Reseña: ZEN TRIP.- ‘Music From Another World I & II’

ZEN TRIP nos invitan a un viaje místico en el que la psicodelia pesada se desarrolla en cinco jams en las que la espiritualidad y los efluvios lisérgicos crean una atmósfera ideal para la meditación. Conteniendo pasajes ácidos, todo se desarrolla en un trance sensorial para disfrutar a la luz de las velas acompañados del humo de una pipa mágica. Sus chamánicos pasajes incrustan desde la improvisación elementos de la psicodelia de los 70’s. Con algunos momentos, mostrándose más pesados y con algún leve coqueteo doomy, su psicodelia nos hace traspasar esa barrera sensorial en la que la mente flota liviana en un auténtico trance espiritual. ‘MUSIC FROM ANOTHER WORLD I & II’ es un álbum ideal para la relajación y la reflexión, y en él, las guitarras toman el protagonismo en unos temas que fluyen desde la calma para explorar los confines de la psicodelia. Alemania es un punto neurálgico de estos sonidos lisérgicos desde hace años, por lo que no debe sorprendernos apuestas de estas características, sino por el contrario, debemos sentirnos gratificados por ello. Pasajes contemplativos con tonos devocionales en los que los tonos rituales liberadores se suceden sin prisas, a pesar de contener momentos de pesadez en los que un crujiente sonido enturbia el ambiente. Todo un embrujo hechizante lleno de magnetismo para reconfortar nuestros sentidos.  El álbum consta de canciones publicadas en 2 Split-Vinyls junto con Projekt Fx3 y que se encuentran disponibles vía Clostridium Records en 2.018 y 2.019.

La mística envolvente nos atrapa en ‘Sonic sitar’. Suaves pasajes psicodélicos con un aroma oriental van sucediéndose entre cadentes tambores. El tema es un espacio para desarrollos nebulosos que invitan a la relajación y la reflexión. Todo un trance espiritual

Con un sonido mucho mas crujiente ‘Black tape’ nos devuelve a un espacio más mundanal. Entre efectos envolventes el tema va evolucionando, repitiendo su armonía de una manera hipnótica. Turbio y difuso el tema se desarrolla entre crestas Stoner y laderas heavy-psych que finalmente se apoderan de él a través de él para devolvernos a insondables atmósferas psicotrópicas llenas de magnetismo. Ondulando por esos espacios va modulando su intensidad hasta caer en una ciénaga con efluvios narcóticos.

‘Zen trip jam’ es un nombre lo suficientemente obvio como para intuir su contenido. Casi susurrante y un espacio drone, los acordes se ejecutan con una calma chamánica. Creando un espacio devocional, los cantos contemplativos custodian un tema que no tiene prisa en desarrollarse. Entre aromáticos entornos con olor a incienso los alemanes nos ofrecen un viaje cuyo objetivo es la liberación de la mente. Nuestro karma bebiendo energía positiva para liberar nuestros demonios internos. Sus narcóticos pasajes sirven de bálsamo sensorial con momentos de belleza, pero todo, regado con una espiritualidad redentora. La parte final deja espacio a buenos desarrollos de guitarra sanadora y reconfortante.

Siguiendo con los sonidos meditativos ‘Dust’ con su atmósfera lisérgica, se muestra como una auténtica jam que poco a poco va convirtiéndose en una canción con estructura. Heavy-psych en estado puro con distintas influencias estilísticas van perfilando un tema que se atasca entre wah wah creando un caleidoscopio sonoro en el que las formas y los colores mutan constantemente. Si bien el tema parece tener partes estructuradas, todo su potencial reside en la libertad creativa de cada uno de sus músicos.  El tema mantiene una intensidad suave hasta la parte final en la que se encabrita más su sonido.

