para golpear al oyente con fuertes riffs antes de bajar la intensidad y llevarnos al territorio lisérgico en el que se sienten absolutamente cómodos.   

Si con las canciones anteriores RULAMAN deja claro que se sabe mover a la perfección en distintos escenarios, ‘We Can’t Be’ lo corrobora. Un blues pausado y lento que se ejecuta sin prisa haciendo que la pista se vaya retroalimentando de si misma en un espacio de atractiva psicodelia empapada de blues que va dejándose llevar por caminos más experimentales con complejos y acertados desarrollos instrumentales en los que la guitarra se erige en protagonista de otra pista de agradable escucha.  

‘Run Your River Dry’ nos sitúa en un oscuro espacio en el que la melancolía es venerada con una pausa convincente. Lentos pero seguros, la pista evoluciona entre melodías vocales que se superponen en un ritual rítmico que se precipita por rugosas sendas Stoner y golpes de doom en su avance. Pero que esto no nos lleve a ningún engaño ya que la banda sabe como hacer balancearse sus canciones entre distintos estratos que modulan su carácter con unos arreglos soberbios y sin estridencias. El lado más plomizo se muestra esplendoroso nuevamente en otr canción que no se limita a caminar por un solo género sonoro.

Rulaman

Tonzonen

Reseña: GOAT.- ‘Goat

AVISO: ¡Álbum adictivo!

El misterio colectivo sueco GOAT abre de par en par las puertas de su colorista y lisérgica pista de baile para ofrecer a sus fans uno de los mejores álbumes de su carrera. , Impactante, caótico por momentos, pero siempre sorprendente su sexto álbum ‘GOAT’, enciende la bola de espejos de discoteca llenando de color sus psicotrópicas canciones y nos muestra la mejor versión posible de este versátil y creativo grupo enmascarado. El álbum ve a esta impredecible banda invocando rituales impulsados ​​rítmicamente en un estilo inconfundible, estimulante y brillante, igualmente apto para encender pistas de baile y expandir mentes. Sus psicodélicas canciones beben de la fuente del afro-beat, del funk, de la world music, del hard-rock de los 70’s para convertirlas en auténticos rituales de vudú. Piensa en bandas como FUNKADELIC, OSIBISA, o hasta en FRANK ZAPPA como anfitriones de una fiesta salvaje en la que el hip-hop es un invitado de postín. Cada pista consigue cautivar al oyente con esos ritmos diabólicos en los que lo lisérgico se convierte en un elemento fundamental. Pero la capacidad de este creativo colectivo hace que cada pista contenga grandes sorpresas para el oyente. Una sesión de electro-shock musical que siempre consigue su objetivo, llevar al oyente al lugar preciso que desean. Con unos surcos lleno de ganchos, y desarrollando sus canciones en un amplio espectro musical, los géneros no tiene secretos para estos chicos. Pero lo más sorprendente y admirable de este salvaje y monumental álbum, es que cada giro inesperado, se convierte en una gran oportunidad para descubrir los mas valiosos tesoros compositivos de GOAT. Impresionante, enmarañado por momentos, pero siempre excitante, esta nueva entrega del misterioso colectivo sueco se convierte en experiencia catártica, ritualista y trascendental para el oyente. Un auténtico soplo de aire fresco para un género sonoro que no parece tener límites, en el que cautivadoras voces, ritmos diabólicos, líneas de bajo excelsas, guitarras ácidas, te crearán la necesidad de volverlo a escuchar una y otra vez. Teniendo en cuenta el poder adictivo de sus canciones, Denpafuzz no se hace responsable de los efectos que una escucha prolongada puede afectar a tus neuronas, pero también desde aquí, te invito a caer en la tentación.

¡¡Dale al play, no te arrepentirás!!

