Reseña: ROBOT GOD.- ‘Subconscious Awakening’

Los australianos ROBOT GOD son una banda que siempre ha estado en el radar de Denpafuzz desde sus inicios. Sus álbumes previos (SILVER BUDDHA DREAMING (reseña aquí), VALLEY OF PRIMORDIA (reseña aquí) o WORLDS COLLIDE (reseña aquí) hicieron que nuestras neuronas se estimularan con sus vibrantes vibraciones heavy-psych y ahora el trio nos presenta otra nueva odisea sónica. Su nuevo álbum ‘SUBCONSCIOUS AWAKENING es un viaje sensorial que transporta al oyente a una dimensión de sonido completamente nueva que llega a los rincones mas profundos de la mente, en ese espacio en el que la realidad se difumina con los sueños y en el que cada acorde resuena con el pulso del subconsciente. Solo con cuatro largas canciones ROBOT GOD nos noquean con su impactante sonido heavy-psych dotando a las mismas de la pesadez suficiente como para reactivas tus terminaciones nerviosas. Toda una aventura sonora que te invita a cerrar los ojos, abrir la mente y dejar que la música te guíe a lugares en los que nunca has estado antes. Cada pista está meticulosamente elaborada para evocar un paisaje mental vívido, con capas de sonido que fluyen y refluyen como las corrientes de la mente misma. Las pistas están entrelazadas con una calidad casi cinematográfica, lo que hace de ‘SUBCONSCIOUS AWAKENING‘ una experiencia que trasciende la música tradicional, desafía las percepciones y despierta el alma. Estos tres músicos experimentados tienen una conexión cósmica y juntos han creado un set en vivo gigantesco que ofrece una monstruosa pared de sonido y una experiencia espiritual, todo al mismo tiempo. El trío combina sin esfuerzo jams espaciales experimentales con elementos del stoner rock tradicional y el doom para crear un viaje musical que es a la vez poderoso y cautivador. ROBOT GOD lleva la composición de canciones al siguiente nivel con muchos giros inesperados, un exuberante paisaje sonoro lleno de distorsión saluda los sentidos de los oyentes para una experiencia extracorporal que querrás revivir una y otra vez. Estamos ante un álbum que hará aumentar su legión de fieles creyentes a su particular religión de las vibraciones psicodélicas más pesadas en una combinación de elementos del rock ácido de siempre fusionadas con los sonidos pesados más contemporáneos. Disfruta de este gratificante ‘viaje’, la experiencia merece realmente la pena.

‘SUBCONSCIOUS AWAKWNING’ está disponible vía  Kozmik Artifactz.  

ROBOT GOD son: Matt Allen – voces, bajo, sintetizador, Raff Iacurto (guitarra voces y sintetizadores) y Tim Pritchard (batería y sintetizadores). 

‘Blind Serpent’ nace lentamente entre efectos lisérgicos de sintetizadores y sutiles acordes de guitarra. Sus chamánicas voces crean un espacio perfecto para la expansión mental a base de sus vibraciones psicotrópicas. Suave en su apertura, la pista  va tomando cuerpo con riffs monolíticos creando una atractiva dualidad entre lo liviano y lo pesado. Una pista meditativa que aglutina todas las inquietudes de una banda que mantiene su esencia en lo creativo pero que siempre avanza en busca de nuevas rutas para su sonido. A lo largo de sus trece minutos la canción mantiene el tono meditativo creando un particular mundo sensorial en el que los efluvios sintetizados se fusionan con las reverberaciones de la guitarra. Sus cálidas y cautivadoras voces hacen el resto en una pista monumental que hará las delicias de cualquier amante de la psicodelia pesada.

Las cosas se ponen más virulentas y tormentosas en la poderosa ‘Mandatory Remedy’ . Partiendo de atmosféricos pasajes, la pista se deja llevar por una guitarra que se desmelena en una bacanal de solos custodiados por una base rítmica que se inclina hacia postulados doomies. Una pista ácida y pesada en la se vislumbran elementos cósmicos y ecos de los sonidos alternativos más contundentes de los 90’s.