‘Acid sun’ se muestra más plomizo en su introducción con ligeros coqueteos doomies. Todo un espejismo, que rápidamente retoma los momentos más chamánicos de la banda. Trascendentales pasajes recitados dan pie a una explosión pesada en la que los ecos porto-metal y un cierto tufillo Sabbath se conjugan con la psicodelia pesada más corrosiva. Cautivador y aturdidor a partes iguales. Tras el comienzo perturbador, comienza un paseo por un bosque humeante con efluvios de hongos mágicos impregnando cada acorde de fuertes dosis de psilocibina.   Cerrando el álbum, ‘Zen​-​O​-​Phoria’ parte susurrante y misterioso en una nueva exploración psicodélica. Un bálsamo antiestrés en que la calma domina una atmósfera creada para la redención de la mente. Una jam en toda regla en la que podemos vislumbrar algún elemento hendrixiano en los largos desarrollos de guitarra. Con el tema, ZEN TRIP parece atravesar una barrara sensorial en la que se ven reflejados diferentes momentos y referencias como si se encontrara encriptadas.

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Reseña: PARALYZED.- ‘Paralyzed’

Todo un cañonazo de heavy-blues y hard-rock primitivo y salvaje. PARALYZED en su Lp debut, nos presentan un coctel en el que caben Steppenwolf, The Doors, Leafhound, Deep Purple, Danzing o Sabbath, por citar solo algunos de los ingredientes que usan para construir este magnífico brebaje sonoro. Temas rugosos comandados por una quebradiza voz que acaba por engancharnos sin remisión. Como tantas veces hemos visto, no estamos ante un gran cantante, pero sin duda, Michael Binder tiene duende, y eso se percibe en cada canción. Su registro roto y aguardentoso conjuga el legado de Glenn Danzing, Jim Morrison y sobre todo de John Kay en modo etílico.  Los alemanes tienen el blues en sus genes, algo que no debería sorprendernos, ya que continúa siendo un referente primordial en el que muchas bandas se siguen mirando. Tras su fantástico EP del otoño de 2019, PARALYZED irrumpen como un elefante en una cristalería en la escena pesada con su perfecta conjunción de heavy blues, Stoner y buenas dosis de psicodelia ácida. Un atrayente trabajo, sin resquicios, en el que cada tema nos ofrece un aliciente para desear escuchar el siguiente con ilusión. Transitando por ese puente imaginario que nos traslada al comienzo de los años 70’s, sus temas huelen a gasolina y bourbon, pero también a marihuana. Tonos vacilones con una notable influencia del sonido que Steppenwolf nos brindaban al final de los años 60’s, para erigirse como referente de los moteros de la época. Ahora PARALYZED bien podrían ocupar ese espacio con un sonido que cruje, que golpea y que nos deja K.O.  Rock directo que transmite un espíritu optimista y en el que no faltan momentos de melancolía para recuperar el espíritu del rock and roll. Sin duda ‘PARALYZED’ es uno de esos álbumes que hace volar tu cabeza.

PARALYZED son: Michael Binder (guitarra y voz), Caterina Böhner (guitarra), Philipp Engelbrecht (bajo) y Florian Thiele (batería), contando con la colaboración de Daniel con su órgano Hammond en ´Golden Days´. El álbum fue grabado, mezclado y masterizado en Turtle Records Studio.

‘Paralyzed’ sirve de introducción a un soberbio álbum. Conjugando elementos doom, con un sonido crudo en el que los ecos heavy-blues aparecen intoxicantes entre riffs Stoner y solos extasiantes. Un espacio psicotrópico en el que la banda deja patente toda su pesadez.

Tras la entrada anterior los momentos hard-rock vintage entran en escena en ‘Lucifer’s Road (My Baby And Me)’. Un tema que conjuga el legado Sabbath con una voz al mas puro estilo John Kay. Con esa cadencia melódica Steppenwolf, el tema ofrece riffs contagiosos con un carácter retro entre momentos heavy-blues impregnados en papel secante. Rock macarra y vigoroso que golpea con fuerza cuidando las melodías. Crudo y directo el tema se deja seducir por hirientes y penetrantes creando una espiral que nos envuelve.

