Reseña.- PHARLEE.- «Pharlee»

pharlee_cover_1024x1024

Nacidos de la prolífica escena psicodélica de San Diego, con Justin «Figgy» Figueroa (Harsh Toke, Arctic) en la guitarra, Dylan Donovan (Sacri Monti) en el bajo, Zachary Oakley (Joy, Volcano) a la batería y Garret Lekas en los teclados. aportando un toque vintage a la exuberancia y desmesura de sus temas, más la portentosa y rabiosa voz de Macarena Rivera que pone la nota del blues más rabioso, publican su debut homónimo bajo el sello Tee Pee Records

PHARLEE construyen una vorágine de hard-rock con ondulaciones a lo largo de sus surcos contagiosos y riffs influenciados por el blues, tejidos con un hilo de psicodelia que se convierte en una bacanal rítmica de proporciones desmesuradas. Influenciados por el hard-rock de los setenta al que le incorporan altos dosis de sonidos psicotrópicos que mitigan con los tonos blues-rock de la voz de Macarena, la que pone orden en el presunto caos que construyen el quinteto. Dinámicos, no dudan en fusionar elementos del sonido de la Costa oeste con el heavy-psych más ácido y corrosivo y el latente espíritu blues. una perturbadora sección de ritmo en la que los músicos cambian sus instrumentos habituales para generan un nuevo espectro de proporciones descomunales. Con ecos que pueden llegar desde Blues Pills, Ruby The Hatchet o Electric Citizen, a  la enajenación lisérgica de Earthless. Toda una locura de disco que volará la cabeza del oyente con sus enajenadas distorsiones y la rabia con la que está ejecutado. 

Está claro que el espíritu de la escena de San Diego queda fielmente reflejada aquí. Músicos que experimentan con instrumentos que no son que utilizan habitualmente y que se dejan llevar por sus instintos, siempre optimistas y fiesteros.

Seis temas no muy largos y que van directos al grano. Solo hay que escuchar los primeros de riffs de “Ethereal woman”, para darnos cuenta de la exuberancia de los californianos.

Dinamismo arrollador con ritmos diabólicos mientras el potente órgano retro trata de poner algo de cordura a un tema que transita a toda velocidad enseñando toda la locura de las bandas de San Diego, y añadiendo una buena dosis del blues-rock más desgarrado. Una bestialidad de tema que deja un rastro de desolación a su paso

“Creeping”, ondula entre los vientos retro con un ritmo frenético, con constantes giros mientras Macarena aporta su magia soul-blues sobre el caos que tiene con ella. La demencia se frena para ofrecernos desarrollos en los que la guitarra libra una batalla con el órgano por llevar las riendas del tema a su terreno favorito.

Otro impactante tema es “Darkness hour”. Algo más luminoso que sus predecesores parece vivir más cómodo en los ecos de los setenta. Nebulosas rítmicas arropan los juegos vocales blues, mientras Zach y su batería parecen no tener freno. Con un aura más humeante, estamos ante un tema del rock más contundente de los setenta ejecutados por músicos que no habían nacido entonces.

Estamos ante una especie de ser nacido de la fecundación entre Earthless y Blues Pills y vestido con trajes retro.

El misticismo y la espiritualidad abren “Warning”, posiblemente el tema más destacable del álbum. En acústico y con elementos orientales, va creando el clima desde su espíritu chamánico, para atraernos a sus surcos. Una vez anestesiados, los pesados riffs y una voz que ahora se torna a tonos ocultistas, van manteniendo una calma tensa que no sabemos cuando puede estallar. La explosiva mezcla de guitarras fluidas y el peso de imponente hammond de Garret, mantienen el equilibrio, mientras las voces sigues hechizándonos. Creando un espacio de fuzz espeso y nebuloso entre los conjuros vocales y la inquietud de las teclas.