‘GOAT’ está disponible vía Rocket Recordings

La canción de apertura del álbum nos sirve de termómetro del contenido del álbum. ‘One More Death’ palpita entre coloristas ritmos tribuales y voces llenas de gancho sobre un denso tapiz psicodélico. La contundencia de la línea del bajo y los sonidos cambiantes nos llevan a atravesar humeantes bosques lisérgicos. Una parada en la intensidad de una pista que no baja en ningún momento el listo de calidad de la banda sueca. Un torbellino musical de vibraciones ácidas a la altura de sus mejores canciones.

En álbum serpenteante y lleno de sorpresas, ‘Goatbrain’ nos anima con sus ritmos afro-beat. Construyendo la canción desde una estructura sencilla, las voces se compenetran con los tambores para crear una pista llena de vida en la que los instrumentos de viento se unen a esta colorista fiesta ritual. Pero no, los suecos no se olvidan de regalarnos algún solo de guitarra ácida en esta particular bacanal sonora.

Como si estuviéramos en un jardín de la tierra del sol naciente ‘Fool s Journey’ es un canto a la luz a través de pasajes instrumentales guiados por el sonido de una mágica flauta. Un toque de exotismo a semejanza de lo que nos tienen acostumbrados.

Entre efectos de wah-wah ‘Dollar Bill’ se viste de FUNKADELIC en otro espectáculo de vibraciones ácidas de aroma vintage. La canción contiene una gruesa base rítmica con la que amortigua las embestidas de sus corrosivos pasajes de guitarra. Pero estamos ante GOAT, una banda capaz de sorprenderte en cada esquina y aquí su orgía lisérgica se expande hasta convertirse en una jam alocada y ácida.

Nuevamente creando una atmósfera vintage, los elementos de fusión afloran en ‘Zombie’ con forma de ecos Funky y un tono mas propio de los 70’s mirando de reojo a los ganchos hip-hop. Un corte hipnótico que te atrapa entre sus ritmos vibrantes y te invita a entras en la pista. Una canción para disfrutar con las luces de una bola de espejo de discoteca. ¿Bailas?

Manteniendo ese sonido ‘disco’ ‘Frisco Beaver’ eclosiona entre ritmos abro-beat en un nuev estallido de color y ritmos que te atrapan. Los tambores y una guitarra casi surfera acompañan las melodías vocales. Pero siempre hay algún elemento innovador, y aquí los teclados compiten por el protagonismo en una divertida lucha en el que nadie resulta perdedor. Sonidos de los 70’s de alto nivel.

Los sonidos de un luminoso jardín del Edén revolotean en ‘The All Is One’. Una bucólica canción acústica llena de belleza.

Con la pista de baile abriendo sus puertas, ‘Ouroboros’ nos acosa con sus ritmos hip-hop y sus voces abro-beat. Oscilante por momentos y con un sonido dual, aquí nada pes lo que parece. Siempre sorprendente, la canción oscila y serpentea con un groovy imposible de rechazar. Golpes Funky, un bajo poderoso e hipnótico nos llevan a sucumbir a los encantos de esta endiablada canción. Como si estuviéramos en los 70’s GOAT se deja llevar por sus instintos psicodélicos y experimentales durante siete minutos en esta versión extendida, pero para cerrar el álbum nos ofrecen su versión (Radio edit). Aquí van directamente al grano, sin hacer prisioneros.  

Goat 

Rocket Recordings

Reseña: IRON BLANKET.- ‘Astral wanderer’