Tras la Tempestad llega la calma, y ‘Prophets’ parte del sosiego para elevarse y convertirse en un tema desgarrador. La influencia del registro quebrado de su vocalista tiene una gran trascendencia en el sonido de los alemanes. Riffs, sencillo, pero familiares acompañan la comitiva heavy-blues hacia un espacio de psicodelia pesada y ritmos Stoner sin perder su carácter vintage. Tras tres minutos las hostilidades se desatan con crudos momentos hard-psych herederos de los 70’s más salvajes. Sus casi ocho minutos hacen que podamos disfrutar de distintas etapas en el caminar de un corte que reposa su epílogo entre paisajes de psicodelia chamánica.

Derrochando fuzz, ‘Noise on the river’ se debate entre el heavy-blues y los rudos ecos Stoner. Con esos tonos macarras, el tema se desata en solos ácidos entre ondulantes ritmos reflejando el espíritu del medio oeste. Un sonido primitivo, pero bien ensamblado con distintos momentos estilísticos que acaban despeñándose sin control por un torrente pesado y lisérgico. Un corte denso y pegajoso en el que la fuerza de la banda queda patente entre solos endiablados.

Con la cadencia de los primeros acordes del clásico de Deep Purple ‘Child on time’, ‘Golden days’ parece beber de esa fuente. Si ya Deep Purple en su día se inspiraron en el tema de It’s a beautiful day ‘Bombay Calling’, de nuevo esos ecos son retomados aquí. Con un órgano retro envolviéndolo todo con su sonido vintage, el difuso sonido de los riffs en segundo plano custodia desgarrados pasajes en los que el humo cannabico está presente. Si bien la voz de Michael Binder parece quebrarse en cada verso, eso supone un aliciente y una auténtica seña de identidad de la banda.

‘Lowlands’ cruje poderoso antes de tornarse a un escenario bluesero sin perder su groovy. Cocinando a la perfección los riffs Stoner con la esencia del blues de los 70’s el tema tiene arrancada y paradas constantes para acabar siendo seducido por la acidez sin perder su espíritu turbio.

Emulando al Rey Lagarto en su introducción, ‘Green eyes se precipita impulsado por el fuzz en un torrente de rock salvaje y crudo. El calor del desierto reflejado en otro tema con un groovy impactante que nos invita al desenfreno entre armonías que rápidamente nos enganchan. No puedo evitar la comparación con STEPPENWOLF nuevamente en una versión Stoner que tiende el puente entre el siglo XX y los curdos sonidos de los 70’s. Guitarras rabiosas y ritmos poderosos acompañan esta huida.

‘This woman’ nos lleva a las largas rectas Californianas en una nueva revisión stonerizada de la banda de John Kay mostrado su lado más salvaje. Rudo y desbocado, el tema contiene momentos más melódicos sin perder un ápice su rugosidad. Un tema crudo en el que también aparecen ecos blues, entre su contundentes y rugosos riffs.

Sutiles acordes llenos de mística misteriosa abren ‘Mother’s only son’. Un tema que se eleva poderoso entre zarpazos de psicodelia salida de la guitarra. Crujientes y cadenciosos riffs con pasajes recitados al más puro estilo Morrison van creando un tema chamánico. Desgarradores pasajes que se clavan en nuestros sentidos mostrando una faceta oscura pero hechizante de la banda. Lleno de efluvio psicotrópicos el tema se contonea suave pero poderoso. Su ambiente pantanoso se conjuga con atormentados pasajes vocales para inclinarse por un espacio heavy-psych que se asoma a precipicios doom.

‘Parallel’ pone el cierre en una atmósfera psicodélica en la que la quebrada voz derrocha sentimiento. Entre el dark folk y ese escenario lisérgico lleno de magia. El tema parece divide en dos partes, con un segundo acto en el que momentos Danzing se fusionan con ácidas atmósferas que se elevan hacia un espacio Stoner con un nítido matiz añejo. 