El quinteto se atreve con una versión del clásico “Going down”. En mi vida he conocido multiples versiones de éste tema, pero ésta tiene algo de particular. Una sensual versión de baja intensidad. Un registro entre contenido y salvaje que mantiene su esencia blues. Como a cámara lenta, las guitarras hacen sus florituras con distorsiones con la atenta mirada de control del órgano. Un tema que gira más hacia el blues que hacia el rock con el que fue concebido. En su conjunto, una versión de las más contenidas de un tema que se presta a ser salvaje, y a eso no se pueden resistir con un final apoteósico en el que la locura se vuelve a apoderar de PHARLEE en otra bacanal de guitarras salvajes y ritmos infernales.

Teniendo en cuenta que el registro fue grabado en un equipo analógico, puede que nos lleve ante un sonido más auténtico en el que las membranas de los altavoces de nuestro equipo sean puestas a prueba.

“Sunward”, el tema que cierra este debut, vive de una conjunción de elementos. Con vocación retro-rock stonerizada, la banda toma elementos desérticos en una combinación con registros soul-blues enérgicos. Desatando la rabia sobre ese torbellino rítmico que se acelera y entra en bucle. Con una segunda parte con otro aspecto más calmado en el que los sonidos de guitarras psicodélicas se entremezclan con voces más cercanas a momentos west-coast.

https://soundcloud.com/search?q=pharlee

https://www.facebook.com/pharleee/

https://www.facebook.com/teepeerecords/

Pharlee – S/T – Snow White Vinyl LP – OUT 4/5/19

Reseña.- BRANT BJORK.- «Jacoozzi»

a2970822346_10

Uno de los pioneros del desierto presenta su nuevo álbum en solitario. Personalmente cada día me siento más atraído por su creación en solitario, a pesar de reconocer que con Kyuss fueron crearon un sonido que ha dado mucho de sí y cuya estela es enorme y sigue siendo fuente de inspiración para multitud de bandas.

“JACOOZZI” ve ahora la luz con grabaciones efectuadas en diciembre de 2.010, cuando BRANT BJORK, en una casa en Joshua Tree pretendía grabar otro disco en solitario. Cuatro días de grabaciones que el músico decidió abandonar las ocho canciones en las que estaba trabajando. Junto a su amigo e ingeniero Tony Manso, comenzó a grabar y a tocar la batería con improvisaciones espontáneas. Luego fue incorporando las guitarras, bajo y percusiones sin perder el espíritu de la improvisación.   Las grabaciones sin terminar se quedaron en un estante. Bjork había quedado más satisfecho con las sesiones improvisadas, recuperándolas ahora para gozo de sus seguidores. Los diez temas aquí contenidos, recogen aquellas sesiones reflejando toda la frescura de un músico que toca y se divierte. Un disco sin ataduras en el que se deja llevar por sus instintos, y ¡¡de qué manera!!.

Había noticias de estas cintas, pero la incertidumbre sobre si verían la luz en algún momento siempre existió. Ahora tenemos la respuesta ante nosotros.

En “JACOOZZI” encontramos la mejor versión posible de BRANT BJORK.  Puede que los acérrimos seguidores de Kyuss puedan verse defraudados, pero, si olvidan los complejos podrán disfrutar de un disco hecho con espontaneidad y en el que se ven reflejados una gran variedad de sonidos que hemos venido escuchando durante décadas, rock, blues, Funky, psicodelia, jazz, ecos west-coast, así como el desert-rock que le aupó a la fama. Todo un acierto que puede convertirle en uno de los albúmenes más destacados de su discografía.

Estamos ante un trabajo prácticamente instrumental basado en jams en el que cada tema tiene mil matices.

“Can’t out run the sun” deja claro que nos vamos a encontrar en los surcos de “JACOOZZI”. Improvisaciones bajo cadentes ritmos de batería repetitiva de hipnótica. Unos acordes que se repiten insistentemente a través de una introducción de casi dos minutos ejecutados con parsimonia. Un tema en el que parece que vayamos en un tren por el desierto desde cuya ventana vamos viendo pasar el paisaje. Un corte contemplativo con sutiles acordes de psicodelia apacible y olor a cactus.

