KING BUFFALO.- ‘Acheron’

KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido completamente personal, pero también nos está demostrando en cada nuevo álbum, que la evolución de ese sonido no tiene fin. Aquí, de nuevo, nos lo vuelven a demostrar con un álbum mágico y rebosante de gratificantes canciones con elementos innovadores. Cuatro largos temas de diez minutos cada uno, que tienen identidad propia y que nos muestran el crisol de vibraciones en las que desenvuelven con soltura el trio de Rochester. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades más abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes junto a la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. Como ya nos mostraron en su anterior álbum ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ (reseña aquí) en 2021 KING BUFFALO son más psicodélicos, más shoegaze, más kraut, más espaciales, y más pesados que nunca. ‘ACHERON’ con el paso del tiempo será conocido como el disco de la cueva., como el álbum con el sonido más expansivo psicotrópico y pesado del trio de Rochester. Otro retoño más que la pandemia nos ha traído en estos tiempos convulsos. Su nombre ‘Acheron’ proviene de la mitología griega, y viene a ser algo así como ‘Rio de la aflicción’, y trae la tensión y la inquietud de la ofrenda anterior a un nuevo concepto. Un álbum con aristas, que no son redondeadas, sino que son enriquecidas con desarrollos de mayor complejidad compositiva mestizando su sonido con el ambiente cavernario, húmedo y oscuro de la cueva en la que se grabó.  Ya estoy acostumbrado a que ante un nuevo trabajo de KING BUFFALO me asalte la misma pregunta ¿Con qué nos van a sorprender ahora? La respuesta aparece tras la escucha del álbum. Son KING BUFFALO, suenan a KING BUFFALO, pero hay muchas cosas nuevas, sonidos, ritmos, riffs, melodías, que hacen que cada canción contenga mil sensaciones que transmitir al oyente. En España decimos: ‘Quién tiene magia, no necesita trucos’, y el trío tiene magia, y esa magia la convierte en trucos sonoros que descolocan al oyente, llevándolo donde quieren. Desde momentos floydianos que parecen mestizarse con KIKAGAKU MOJO, hard-progresivo espacial de los 70’s, metal del siglo XXI en línea TOOL, psicodelia ensoñadora; todo un mundo por descubrir preparado para regalarte gratificantes sensaciones con sus magnéticas y bellas canciones. Doctorándose una vez más como una de las bandas que mejor sabe crear la atmósfera idónea para hacer que el oyente sucumba a sus encantos, KING BUFFALO vuelven a ser firme candidato para llevarse el puesto de honor como creadora del álbum del año. Y no nos olvidemos, en 2.021 han publicado dos, mientras que la tercera entrega llegará la próxima primavera. Atentos, porque la historia aún no ha terminado.

Para grabar las cuatro canciones extendidas de ‘ACHERON’, la banda viajó tres horas al este desde Rochester hasta Howe Caverns en Nueva York, grabando con el ingeniero de confianza Grant Husselman y el camarógrafo Adam Antalek, quienes trabajaron en sus sesiones de cuarentena a principios de 2020, para documentar un día. Larga sesión en vivo en una cueva. En la cueva. “Underground” en el sentido más literal. Es apropiado que Acheron se haya registrado cerca del agua. Una corriente que fluye es audible en varios puntos a lo largo del álbum, incluso al comienzo de la pista del título de apertura.

KING BUFFALO son: Sean McVay (guitarrista y vocalista), Dan Reynolds (bajista) y Scott Donaldson (baterista). ‘ACHERON’ está disponible vía Stickman Records.

Entre borboteos de agua del interior de la cueva y magnéticos acordes, ‘Acheron’ fluye lentamente para mostrarse como una canción bella y maravillosa. La cálida y gratificante voz de Sean comienza su ronroneo seductor entre una plácida e hipnótica armonía. Repitiendo hasta la saciedad el mismo acorde sin que resulte aburrido, KING BUFFALO nos va introduciendo en su particular campo magnético. Sabiendo como sacar al oyente del trance, salpican de riffs cambiantes el tema cada cierto tiempo. Una estructura lineal, bien perfilada que eclosiona retumbando en la cavidad de la cueva como un torrente imponente de sonido. KING BUFFALO consigue tener enganchado al oyente con los mismos acordes durante diez reconfortantes minutos. Sin la sensación de monotonía, el trío sabe como usar sus cartas, mostrándose difuso y pesado a la vez que psicotrópico. Los sintetizadores acompañan los momentos más lisérgicos del tema.  Una prueba mas de que estamos ante la banda que mejor sabe crear atmósferas del momento.