Reseña: ROSTRO DEL SOL.-‘Rostro del Sol’

¿OBRA MAESTRA?. Cuando en el mes de septiembre el quinteto mexicano publicaba su single ‘Cynical mind’ mi instinto me decía que podíamos estar ante algo grandioso. La publicación de su álbum homónimo confirma esa afirmación. ROSTRO DEL SOL ha creado uno de los álbumes más sorprendes e interesantes de los últimos tiempos. De todos es sabido que la cantera mexicana era un territorio fértil del que siempre han salido buenas bandas, pero lo de estos chicos es impresionante. Buenas melodías y una perfecta ejecución de unos temas ricos en matices y texturas. Un gran aval que hace que todo fluya con una naturalidad sombrosa, sin complejos. Cinco hijos de Moctezuma que, con su debut, son merecedores de conquistar el mundo. Media hora mágica en la que el rock progresivo, la psicodelia más ácida, el jazz-rock y los ritmos funk, se visten de tonos vintage al más puro estilo de los 70’s. Imagina una fiesta por todo lo alto con Hendrix y Alvin Lee como anfitriones y con Colloseum, Traffic, Deep Purple, Earthless, Santana, Zappa o Siena Root como invitados. Solos hirientes, mucho Wah, wah, y unos teclados envolventes se salpimientan con el siempre seductor sonido del saxo, uno de los alicientes de este álbum instrumental. Un trabajo impresionante del primero al último tema. Estos músicos noveles tocan como auténticos veteranos, tanto por su destreza, como por su capacidad compositiva llevándonos siempre por el camino correcto. Estamos ante un álbum camaleónico que muta sus formas constantemente ofreciéndonos siempre un aliciente que nos deja extasiados. A veces no se necesitan psicotrópicos para tener un ‘viaje’, ROSTRO DEL SOL nos embriagan con su música de una manera placentera y hechizante. Los álbumes instrumentales siempre tienen algún detractor, pero a éstos, yo les invitaría a dejarse llevar por este monumental trabajo instrumental que no te dejará indiferente. Toda una orgia de sonidos vintage que te llevará al orgasmo en uno de los mejores álbumes de los últimos tiempos.

‘ROSTO DEL SOL’ está disponible vía LSDR Records, y fue grabado entre 2019 y 2020 en Rec-on Estudios en Ciudad de Mexico, por Jorge Trejo, siendo mezclado por Juan Puget, correspondiendo el arte de la portada a Elena Ibañez.

ROSTO DEL SOL son: Mitch Bálänt (Guitarra), Demian Burgos (Batería), Baruch Hernandez (Teclados), Israel Mejía (Bajo) y Dan Samhain (Saxo).

‘Effect of creation’ surge entre distorsiones y efectos, custodiado por el penetrante órgano. Una entrada que no nos hace vislumbrar el camino por el que se desarrollará el tema. Tras un minuto y medio de incertidumbre, el órgano en línea Purple deja espacio a unos desarrollos progresivos con cierta herencia española. evocándome momentos del rock andaluz español de los setenta, el cuarteto mexicano nos sumerge en una fusión de elementos en la que los ritmos jazz, se dotados de una gran acidez. Guitarras chirriantes, en una especie de jam en la que todo se vuelve más loco. Los vientos se unen a una fiesta variada y que cambia constantemente. Giros atractivos que va mutando las vibraciones sobre las que se construye el tema. Toda una exploración de sonidos vintage en la que no existen límites. Hard-progresivo, psicodelia y un hechizante ambiente psicotrópico con solos de guitarra que se estiran hasta la extenuación. El tema acaba por dejarnos noqueados por completo.