ASTRAL WANDERER’, el álbum debut de los heavy-psych desérticos australianos es dinamita pura. Sustentados en los sonidos salvajes del proto-metal de los 70’s, la banda desarrolla sus canciones en un espacio sonoro en el que los riffs trogloditas golpean con fuerza entre densas atmósferas lisérgicas. Sin duda una bofetada en la cara no apta para los débiles de espíritu.  Con el legado de bandas como Sabbath así como de los pioneros del proto-metal y el proto-doom de los 70’s IRON BLANKETT nos presentan un artefacto sonoro de dimensiones descomunales en el que los ecos del desierto se riegan con fluidos psicotrópicos que harán que tu cabeza explote. Poniendo a prueba tus cervicales sus canciones cuentan con un groovy vintage entre hordas de riffs Stoner. Ese sonido familiar visto ya con anterioridad adquiere en este impacte debut una dimensión sensorial a prueba de bombas. El bunker monolítico en el que se gestan sus poderosos riffs es solo una de las señas de identidad de la banda, ya que son muchas las influencias que aparecen en este trabajo que no te dará un solo respiro. Bien sea creando escenarios espeluznantes en los que la acidez corrosiva de sus guitarras te llevará a dimensiones insospechadas, o bien usando los elementos más ortodoxos del Stoner, estos chicos tienen claro su propósito. Y este no es otro que hacer canciones pesadas con un aroma retro, sin renegar de momentos narcóticos. Con este explosivo combinado consiguen un álbum impactante que no olvidarás fácilmente, confirmando que desde las antípodas se mantiene la fertilidad de la escena psicodélica y pesada del momento. Olvídate de todo y disfruta de esta estimulante descarga de adrenalina convertida en una auténtica bacanal.

‘ASTRAL WANDERER’ está disponible vía Sound Effect Records/Copper Fast Records.

IRON BLANKET son:
Mark Lonsdale / Guitarra
Nick Matthews / Batería
Tom Withford / Guitarra
Charles Eggleston / Bajo
Johann Ingemar / Voz

Sin hacer prisioneros ‘Evil Mind’ nos recuerda esos sonidos crudos y salvajes del proto-metal de los 70’s. Con la sombra de Sabbath siempre acechando, los australianos componen una canción pesada y llena de energía envuelta en una atmósfera empapada de fuzz y abrasadores riffs Stoner. El corte cuenta con pasajes heavy-psych que nos sumen en un trance lisérgico demostrando su buen hacer en esto de la psicodelia más contundente. Una buena piedra de toque para comprobar lo que nos espera en este sólido trabajo.

Con algunos ganchos Stoner ‘Mystic Goddess’ se muestra potente y atractivo entre melodías setenteras y un groovy dinámico que oscila en un entorno rugoso y pesado. Usando con destreza la melodía logran equilibrar las cosas en corte no exento de su cita con el fuzz, pero también con el legado del heavy-rock más troglodita. Dinamita pura.

‘ Witch’s Kiss’ mantiene el tipo con un sonido rugoso y vintage en el que el legado de bandas como Pentagram y los eternos Sabbath es reflejada con solvencia manteniendo su personalidad. En una fusión de fuzz y heavy-rock su pesado sonido es amortiguado por una melodía contenida pero llena de fuerza y un ritmo que se torna cansino por momentos.

Bajo un entorno oscuro e inquietante ‘Kookaburra Nightmare’ asoma al mundo entre efectos psicodélicos y un tono misterioso. A paso lento pero firme, el corte nos sume en nebulosos psicotrópicas bajo un cierto tono cósmico y pasajes meditativos custodiados por una base rítmica a prueba de bombas nucleares. El resultado es una pista lenta y psicodélica que nos lleva mas allá. A lo largo de casi nueve minutos, IRON BLANKETT muestran todas sus cartas en esta espiral heavy-psych con pinceladas doom y un carácter sideral. Con inquietantes y lúgubres pasajes así con voces etéreas nos sumen en la oscuridad más psicotrópica.

Dando nombre al álbum ‘Astral Wanderer’ nace de una mastodóntica línea de bajo que golpea sin remisión entre oscuros pasajes de vocación Sabbath. Sumidos en la oscuridad la canción es todo un homenaje al cuarteto comandado por Iommi, pero también tiene su propia esencia heavy-psych. Esta combinación es el mayor aval de los australianos. Saber conjugan los ecos proto-doom de los 70’s con la psicodelia más pesada e impactante nacida de las dunas arenosas de asfixiantes desiertos.