‘Subconscious Awakening’ nos impulsa a esa dimensión cósmica en la que la mente se expande en busca de nuevas sensaciones. Su atronador base rítmica y la orgía de sonidos de guitarra crean un escenario sonoro abrumador. Nebulosa en su aspecto los elementos chamánicos afloran en forma de cautivadoras voces que ponen el contrapunto a su hipnótico y pesado ritmo. Este es el entorno en el que mejor se manejan los australianos y eso queda patente en el resultado, una canción de psicodelia pesada de manual que no escatima esfuerzos en llevar al oyente más allá. A pesar de sus once minutos, la pista fluye con dinamismo recorriendo entornos lisérgicos de gran nivel musical hasta conseguir un resultado brillante y seductor en el que no faltan ganchos Stoner de lo mas ortodoxos.

Sin darnos cuanta, el fluido desarrollo de las canciones anterior nos lleva a la última canción del álbum, ‘Sonic Crucifixion’. Cerca de 8 minutos en los que el proto´-doom nacido en los 70’s adquiere una nueva dimensión a través de la creatividad de los australianos. Pesada, lisérgica, rítmica e hipnótica, la pista se muestra rugosa y sólida con un sonido pesado y psicodélico a partes iguales. Pero no nos llevemos a engaño, los elementos cósmicos logran crean un espacio nebulosos en el que nuestros sentidos se verán alterados por su poder magnético.

Robot God

Kozmik Artifactz

Crónica: KRISTONFEST 2024

Con un cartel de alto nivel la edición 2024 del festival organizado por NOISE ON TOUR llegaba de nuevo a Madrid con alicientes suficientes como tener una velada memorable. Bandas míticas como MONSTER MAGNET, PENTAGRAM y UNIDA iban a proporcionar buenas vibraciones. Con un gran ambiente en las horas previas al comienzo del evento los alrededores de la madrileña Sala But se llenaban de personal en un horario que no era el habitual. El hecho de que la Sala abriría sus puertas para su sesión de discoteca hacía que las puertas se abrieran a las 6 de la tarde. Aquí no estamos acostumbrados a esos horarios tempranos, pero la cita merecía la pena. En esta ocasión la Sala solo tenía habilitada para el público la zona baja, estando cerrada la parte de arriba. Esto, unido a la situación de las barras hacía que el sudor presidía el espacio frente al escenario.  Así poco a poco la sala se iba llenando de gente ya que, con gran puntualidad UNIDA salían al escenario para calentar motores y lo hacían como ellos saben..

En un concierto en el que los riffs estaban asegurados, los californianos se decantaban por ofrecer un sudoroso concierto de hard and heavy rock a la vieja usanza. Para muchos la ausencia de John Garcia en la banda era un pequeño hándicap pero en cuanto su actual y fantástico cantante Mark Sunshine vocalizaba las primeras estrofas de las canciones ese detalle iba a ser olvidado. Ya había visto a la banda en la pasada edición del Tabernas Desert-Rock Fest y en aquella ocasión consiguieron sorprenderme gratamente. Marcados por los tambores de Mike Cancino y por los riffs de Arthur Seay la banda se iba metiendo poco a poco al público en el bolsillo. Con constantes interacciones con la audiencia su descarga de rock rudo a la vieja usanza acabó por convencer a todos, incluso a los reticentes que admiran a John García. Cuando las expectativas no las tienes muy altas, una banda te puede sorprender, y eso con una banda solvente en sus directos como es UNIDA, es sinónimo de éxito. Así lo corroboraba la despedida que el público brindó a estos cuatro tipos rudos fornidos ya en mil batallas. Puro rock and roll.

Sin duda la tarde había comenzado bien, pero ahora llegaba el momento era el momento de ver a PENTAGRAM sobre el escenario. La banda había ocupado el lugar de los inicialmente anunciados MASTERS OF REALITY, un buen acierto de la organización que no hacía bajar el nivel del line-up del festival. Es una realidad que un tipo como Bobby Liebing despierta conta admiración como rechazo, y esto se notaba en el ambiente. Desde los que esperaban ver a esa banda legendaria precursora del proto-metal en los 70’s, como los que no daban un duro por la actuación de BOBBIE. He de decir que antes de la actuación pude estar en la zona del backstage con él y su aspecto desaliñado y su actitud no me hacían augurar nada bueno. Pero al igual que digo esto, he decir que la mayoría de las veces que he visto a PENTAGRAM en directo, no he sido demasiado optimista de lo que podían ofrecer, pero también es justo decir, que en todas ellas he visto a una banda que cumplía su papel con decoro e incluso alguna vez, con brillantez. Los mitos tienen esas cosas, las expectativas siempre están altas, y luego a veces, la realidad resulta ser diferente.  