Los milimétricos tambores de Scott, abren ‘Zephyr’. Aquí las artes de seducción shoegaze de Sean y un groovy kraut van dando forma a la canción. Hechizantes, sus dulces acordes van describiendo un florido entorno lleno de magia. Imprimiendo lentamente intensidad al tema, éste, va adquiriendo tintes de monumentalidad con nebulosos pasajes psico-progresivo. envolviéndolo en una atmósfera espacial, las melodías flotantes nos llevan a un territorio más pesado y turbulento. Aturdidores riffs retumban aquí, mostrando que KING BUFFALO también sabe ser una banda pesada. No quiero imaginarme como pudo sonar esto en esa mágica cueva cuando efectuaron la grabación. Desblocando el sonido de la guitarra consiguen un sonido que envuelve al oyente en un mar de sustancias psicotrópicas sin renunciar al fuerte ritmo.  Los sintetizadores se encargan de rebajar la energía para devolvernos a ese espacio cósmico en el que los sonidos gravitan plácidamente. Una sensación que vuelven a transmitir al oyente con gran maestría.

Una introducción más experimental a base de percusión, hace cambiar la fisonomía de ‘Shadows’. En algún lugar entre Pink Floyd y Kikagaku Mojo depositan una canción con innegables genes KING BUFFALO. Porque si KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido, también nos está demostrando en cada nuevo álbum que su evolución no tiene fin. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades mas abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes y la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. En esta ocasión se decantan por los sonidos más letárgicos para dejarse llevar por una jam en la que su psicodelia cósmica se muestra majestuosa. Llevando al oyente a un trance catártico y narcótico, hacen que este despierte de ese estado, golpeando con toda su fuerza de riffs. Un zarandeo que acaba por devolvernos a ese placentero estado hipnótico en el tan bien saber introducirnos.  

‘Cerverus’ nace de efectos inquietantes y misteriosos situándonos mas allá del umbral de la oscuridad. Un mundo paralelo que rápidamente muestra sus cartas. narcóticos pasajes en un magnético espacio de gratificantes sensaciones. Melodías shoegaze sobre una estructura floydiana, y una cadencia casi kosmiche. La dualidad de guitarra cristalina y nebulosos sintetizadores consigue sumirte en un nuevo trance hipnótico. ¡¡Joder!! ¡Que fácil me conquistan estos chicos! Nuevamente me viene a la cabeza la imagen del trio haciendo retumbar la cueva con este chamánico sonido. Rugoso, áspero, pero a la vez narcótico y gratificante. De nuevo, la evolución más metálica de la banda hace acto de presencia. Poderos, cambiante y lleno de fuerza, el tema nos ofrece distintas fases en un relato cautivador y poderoso. La parte final del tema es un búfalo desbocado por un precipicio rocoso lleno de aristas. Estos crujientes riffs harían palidecer a alguna banda de metal. Sin darnos cuenta, lo que comenzó como un gratificante paseo por un jardín del Edén, se convierte en una tortuosa travesía por territorios hostiles.  Si el tema tiene momentos de metal, también ofrece momentos progresivos en los que Sean saca a relucir todas sus artes en esto de las seis cuerdas. ¡¡¡apoteósico y grandilocuente!!!!