Tras el shock del corte de apertura, ‘Solar fire’ mantiene el espíritu vintage con el hammond coloreando el ambiente entre ritmos de vocación Funky. Conversaciones de guitarras ponen una pausa a los ambientales desarrollos progresivos. El tema consigue el equilibrio entre el sonido de los distintos instrumentos, creando la composición en distintos planos en los que cada músico tiene su espacio. Un gran trabajo compositivo para crear un tema rico en matices y texturas, esta vez en tan solo tres minutos. El contraste de la primera canción, con sus casi nueve minutos y la brevedad de ‘Solar Fire’ no desentona en la apuesta de la la banda, solventando a la perfección el gancho de cada una de ellas.

‘Backyard blues’, un nombre lo suficientemente evidente como para intuir que camino tomaran en esta ocasión. El blues, siempre un estilo recurrente para las grandes bandas aparece aquí de forma majestuosa. Heavy-blues y mucho psicotrópico son los ingredientes de este artefacto lisérgico y hechizante.  Creando un sonido mas propio de una banda americana de comienzos de la década de los 70’s, los teclados y las guitarras entran en una lucha hegemónica en la cual, en esta ocasión la guitarra se lleva los honores. Sabiendo ejecutar su papel, los momentos vintage adquieren una dimensión grandiosa. Contagiosos ritmos Funky y una línea de bajo llena de magnetismo amplían el espectro cromático del tema, ofreciéndonos nuevos espacios para la exploración. Si de algo no hay duda, es que, si no te unes al baile con el tema, estás muerto. Un corte adictivo.

Un solo de batería a la vieja usanza es la carta de presentación de ‘Bob C Sketches’. Nuevamente la fusión y el jazz ponen los cimentos para otra obra faraónica. Con ciertos ecos latinos y una guitarra propia del Santana más experimental, la bacanal psicotrópica regresa para narcotizarnos al más puro estilo Alvin Lee. Seducidos por el blues y la psicodelia la espontaneidad y destreza de estos chicos vuelve a quedar patente. Mucho talento y mucha técnica avalan otro blues lleno de acidez en el que los ritmos jazzeros se desbocan en una nueva jam. Envueltos en solos que parecen revolotear sobre nuestra cabeza, antes de que todo se modere. Aquí los vientos y los teclados salen a escena mostrando todo su glamour, seduciéndonos con bellas melodías retro. Entre pasajes jazz rock, las texturas del tema se amplían con distintos sonidos y vibraciones superpuestas para ofrecer un ampuloso corte que vuelve a dejar patente el talento de estos jóvenes músicos. Instalando en ese ambiente de los años 70’s. el jazz rock, y hard-progresivo se fusionan nuevamente en ‘Tales’. Un tema dividido en tres partes ejecutado entre una sutil neblina psych. Un nuevo coctel en el que caben distintos y variados ingredientes estilísticos. Ondulando en sus ritmos y saltando de un estilo al otro los momentos heavy-psych se mimetizan entre ritmos de fusión en una primera parte llena de intensidad. Como si hubiéramos cambiado de canción, la segunda parte habita en atmósferas psicodélicas de manual, con guiños floydianos. En su parte final, aparecen más presente elaborados desarrollos progresivos

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Reseña: SONIC FLOWER.- ‘Rides again’

