Reseña.- LAMP OF THE UNIVERSE.- «Align in the Fourth Dimension»

a1956682335_10El proyecto en solitario de Craig Williamson tiene una nueva entrega con este maravilloso «ALIGN IN THE FOURTH DIMENSION» publicado por el sello Sulatron Records. Después de mas una decena álbumes en su haber, y distintos proyectos musicales como ARC OF ASCENT, DATURA o AZAZEL, el músico neozelandés nos ofrece uno de esos trabajos que transmite bienestar. Una terapia curativa con el objetivo que encontrar la paz interior. Un álbum para la relajación lleno de mística y espiritualidad. Alejado de las resonancias pesadas, su música es todo un reconstituyente para el alma. Con vientos orientales, psicodelia relajante y unas apacibles y reparadoras voces estamos ante uno de esos discos para disfrutar desde la calma. Una necesaria mirada hacia el interior en mundo frenético que hace que necesitemos tomarnos un respiro. Ocho bellos temas que podrán ayudarnos a hacer esa necesaria parada en la rutina y gozar poniendo en funcionamiento nuestros sentidos. Guitarras acústicas, mellotron, violines, flautas, guitarras, sitar, chamánicas voces, elementos de vientos y un sinfonismo apacible que hará que tu mente y tu cuerpo se sientan reconfortados con sus vibraciones terapéuticas.  Por otro lado hay que destacar la magnifica ejecución y versatilidad de Craig usando instrumentos tan dispares. Todo un soplo de ternura en un maravilloso álbum que te hará flotar. ¡No te arrepentirás del viaje! 

Con acordes acústicos envueltos en efectos comienza la singladura de «Visitor. Unas voces espirituales generan un mantra lisérgico a paso lento. Todo sucede con calma, sin prisas. Un tema lleno de espiritualidad envuelto en efectos de vocación  espacial que vigilan atentamente su desarrollo.

Los elementos psicodélicos se hacen más presentes en «Rite of spheres». Un ritual en el que acompasados e hipnóticos ritmos van dando forma bajo tonos enigmáticos a otro gran corte en el que las guitarras toman protagonismo. Mucho más ácido, el sonido del órgano le acerca a cierto tufillo kraut bajo chamánicas voces.

El atrayentes sonidos del sitar nos introducen en territorios raga-rock en «Light reciever». El sonido de la guitara en tonos acústicos con cantos redentores procedentes de remotos lugares en los que la espiritualidad reina lo convierte en un canto de optimismo en el que la belleza y la magia se muestran como antítesis al mundo occidental.

Las lánguidas voces de «New forms» siguen marcando esa línea de espiritualidad que contiene todo el álbum. En esta ocasión bajo un sinfonísmo más adormecedor sobre unas atmósferas que se oscurecen, sin perder su karma.

Mucho más triste se presenta «The leaving». Una estampa llena de bucolismo en el la combinación del sonido acústico de la guitarra con la sección de vientos dota de un sinfonismo ya apreciado en algún tema anterior. Seguramente encontramos una mayor modulación de las melodías vocales. En un plano distinto, los desarrollo de la guitarra fuzz se mantiene como en un estrato distinto Estamos ante una mezcla de temas, como si estuvieran sonando simultáneamente dos canciones distintas, en un curioso y efectivo ejercicio compositivo. 

El raga-rock más al uso se recupera en «Absolution through the third eye», otro tema presidido por percusiones y el siempre atrayente sonido del sitar. Coros espirituales hacen el resto para que la mezcla sea de lo mas atrayente. Con cantos tibetanos LAMP OF THE UNIVERSE completan otro ejercicio de mística espiritual. No falta la psicodelia traída por los efectos de la guitarra en este chakra místico.

Olvidándose de los efectos y usando como herramienta el sonido acústico de la guitarra y su voz, «Call from beyond» es otro corte lleno de belleza. Hecho desde la sencillez, demostrando que no son necesarios artificios para crean una obra hermosa y que a la vez consigue transmitir sentimientos. Este tema minimalista, sin duda, lo consigue. Este tema está incluido en como bonus en la versión del CD.