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Reseña: ELECTRIC MOON meets TALEA JACTA.- ‘Sabotar’

‘SABOTAR’ es la conjunción intergaláctica de dos estrellas de la escena psicodélica espacial; por un lado, el gran planeta alemán ELECTRIC MOON, y por el otro un asteroide oculto en tierras portuguesas como el dúo TALEA JACTA, con Pedro Pestana, el mago de la guitarra de 10.000 RUSSOS, y Joao País Filipe a a la batería y percusiones. El acontecimiento galáctico sucedía el pasado 28 de septiembre de 2019 en el Club Sabotage de Lisboa, un lugar legendario que no ha sobrevivido al COVID. Aquí se refleja una actuación en tres largas jams sin nombre, que van de los 6 minutos ‘Part 1’, hasta los 20 minutos ‘Part. 3’ y en la que la libre creatividad de cinco músicos brillantes nos traslada a un insondable espacio en la galaxia, en el que rebrotan las vibraciones de la kosmiche music de los 70’s. Toda una orgía de efectos y pedales con momentos hipnóticos y aturdidores bajo los efectos de sustancias psicotrópicas. No, no necesitas tomar nada para sentir alteraciones en tu mente, ELECTRIC MOON y TALEA JACTA, unidos como una sola banda, te proporcionan el ’viaje’ con 40 minutos de locura, de anarquía. Con una doble batería y dos guitarras enloquecidas, van creando atmósferas misteriosas que acaban por atrapar al oyente como si de un agujero negro se tratara. tomándose con calma cada tema, lo van elaborando lentamente con largas introducciones, hasta llevarnos al punto que quieren. Sin duda, en esta grabación se percibe la complicidad de unos músicos que se entretienen, algo que se refleja con nitidez en ‘SABOTAR’, un nuevo viaje galáctico de ELECTRIC MOON, una banda acostumbrada a compartir escenario con músicos de otras formaciones.

ELECTRIC MOON son: Sula Bassana (guitarra, efectos), Komet Lulu (bajo, efectos), Pablo Carneval (Batería).

TALEA JACTA son: Pedro Pestana (guitarra, efectos), Joao Pais Filipe (Batería/Percusiones).

‘SABOTAR’ fue grabado como un archivo estéreo de la mesa de mezclas. Masterizado por Eroc y con arte de la portada de Komet Lulu, y está disponible vía Sulatron Records en vinilo  jaspeado de 180 gramos, CD en Digisleeve plegable. ¡LP y CD están limitados a 500 copias cada uno!

Dividido en tres jams, la primera ’Part. 1’, con 6 minutos nos introduce en el particular mundo de estos psiconautas. Efectos y guitarras se fusionan en un viaje espacial en el que la psicodelia trata de hipnotizar al oyente sumiéndole en una dimensión sensorial alejada de la razón. Fuertes ritmos contrapuestos dotan al corte de fuerza. Todo un viaje sideral hacia algún espacio remoto del cosmos reflejando la compenetración de los músicos de ambas bandas.

‘Part. 2’ es un espacio para la experimentación con extraños efectos y sonidos que acaban por envolvernos con una mayor pausa. Insondables atmósferas se abren ante nosotros bajo momentos minimalistas. Con la habitual pausa para hacer que arranque el tema, la primera parte nos introduce en un escenario lleno de misterio y oscuridad. Reflejando el vacío infinito del cosmos, la repetición de elementos marca la primera parte de una jam que lentamente va adquiriendo una mayor intensidad. Que duda cabe que no es sonido apto para todos los oídos y es necesaria una predisposición para sacarle todo el partido. Finalmente, el tema en su parte final transita por unos derroteros mas ortodoxos dentro de la psicodelia de tintes siderales.

La segunda parte del álbum la ocupan los 20 minutos de ‘Part. 3’. Envueltos en una orgía de efectos y pedales, los músicos crean un sonido masivo y atmosféricos que no encuentra la luz. Extraño y con un aura de misterio, los momentos instrumentales parecen recorrer un paraíso sensorial en el que la psicodelia plácida y reconfortante nos arrolla con delicados pasajes. Que duda cabe que ELECTRIC MOON son maestros en hacer evolucionar sus canciones, y aquí queda patente una vez más.  Con una propuesta más ortodoxa sin renunciar a las improvisaciones, hacen que las piezas encajen y que ambas bandas suenen al unísono para crear una banda sonora de ciencia ficción impregnada de sustancias psicotrópicas. Con elementos kraut herederos de la kosmiche music de mediados de los 70’s el legado de los pioneros se ve reflejado en momentos estelares que son ejecutados desde la calma. Así logran crear la atmósfera perfecta para lentamente sumir al oyente en un trance superlativo y magnético. Música cósmica en estado puro.

