Reseña: MISS LAVA.- ‘Under a Black Sun’

Como lunas lejanas que escupen fuego, la banda portuguesa MISS LAVA, presentan su quinto álbum con una carga emocional más oscura y profunda que sus anteriores trabajos. Sin hacer mucho ruido, la banda cumple 20 años de vida manteniéndose fiel al sonido desértico que les vio nacer, pero sabiendo como hacer evolucionar su sonido a un escenario sonoro en el que la psicodelia y las melodías están más presentes. Eso se traduce en una intensidad palpable dentro de la exploración de nuevos territorios en los que plasmar sus experiencias vitales de los últimos años. Una llama sónica con múltiples remolinos cósmicos que urge liberarse en un ritual chamánico en el que los sonidos difusos cohabitan con un espíritu indómito impulsado por vibraciones más propias de los años 90’s. Sus remolinos psicodélicos describen un espacio de misterio en medio de interludios hipnóticos en un trascendental ritual sonoro. Manteniéndose sólidos y pesados los portugueses se dejan llevar por esa tenue luz para crear atmosféricos pasajes de ensueño en los que la psicodelia empapa unos surcos impregnados de stoner rock tocado a la vieja usanza, apuntalando una vez vez su carácter rudo y su seña de identidad como banda.

MISS LAVA son :
Johnny Lee – voz
K. Raffah – guitarras
P. Gonçalves – batería
Ricardo Ferreira – bajo
Hugo Jacinto – guitarras

‘UNDER A BLACK SUN’ incluye teclas invitadas en “Blue Sky On Mars”, “Dark Tomb Nebula”, “Elara”, “Evil Eye Of The Witch” y “Woe Warrior” de Miguel “Veg” Marques, voces invitadas en “Elara” de Alexandra Quintas “Bebé” y arte de João Filipe y está disponible vía Smallstone Records y Kozmik Artifactz.

La oscura y magnética ‘Dark tomb nebula’ trae consigo una vibra KING BUFFALO, etéreas voces y minimalistas acordes atmosféricos. Sus tonos espaciales y un atractivo pausado son la base principal de una pista que también nos ofrece algunos ganchos Stoner.

‘Neon Gods’ contiene un stoner rock suave y algunos elementos grunge entre pinceladas psicodélicas.

Con agradables melodías vocales y un ritmo cadente, los ecos Stoner, grunge y psicodélicos sin estridencias componen Evil Eye of a Witch’, una canción en la que la banda portuguesa no traspasa la barrera mostrándose contenida en su propuesta aportando mayoree elementos lisérgicos.

‘Chaos strain’ es una escueta pista de menos de dos minutos invadida por golpes de metal en un corte rugoso y pesado que mantiene un espíritu punk. High energy.

Bajo un sonido contemplativo, ‘Woe warrior’ trae vibraciones heavy-psych en susurrantes pasajes que palpitan en un espacio que se va modulando hacia tonos noventeros en una evolución que refleja las amplias miras de los portugueses.

En ‘The bends’, la banda se deja llevar por golpes de hard rock stonerizado con un sonido crudo y rugoso acompañado de ritmos vibrantes. Su carácter noventero refleja el amor de estos chicos por los sonidos de los 90’s.

‘Fear in overdrive’ es una canción psicodélica y chamánica, en la que su misteriosa atmósfera gravita en un espacio hipnótico con ciertos tonos cósmicos. Pero esa apertura va mutando hacia un entorno más vigoroso en el que los golpes de metal, los riffs crujientes y su cadente ritmo modulan su aspecto a un espacio más brioso sin renunciar a los envolventes pasajes heavy-psych.

Recuperando de alguna manera un sonido retro, los riffs de ‘I drown’ dejan espacio a magnéticos momentos psicodélicos en una fusión efectiva llena de alicientes.

‘Blue Sky On Mars’ sigue la estela de la pista anterior con un carácter más suave y delicadas melodías vocales y coros que le dan un brillo especial.  Sus logrados pasajes de guitarra y ese ritmo que se acelera hacen de esta canción una de las más interesantes de todo el trabajo.

De nuevo ponen un paréntesis con una breve canción de poco más de un minuto. ‘Elara’ describe un escenario sonoro impregnado de narcótica psicodelia.