En sus últimos discos, el músico de californiano nos ha ofrecido múltiples temas en los que el funky hacía acto de presencia. Aquí, “Guerrilla funk”, refleja ese groovy en el que el bajo y la batería adquieren una cadencia pegadiza y llena de frescura. Jugando con los ritmos a través de los distintos instrumentos, las melodías desaparecen. Cambiantes armonías van moldeando sus formas en improvisaciones sosegadas en las que demuestra su versatilidad y habilidad, tanto con la batería como con la guitarra. El tema refleja a un músico divirtiendo tocando, jugando con ritmos y acordes que repite a su antojo, y eso consigue transmitir que nos sentamos partícipes del mismo.

Si las influencias musicales que contiene “JACOOZZI”, son múltiples y variadas, solo hay que escuchar “Mexico city blues” para corroborarlo.

Con el protagonismo de la batería, una nueva jam con matices jazz coquetea con una guitarra que rezuma blues mirando a esas plantas que corretean por las arenas del desierto.  Tengo la completa sensación de que la grabación es fiel a la original, sin aditivos, ya que el resultado es como si el tema estuviera inacabado.

En poco más de medio minuto, ejecuta un calentamiento de batería, sin más, en “Five hundred thousand”. Siempre me pregunto porque muchas bandas incluyes cortes así en sus discos, que personalmente creo que aportan poco, pero supongo que su motivo tendrá. Bien es cierto que sirve de introducción a uno de los temas que personalmente más me gustan de todo el álbum. “Black White wonderland” nos lleva a paradisíacos espacios a través de ensoñadores acordes de guitarra que parten desde una calma y un sosiego introspectivo. Acordes melancólicos que evocan una cierta mirada al pasado. Un tema en el que la añoranza está presente y que contrasta con el distinto carácter que tienen las guitarras con respecto a la batería. Por otro lado hay que destacar el magnífico trabajo de bajo que contiene, un bajo que puede pasar desapercibido, pero que resulta fundamental en la construcción del corte.

Con pedales y distorsiones, “Oui” combina ritmos jazz con psicodelia relajante. Guitarras superpuestas en distintos estratos definiendo claramente su papel en los ritmos, y en los solos. Un soplo de fuzz humeante con el jazz muy presente. Otro tema brillante.

Si, el jazz está muy presente en “JACOOZZI”, así “Mixed nuts”, sigue esa cadencia musical, con un ritmo de batería y bajo tonos vintage en una nueva jam en la que la guitarra pone los tonos más oscuros e hipnóticos. Susurrantes, incorpora un órgano en segundo plano que tiñe de ocre un el tema.

El Brant más rítmico y bailable aparece en “Lost in race”, Compases funkys de percusión con un bajo hipnótico y pulsante prescindiendo de las guitarras

La psicodelia tiene un nuevo espacio donde desarrollarse en “Polarized”. Bajo ritmos de jazz, los solos más ácidos tienen su espacio aquí. Distorsiones y leves acordes de piano con una batería al ralentí, van arropando los momentos más diabólicos de Bjork y su guitarra.  Otro tema que se presenta como incompleto en su aspecto, y que ocupa el espacio lisérgico de este versátil trabajo.

Si los nueve primeros temas del álbum son jams instrumentales en las que la improvisación está presente, “Do you love your Word?”, es el único tema en el que ponemos escuchar la voz de Brant. Dulzura y con reminiscencias del verano del amor, las melodías y los sutiles acordes de la guitarra solo sirven de cobertura para una voz llena de sentimiento y calma. Un broche final perfecto para un trabajo que cuanto más escuches más te sentirás atraído por su contenido. Seguramente el hecho de publicar los temas en bruto hace que su valor se eleve, y se aprecie con un mayor reconocimiento. Frescura y naturalidad en estado puro.