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Reseña: THE SLOW VOYAGE.- ‘Soul’s whisper’

No debería sorprendernos a estas horas que vea la luz un excepcional álbum de psicodelia pesada de una banda del cono sur americano. Es toda una evidencia que se trata de un territorio fértil para este tipo de propuestas, como demostraban días atrás los argentinos IAH. Ahora los chilenos THE SLOW VOYAGE vuelven a confirmarlo con su nuevo álbum ‘SOUL’S WHISPER’. Un canto sereno y pausado, elegante y completamente magnético. Ofreciendo al oyente diferentes viajes sonoros con elementos de la psicodelia moderna de los 90’s, pero también del Stoner, de las melodías shoegaze, e incluso con calientes momentos reggae envueltos en una esfera de space-dub. Ciertamente sofisticado, hipnótico, sus canciones llevan al oyente a gratificantes estados sensoriales impulsados por una nave espacial cargada de psicotrópicos. Todo un mundo paralelo en el que dejan patente que su madurez y exquisitez a la hora de componer sus canciones, lo que no supone un obstáculo para dejar noqueado al oyente. Todo un trance multicolor salpicado por coloristas caleidoscopios sonoros insertados en cada surco. Siete canciones sin desperdicio, en las que las aterciopeladas y casi empalagosas melodías vocales contrastan con la fuerza de sus tambores o de unos riffs que tienen reparo en golpear con toda su fuerza. Una dualidad con muchos más matices que enriquecen su psicodelia pesada. Un tono trascendental, consigue que cada canción seduzca al oyente, sumiéndole en un narcótico trance entre bellas, magnéticas y logradas atmósferas lisérgicas. Todo un ritual liberador de gratificantes sensaciones, que acaba por absorberte como si de un susurro en el alma se tratara.  

THE SLOW VOYAGE son: Milila Muñoz en el Bajo, Rodrigo Salamanca en Guitarra, Demian Soto en Batería y Freddy Lepe en Guitarra y Voz. El disco fue editado en formato físico por SurPop Records .

Abrir un álbum con un tema tan impactante como ‘Expansión’, es apostar fuerte y poner las cartas encima de la mesa a las primeras de cambio. Hipnóticos y frenéticos ritmos kraut, una diabólica ambientación espacial asediada por tormentas de psicotrópicos, aromas orientales y pincelas de neo-psicodelia, uffff. ¡Tremendo!! Todo un frenesí sonoro que te deja noqueado con su fuerza narcótica y su espíritu kosmiche.

Tras dejarnos exhaustos con el corte de apertura, ‘The conquest’ baja las revoluciones y nos sumerge en un escenario lisérgico. Emanaciones de dietilamida en forma de desarrollos de guitarra y pelades sirven de efecto balsámico. Melodías shoegaze, arropadas por un cadente ritmo nos invitan a la relajación a la liberación sensorial. Todo un mantra narcótico entre algodonados pasajes psicodélicos.

Si con los dos primeros temas los chilenos nos han mostrado dos facetas distintas, con ‘Recover’ dan otra vuelta de tuerca a su sonido. Vibraciones alternativas se mestizan con melodías neo-psicodélicas con un aroma a 90’s. Pero no nos engañemos, los pasajes ácidos aparecen en una espiral de psicodelia abrasiva en su parte final.

‘Primavera de octubre’ incide en las vibraciones psicodélicas. Con afilados solos de guitarra yun protector bajo, SLOW VOYAGE’ prosigue con su odisea psicodélica. Un nuevo trance redentor con reverberaciones constante y un sonido completamente lisérgico. Una gran jam para el lucimiento de sus guitarristas.

Si este álbum tiene de todo, ‘Sunset’ nos deja todavía más claro. Con momentos en los que los ritmos reggae se enlazan con psicodelia caramelizada más propia de los 90’s. Un hibrido, con mucho wah wah y ritmos luminosos. Un corte fresco que no pierde su poder alucinógeno, algo presente en todas sus canciones.