‘Iron Blanket’ es otro artefacto sonoro más propio de los comienzos de los 70’s en el que las vibraciones proot-metal se muestran con toda su mala leche. En su oscura y enigmática atmósfera se curten una horda de riffs intoxicantes y una voz gritona cubiertas de un ritmo pesado y trepidante. La pista sucumbe ortodoxos riffs arenosos entremezclados con los ecos vintage innatos en la banda.

Con el fuzz como Santo Grial ‘Visions of the End’ nos ofrece una visión mas calmada del sonido troglodita del quinteto australiano. Un nebuloso mar de sustancias psicotrópicas nutre una pista oscilante que arranca y frena manteniendo un groovy pegadizo hasta la estampida final.

Emergiendo lentamente desde oscuras profundidades ‘Tongue of Time’ se muestra como una pista colorista que pondrá a prueba tus cervicales con sus crudos sonidos setenteros. Asentando su sonido en giros constantes consiguen mantener el nivel y al oyente enganchado a otro corte pesado y psicodélico a partes iguales.  Toda una bacanal de sonidos pesados con golpes de doom y impactantes pasajes heavy-psych que harán que tu cabeza explote.

Iron Blanket

Copper Feast Records

Reseña: ABANAMAT.- ‘Abanamat’

Desconocidos para mi hasta este momento, ABANAMAT son una banda que sitúa sus canciones en el punto exacto en el que mi sensibilidad se siente más estimulada. Formada por miembros procedentes de Siria, Rusia, Alemania y Estados Unidos, esta reunión multicultural se refleja en canciones llenas de matices e influencias. Esto se traduce en que la banda sabe como usar los aromas orientales para crean canciones que rezuman seductoras fragancias sonoras en un clima de relajación. Sus pasajes meditativos derrochan tanto, hermosos desarrollos balsámicos, como una imponente fuerza lisérgica. Este equilibrio hace que las pistas del álbum fluyan sin estridencias ondulando por territorios agrestes con la misma solvencia con la que se recuestan en meditativas laderas con acolchadas y cautivadoras vibraciones psicodélicas. La banda bebe de la fuente inagotable del rock psico-progresivo de los 70’s para componer canciones sólidas en las que las guitarras brillan con luz propia. Porque si cada corte se sustenta en una fuerte y solvente base rítmica, los devaneos de las seis cuerdas siempre aparecen en el momento oportuno para que las canciones se muestren más imponentes.  Si bien a veces ABANAMAT transita por el lado más ortodoxo del Stoner, también sabe cómo explorar insondables escenarios en los que las vibraciones heavy-psych encuentran su entorno ideal para desarrollarse. Trabajos así, se encuentran en una encrucijada en la que las reverberaciones desérticas se nutren de bellas y gratificantes melodías de psicodelia aromatizada. Una formula que, a pesar de haber sido usada en múltiples ocasiones por otras bandas, resulta sumamente cautivadora. Déjate llevar por las armonías de las mil y una noches y atraviesa la soledad de las dunas en este gratificante viaje impulsado por la mejor psicodelia pesada del momento.

ABANAMAT son:
Tyler Pesek – batería
Majd Alkillane – bajo
Dima Zangiev – guitarra
Max Goetsch – guitarra/voz

‘ABANAMAT’ está disponible vía Interstelar Smoke Records.

Los apasionantes vientos orientales de ‘Djinn’ nos ponen en la ruta. De un álbum con un contenido cautivador. Una fascinante guitarra va creando una atmósfera psicodélica repleta de bellas fragancias sonoras. Este espacio de psicodelia aromatizada aderezado con exóticos pasajes crea un entorno de relajación y bienestar. El nítido tono oriental de la psicodelia se nutre de pesados riffs que engrosan el carácter de la pista. Los pasajes instrumentales se endurecen en su sonido, con cargas de fuzz de profundidad y un ritmo poderoso. Ahí la guitarra ácida muestra todo su potencial consiguiendo un corte equilibrado de fuerza y belleza. La parte final, todo se torna más áspero y difuso sin perder su atractivo.