Tras quince años arrinconadas en algún rincón, Heavy Psych Sounds, rescata unas grabaciones inéditas de los japoneses SONIC FLOWER (banda formada por el bajista de CHURCH OF MISERY, Tatsu Mikami) efectuadas en las sesiones de grabación de su álbum homónimo de 2005. Tras salir del estudio la banda se separó y las grabaciones quedaron olvidadas hasta ahora que ven la luz en el sello italiano. Siempre es agradable encontrar material inédito de una banda querida por el público, y en esta ocasión estamos ante temas que parecen ejecutados por puro divertimento, lo cual es un aliciente por frescura en su composición y ejecución. Como dignos herederos de los pioneros de la psicodelia ácida japonesa como Shinki Chen o Kuni Kawachi, nos ofrecen una mezcla ácida de blues, hard, psicodelia y ritmos funk. No en vano, ‘RIDES AGAIN’ contiene dos versiones de THE METERS y GRAHAM CENTRAL STATION, dos bandas que sabían combinar la psicodelia con atractivos ritmos funk, y que aquí, esos temas adquieren una dimensión mucho más pesada. Imagina a Earthless en un viaje a los crudos sonidos del blues ácido de los setenta en busca de los pioneros de la psicodelia pesada. Boogie, rock and roll e incluso momentos doom conviven en esta bacanal psicotrópica de proporcionales descomunales. Con temas directos a pesar de que parecen más bien una jam en lugar de canciones al uso, su duración no supera los cuatro minutos, lo que hace que vayan al grano sin dejarse llevar por largos desarrollos. Desde la atronadora batería, hasta la dupla de guitarra hirientes, cada tema se construye desde un riff que se repite y que sirve como punto de parte para sus veleidades psicotrópicas. Si algo tiene los músicos japoneses es una técnica envidiable, y si ha eso unimos el carácter loco de estos chicos, la tormenta perfecta está servida. Con solo escuchar ‘RIDES AGAIN’ te das cuenta de que los japoneses se divierten con lo que hacen, lo que al final redunda en un regalo para el oyente, haciéndonos partícipes de su fiesta psicotrópica.

SONIC FLOWER se formó como un proyecto paralelo de CHURCH OF MISERY en 2001. Tatsu Mikami (bajo) y el ex guitarrista de Church, Takenori Hoshi, se unieron para tocar un rock pesado instrumental de sabor más blues y menos doomy. Fueron influenciados por famosos actos de heavy rock de los 70 como Cactus, Grand Funk Railroad, Groundhogs o Savoy Brown. A ellos se unieron rápidamente el guitarrista Arisa y el bateria Keisuke Fukaw. En 2003, lanzaron su álbum debut homónimo de blues rock pesado ‘SONIC FLOWER’ en el sello japonés Leafhound Records. Este disco instrumental e improvisado con doble guitarra fue aclamado internacionalmente, y tuvieron la oportunidad de apoyar a Electric Wizard, Bluebird (proyecto paralelo de Amen) o Acid King en sus shows en Japón. En 2018, Tatsu decidió volver a formar la banda, ya tiene toneladas de canciones nuevas. Esta vez se asoció con el viejo cantante de Church y su viejo amigo.  
SONIC FLOWER son:
Tatsu Mikami – Bajo
Kazuhiro Asaeda – Voz y guitarra
Takenori Hoshi – Guitarra
Toshiaki Umemura – Batería

‘Super witch’ es toda una espiral psicotrópica entre poderosos tambores. Con una bacanal de solos de guitarra rezumando acidez en tema se soporta en una inquebrantable base rítmica. Hipnótico y repetivo ritmo que arrolla al oyente con toda su fuerza. Sobre él la esencia heavy.psych de la banda y notas de blues lisérgico se suceden sin descanso. El tema suena crudo, y la grabación seguramente podría ser mejorable, pero tiene una fuerza arrolladora que compensa las pequeñas carencias que puede tener la producción. La mezcla de su turbio sonido, con la acidez que aflora de la guitarra consigue una combinación de lo más atractiva e impactante.

Con un sonido nítidamente 70’s ‘Black sheep’ juega con el blues y el hard rock más primitivo. Con estos chocos todo suena salvaje y crudo, algo que queda patente nuevamente aquí. Construyendo la canción sobre un riff, los japoneses la adornan estirándolo y encogiéndolo entre tonos retro. Con un fantástico groovy contagioso el tema nos impregna de psicodelia pesada entre sus tonos blues sin que podamos escapar de su diabólica espiral. ¡¡¡Ese riff!!!