‘Under a black sun’, la canción que da nombre al álbum es también la encargada de poner el broche de oro a este notable álbum en el que MISS LAVA dejan patente que sus 20 años de carrera no han pasado en vano, sino que han hecho que su sonido se pula y su carácter psicodélico tenga un mayor protagonismo. Pero tampoco debemos de engañarnos, porque la estela fuzz arenoso y polvoriento también forma parte de una canción cambiante y versátil.

Miss Lava

Small Stone Records 

Kozmik Artifactz

Reseña: DESERT SMOKE.- ‘Desert Smoke’

Después de un periodo en el que la escena pesada y psicodélica portuguesa parecía algo aletargada, bandas como DESERT SMOKE nos recuerdan que el dormitar ha concluido. Ampliando los límites del Stoner y del rock psicodélico, la banda lisboeta nos invita a una experiencia inmersiva con su álbum homónimo. Compuesto por cuatro largas canciones en las que la banda explora escenarios sonoros heavy-psych en detrimento de la pesadez que ofrecieron en sus inicios, los portugueses presentan un álbum sobresaliente en el que se dejan llevar por estos efluvios lisérgicos impulsados por una tormenta de riffs empapados de psicodelia ácida. Creando auténticas espirales psicotrópicas con sus canciones, sus tonos meditativos siempre dejan espacio a momentos que nos recuerdan que estos chicos se saben mover bien en territorios más fangosos y plomizos. Una deriva en la que sus jams del desierto nos inducen al trance, los riffs arremolinados y los viajes sonoros que se construyen y expanden en tiempo real, suenan como algo propio y personal que la saca de alguna manera de su zona de confort para explorar nuevas vías para su sonido. Un álbum ambicioso y bien trabajado que a buen seguro les catapultará como una banda a tener en cuenta en la escena psicodélica pesada europea. Relájate y disfruta de este cautivador viaje a los confines mas recónditos de la mente ya que estos chicos te ayudarán a llegar más allá de donde nunca hubieras imaginado.  

En tonos meditativos, la hipnótica ‘Fuzzy txitxu’ invita al oyente a un trance sensorial a través de bellos y aletargantes acordes psicodélicos. Un espacio sonoro en el que la calma preside un ambiente impregnado en sustancias narcóticas. Con ocho minutos sin desperdicio, los portugueses exploran los confines de la psicodelia pesada a modo de introducción para eclosionar en una tormenta de riffs ácidos y pesados. Esos monolíticos riffs de vocación doom se entremezclan con acierto entre una espiral de guitarras corrosivas que llevan exóticos aromas impregnados en su papel secante en forma de notas. Todo acaba convirtiéndose en algo frenético y psicodélico, pero con el gancho suficiente como para noquearte.

‘Gravity absence’ frena el ímpetu del final de la canción anterior con otra psicodélica apertura. Fluyendo lentamente en una evolución letárgica, la suave lisergia de la banda nos sumerge en otro gratificante trance sonoro. El buen manejo de los sonidos expansivos de la primera parte de la pista contrasta con la metamorfosis de la segunda mitad. Allí, la furia hace acto de presencia en forma de amenazantes pasajes en los que la pesadez acaba con la calma. Un aterrador escenario en el que los ritmos cambiantes y los efectos crean una densa neblina lisérgica que acaba por cegar nuestros sentidos. Un hechizo impregnado en aromáticas esencias rebosantes de gran belleza y de fuerza.

Con casi doce minutos ‘Blind watcher’, la pista mas larga del álbum es un espacio ideal para la experimentación de esta emocionante propuesta psicodélica. A modo de jam, la parsimonia de los acordes de la guitarra y un magnético ritmo se van enriqueciendo con hermosos acordes en un particular Jardín del Edén. Un entorno hermoso y balsámico en el que dejar que nuestra se expanda olvidando lo terrenal para flotar entre bellas melodías ejecutadas bajo una cálida y acolchada atmósfera psicodélica. Una canción suave con la que demuestran la madurez como banda. Entre atmosféricos pasajes, la pista avanza lentamente haciendo disfrutar al oyente de esta cautivadora travesía. En esta ocasión la metamorfosis no resulta tan virulenta, y sin perder el tono, la espiral psicotrópica y la subida de intensidad solo se producen en un apoteósico preludio de un agonizante y hermoso final. Toda una belleza sonora de la que es difícil no sentirse seducido por sus encantos.