Thunderbolt of Flaming Wisdom’ amortigua el contundente final del corte anterior con pasajes aromatizados de psicodelia pesada. El magnético bajo y la guitarra en bucle, van consiguiendo un efecto aturdidor sobre el oyente. La canción consigue crear un efecto hipnótico con la repetición de una armonía que va evolucionando a un espacio de mayor intensidad. En su avance, el corte crea un espiral psicotrópica de grandes dimensiones. Todo un caos contralado en el que la pesadez y la lisergia consiguen su espacio vital en este entorno rebosante de energía. Una canción con un gran atractivo que se digiere con facilidad.

Bajando notablemente las revoluciones, la apertura atmosférica de ‘Voidgazer’ se enriquece con un sutil sonido de órgano y suaves efectos antes de que la guitarra describa un hermoso génesis. Poniendo las cosas en un hermoso escenario sonoro en el que la psicodelia convive con un zumbido persistente. Cambiando el registro respecto al corte anterior, los suaves pasajes psico-progresivos aparecen para mostrar un entorno de relajación en el que las influencias de los 70’s hacen acto de presencia. Su bella melodía y las guitarras duales, van construyendo una maravillosa y balsámica canción con una rica instrumentación y un talente apacible. Solo en la parte final encontramos momentos de mayor pesadez e intensidad que se conjugan con una rica instrumentación.

Una apertura con vientos exóticos es el punto de partida de ‘Fliying fish’ Una canción con ‘duende’ que se ejecuta con la pausa necesaria para calar en la sensibilidad del oyente. Con acordes de guitarra superpuestos el corte evoluciona a un espacio de mayor intensidad en esa atmósfera onírica que tan bien sabe crear la banda. Sencillo en su estructura, pero lo suficiente atractivo como para dejarse llevar por una sucesión de solos de guitarra que colorean una canción que se torna más pesada y ácida en su transitar. Sus bellos pasajes de psicodelia cautivadora a la que me rindo una vez más.

Esta claro que estos chicos saben a lo que juegan y en ‘Amdest’ aparecen impactantes pasajes heavy-psych adornados con aromas orientales que contrastan la pesadez de su poderosa base rítmica. Todo ejecutado en un tono ortodoxo con la suficiente brillantez para que la pista resulte seductora para cualquier amante de la psicodelia pesada contemporánea y a la vez pueda encantar a los fans de los sonidos desérticos.

Con nueve minutos y erigiéndose en el tema más largo del álbum, ‘Night walk’ brota en un particular Jardín del Edén en el que los efectos atmosféricos van fluyendo lentamente creando un bello y variado tapiz multicolor. Balsámico y psicodélico, el corte desprende diferentes aromas que penetran en las terminaciones nerviosas del oyente proporcionando una agradable sensación de relajación.  Su expresiva narrativa se adorna con hermosos pasajes de guitarra que calan en lo más profundo del oyente. Todo un mundo sensorial en el que los sonidos expansivos se apoderan de nuestra mente para permitir que nos dejemos llevar por este mundo lleno de gratificantes sensaciones. Enriqueciendo sus pasajes psicodélicos con melodías que coquetean con elementos progresivos, nos brindan una encantadora canción con un cierto aroma añejo.

Abanamat

Interstellar Smoke Records 

Reseña. SUPERSONIC BLUES.- ‘It’s heavy’

Cualquiera que escuche el álbum sin tener referencias de la banda, seguramente pensará que está escuchando una demo de esas bandas pioneras de comienzos de los 70’s que sentían devoción por el blues, la psicodelia ácida y las vibraciones mas pesadas. SUPERSONIC BLUES cuenta en sus filas con miembros de ORANGE SUNSHINE o MERCURY BOYS, lo cual ya nos indica el camino que pueden tomar sus vibraciones de puro proto-metal. Su sucio y primitivo sonido, así como una calidad de grabación manifiestamente mejorable, hace que cada canción rebose autenticidad. A pesar de que la música que tocan ya se inventó hace décadas, lo hacen de una forma auténtica, que no resulta impostada. Escarbando en el legado de pioneros como Cream, Leafhound, Taste, Sir Lord Baltimore y tantos otros, los estribillos pegadizos, sus guitarras ruidosas, y una turbia instrumentación, son el instrumento mediante el cual nos trasladan a un tiempo en el que los amplificadores echaban humo gracias a unos tipos que amaban el rock. Con esa misma ilusión, las siete canciones del álbum son una patada en el trasero que hará despertar a los amantes de los sonidos más crudos y salvajes. Estamos ante un álbum impactante que con una mejor calidad de grabación podría ser memorable.