https://www.facebook.com/BrantBjorkOfficial/

https://www.facebook.com/HEAVYPSYCHSOUNDS/

Reseña.- LAMP OF THE UNIVERSE.- «Align in the Fourth Dimension»

a1956682335_10El proyecto en solitario de Craig Williamson tiene una nueva entrega con este maravilloso «ALIGN IN THE FOURTH DIMENSION» publicado por el sello Sulatron Records. Después de mas una decena álbumes en su haber, y distintos proyectos musicales como ARC OF ASCENT, DATURA o AZAZEL, el músico neozelandés nos ofrece uno de esos trabajos que transmite bienestar. Una terapia curativa con el objetivo que encontrar la paz interior. Un álbum para la relajación lleno de mística y espiritualidad. Alejado de las resonancias pesadas, su música es todo un reconstituyente para el alma. Con vientos orientales, psicodelia relajante y unas apacibles y reparadoras voces estamos ante uno de esos discos para disfrutar desde la calma. Una necesaria mirada hacia el interior en mundo frenético que hace que necesitemos tomarnos un respiro. Ocho bellos temas que podrán ayudarnos a hacer esa necesaria parada en la rutina y gozar poniendo en funcionamiento nuestros sentidos. Guitarras acústicas, mellotron, violines, flautas, guitarras, sitar, chamánicas voces, elementos de vientos y un sinfonismo apacible que hará que tu mente y tu cuerpo se sientan reconfortados con sus vibraciones terapéuticas.  Por otro lado hay que destacar la magnifica ejecución y versatilidad de Craig usando instrumentos tan dispares. Todo un soplo de ternura en un maravilloso álbum que te hará flotar. ¡No te arrepentirás del viaje! 

Con acordes acústicos envueltos en efectos comienza la singladura de «Visitor. Unas voces espirituales generan un mantra lisérgico a paso lento. Todo sucede con calma, sin prisas. Un tema lleno de espiritualidad envuelto en efectos de vocación  espacial que vigilan atentamente su desarrollo.

Los elementos psicodélicos se hacen más presentes en «Rite of spheres». Un ritual en el que acompasados e hipnóticos ritmos van dando forma bajo tonos enigmáticos a otro gran corte en el que las guitarras toman protagonismo. Mucho más ácido, el sonido del órgano le acerca a cierto tufillo kraut bajo chamánicas voces.

El atrayentes sonidos del sitar nos introducen en territorios raga-rock en «Light reciever». El sonido de la guitara en tonos acústicos con cantos redentores procedentes de remotos lugares en los que la espiritualidad reina lo convierte en un canto de optimismo en el que la belleza y la magia se muestran como antítesis al mundo occidental.

Las lánguidas voces de «New forms» siguen marcando esa línea de espiritualidad que contiene todo el álbum. En esta ocasión bajo un sinfonísmo más adormecedor sobre unas atmósferas que se oscurecen, sin perder su karma.

Mucho más triste se presenta «The leaving». Una estampa llena de bucolismo en el la combinación del sonido acústico de la guitarra con la sección de vientos dota de un sinfonismo ya apreciado en algún tema anterior. Seguramente encontramos una mayor modulación de las melodías vocales. En un plano distinto, los desarrollo de la guitarra fuzz se mantiene como en un estrato distinto Estamos ante una mezcla de temas, como si estuvieran sonando simultáneamente dos canciones distintas, en un curioso y efectivo ejercicio compositivo. 

El raga-rock más al uso se recupera en «Absolution through the third eye», otro tema presidido por percusiones y el siempre atrayente sonido del sitar. Coros espirituales hacen el resto para que la mezcla sea de lo mas atrayente. Con cantos tibetanos LAMP OF THE UNIVERSE completan otro ejercicio de mística espiritual. No falta la psicodelia traída por los efectos de la guitarra en este chakra místico.

Olvidándose de los efectos y usando como herramienta el sonido acústico de la guitarra y su voz, «Call from beyond» es otro corte lleno de belleza. Hecho desde la sencillez, demostrando que no son necesarios artificios para crean una obra hermosa y que a la vez consigue transmitir sentimientos. Este tema minimalista, sin duda, lo consigue. Este tema está incluido en como bonus en la versión del CD.

 «Seasons of love», con casi nueve minutos. mantiene el aura psych del álbum. Aquí los sintetizadores, y los violines generan esa humeante atmósfera que protege los cánticos espirituales de Craig.