Empapada en psicodelia pesada ‘49th steam box’ se desarrolla con una dualidad sónica bien manejada. Un difuso entorno sonoro en la que la crudeza se manifiesta en gruesos riffs en contraste con los pasajes psicodélicos habituales en el álbum. Con sus particularidades, la canción se mantiene en el mismo espacio sonoro de las pistas anteriores. Mas y mejor psicodelia en detrimento de las riffs monolíticos , pero sin renunciar a la contundencia en otra pista pesada y psicotrópica a partes iguales.

Desert’Smoke

raging planet

Reseña: SLEEPING GREEN.- ‘Interstellar surfing bird’

‘INTERSTELLAR SURFING BIRD’ contine todos los elementos que nos hacen felices en DenpaFuzz. Si bien se trata de un álbum instrumental y sabiendo la pereza que les da a algunos este tipo de trabajos, aquí la psicodelia se viste de gala a través de 6 extraordinarias canciones heavy-psych con evidentes elementos stoner. Con el legado del rock del desierto muy presente, la banda sabe cómo hacer transicionar sus pistas para llevar al oyente a un fabuloso y emocionante viaje sonoro en el que dar rienda suelta a sus instintos más íntimos. Con pinceladas de metal progresivo modernista, el sonido de la banda varía desde partes tranquilas y esféricas hasta riffs brutales y precisos que definitivamente te invitan a poner a prueba tus cervicales. La guitarra solista logra enmarcar la interacción perfecta de bajo y batería en sus largas canciones dando al sonido psicodélico, progresivo y desértico el carácter personal de SLEEPING GREEN. También es posible encontrar entre sus surcos guiños a los sonidos psicotrópicos de los 70’s sin renunciar al evidente espíritu del rock del desierto nacido en los 90s’. Su fácil escucha es una invitación a profundizar en un relato fluido repleto de alicientes para cualquier amante de los sonidos pesados más lisérgicos. . El álbum se grabó en noviembre de 2023 en el Institut für Wohlklangforschung de Hannover. El sonido de este álbum fue moldeado por la participación de una luminaria del stoner rock, Willi Dammeier, quien anteriormente trabajó con íconos del género como Sungrazer, Colour Haze y Rotor, algo que se refleja inexorablemente en el sonido de estas cautivadoras canciones.

‘Interstellar Surfing Bird’ es una pista fornida en la que los riffs Stoner golpean con fuerza en una primera parte pesada y rugosa, antes de que la banda cambie el registro para internarse en un mundo heavy-psych en el que todo parece volátil. Un espacio de psicodelia meditativa ideal para dejar que la mente se expanda en busca de gratificantes sensaciones. Un entorno irreal en el que la música ejerce una función balsámica y terapéutica. Adornando con exóticos aromas orientales la psicodelia se empapada de hermosas fragancias. Dos mundos paralelos que fusionan la pesadez con la psicodelia más penetrante. 

En la siguiente canción, SLEEPING GREEN’ nos presentan otro entorno mágico en el que la psicodelia flota como una nube de algodón. ‘Madness of the hog’ toma elementos del rock del desierto, del blues e incluso del post-rock, para crear una sofisticada canción instrumental en la que la elegancia está presente. Armonías medidas, cambios de intensidad en el momento justo, y una vibración contemplativa, hacen de la canción uno de los mejores alicientes de este cautivador álbum.

‘Cosmic train’ se precipita por una tortuosa senda en la que los riffs se engrosan creando un corte contundente en el que el legado del Stoner rock se dulcifica con algunos pasajes heavy-psych. Sencillo en su estructura, el corte se soporta en la guitarra y sus devaneos para traspasar el umbral en el que el mundo de los psicotrópicos se hace el dueño de la escena ofreciendo oníricos pasajes en los que la fuerza remite. El resultado es una pista muy en línea ROTOR.

Centrándose en ofrecer al oyente paisajes sonoros llenos de encanto ‘Cpt. John H. Miller’ explora insondables entornos musicales de pura psicodelia pesada. Manteniendo la firmeza de su ritmo la pista se deja llevar por devaneos experimentales en ese entorno lisérgico en el que todo sucede de una forma fluida y efectiva para acabar conquistando al oyente sumiéndolos en un gratificante sueño narcótico.