Grabado por Laurens ten Bergeen The Womb Studio y masterizado en Motorwolf por Guy Tavares. Obra de Ruud Aarbodem y Maarten Donders.

‘IT’S HEAVY’ está disponible vía Who Can You Trust? Records!

Con un sucio sonido de blues añejo ‘High As A Kite’ revolotea en una atmósfera vintage con golpes de rock pesado. Piensa en CREAM, LEAFHOUND o cualquier otro de los pioneros y encontrar el sonido del interior de sus surcos. Denso y crudo, el corte mantiene un groovy pegadizo del que es fácil enamorarse a las primeras de cambio. Estribillos pegadizos conectan de inmediato con ese carácter vacilón de auténtico rock sin aditivos. Los solos de guitarra contrastan con un sonido deficiente que le aporta un valor de autenticidad.

Los ritmos retro de ‘They See Me Comin’ vuelven a ofrecer mas de lo mismo. Un viaje al corazón más underground de comienzos de los 70’s con un sonido arcaico, primitivo, pero lleno de autenticidad.  Blues ácido con solos corrosivos y un ritmo pesado nos llevan en volandas por territorios tantas veces transitados por cientos de bandas, pero aquí encontramos un punto de autenticidad que no todas logran conseguir.

‘It’s Heavy’ suena a proto-metal áspero pero resultón. Un innegable aroma a 70’s revolotea por unos surcos pesados, pero con mucho atractivo. Pinceladas Sabbath se incrustan en su difuso sonido. sumergiéndose en los sonidos más pesados de los pioneros de lo que después sería el heavy-rock, el corte mantiene la frescura. Dejando al lado el blues, crean un tema poderoso con su punto de acidez para mostrarse más auténtico si cabe. Todo un cañonazo abrasivo de rock lleno de autenticidad.

Homenajeando a una banda mítica e infravalorada, encontramos ‘Phantom Child’, una canción original de Lincoln Street Exit, aquella banda de hispanos y latinos americanos que puso patas arriba los cimientos del rock más ácido a comienzos de los 70’s y que recibe una honesta versión de manos de los holandeses. Bastante fiel al original, el tema rezuma solos ácidos sobre su contundente base rítmica. Una canción que encaja a la perfección en el sonido de SUPERSONIC BLUES, una banda que nació en la época equivocada pero que no reniega de los precursores de un género que siguen décadas después dándonos grandes satisfacciones.

Sin abandonar ese sonido crudo y sucio ‘No Good For Conversation’ juega con ganchos en formas de riffs ácidos de gran pesadez. Turbio y frondoso, el tema golpea con un rock oscuro y plomizo durante dos minutos son mas aliciente.

‘Crawlin’ Back’ cruje con riffs diabólicos por una senda retro entre crudas vibraciones con un groovy pegadizo. Un sonido que bebe de la escena de Detroit y que tiene un tono macarra y vacilón con buen derroche de fuzz. Ondulante en su desarrollo, el corte siempre cabalga con la vista al frente con pinceladas blues.

El álbum cierra con ‘Got No Time For Trouble’, otra canción rugosa de blues intoxicante en pura línea Cream. Ritmos contagiosos y armonías hard-rock de nítido carácter 70’s. Avanzando firmemente en su primera mitad con esos envolventes riffs retro, en la segunda mitad dejan aflorar toda la artillería de solos ácidos y corrosivos con una turbia base rítmica.

Supersonic Blues

Who Can You Trust? Records