 «Seasons of love», con casi nueve minutos. mantiene el aura psych del álbum. Aquí los sintetizadores, y los violines generan esa humeante atmósfera que protege los cánticos espirituales de Craig.

Seguramente después de una escucha completa de «ALIGN IN THE FOURTH DIMENSION», tu espíritu se sentirá mucho más reconfortado, ya que estamos ante uno de esos discos, que logra transmitir sentimientos, y eso dice mucho a su favor. 

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Reseña: HEAVY FEATHER.- «Debris & Rubble»

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Hace meses nos encontramos con la sorpresa que había nacido una nueva banda en tierras suecas llamada HEAVY FEATHER, creada por el guitarrista de SIENA ROOT, Matte Gustafsson y la cantante Lisa Lystam, y mi curiosidad se despertó. Junto a ellos, el Morgan Korsmoe (bajo), uniendose poco después el batería Ola Göransson.

Se trata de un proyecto paralelo con vocación de continuidad con el que pretenden regresar al origen. Esos sonidos que a finales de los sesenta y primeros setenta para tocar todo tipo de Blues-Rock a alto volumen, tratando de plasmar sus experiencias personales en su música. Temas sencillos (que no simples), que caminan por la larga autopista del rock clásico y que hacen muchas paradas en el blues-rock. Con influencias que viene de bandas como CREAM, o FREE especialmente, no en vano, Paul Kossoff es una de las principales influencias de Matte«DEBRIS & RUBBLE» es un trabajo que escapa de alguna manera del estereotipo de las bandas retro rock, aquí hay rock clásico, si, pero nacido del sentimiento, sin poses. Es la música que el cuarteto honestamente siente, y no la ejecuta por seguir ningún tipo de moda. Aquí no encontraremos ninguna referencia satánica ni cosas parecidas. Once temas cortos y directos, cada uno con sus matices, en los que el blues está muy presente.

Los primeros coros de Lisa en «Debris & Rubble» y los ritmos retro nos dan pistan de por donde va el camino por el que transitan. Blues-rock a la vieja usanza  incluyendo una armónica blues en una presentación de minuto y medio.

Marcados por los registros vocales de Lisa, «Where did go», es un blues-rock en el que aparece la cadencia Janis Joplin con un regusto FREE, Solos de guitarra sobre efectivos y pegadizos estribillos. Garra y fuerzas unidas en una misma causa con riffs herederos de Kossoff, que se trasvisten de sureños para acercarse a momentos Allman Bross. Una estructura sencilla y efectiva de fácil digestión para cualquier oído.

La banda es capaz de recuperar momentos a caballo entre ZZ TOP y Delaney & Bonnie, en «Waited all my life». Un viaje en el tiempo al corazón de los setenta con el blues más dicharachero y divertido como protagonista. Rebosando optimismo y buen rollo el corte se adorna con unos solos de guitarra tras los que me viene a la cabeza algún momento Johnny Winter.

La influencia FREE aparece de forma evidente en «Dreams», en esta ocasión fusionandola con momentos más propios de los sonidos más floridos y sensuales de la west-coast.

Explorando el legado CREAM, «Higher» es otro de esos cortes sencillos en los que que partiendo de un riff, Clapton y sus compañeros de viaje se ven retratados con unos solos   cercanos al rock sureño. 

La influencia de Lisa es evidente en muchos de los temas. En «Tell Me your tale» muestra su lado más sensual. Acariciándonos y seduciéndonos con su maravillosa voz, nos trasmite un bucolismo bajo la atenta mirada de una atractiva instrumentación. HEAVY FEATHER no necesitan complejas estructuras para lograr temas solventes y brillantes. Aquí consiguen una balada llena de sosegado romanticismo. Una calma solo interrumpida por los solos de Matte que hacen que la intensidad del corte se eleve sin romper la mágia y el lucimiento de una voz llena de belleza. Sus registros más amables y seductores quedan reflejados aquí.