Había visto a PENTAGRAM el pasado mes de mayo en el marco del Desertfest Berlin, y su actuación fue correcta. Ahora, con la presencia del exbatería de SAINT VITUS Henry Vásquez y la presencia a la guitarra del mítico Tony Reed, Bobby tenía un soporte suficiente para que todo saliera bien. Esta claro que se pueden achacar muchas cosas a Mr. Liebing, pero el sabe que cuando tiene que salir al escenario, sus fans tienen que ver a una estrella del rock. Algo como esto hace que siempre aparezca en el escenario ataviado como tal. Para esta ocasión un pantalón negro de campaña y una camisa blanca de raso acompañaban a sus botas de tacón. Que diferente estampa a la que yo había visto un rato antes en calcetines, con los crocs tirados y una sudadera de su propia banda. ‘Bloodlust’ abría una actuación en la que la oscuridad y los riffs proto-metal golpeaban a una audiencia que disfrutaba de cada canción, de cada mueca de su enjuto cantante y de cada riff asesino que salían desde el escenario. Un sonido potente que iba alternando una mayor parte de canciones de los últimos años, con otras legendarias, más reconocibles por sus fans. Precisamente estas eran las que encandilaban a un público satisfecho por el show que PENTAGRAM ofreció en la tarde madrileña. Una actuación descrita por algunos como ‘brutal’, en contraste con alguno (los menos) que decían ‘No ha estado muy mal’. En fin, supongo que las cosas tiene un aspecto dependiendo desde el punto de vista desde que se miren, pero, lo cierto es que PENTAGRAM, a pesar de dejar a sus incondicionales con la amargura de no haber escuchado alguna de sus canciones más significativas, solventaron su actuación con una profesionalidad y acierto que bien merece el respeto de todos. Al final del festival Bobby departía con sus fans haciéndose fotos con todos aquellos que se lo solicitaban como una auténtica estrella del rock. todo un personaje.

Con MONSTER MAGNET las expectativas estaban muy altas. Nunca había visto a la banda en directo y mi curiosidad era mucha por ver como se desenvolvían sobre un escenario. Lo cierto es que el antecedente del día anterior en Bilbao en el que su líder y cantante Dave Wyndorf había ofrecido el concierto sentado me hacía tener ciertas dudas. Cumpliendo el horario a rajatabla, y con una audiencia de alrededor de 800 personas que abarrotaba la Sala But la audiencia recibía con una gran ovación a la banda seguramente más esperada del día. Con ‘Dopes To Infinity’ el quinteto abría una actuación con luces y sombras. Con su líder sentado en una silla durante todo el concierto y con la guitarra sobre sus piernas a modo casi testimonial MONSTER MAGNET comenzaban una actuación en la que algún problema de sonido impedía oír bien la voz (especialmente en las primeras filas.  Un show en el que los sonidos cósmicos coparon un gran protagonismo aún siendo alternados con canciones más rugosas. Sin duda una puesta en escena bastante spciodélica acompñada por proyecciones de visuales tras los músicos. Un concierto sobrio y falto de algo de chispa en el que por los halagos que me habían transmitido de la banda en directo, MONSTER MAGNET no ofreció su mejor versión. Aún así los bailes del publico y el headbanging daban muestra de que el público se estaba divirtiendo. Mucha distorsión, sintetizadores, y riffs contundentes eran los ingredientes con los que los estadounidenses trataban de conquistar a una audiencia que se divertía, pero que no estaba viendo todo lo que esperaba. El concierto tuvo su punto álgido con su última canción ‘Space Lord’, en la que el estribillo era repetido con energía por toda la sala al unísono. Un final apoteósico para una actuación que no había sido tan entusiasta como hubiera podido esperarse. Correctos y alejados de sus mejores tiempos, su profesionalidad y solvencia hizo que no fuera una decepción.

En cualquier caso, entre luces y sombras, fueron los tapados, UNIDA, los que congregaron mayores halagos por la mayoría. A veces no son los nombres los vencedores, pero aún así, la edición 2024 de KRISTONFEST brilló a un gran nivel con tres reputadas bandas que cumplieron su misión a la perfección para que la tarde fuera fantástica, a pesar de los pequeños lamentos de algunos de los presentes.  

Todas las fotos: 

DenpaFuzz