Las fragancias orientales nos acarician en ‘Exotic mirror’, otro tema en el que los sonidos exóticos colorean oscuras atmósferas introspectivas. Lleno de magnetismo, el corte es un nuevo mantra sonoro que nos hace flotar entre placenteros pasajes de psicodelia envolvente. Lleno de efectos y distorsiones, los chilenos crean una narrativa misteriosa pero llena de magia a lo largo de 8 minutos.

‘Slow down’ pone el cierre a este brillante trabajo, con ambientales pasajes que coquetean con distintas influencias sonoras. Ritmos calientes habitan en una atmósfera tenue. Aquí los ecos de los 90’s regresan en este crisol de sonidos de dispares procedencias. Pausado pero atractivo, el tema vuelve a proporcionarnos relajados momentos de introspección mental.

The Slow Voyage

SurPop Records

Reseña: GLASGOW COMA SCALE.- ‘Sirens’

Tras haber pasado cinco años desde su debut, el segundo álbum de los alemanes se sitúa en una encrucijada sonora en la que el post-rock se une con los dictados psicodélicos y stoner de bandas como My Sleeping Karma o incluso Causa Sui. Desarrollándose en un entorno más oscuro que sus álbumes precedentes, la banda de Frankfurt logra aglutinar distintas vibraciones en sus canciones con un resultado brillante. Dotando a alguno de sus temas de un carácter espacial, las guitarras crean monumentales pasajes sonoros que envuelven al oyente. Incorporando ritmos de vocación kraut, así como desarrollos progresivos, crean un tapiz sonoro de gran belleza en el que su maestría interpretativa y compositiva quedan patentes. Lo cierto es que estos chicos consiguen llevarnos al éxtasis con cada una de sus composiciones. Si bien el post-rock puede parecer a veces algo lineal e incluso monótono, GLASGOW COMA SCALE crean temas que rompen algunos de estos estereotipos para deleite del oyente. Sus coqueteos con los ritmos stoner hacen que cada canción se muestre sólida y pesada como posiblemente no lo habían hecho hasta ahora. Ese carácter arenoso contrasta con la delicadeza de las melodías de unas canciones que no dudan en experimentar con vibraciones cósmicas, lo que a la postre, hace de ‘SIRENS’ un álbum versátil, fascinante y de fácil digestión para el oyente.  Con este nuevo trabajo, el trío debería ganar prestigio entre un público que demasiadas veces se queda en los nombres y no da la oportunidad de crecer a bandas menos conocidas pero sobradas de calidad, como es este caso. Existe un tópico que dice que el verdadero termómetro de una banda se mide por la calidad de su segundo álbum, pues ‘SIRENS’ confirma que GLASGOW COMA SCALE progresan adecuadamente en su carrera y seguramente seguirán dándonos muchas satisfacciones en el futuro.

SIRENS’ está disponible vía Tonzonen Records.

GLASGOW COMA SCALE son:

P. Kowalski – guitarras, teclados y programación,
M. kowalski – bajo
P. Adamowicz – batería

‘Orion’ abre el álbum con una introducción atmosférica que rápidamente nos lleva a un entorno heavy-psych en la que riffs arenosos hipnotizan al oyente. Sólidos desarrollos instrumentales que ofrecen el lado más pesado de la banda sin desdeñar la psicodelia que los acompaña desde sus inicios. Entre elementos de psicodelia espacial, la canción gravita en un entorno apacible con constantes cambios de ritmo. Así, la banda consigue un tema sólido y fascinante.