Nuevamente la cadencia FREE regresa en «Long ride». Unos vigorosos riffs que descienden a suaves momentos en los que la voz de Lissa arrastra a sus compañeros a bucólicas estampas de floridas praderas en las que el blues es el protagonista. Los medios tiempos envuelven un tema con una fuerza contenida en sus entrañas que es adornado con algun soplo de armónica. Por el mismo sendero blues-rock «I Spend my money wrong» eleva la tensión con desgarradores momentos entre boogie-rock y blues. Este tema sirve de lucimiento para el trabajo de Morgan Korsmoe y su bajo. nuevamente la sencillez resulta ser una fórmula efectiva. «Hey there mama»,  recoge la estela del tema anterior para colorearla con notas blues llenas de luz. Sin estridencias, los riffs pegadizos descienden a las praderas más calmada dando un pequeño giro a la trama argumental. Aquí es donde podemos encontrar el tema más complejoen cuanto a la composición. La guitarra toma el protagonismo con ácidos solos.

Los riffs retros contenidos y algún solo punzante e incisivo, presiden «Please don’t care». rítmicos pero con calma, dejan paso a la dulzura de una voz que trata de seducirnos siendo replicada por suaves acordes de guitarra. Sobre estructuras CREAM, el tema en su segunda mitad, desciende a llanuras susurrantes con brisas psicodélicas. Como si se fuera pagando, uno de los temas más elaborados no se sale del camino marcado por esa voz que su apaga en la lejanía.

El cierre al «DEBRIS & RUBBLE» lo pone una canción de tonos rurales. «Whispèring thing». Con registro cercano a Christine Mc Vie, el bucolismo de la estampa vintage que crean evoca momentos en los que el verano de amor vivía sus momentos más álgidos y floridos.

HEAVY FEATHER nos visitará la próxima primavera presentando su debut. 

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Reseña: NIK TURNER.- «The Final Frontier»

a2685463431_10El miembro de HAWKWIND desde su formación hasta 1976 acaba de publicar el pasado 8 de marzo «THE FINAL FRONTIER». Todo un viaje interestelar en el que las distorsiones y efectos nos trasladan a lejanas galaxias para acariciarnos con dulces melodías de vocación hipnótica en el que los drones y sintetizadores juegan un papel esencial. Evidentemente incorporando los instrumentos que aportó durante los primeros años en los que militó en el combo espacial. Sus flautas, saxos y violines hacen que regresemos a esos primeros momentos de gloria de su nave nodriza. Un Turner en plena forma por el que parecen no pasar los años, habitando en las mismas galaxias a las que nos llevó en su juventud, ahora, con una mirada más sosegada y serena. Inevitablemente siempre será una parte de HAWKWIND.

Distorsiones y efectos revoloteando por espacios insondables en «Out of control», que contrastan con la psicodelia espacial en tonos sinfónicos de «Interstellar aliens», en la que los violines nos mecen cual madre a su bebé dándonos toda su ternura. Un majestuosos corte que transita entre asteroides con estrellas fugaces atravesando el firmamento en un jardín del edén construido en alguna galaxia lejana.

La flauta y los violines conviven con los sintetizadores y sus efectos en «Back to the ship» un inquietante tema en el que una voz recitando asoma entre espacios de avant-garde en los que el jazz y el space-rock conviven junto a un saxo histriónico para acabar convirtiéndose en un tema de hard-psico-progresivo en pura línea HAWKWIND

Han pasado décadas desde los momentos de gloria de la banda británica, pero aquí Turner nos devuelve a aquel legado. Dulces momentos en los que las guitarras acústicas y los coros celestiales acompañados del violín en «Strange loop» aportan el lado folk sinfónico.

Hipnotismo drone sobre psicodelia con efectos fuzz en «Calling the egyptians» aportan el lado exótico sobre una estructura kraut. Una vocación hipnótica que vemos presente también en «Thunder rider», un oscuro tema en el que las melodías vocales robotizadas se superponen al sinfonísmo instrumental con sonidos de saxo que son incrustados con maestría.