Seguramente después de una escucha completa de «ALIGN IN THE FOURTH DIMENSION», tu espíritu se sentirá mucho más reconfortado, ya que estamos ante uno de esos discos, que logra transmitir sentimientos, y eso dice mucho a su favor. 

https://www.facebook.com/lampoftheuniverse

https://www.facebook.com/Sulatron.Records/

 

 

 

 

 

Reseña: HEAVY FEATHER.- «Debris & Rubble»

a1600736637_16

Hace meses nos encontramos con la sorpresa que había nacido una nueva banda en tierras suecas llamada HEAVY FEATHER, creada por el guitarrista de SIENA ROOT, Matte Gustafsson y la cantante Lisa Lystam, y mi curiosidad se despertó. Junto a ellos, el Morgan Korsmoe (bajo), uniendose poco después el batería Ola Göransson.

Se trata de un proyecto paralelo con vocación de continuidad con el que pretenden regresar al origen. Esos sonidos que a finales de los sesenta y primeros setenta para tocar todo tipo de Blues-Rock a alto volumen, tratando de plasmar sus experiencias personales en su música. Temas sencillos (que no simples), que caminan por la larga autopista del rock clásico y que hacen muchas paradas en el blues-rock. Con influencias que viene de bandas como CREAM, o FREE especialmente, no en vano, Paul Kossoff es una de las principales influencias de Matte«DEBRIS & RUBBLE» es un trabajo que escapa de alguna manera del estereotipo de las bandas retro rock, aquí hay rock clásico, si, pero nacido del sentimiento, sin poses. Es la música que el cuarteto honestamente siente, y no la ejecuta por seguir ningún tipo de moda. Aquí no encontraremos ninguna referencia satánica ni cosas parecidas. Once temas cortos y directos, cada uno con sus matices, en los que el blues está muy presente.

Los primeros coros de Lisa en «Debris & Rubble» y los ritmos retro nos dan pistan de por donde va el camino por el que transitan. Blues-rock a la vieja usanza  incluyendo una armónica blues en una presentación de minuto y medio.

Marcados por los registros vocales de Lisa, «Where did go», es un blues-rock en el que aparece la cadencia Janis Joplin con un regusto FREE, Solos de guitarra sobre efectivos y pegadizos estribillos. Garra y fuerzas unidas en una misma causa con riffs herederos de Kossoff, que se trasvisten de sureños para acercarse a momentos Allman Bross. Una estructura sencilla y efectiva de fácil digestión para cualquier oído.

La banda es capaz de recuperar momentos a caballo entre ZZ TOP y Delaney & Bonnie, en «Waited all my life». Un viaje en el tiempo al corazón de los setenta con el blues más dicharachero y divertido como protagonista. Rebosando optimismo y buen rollo el corte se adorna con unos solos de guitarra tras los que me viene a la cabeza algún momento Johnny Winter.

La influencia FREE aparece de forma evidente en «Dreams», en esta ocasión fusionandola con momentos más propios de los sonidos más floridos y sensuales de la west-coast.

Explorando el legado CREAM, «Higher» es otro de esos cortes sencillos en los que que partiendo de un riff, Clapton y sus compañeros de viaje se ven retratados con unos solos   cercanos al rock sureño. 

La influencia de Lisa es evidente en muchos de los temas. En «Tell Me your tale» muestra su lado más sensual. Acariciándonos y seduciéndonos con su maravillosa voz, nos trasmite un bucolismo bajo la atenta mirada de una atractiva instrumentación. HEAVY FEATHER no necesitan complejas estructuras para lograr temas solventes y brillantes. Aquí consiguen una balada llena de sosegado romanticismo. Una calma solo interrumpida por los solos de Matte que hacen que la intensidad del corte se eleve sin romper la mágia y el lucimiento de una voz llena de belleza. Sus registros más amables y seductores quedan reflejados aquí.

Nuevamente la cadencia FREE regresa en «Long ride». Unos vigorosos riffs que descienden a suaves momentos en los que la voz de Lissa arrastra a sus compañeros a bucólicas estampas de floridas praderas en las que el blues es el protagonista. Los medios tiempos envuelven un tema con una fuerza contenida en sus entrañas que es adornado con algun soplo de armónica. Por el mismo sendero blues-rock «I Spend my money wrong» eleva la tensión con desgarradores momentos entre boogie-rock y blues. Este tema sirve de lucimiento para el trabajo de Morgan Korsmoe y su bajo. nuevamente la sencillez resulta ser una fórmula efectiva. «Hey there mama»,  recoge la estela del tema anterior para colorearla con notas blues llenas de luz. Sin estridencias, los riffs pegadizos descienden a las praderas más calmada dando un pequeño giro a la trama argumental. Aquí es donde podemos encontrar el tema más complejoen cuanto a la composición. La guitarra toma el protagonismo con ácidos solos.