Más centrados en una apuesta post-rock, ‘Magik’ se desarrolla entre guiños kraut y una elegante instrumentación sin renegar de pasajes de psicodelia colorista.  Un sonido del siglo XXI que la banda ejecuta con solvencia estas vibraciones ofreciendo brillantes pasajes de guitarra junto a ritmos que no reniegan de la pesadez. Un forma demoledora de abrir un álbum

En un entorno pseudo-espacial, ‘Underskin’ borbotea gravitando en una atmósfera hipnótica con pasajes de post-rock que cobrar tintes siderales. Sin perder de lado su vocación psicodélica la cuidad instrumentación se sustenta en sintetizadores hasta adquirir un aspecto monumental con guitarra y ritmos más contundentes. Durante ocho minutos el tema se balancea entre distintos estilos para ofrecer al oyente un placentero viaje sonoro. Sobre la canción, su guitarrista Piotr Kowalski comenta: «Es una canción en tres por cuatro. Algo que siempre quise hacer, pero siempre sonaba demasiado descarado o parecido a un vals. Underskin, sin embargo, no es ni lo uno ni lo otro, sino una composición fuerte y coherente que cuenta su propia historia. Otra característica especial es la canción «One Must Fall», donde hay … canto. Y se canta donde nadie lo espera (más). Muchos fans seguramente querrán leer esto y nosotros Sabemos que también ha salido mal con uno u otro representante de la escena. Pero estamos convencidos de la idea, así que déjate sorprender ” .

Incidiendo en el sonido característico de la banda. ‘Sirens’, con un sonido más ortodoxo, el post-rock elegante pero contundente preside los desarrollos de otro corte con gran poder hipnótico. Los devaneos de las guitarras y los vigorosos ritmos crean una canción dinámica que coquetea con elementos electrónicos sin renunciar a las vibraciones psicodélicas pesadas.

‘Day 366’ a lo largo de sus casi diez minutos nos invita a un viaje interestelar en la que los cadentes y repetidos acordes de guitarras gravitan entre hipnóticos ritmos kraut en un insondable espacio cósmico. Con la habilidad para incorporar nuevos elementos, la guitarra nos ofrece bellos desarrollos en un tema que adquiere dimensiones monumentales. Un colosal sonido envuelve al oyente proporcionado distintas sensaciones. Calma tensa, momentos psicodélicos, y embestidas de fuerza de gran caldo. Post-rock de altos vuelos que se sale de algunos estándares y estereotipos del género.

Las suaves melodías psicodélicas   os describen un apacible entorno en ‘One must fall’. La canción evoluciona para explorar territorios mas propios del Stoner. Nuevamente la fina línea entre la psicodelia pesada y los riffs arenosos se conjugan en un tema sólido y psicotrópico a la vez.

Glasgow Coma Scale

Tonzonen

Reseña: COMET CONTROL.- ‘Inside the sun’

Cinco años hemos tenido que esperar para tener un nuevo álbum de los canadienses COMET CONTROL, pero ‘INSIDE THE SUN’ hace que la espera haya merecido la pena. Entre cósmicas atmósferas mas propias de Hawkwind y dulces melodías psicodélicas a semejanza de los primeros Pink Floyd, los ocho fascinantes temas incluidos en el álbum, nos trasladan a una dimensión sideral en la que los efluvios lisérgicos nos introducen en un túnel del tiempo. Una conjunción espacial que se sustenta en un motorik rítmico más propio de los pioneros del kraut. Teniendo en cuenta que la nave espacial de COMET CONTROL está propulsada por fuzz de alto octanaje, el resultado es completamente cautivador. Con la maquinaria engrasada a la perfección, el regreso de estos viajeros del espacio es una magnífica noticia para los amantes de la psicodelia de tintes cósmicos. El equilibrio entre las cuidadas melodías y los turbios riffs que contienen sus canciones, hacen que cada una de ellas, sea un gratificante regalo para el oyente. Aquí no hay canciones menores, puede que alguna tome algún matiz diferente, pero siempre con el debido control para que todo funcione como una maquinaria perfecta. Heavy-psych, fuzz, cuidadas melodías, space-rock, motorik-kraut, y ecos de los 60’s, se unen en un ritual mesiánico en el que lo terrenal, pasa a un segundo plano. Su turbio sonido, se conjuga con unas voces cristalinas que hacen que la fórmula funcione.

Formados en Toronto en 2013, después de la ruptura del aclamado grupo de forasteros de Chad Ross y Andrew Moszynski, Quest for FireCOMET CONTROL requiere poca presentación para cualquiera que esté bien versado en los reinos de la psicología contemporánea.