En las dos partes en las que está dividido «The final Frontier», el versátil músico describe una gran vacío interplanetario a través de múltiples efectos, y un bajo magnetizante al que va incorporando elementos de saxo y flauta con gran sutileza, generando extraños pero reconfortantes pasajes sonoros.

«THE FINAL FRONTIER» es un trabajo que no defraudará a los seguidores de HAWKWIND ni a los amantes del rock espacial más lisérgico.

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Reseña.- THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES.- «Tre»

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Con gran regocijo recibo esta tercera entrega de una de las bandas que más me ha emocionado en los últimos tiempos. La banda que nace de la encrucijada del blues europeo y americano y que en sus temas está fuerte influenciada por los blues del delta de Robert Johnson, ve publicado «TRE» bajo los auspicios de Stickman Records y BLUES FOR THE RED SUN.  Una banda en la que puedes encontrar influencias de multitud de sonidos siempre con una cadencia moderada. Una parsimonia que no llega a la pesadez, una fuerza que no raya en el metal. Unos tiempos medios que enamoran al oyente, manteniendo la crudeza de la voz de Arnt O. Andersen y unos hechizantes temas que transitan por el lado más calmado, pero siempre con una gran fuerza interior. La magia hecha canciones, con el espíritu del blues en sus venas y la psicodelia siempre presente. Una música psicotrópica pero que nunca nos depara malos viajes. Sentimientos a flor de piel que no caen en lo empalagoso, y una ejecución ponderada que hacen que estemos ante una de las bandas más destacadas de la escena alternativa. Desde su primer disco THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES consiguió conquistar a público de distintos géneros, ¡por algo será!. Con temas que pueden parecer monótonos, que nunca levantan la voz más de lo necesario, pero que no pierden la esencia. Ese atributo que poseen de una forma innata y que hace que sean grandes. En «TRE»   encontramos blues humeantes llenos de fuerza que se conjugan con dictados de psicodelia con influencia Colour Haze en los que la crudeza es compensada con un enorme y acertado trabajo en unas melodías encantadoras. No falta a la cita con los sonidos hard de tintes retro, con una suavidad que engrandecen con sus guitarras. Si seguimos hablando de géneros, podríamos encontrar pinceladas de proto-metal sobre todo en la voz e incluso incursiones en terrenos progresivos. Sin duda estamos ante un trabajo de proporciones descomunales que puede llegar a generan un amplio abanico de emociones. ¡¡Candidato a disco del año!!

Sigilosamente, los primeros acordes de “Salt the earth”, el tema mas largo del disco con sus doce minutos de duración, la guitarra, repitiendo sus acordes va arrastrando sutilmente al resto de los instrumentos para que se unan a su causa. Con tonos retros, los blues humeantes de los pantanos van apareciendo en un tema que evoluciona sobre un mismo riff que se repite una y otra vez para ir creando un corte de blues impregnado en lodos espesos pero que contiene un aura hechizante. La quebrada voz muestra todo su sentimiento con garra y fuerza. Un tema que parte de las entrañas de la banda en un derroche de fuerza. Un nervio contenido que va elevándose en su primera parte. A partir de ese momento la intensidad desciende a susurrantes y apacibles acordes en los que salen a relucir bellas y encantadora guitarras. Un murmullo apacible y reconfortante que nos atrapa entre sus encantos creando un clima de sosiego en la nuestra sensibilidad se ve invadida por su belleza. La cadencia habitual de los noruegos hace que el hechizo se apodere de nosotros. Los distados bluseros dejan paso a momentos de psicodelia que se van elevando con la dualidad de guitarras. De una forma estratificada, sin prisa, pero sin pausa, consiguen el éxtasis, para una vez que nos han situado en el nirvana, recordarnos de donde habíamos partido. Los mismos acordes del inicio del tema vuelven a escena para mecernos nuevamente con el sentimiento vocal y las delicadas armonías.