‘Marsellus Wallace’ se decanta por esa psicodelia colorista y aromática en la que los acordes se repiten en una apacible atmósfera. Superponiendo el sonido de los instrumentos, el ritmo impulsa la canción a un espacio de experimentación con largos solos de guitarra y un carácter comedido. La elegancia en detrimento de una contundencia que no persiste y que se encuentra insertada en unos surcos sumamente psicotrópicos bajo un flujo constante de sustancias psicotrópicas alterando la consciencia del oyente. La parte final nos presenta una sucesión de riffs Stoner-doom que nos recuerdan de donde vienen estos chicos.

 Desarrollando su propuesta en un entorno sosegado ‘La Catrina’ opta por los plácidos pasajes lisérgicos en una especie de jam en fluye con pausa en una evolución hacia estructuras más complejas haciendo que el relato oscile entre la monumentalidad de su sonido y las balsámicas sensaciones que trasladan al oyente. Con una guitarra que se muestra más refinada, la banda prescinde de la rugosidad de los riffs en detrimento de la melodía en un susurro constante con un resultado ciertamente brillante y emotivo.

Sleeping Green

Reseña: YAWNING BALCH.- ‘Volume three’

Las prolíficas sesiones en el desierto de Joshua Tree grabadas en la primavera de 2024, siguen dando sus frutos con nuevo álbum divido en dos jams atmosféricas que transmiten el espíritu genuino del desierto. Cinco horas en la que el guitarra de FU MANCHU, BOB BALCH se une a las leyendas del rock instrumental del desierto YAWNING MAN, tocando libremente guiados por sus instintos y por su amor al desierto nos llevan a otro álbum especial. Un álbum ideal para ponerte al final de una dura jornada laboral y dejar que tu mente se expanda gracias a los mágicos sonidos que estos veteranos músicos son capaces de crear.  En consonancia con sus dos propuestas anteriores, «Volume Three» se despliega como otro fascinante viaje instrumental psicodélico y post-rock elaborado con amor por estos músicos experimentados. Dando la bienvenida de nuevo a la leyenda del rock del desierto Mario Lalli en el bajo, el cuarteto se desliza sobre riffs ondulantes y cargados de reverberación, líneas de bajo mágicas y percusión estilizada para una sesión de 35 minutos de ensueño impresionante. Un viaje expansivo y revelador nacido de horas de improvisación que afortunadamente ven la luz para gozo de los que amamos esta música ensoñadora y volátil. Esperemos que estos chicos repitan la jugada y podamos seguir disfrutando de más trabajos como este en el que la libertad cretiva es la protagonista, sin ataduras ni planes preconcebidos.  

YAWNING BALCH son:
Gary Arce – guitarra
Bob Balch – guitarra
Mario Lalli – bajo
Bill Stinson – batería

‘The taos hum’ plasma a la perfección la esencia atmosférica de la mejor banda que ha sabido describir la soledad y la magia del desierto, YAWNING MAN. La pulsante línea de bajo de Mario Lalli, se ve cruzada por los envolventes pasajes de la dupla de guitarras. Entre pedales efectos y reverberaciones, la pista conjuga a la perfección el espíritu de los pioneros en retratar los sonidos de las solitarias dunas. Con melodías entrecruzadas y un cadente ritmo la belleza aflora en cada acorde en este particular espacio sonoro preparado la introspección. A relajación que sus melodías transmiten, es el resultado de la simbiosis que estos experimentados músicos consiguen tocando juntos y dejándose llevar por sus instintos. De esta manera todo fluye con ligereza para crear un hermoso tapiz sonoro logrando transmitir al oyente un sinfín de sensaciones que los propios músicos trasladan a sus instrumentos. Esos maravillosos sonidos atmosféricos bañados en una cierta melancolía consiguen un bello tapiz sonoro con el alma del desierto como protagonista. A lo largo de sus veinte minutos, la pista va oscilando con momentos de caos que de una manera natural retoman la cohesión volviendo al punto de partida. Una licencia que cualquier músico puede permitirse en una jam de estas características.  

La segunda jam, ‘Winter widow’ baja la intensidad en su apertura para lentamente ir construyendo una pieza cohesiva en la que sus paisajes sonoros invitan a la relajación y el disfrute. Ese tono atmosférico se traduce en largos pasajes repetitivos repletos de reverberaciones y sonidos que se superponen con delicadeza. La pista pasa por una competición de pedales que se suceden en una lucha por llegar mas arriba en experimentación. Lo cierto es que los excesos son contrarrestados por los mismos músicos en transiciones pausadas que van haciendo mutar la intensidad sin que en ningún momento se pierda el rumbo trazado, si es que este existe.