‘Jungle Cruise’ se desboca entre tambores tribales y jolgorio para repetir una fórmula que funciona. Sus ritmos en línea Santana se conjugan con la pesadez de una excelsa línea de bajo y continuos solos asesinos de unas guitarras que pelean entre sí para ver cuál de ellas chilla más. Siempre manteniendo el lado lúdico, el tema ofrece momentos más pausados entre sonidos alucinógenos que acaban por extasiarnos. Con la vista puesta en sus ancestros psicodélicos de los 70’s la banda se deja llevar por un aquelarre ácido.

Con palpitantes vibraciones 70’s ‘Captain frost’ suena a hard ácido crudo y primitivo. Rescatando la esencia de los pioneros, nos embarcan en una nueva espiral sónica de proporciones descomunales en la que el blues impregna unos acordes que mutan y oscilan constantemente. Siempre manteniendo el nivel rítmico elevado, quizás sea uno de los temas más estructurados. Rock ácido en estado puro con ese punto de improvisación que aparece en cada una de las canciones.

Rememorando el legado de The Meters, dan la vuelta a su canción ‘Stay away’. Un tema Funky que mantiene el ritmo y su sonido vintage, pero que se convierte en una apisonadora en manos de los japoneses. Los tremendos tambores y el grueso bajo hacen que la canción se transforme sin terminar de perder su esencia.  Más contenidos que en los temas anteriores, aquí la banda se divierte en este viaje al siglo pasado. Con un total protagonismo de la base rítmica, el tema no adolece de solos asesinos, si bien mucho más contenidos.

‘Quicksand planet’ es el ejemplo de: ‘Si algo funciona, ¿Por qué cambiarlo? Con esta premisa el tema sirve de entretenimiento a una banda que transmite un groovy contagioso. Queda patente que estos chicos se divierten tocando estas canciones libremente, y esas vibraciones llegan al oyente con suma facilidad. Acid blues, heavy-psych y tonos retro son un atractivo al que no se pude renunciar, y si se ejecuta con esta calidad, mucho más.

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Reseña: URTIDSDJUR.-‘Urtidsdjur’

Nacidos en la primavera de 2.017, y procedentes de Uppsala, los suecos URTIDSDJUR publican su primer álbum homónimo. Un trabajo marcado por las influencias de Bo Hanson o Dungen, y en el que nos ofrecen una mezcla de rock psico-progresivo en el que la tradición sueca progg está muy presente. No en vano, las canciones están cantada en su lengua materna, algo que ofrece un toque exótico para el oyente. En el verano de 2019, la banda pasó una semana en una pequeña capilla en el campo de Uppland. La salvación o remisión de los pecados no ocurrió, en cambio, la banda grabó su álbum de debut homónimo frente al altar, algo que se nota en la espiritualidad de alguno de sus temas. El álbum se diseñó para que constara de 9 canciones originales y «Gå på», una versión de (‘Walk on’) pero finalmente Neil Young no dio su aprobación por lo que el tema fue descartado del álbum. ‘URTIDSDJUR’ es un álbum diferente, un trabajo de esos en los que en cada nueva escucha percibes más y mas matices, lo que le hace un álbum ágil. La riqueza compositiva de los temas se percibe tras una escucha profunda del mismo. Transmitiendo siempre un ambiente rural las canciones juegan con elementos de psicodelia, del rock clásico y con múltiples aderezos compositivos. Si hay algo que destaca especialmente, es la facilidad para conjugar el sonido de sus dos guitarras, que junto al buen trabajo de las melodías vocales, hace que estemos ante un álbum notable y atractivo. El álbum estará disponible en vinilo en edición limitada a principios de este otoño, a través de Som Sverker Recordings, con una portada impresa en lino hecha a mano.