Después de escuchar este primer tema, ya podemos decir que el álbum es una maravilla. Da igual lo esté por venir, este viaje ya ha merecido la pena en su primera etapa.

Los coros rituales con voces femeninas abren “One for sorrow” nos masajean llevándonos por momentos finales de los sesenta. Elegantes acordes de guitarra replicando los coros y la ahogada voz nos saca del sueño para llevarnos de paseo por territorios retro-rock. Un intercambio de afilados solos entre las dos guitarras da un dinamismo que no habían mostrado hasta ahora. Ondulantes y a buen ritmo los lamentos vocales aparecen entre las vibrantes guitarras.  La banda parece frenar su ímpetu para no dejarse llevar por una pesadez excesiva retomando los apacibles momentos. Algo que no está reñido con la gran pujanza de sus creaciones, de hecho, incrementan la intensidad hasta la parte final donde cierran en círculo como habían hecho en el corte anterior.

“Lay down”, tiende una alfombra de blues al hard rock para que una voz ecualizada con tintes psico-progresivos cubra de un manto de psicodelia al tema mientras las guitarras revolotean cambiando sus formas entre el blues y el rock setentero hasta el descenso en los oscuros bosques de lisérgicos entre los que se esconden guitarras que muestras sus formas cambiantes. Los esquemas del rock de siempre con una guitarra rítmica y otra solista aparecen aquí.

Nuevamente la psicodelia oscura empapada de blues aparece en “Heart of the mountain”. Desde la habitual pausa consiguen una grandilocuente epopeya en los entornos a los que nos tienen acostumbrados. Uno de los puntos a destacar de los noruegos es como consiguen conjugar la rudeza de la voz con la belleza de sus melodías. Una serenidad que se refleja en los acordes de las guitarras y que por algún azar del destino hace que venga a mi cabeza algún momento de sus paisanos Spidergawd. Acordes bellos y susurrantes que se arrebatan entrando en un trance dentro de esa encrucijada entre el blues y la lisergia para explotar en fornidos riffs que se elevan sobre los finos solos de guitarra que aparecen en un segundo plano.

El sonido y la influencia de Colour Haze en los noruegos queda patente en un tema como “No man’s land”. Por escenarios heavy-psych coloridos y con dinamismo más las voces con registros porto-metal y algo progresivas nos llevan al interior de frondosos bosques que tienen sus claros en los que podemos encontrar nuevamente los coros femeninos. Entre tanto las guitarras conversan con palabras del ayer siempre bajo la cadencia contenida que imprimen a todos sus temas.

Llegados a este punto podemos concluir que THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES componen sus temas de una forma circular. Unas curvas con aristas que no usan la matemática sino la creatividad, pero que concluyen siempre en el punto de salida.

Mas inmerso en terrenos narcóticos y lisérgicos, “Time ruins everythyng” constituye un ejercicio creativo que, aun manteniendo la esencia, da lugar a una mayor experimentación creativa. Si bien el tema parte de un riff repetido, encontramos momentos más inquietantes. Graves reverberaciones  que acaban sucumbiendo a momentos de apacibles atmósferas susurrantes en las que las guitarras nos seducen nuevamente con sus aterciopelados acordes en los que el blues subyace en sus traste. Heavy-blues y psicodelia unidos de la mano y oscilando entre la calma y la intensidad. Siempre atrayentes y seductores THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES consiguen construir otro tema monumental. Y ahora me pregunto…. ¿Dónde tienen el límite? Después de cincuenta minutos de gozo y de sensaciones, solo me queda esperar que pase pronto este mes y poder disfrutar de estas melodías en vivo, ¡Por fin!.