YAWNING MAN:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: SVUCO.- ‘Nagoy’

Con ‘EL GRAN MITO DE SANSARU’, SVUCO se postulaban como una banda Stoner que sabía manejarse con ruidosos ecos alternativos de inspiración 90’s, ahora con ‘NAGOY’ la banda de Granada da un paso adelante en sus composiciones sumergiendo al oyente en espacios mucho más psicodélicos. Fieles a ese espíritu indómito y experimental, SVUCO sigue contando como arma principal un buen arsenal de fuzz, que combinado de la manera precisa hace que sus canciones se desarrollen en dos planos paralelos en los que la música psicodélica coge fuerza con medidas embestidas de vibraciones arenosas. ‘NAGOY’ se postula como un álbum experimental, ricos en matices progresivos, con embestidas de pesadez, pero revelándonos que son capaces de colorear de belleza las atmósferas humeantes en las que hacen desarrollar sus canciones. Seguramente muchos pueden verse sorprendidos por esta evolución en sus composiciones, pero debo decir que este es el camino. Una travesía llena de detalles con los que consiguen canciones expresivas, narcóticas y llenas de sorpresas para el oyente.

‘Lubilubar’ es un ejercicio de experimentación instrumental en el que SVUCO crean fascinantes paisajes sonoros bajo una atmósfera de misterio que no sabemos a donde nos llevará. Entre tonos espaciales, la pista parece brotar en un génesis hacia un mundo mágico diferente al que nos tenía acostumbrados.

Evocando la soledad del desierto ‘Alien del desierto’ es una suave canción psicodélica en la que la banda granadina, plasma su amor por las voces noventeras y los rugosos riffs arenosos. Manteniendo el tono lisérgico la pista contiene detalles de guitarra mágicos y unas melodías vocales que aún con un carácter diferente, encajan en la pista dándole un aire particular. Los elementos cósmicos no faltan a su cita nuevamente.

‘Britba’ se empapa de bellas fragancias orientales que se inclinan a un espacio más propio del post-rock. Su ritmo lento y cadente y la cálida línea de bajo van señalando el camino a una guitarra delicada y hermosa. Elementos reconocibles de psicodelia pesada completan este hermoso crisol sonoro con argumentos suficientes como para caer rendido a sus encantos. ‘Surgido de tiempos bastardos en los que imperan formas bastardas ‘Sodo’ es el resultado de los tiempos pandémicos. Un tema que vió la luz en mayo de 2020 y que usa el ruido domado de la banda como artefacto de liberación sacándose los fantasmas de los tiempos convulsos. Ahora, grabado de nuevo, y con un sonido demencial, pasa a formar parte del legado de ‘NAGOY’

Impregnada en balsámica psicodelia ‘Calipso y la marea’ contiene melodías vocales de carácter alternativo entre sus mágicos y atmosféricos pasajes lisérgicos. La banda pone cuerpo a la pista con algún subida de intensidad a cargo de sus característicos riffs stoner. Una combinación en la que también tiene cabida algunos momentos progresivos haciendo que la pista se muestre más completa.

La inquietante ‘Grazzy’ destila un tono vintage entre su poderosa instrumentación y los arreglos de los teclados haciendo que la pista gravite en dos planos diferentes, pero complementarios.  

‘Kárstica’ es otra canción atmosférica en un espacio sonoro en el que los elementos psicodélicos son predominantes. Meditativa por momentos, y sin prisa para despegar, describiendo hermosos espacios psico-progresivos el ritmo se acelera entre suaves desarrollos de guitarra y un tempo pausado. Una de las mejores canciones de un álbum que no tiene reparos en construir canciones como su fueran jams, a las que pulir sus aristas para ofrecer el mejor producto a sus fans.

En dos escuetos minutos ponen el epílogo al álbum con ‘Desert coconout’. Otra canción que no sube el tono y que se desarrolla envuelta en nebulosas psicotrópicas interpretadas con conciencia y pausa. Los teclados aportando un aroma progresivo son un elemento clave para entender la propuesta sonora del cuarteto.

Svuco