Nacidos a la sombra de las agujas oníricas de Oxford y forjados en una neblina de amplificadores afinados, los británicos INDICA BLUES regresan con su trabajo más ambicioso y apocalíptico hasta la fecha. Sus canciones nacidas de bong humeantes transitan por un espacio Stoner-doom en el que el blues y un ambiente vintage habitan en una melancolía lisérgica. Cinco años después de la publicación de su álbum ‘WE ARE DOOMED’ (reseña aquí) corroboran que los rescoldos de aquella hoguera psicodélica se reavivan para deleite de sus fans. Conteniendo todos lo elementos que pusiéramos desear el álbum explora temas de guerra, venganza y destrucción adolescente con un sonido turbio y envolvente en el que las melodías aportan una frescura a la densidad de sus canciones. ‘UNIVERSAL DEATH HEAT’ es la confirmación de que estos chicos han encontrado su particular criptonita a través de la distorsión, riffs imponentes y una química que hace que sus canciones resulten fluidas y dinámicas. INDICA BLUES nos invita a desempolvar nuestros bongs e inhalar la fuerza de sus pesadas canciones psicodélicas gracias a una dupla de guitarras con las que atrapan al oyente en una fiesta cannábica esparciendo su humo empapado en thc. Inhala y disfruta de estas notables canciones pesadas.
INDICA BLUES son:
Tom Pilsworth – Guitarra, Voz
Lewis Batten – Guitarra
Andrew Haines-Villalta – Bajo
Rich Walker – Batería
‘UNIVERSAL DEAT HEAT está disponible vía Majestic Mountain Records
Con un sonido reconocible para los amantes del Stoner empapado en fuzz ‘Universal Heat Death’ es una pista contundente y difusa que cualquier seguidor del género esperaría. Con las suficientes dosis psicodélicas los británicos muestran sus cartas.
‘The Raven’ se desarrolla entre nebulosas arenosas y un ambiente vintage, incorporando dosis de blues, melodías con gancho ambientadas en un entorno cósmico y la fuerza de unos riffs incuestionables. Su cansino transitar aportan un aura chamánica a otro corte de rock crudo y pesado.
Envuelta en fragancias orientales ‘Bloodsands pt. 1’ es una canción psicodélica suave e hipnótica que va elevando su intensidad con riffs rugosos y turbios. Con un buen trabajo de bajo, la pista define el carácter de una banda de sonidos pesados que ama la psicodélica más penetrante.
The Slow Descent into Hell’ ataca con sonidos desérticos y un tono más propio de garito de carretera. Una pista que no se anda contemplaciones y que ataca por la vía rápida repitiendo su riff.
‘A paso lento Debt Ridden Blues’ habita en un espacio psicodélico en el que todo sucede desde la calma. Su humeante atmósfera de blues chamánico te atrapa en un viaje cannabico que acaba por narcotizarte. La canción hace gala del nombre de la banda a lo largo de más siete minutos de música que alimenta el alma. Sin artificios y con unos arreglos sencillos el corte funciona.
Siguiendo la estela psicodélica de la pista anterior ‘Bloodsands Pt II’ retoma el sendero donde lo dejó la parte ¡. Un cadencioso ritmo y elementos psicodélicos van armando otro corte psicodélico con pinceladas progresivas. Una vez más las pistas largas dejan espacio para la creatividad de la banda. Esto hace que, aunque el tono general de la canción es la psicodelia, las embestidas Stoner también aparecen con notable habilidad.
El álbum cierra a golpe de hard-rock setentero con ‘So Low’. Su sonido sucio y turbio con coros pegadizos de sabor setentero definen una canción primitiva llena de atractivo. Rock sin etiquetas enriquecido con fuzz y ritmos vibrantes.