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Reseña: LITTLE VILLAINS.- «Philthy lies»

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«PHILTY LIES»  es otra curiosa edición del sello Heavy Psych Sounds que ve la luz. La banda LITTLE VILLAINS se formó en 2.006, pero nunca despegó como tal. Fue fundada por el legendario batería de Motorhead, Phil «Philthy Animal» Taylor, junto a Sr. James A Childs, guitarra de AVON y el bajista Owen Street.  Tras el fallecimiento de Phil Taylor en 2015 parecía el final del proyecto; sin embargo, Childs y Street sintieron que las canciones merecían ser escuchadas, y ahora acompañados por el batería Chris Fielden, están listos para descubrirnos su ruidoso legado como homenaje a su amigo.

Este debut es una rebanada de media hora de un pastel de ensueño de rock and roll. De alguna manera, como si se hubiera enviado del cielo es un regalo raro, ofreciéndonos la posibilidad de experimentar el talento excepcional y feroz del fallecido Phil una vez más. Temas que transitan a toda velocidad como si de una escena de Mad Max se tratara. Rock and roll diabólico  en los que el hard & heavy se codean con desérticos riffs de fuzz humeante y melodías de llegadas de los años noventa. Pero sobre todo fuzzzzzzz, mucho fuzzzz. 

Estribillos repetitivos con herencia grunge presentan cortes como «What on earth» o «Aattack», donde las guitarras asesinas reparten fuzz a diestro y siniestro incorporando melodías sobre estructuras sencillas arropadas por una batería implacable. Ritmos punk en «Traitor» inmersos en una nueva espiral de fuzz salvaje con los mismos registroa vocales noventeros, o en tonos más garageros en «Running around», sin renunciar al uso de las guitarra difusas ni un sólo instante. 

Más oscuros y lánguidos, «Water under the bridge» como su apertura como si de un triste tema de cabaret se tratara, va robusteciéndose paulatinamente sobre esquemas grunge en los que la banda incorpora pasajes de guitarras más psicodélicas.   Una especie de revival de los noventa con estribillos bien acoplados y efectivos. Sobresaliente trabajo en las guitarras y voces en tema serpentea con más sosiego que los cortes predecesores.

«In the head» supone la esencia pura del rock and roll en una nueva vuelta a los noventa. Coros que sobresalen entre las guitarras incorporando efectos y distorsiones más propias del desert-rock sobre melodías vocales más cuidadas y pegadizas.

Temas directos y breves como «Enemy» en el que el punk se viste de fuzz bajo los diabólicos ritmos de la batería y un impactante bajo. 

En las grabaciones se pueden apreciar las risas y conversaciones de los músicos al comienzo o final de los temas.

Lo cierto es que encontramos curiosas combinaciones que resultan efectivas como «Got to grips» , en el que las guitarras y riffs más propias del heavy-rock se reconvierten en momentos de psicodelia con buenas melodías.

Los dos minutos de «I am dying master» nos ofrece otra cara distinta. Heredando sonidos Zeppelin, el stoner y el hard rock más frenético logran un punto de encuentro amparados por la guía de la guitarra fuzz. ¡¡¡¡Energía en estado puro!!!

«Get out» ofrece la ternura de la banda sobre acordes apacibles bien estructurados. La melodía quita el protagonismo a los fuertes ritmos sin perder el aura desértico ni la vocación noventera. Un tema que va apagándose en la lejanía conforme va llegando a su final. Una paradójica agonía que quizás evoque al amigo perdido.

Las canciones se colocaron para el álbum en Unit A Studios en Palm Springs, California, en febrero de 2007. James A Childs produjo y diseñó Philthy Lies en una cinta de 2 pulgadas con el propietario de la Unidad A, Robbie Waldman, asistiendo a la sesión. Recientemente, James ha tallado cuidadosamente el sonido del disco para lograr la máxima justicia de las cintas originales, desde la mezcla hasta el máster, y es parte de su mejor trabajo hasta la fecha. 

«PHILTY LIES» es un testimonio del profesionalismo de Philthy Animal Taylor y es una prueba de que aún era un gigante del rock and roll, ¡incluso 15 años después de su partida de MOTÖRHEAD. El álbum verá la luz el 29 de marzo de 2019 a través de Heavy Psych Sounds Records!

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