Los riffs retros contenidos y algún solo punzante e incisivo, presiden «Please don’t care». rítmicos pero con calma, dejan paso a la dulzura de una voz que trata de seducirnos siendo replicada por suaves acordes de guitarra. Sobre estructuras CREAM, el tema en su segunda mitad, desciende a llanuras susurrantes con brisas psicodélicas. Como si se fuera pagando, uno de los temas más elaborados no se sale del camino marcado por esa voz que su apaga en la lejanía.

El cierre al «DEBRIS & RUBBLE» lo pone una canción de tonos rurales. «Whispèring thing». Con registro cercano a Christine Mc Vie, el bucolismo de la estampa vintage que crean evoca momentos en los que el verano de amor vivía sus momentos más álgidos y floridos.

HEAVY FEATHER nos visitará la próxima primavera presentando su debut. 

https://www.facebook.com/HeavyFeatherRock/

https://www.facebook.com/thesignrecords/

Reseña: NIK TURNER.- «The Final Frontier»

a2685463431_10El miembro de HAWKWIND desde su formación hasta 1976 acaba de publicar el pasado 8 de marzo «THE FINAL FRONTIER». Todo un viaje interestelar en el que las distorsiones y efectos nos trasladan a lejanas galaxias para acariciarnos con dulces melodías de vocación hipnótica en el que los drones y sintetizadores juegan un papel esencial. Evidentemente incorporando los instrumentos que aportó durante los primeros años en los que militó en el combo espacial. Sus flautas, saxos y violines hacen que regresemos a esos primeros momentos de gloria de su nave nodriza. Un Turner en plena forma por el que parecen no pasar los años, habitando en las mismas galaxias a las que nos llevó en su juventud, ahora, con una mirada más sosegada y serena. Inevitablemente siempre será una parte de HAWKWIND.

Distorsiones y efectos revoloteando por espacios insondables en «Out of control», que contrastan con la psicodelia espacial en tonos sinfónicos de «Interstellar aliens», en la que los violines nos mecen cual madre a su bebé dándonos toda su ternura. Un majestuosos corte que transita entre asteroides con estrellas fugaces atravesando el firmamento en un jardín del edén construido en alguna galaxia lejana.

La flauta y los violines conviven con los sintetizadores y sus efectos en «Back to the ship» un inquietante tema en el que una voz recitando asoma entre espacios de avant-garde en los que el jazz y el space-rock conviven junto a un saxo histriónico para acabar convirtiéndose en un tema de hard-psico-progresivo en pura línea HAWKWIND

Han pasado décadas desde los momentos de gloria de la banda británica, pero aquí Turner nos devuelve a aquel legado. Dulces momentos en los que las guitarras acústicas y los coros celestiales acompañados del violín en «Strange loop» aportan el lado folk sinfónico.

Hipnotismo drone sobre psicodelia con efectos fuzz en «Calling the egyptians» aportan el lado exótico sobre una estructura kraut. Una vocación hipnótica que vemos presente también en «Thunder rider», un oscuro tema en el que las melodías vocales robotizadas se superponen al sinfonísmo instrumental con sonidos de saxo que son incrustados con maestría.

En las dos partes en las que está dividido «The final Frontier», el versátil músico describe una gran vacío interplanetario a través de múltiples efectos, y un bajo magnetizante al que va incorporando elementos de saxo y flauta con gran sutileza, generando extraños pero reconfortantes pasajes sonoros.

«THE FINAL FRONTIER» es un trabajo que no defraudará a los seguidores de HAWKWIND ni a los amantes del rock espacial más lisérgico.

https://www.facebook.com/NikTurnermusic