Después de discutir ideas para un nuevo disco luego de una gira europea con Earthless en 2018, Ross y Moszynski escaparon por la madriguera de su propio Palace Sound Studio, para escribir y grabar nuevo material. Material que se dará a conocer este verano con el lanzamiento del tercer álbum de estudio de la banda, ‘INSIDE THE SUN’, en el legendario sello underground de Nueva York, Tee Pee Records.

Junto con la bajista y compañera fundadora Nicole Ross, el baterista Marco Moniz, el teclista Jay Lemak y Sophie Trudeau de Godspeed You Black EmperorCOMET CONTROL forma lo que podría decirse que es una de las bandas de rock más cinéticas y dinámicas de los últimos tiempos. Inspirándose en una cósmica bien entrelazada con los imponentes riffs de Dead Meadow y Sacri Monti, los ritmos motorik de Krautrock, y esos pasajes de ruido tenuemente iluminados sinónimo del shoegaze europeo de Spiritualized y Ride, son una banda fenomenal, tanto en disco como en en el escenario
‘INSIDE THE SUN’ ha sido producido por Ross y Moszynski, grabado y mezclado por Steve Chahley (US Girls), y está disponible a través de Tee Pee Records.

‘Keep On Spinnin’ nos noquea a las primeras de cambio. Cinemáticos ritmos kraut se fusionan con una psicodelia 60’s más propia de Syd Barret. Toda una bacanal psicotrópica que nos deja exhaustos. Melodioso y algodonado, el corte amortigua su bullicio cósmico con dulces melodías vocales. Todo un frenesí que nos muestra a la banda sin renunciar a nada para construir un corte bullicioso y fascinante. Hipnótico, frenético, extasiante, el tema tiene tantos elementos que le dan brillo que acaba por deslumbrarme durante sus siete intensos minutos.

Tras la embestida anterior, ‘Welcome to the wave’ mantiene su motorik sideral con suaves melodías vocales y un ritmo implacable. Aterciopelado, pero intenso, los ecos de los primeros Pink Floyd se revisten de rugosos riffs entre fugaces retazos de psicodelia cósmica. Otro tema lleno de fuerza con atrayentes momentos psicotrópicos.

‘Secret life’ transita entre turbias galaxias, con atronadores tambores como medio de propulsión. Las guitarras distorsionadas y los múltiples efectos crean un nuevo corte cósmico de proporciones infinitas.

Con el bidón de combustible repleto de fuzz, ‘Good Day To Say Goodbye’ gravita entre pegadizos riffs y pasajes heavy-psych de altos vuelos. Seduciendo al oyente con una cautivadora voz entre su difuso sonido, la canción combina elementos pausados con una vocación estruendosa. Mitigando su fuerza con cuidados pasajes, lograr mantener la vocación pausada de una canción borrosa pero hechizante.

‘Inside the sun’ nace de una constelación psicotrópica en alguna galaxia lejana. Instalados en los sonidos cósmicos, la cadencia kraut, y las melodías vocales hacen que nuevamente me vuelva a la mente una conjunción sideral entre Hawkwind y los primeros Pink Floyd como germen del tema en el que los efectos nos acechan.

Poniendo la pausa al frenesí cósmico, ‘The afterlife’ emana con etéreos acordes psicodélicos para mostrarnos un espacio sensorial en el que dejarnos llevar por las sensaciones. Suave y susurrante, el tema es todo un bálsamo de gran belleza que nos relaja tras la intensidad del corte anterior. Todo un mundo de ensueño entre bellos acordes con un gratificante poder terapéutico.

‘Heavy moments’ cambia de alguna manera la dinámica cósmica de los temas precedentes. En un espacio a caballo entre los 60’s y los 70’s las vibraciones psicodélicas se adornan con elementos más americanos sin que esto haga que la canción pierda fuerza.

Cerrando el álbum los sintetizadores de ‘The deserter’ con sus melodías y estribillos a caballo entre el pop de confitería y el shoegaze ponen la guinda a un magnífico álbum. Dulce, tierno y con su halo caleidoscópico, el tema sabe jugar tanto con los elementos de la psicodelia barroca como con un sinfonismo particular en el que hasta el violín tiene cabida.

Comet Control

Tee Pee Records