La banda se inició a través de un anuncio de contacto para miembros de la banda sin banda y está formada por Kettil Engberg, Gustaf Boström, Emil Niklasson y Affe Kihlberg. Todos se mudaron a Uppsala desde diferentes partes del país. A pesar de la famosa Universidad de la ciudad, URTIDSDJUR es la primera banda en historia, de Uppsala que no fueron iniciadas por estudiantes de la Universidad. Además del trabajo duro y muchos descansos para sollozar, la banda recibió ayuda. de Nicke Widén en Pedal Steel y Jens Persholt en Fender Rhodes. La masterización está a cargo de Jakob Grundtman.

‘Karta & kompas’ combina elementos folk, con un espacio hard-progresivo. Un tema de aspecto campestre con estribillos pegadizos que aportan frescura. En sus entrañas vislumbro elementos de rock clásico entre bucólicos pasajes con buenas guitarras. Un tema amable y atractivo que funciona a la perfección gracias a sus ganchos vocales y la constante ondulación de su sonido heredero del rock clásico de los 70’s inclinándose a una ladera más progresiva. El resultado es una canción llena de belleza que se adorna en su parte final con el elegante sonido del saxo.

En una atmósfera más oscura, ‘Väntar pa riktning’ se desarrolla entre sonidos psico-progresivos bajo un aura de melancolía. Siempre cuidando la voz principal y arropándola con coros angelicales el tema fluye con calma en calmados espacios sonoros. Las voces en sueco marcan el carácter de la canción, y en general de todo el álbum. Sutiles y elegantes, la parte final se deja llevar por una experimentación más propia de bandas como Dungen, manteniendo ese espíritu psicodélico.

‘Vandringssang’ con una tupida instrumentación y elementos folclóricos incide en la fórmula progresiva. Esta vez más instalados en sus ancestros, los suecos crean otra canción oscura de la que afloran notables solos de guitarra que aportan un halo de luz.

Con cuidadas melodías, ‘Klockor klämtar’ parece susurrarnos en un suave caleidoscopio psico-progresivo. Elementos acústicos, cadentes tambores, y una cálida voz habitan entre un sutil zumbido de efectos en segundo plano. Con el espíritu folk intacto, la repetición de acordes crea una atmósfera hipnótica sobre la que la guitarra colorea sus trazos con delicadeza.

‘Luftslott’ se eleva colorista y luminoso con un sonido más prieto que se torna hacia ese espacio folk en el que los elementos progresivos se insertan con un cuidado digno de mención. Estribillos que nos invitan al optimismo entre riffs más incisivos. La dupla de guitarras juega un papel primordial en otro notable tema que mantiene la mesura en su sonido, sin estridencias. Uno de los temas más rockeros del álbum y en el que las guitarras brillan con luz propia,

Nuevamente en espacios ensoñadores, ‘Människa’ se adorna de un bucolismo más propio de la época de esplendor hippie. Algo que parece estar intrínseco en el espíritu de la banda. Melodías predominantes en un ambiente relajado y envolvente. Cálidos desarrollos reconfortantes van construyendo un tema que evoluciona a un espacio más gris en el que se perciben aires melancólicos.

Elevando la intensidad, ‘Olyckskorp’ retoma el espíritu progg de los suecos. Un sonido cristalino lleno de matices que oscila entre la intensidad y la calma en constantes elevaciones con riffs de rock clásico y descensos a laderas más acolchadas. Manteniendo la atmósfera campestre presente en todo el álbum, las guitarras se suceden enriqueciendo una melodía mutante.

‘Hitta hem’ combina una guitarra solista con apacibles y sosegados ritmos en un canto reconfortante que nos susurra con un aura vintage. Rock suave y apacible entre ricas texturas sonoras que no pierden su aspecto campestre.

Con una combinación de las maravillosas guitarras, ‘Eḇen ha-‘ezer’ se construye sobre un riffs que se repite. Coloreando y ornamentando esa sencilla estructura consiguen crean otro tema rico en matices en el que las guitarras adquieren el protagonismo prescindiendo de la voz. Un acertado epílogo para un gran trabajo.

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